Estratificación y bases de datos de morbilidad (2a parte)

31 Mar
Foto Emili Vela
Emili Vela

(Este post es la continuación de este otro post)

Un elemento fundamental para poder llevar a cabo la estratificación de la población por grupos de riesgo son los sistemas de información. Es necesario, pues, disponer de una base de datos que integre la información recogida en los diferentes registros sanitarios y para dar respuesta a esta demanda, se creó la base de datos de morbididad poblacional.

La cuestión es que cada vez se hace más hincapié en la necesidad de proporcionar a los pacientes una atención social y sanitaria integral e integrada, pero el análisis y la evaluación de esta atención no se puede llevar a cabo correctamente con unos sistemas de información fragmentados, sino que se debe hacer a partir de la integración de los datos que contienen.

Estructura de la base de datos de morbilidad poblacional

La base de datos de morbididad poblacional se fundamenta sobre un sistema de tablas relacionadas que pivotan alrededor de la tabla de usuarios, que recoge los principales datos del asegurado (demográficas o estado de salud, por poner dos ejemplos).

Actualmente hay tres tablas más, la tabla de diagnósticos, la de contactos con servicios sanitarios y la de farmacia, pero este tipo de estructura permite, con relativa facilidad, incorporar tanto información de nuevos registros (consultas externas, diálisis, terapia respiratoria, etc.), como nuevas tablas con otra información relevante, como por ejemplo de resultados de determinaciones clínicas:

Figura 1: Estructura y contenido de la base de datos de morbididad poblacional. La tabla de determinaciones clínicas, en gris, aún no está implementada.

Taula d'assegurats

La base de datos de morbididad poblacional integra la información de los siguientes registros:

  • Registro Central de Asegurados (RCA): gestionado desde la Gerencia de atención ciudadana del CatSalut. Este registro proporciona fundamentalmente toda la información de residencia, sociodemográfica y del estado vital de los asegurados.
  • Registros del conjunto mínimo básico de datos (CMBD): gestionados por la División de análisis de la demanda y la actividad del CatSalut. Estos registros alimentan tanto la tabla de diagnósticos como la de contactos. Existen diferentes registros para recoger la información de las líneas asistenciales:
  • Hospitalización (CMBD-HA): información proporcionada por los hospitales generales de agudos (ingresos, cirugía mayor ambulatoria, hospitalizaciones domiciliarias, hospital de día) del período 2005-2014
  • Sociosanitario (CMBD-SS): información de la atención proporcionada por los centros sociosanitarios de internamiento (larga y media estancia y UFISS) y equipos de atención ambulatoria (PADES) del periodo 2005-2014.
  • Hospitalización psiquiátrica (CMBD-SMH): información de la atención proporcionada por los hospitales monográficos psiquiátricos del período 2005-2014.
  • Salud mental ambulatoria (CMBD-SMP): información de la atención proporcionada por los centros de salud mental ambulatoria del período 2005-2014.
  • Atención primaria (CMBD-AP): información de la atención proporcionada por los equipos de atención primaria del periodo 2010-2014.
  • Urgencias (CMBD-UR): información de la atención a urgencias (hospital y CUAP) del periodo 2013-2014.
  • Registro de actividad de farmacia (RAF): gestionado por la Gerencia de farmacia y del medicamento del CatSalut. Este registro proporciona toda la información de dispensación farmacéutica ambulatoria del periodo 2011-2014.
  • Registro de facturación de servicios sanitarios (RF): gestionado por la división de provisión de servicios asistenciales. Este registro proporciona información de toda aquella actividad financiada por el CatSalut, pero que no cuenta con un registro específico: consultas externas hospitalarias, diálisis, oxigenoterapia domiciliaria, rehabilitación o transporte sanitario no urgente. Este registro proporciona fundamentalmente información en la tabla de contactos para el periodo 2011-2014.

Las utilidades de la base de datos de morbididad poblacional son múltiples, la estratificación poblacional, el análisis específico de determinados problemas de salud (fractura de fémur, IC, EPOC, …), la elaboración de indicadores poblacionales de eficiencia en la utilización de recursos, etc.

Podemos concluir que, por el volumen de datos que integra, esta base de datos tiene las características de un “big data” estructurado, con una considerable capacidad de crecimiento y de adaptación a nuevos requerimientos y fuentes de datos y ofrece unas enormes posibilidades de análisis.

Entrada elaborada por Emili Vela, responsable de los Módulos para el Seguimiento de Indicadores de Calidad (MSIQ). Área de Atención Sanitaria. CatSalut.

Preventing Overdiagnosis: una cita en Barcelona

24 Mar

El próximo 15 de abril es el nuevo plazo para presentar resúmenes de comunicaciones para el Preventing Overdiagnosis Conference que se celebrará en Barcelona a finales de septiembre de 2016.

¿A quién va dirigido este congreso?

Este congreso está abierto a toda la sociedad; por este motivo, el congreso no está dirigido sólo a profesionales de la salud sinó que se invita a la participación a pacientes y ciudadanía.

¿Qué entendemos por sobrediagnóstico?

Sobrediagnóstico se define como el diagnóstico de una enfermedad que no ocasionará síntomas a lo largo de la vida de una persona pero que el tratamiento y el seguimiento a que esta persona se someta no le aportará ningún beneficio pero sí que le podrá ocasionar daños y costes.

¿Tiene consecuencias sobrediagnosticar?

Sí, a nivel individual las consecuencias de sobrediagnosticar van desde los efectos negativos de etiquetas innecesarias, daños en consecuencia de pruebas diagnósticas (efectos de radiaciones, falsos positivos y falsos negativos), terapias innecesarias (cirugía, medicamentos) y, a un nivel más poblacional, una de las consecuencias de sobrediagnosticar se refiere al coste de oportunidad ocasionado por un derroche de recursos que se podrían haber dedicado a prevenir y tratar otras enfermedades.

¿Que se puede leer sobre sobrediagnóstico?

Recomendamos la sección “Too much medicine” de BMJ, la sección “Less is more” de JAMA, las recomendaciones que se hacen desde el Proyecto Essencial y el libro “Overdiagnosed. Making People Sick in the Pursuit of Health”.

¿Algo más?

Sí, por supuesto. Os esperamos en la 4ª edición del International Preventing Overdiagnosis Conference que tendrá lugar los días 20, 21 y 22 de septiembre en Barcelona. Considerando el programa del congreso, será un buen lugar donde poner en común iniciativas y seguir trabajando.

Si quereis leer más sobre este tema, podeis leer este otro post.

Entrada elaborada por Cari Almazán (@AlmazanCari) y Marta Millaret (@MartaMillaret).

¿Hablamos de sobrediagnóstico? Sí, en Barcelona en septiembre…

17 Mar
carialmazan
Cari Almazan

El sobrediagnóstico se define como el diagnóstico de una enfermedad que no ocasionará síntomas a lo largo de la vida de una persona; es el resultado de diagnosticar correctamente una enfermedad en la que el tratamiento y el seguimiento no aportará ningún beneficio pero sí podrá ocasionar daños y costes. El sobrediagnóstico no es la consecuencia de un error diagnóstico ni de un falso positivo.

La definición más amplia de sobrediagnóstico se refiere a sus consecuencias: efectos negativos de etiquetas innecesarias, daños como consecuencia de pruebas diagnósticas (efectos de radiaciones, falsos positivos y falsos negativos), terapias innecesarias (cirugía, medicamentos) y el coste de oportunidad ocasionado por un derroche de recursos que podrían haber sido dedicados a prevenir y a tratar auténticas enfermedades.

Ejemplos conocidos de sobrediagnóstico son los programas de cribado que detectan cánceres en estadios precoces y que nunca ocasionarán síntomas ni la muerte del paciente, o pruebas diagnósticas cada vez más sensibles que identifican anormalidades tan mínimas que permanecerán benignas (incidentalomas). También la reducción progresiva de los umbrales diagnósticos puede llevar, incluso, a la invención de trastornos y a que personas sanas y asintomáticas sean clasificadas como enfermas cuando no lo son y recibir un tratamiento que les puede ocasionar más riesgos que beneficios.

Hagamos un poco de historia. El concepto de sobrediagnóstico fue descrito hace aproximadamente 50 años en relación con el cribado del cáncer, pero no es hasta el año 2011 que este término se populariza con el libro “Overdiagnosed. Making People Sick in the Pursuit of Health”. Actualmente, el sobrediagnóstico se discute en determinadas secciones de publicaciones científicas de prestigio como el BMJ (Too much medicine) o el JAMA (Less is more), y es objeto de congresos específicos como los Preventing Overdiagnosis Conferences. También hay iniciativas como el Choosing Wisely y el Essencial, en nuestro contexto, que elaboran recomendaciones para evitar prácticas clínicas de poco valor y que incorporan temas relativos al sobrediagnóstico.

Preventing OverdiagnosisA pesar del mayor conocimiento disponible, el sobrediagnóstico tiene retos a alcanzar. No se dispone aún de una definición formal consensuada, y bajo el paraguas del concepto de sobrediagnóstico se reúnen varias situaciones clínicas que requieren diferentes abordajes, tanto desde la perspectiva de la investigación como desde la perspectiva de las estrategias necesarias para minimizar el impacto del sobrediagnóstico.

Siguiendo con los retos, es necesario profundizar en el conocimiento de los métodos para estimar la frecuencia del sobrediagnóstico y también hay que desarrollar una estrategia efectiva de comunicación que evite la confusión que las situaciones de sobrediagnóstico pueden ocasionar, tanto entre pacientes como en la sociedad en general, el impacto en la relación médico-paciente (confianza), o el potencial perjuicio en los pacientes que ya tienen un diagnóstico.

Estos retos, junto con el impacto económico, social y ético del sobrediagnóstico, las causas, los elementos facilitadores y las consecuencias del sobrediagnóstico, las nuevas herramientas de la genómica y su posible impacto en el sobrediagnóstico y también cuestiones relacionadas con el sobrediagnóstico y el envejecimiento, son algunos de los temas que serán tratados en la 4ª edición del International Preventing Overdiagnosis Conference que tendrá lugar los días 20, 21 y 22 de septiembre en Barcelona, como anunciamos hace unos días en otro post.

L’Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries (AQuAS) participa activamente en la organización de esta iniciativa internacional que reúne a instituciones como el Center for Evidence Based Medicine de la Universidad de Oxford del Reino Unido, el Darmouth Institute for Health Policy & Clinical Practice de Estados Unidos, el Center for Research in Evidence Practice de la Bond University de Australia, el Consumer Reports y los grupos British Medical Journal (BMJ) y Public Library of Science (PLOS).

submit abstracts

Información útil: Hasta el próximo 31 de marzo [ampliado hasta el 15 de abril] se pueden presentar resúmenes de comunicaciones sin restricción temática siempre que guarden relación con la prevención del sobrediagnóstico. Os podeis registrar aquí.

Os esperamos !!!

Entrada elaborada por Cari Almazán (@AlmazanCari).

Las apps de salud: un mundo nuevo. ¿Separamos el grano de la paja

10 Mar
Carme Carrion
Carme Carrion

No hace muchos años, nuestros abuelos, e incluso nuestros padres, cuando iban al médico recibían sobres cerrados, que contenían los resultados de pruebas médicas o informes que un profesional de la salud derivaba a otro. Los pacientes eran simples mensajeros de las informaciones relativas a su propia salud. Seguramente, más de una y de dos personas “no respetaban las normas” y abrían los sobres para leer eso, que en definitiva, no les tocaba.

Hoy en día, las cosas son muy diferentes. La democratización de la sociedad, la más y mejor formación en todos los ámbitos de los ciudadanos, la creciente preocupación por todos los aspectos de nuestra salud, ya sea desde la vertiente física, como la mental, emocional o social, o el hecho que la información fluya rápidamente son aspectos que paralelamente a la gran revolución tecnológica actual han hecho cambiar radicalmente muchos aspectos de nuestro día a día. Y en todo este cambio de paradigma, surgen las apps.

Hay apps dirigidas a cualquier ámbito de nuestro día a día y el objetivo es facilitarnos la vida, o complicárnosla. La salud, no es una excepción. Hay quien dice que a fecha de hoy hay más de 100.000 apps de salud, de las cuales menos del 20% se dirigen al manejo de enfermedades específicas como la diabetes o la depresión. El resto de las apps se enmarcan dentro de lo que se denominan apps de bienestar y promocionan hábitos de vida saludable.

Avaluació mHealth Carme Carrion

Dentro de este mundo nuevo quizás hay que empezar a hacernos algunas preguntas: ¿las apps cambiarán la manera cómo interaccionaremos con nuestra salud y el sistema sanitario? ¿Cuál es la mejor app para tratar una determinada patología? ¿Son todas las apps válidas para todo tipo de persona? ¿Añaden valor a la práctica habitual? ¿Son eficaces? ¿Habrá un día en que los profesionales sanitarios además de prescribir un determinado fármaco o una determinada dieta, nos prescribirán el uso de una app?

Todas estas preguntas a fecha de hoy no tienen respuesta clara. Parece bastante aceptado que los aspectos tecnológicos como la seguridad de los datos, o la interoperabilidad, tienen que ser validados; pero ¿ y la validación de los contenidos? ¿Hay algún tipo de evidencia detrás de las recomendaciones que nos hacen las apps? ¿Cómo tenemos que hacerlo para validar su eficacia y coste-efectividad?

En el último congreso del móvil en Barcelona, en una jornada sobre el papel de las apps en los cambios de hábitos, un grupo de expertos, en la mayoría tecnólogos, concluyeron que hacía falta un organismo reconocido que validase o evaluase la gran burbuja actual de las apps de salud, eso sí, según se dijo, hacía falta hacerlo sin que se parase la innovación. Así pues, parece que la preocupación por separar el grano de la paja empieza a ponerse de manifiesto incluso entre los desarrolladores.

Digital Health & Wellness Summit

Digital Health & Wellness Summit - MWC - Picture of @EdwinMermans

Entrada elaborada por Carme Carrion (@Carme Carrion).

Si quereis conocer los principales temas de salud digital tratados en el Mobile World Congress de Barcelona, podeis leer un resumen aquí.

Todo es Mobile

3 Mar

Barcelona Mobile FiraBarcelona es Mobile. El gran congreso mundial de móviles no ha pasado desapercibido en la ciudad. Con la cifra récord de más de  100.000 visitantes, el Mobile World Congress tuvo lugar la semana pasada en Barcelona bajo el lema “Everything is mobile”. Por las novedades que se han visto, parece que también la salud es cada vez más móvil (mhealth).

La gran feria mundial de tecnología móvil concentra operadores móviles, fabricantes de tecnología, proveedores, vendedores, propietarios de contenidos que presentan las grandes novedades de la industria.  De acuerdo con Genís Roca (@genisroca), el contenido de este año del Mobile World Congress ha girado entorno a estos  6 temas:

1.    Grafeno
2.    Realidad virtual
3.    eSim
4.    Connected Car
5.    5G
6.    Internet of Things – IoT

Tres de estas grandes tendencias tienen aplicaciones muy claras en el ámbito de la salud.

En primer lugar, el grafeno. El Institut Català de Nanociència i Nanotecnologia, en colaboración con centros de investigación de Barcelona y la Universitat Autònoma de Barcelona, ha presentado los sensores electrónicos de grafeno que pueden utilizarse para detectar la actividad eléctrica del cerebro. En pacientes epilépticos que los llevasen, se podría detectar una crisis epiléptica de manera precoz. El dispositivo, implantado en el córtex, podría alertar al paciente enviando alguna señal de alarma a un dispositivo móvil externo.

La realidad virtual ha sido la gran protagonista del congreso o, por lo menos, la que ha generado más expectación. Las colas para acceder a la montaña rusa de Samsung o al submarino de SK Telecom así lo mostraban.

Gear VR Theater with 4DComienzan a aparecer aplicaciones de la realidad virtual en el ámbito de la salud mental. Así, startups como MindWave (en su proyecto HealthVR) o Psious ofrecen tratamientos para afrontar fobias, miedos o ansiedad generalizada a través de exponer a los pacientes a imágenes de realidad virtual, en algunos casos como  parte del tratamiento de terapia conductual cognitiva.

Por último, Internet of Things (Internet de las Cosas) pisa con fuerza: los objetos conectados a Internet están generando nuevos modelos de negocio y aplican cada vez más sectores. Por ejemplo, la monitorización de variables (peso, glucemia, tensión arterial, ejercicio físico…) es cada vez más común a través de los conocidos wearables (relojes inteligentes, pulseras, etc.) que permiten obtener datos a tiempo real. Los dispositivos conectados permiten también el control y seguimiento de enfermedades crónicas como, por ejemplo, la diabetes, con Insulclok .

Sin duda, la industria del móvil seguirá evolucionando y su aplicación en el ámbito de la salud no dejará de crecer. Tuve la suerte de poder participar en el curso Mobile Thinking Days-Digital Health (organizado por Mobile World Capital Barcelona, IESE Business School y RocaSalvatella) y uno de los principales mensajes  que me he llevado es que todo producto sometido a la presión digital acabará transformándose en servicio (Genís Roca dixit). Por tanto, el gran reto de la mhealth será ofrecer servicios disruptivos, de calidad  y  que cumplan con las necesidades de los pacientes.

Elena TorrenteEntrada elaborada por Elena Torrente (@etorrente), coordinadora de salud digital a DKV Servicios.