De Tokio a Tarragona: salud conectada

28 Dic

Durante los últimos años, el número de aplicaciones médicas para móviles o apps de salud ha aumentado exponencialmente. De este modo, en el año 2017 se calcula que hay casi 200.000 apps de salud en el mercado.

Se trata de soluciones tecnológicas que monitorizan datos como la presión sanguínea, los pasos que damos, los minutos que corremos, las pulsaciones que tenemos, las calorías que ingerimos e, incluso, si dormimos bien o mal. También hay dispositivos móviles que pueden funcionar sincronizados con otros dispositivos, como por ejemplo, para calcular los niveles de glucosa en sangre.

Hace 4 años, la FDA publicaba una guía sobre aplicaciones médicas para móviles dirigida a fabricantes. Las agencias reguladoras contemplan aspectos que pueden suponer un riesgo para los usuarios de un producto; en el contexto de apps de salud, esto hace referencia por un lado a las aplicaciones que funcionan con un instrumento médico regulado (por ejemplo, de imagen médica) y, por otro lado, a las aplicaciones que funcionan como un dispositivo médico (por ejemplo,  electrocardiograma ECG para pacientes cardiovasculares).

¿Pero qué pasa con la evaluación de apps médicas? AQuAS ha trabajado en una propuesta de marco teórico al respecto. Es importante identificar qué dimensiones pueden ser útiles para evaluar una app de salud en términos de evidencia científica, seguridad y aspectos de privacidad.

Las agencias de evaluación pueden tener un rol activo en evaluación y también en el desarrollo de soluciones tecnológicas. Destaca el papel de AQuAS en experiencias piloto de diferentes proyectos de salud conectada: PEGASO centrado en la promoción de estilos de vida saludable entre adolescentes, DECIPHER como solución integral para facilitar la movilidad geográfica de los pacientes con enfermedades crónicas y m-resist centrado en esquizofrenia y pacientes resistentes al tratamiento.

Más allá de estas experiencias, AQuAS ha firmado recientemente un convenio de colaboración para el diseño y el desarrollo de la aplicación móvil Human-Castle dirigida a professionales y ciudadanía. Una delegación de profesionales de la salud japoneses de la empresa Kikkoman ha realizado una estancia en AQuAS con este objetivo.

“Hace veinticinco años que Barcelona abría el hecho casteller a las puertas del mundo en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. Es una coincidencia histórica que coincide con el nacimiento dos años después de la evaluación de las tecnologías médicas en Cataluña, el año 1994. Tenemos ante nosotros un reto importante que puede suponer un cambio de paradigma sostenible y escalable”

“Si juntamos todo el conocimiento y hacemos piña, las probabilidades de levantar un castillo con éxito se incrementarán”

Estos son dos de los titulares de un breve artículo publicado en The Economist sobre esta incipiente iniciativa catalano-japonesa que verá probablemente la luz en el marco de los próximos juegos olímpicos de verano de 2020, oficialmente los Juegos de la XXXII Olimpíada, un evento deportivo que se celebrará entre los días 24 de julio y 9 de agosto de 2020 en la ciudad de Tokio.

Se trata de un trabajo multidisciplinar e integrador que pone en valor el músculo del hecho casteller, la arquitectura catalana aplicada a la arquitectura informática de soluciones tecnológicas y la metodología de evaluación.

Felices fiestas desde el blog AQuAS

21 Dic
Marta Millaret

Desde el blog AQuAS de la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries os queremos dar las gracias por habernos acompañado un año más.

Con el objetivo de compartir conocimiento y generar un espacio de reflexión, este 2017 hemos publicado 40 posts.

La línea editorial del blog contempla temas de evaluación y sistema de salud, de participación de pacientes y ciudadanos, de prácticas de poco valor (proyecto Essencial), de eHealth  y salud conectada, de analítica de datos, de investigación, de cuestiones de género, de desigualdades en salud, de innovación y de actualidad; con contenidos elaborados por autores de AQuAS e invitados.

Los cinco posts más leídos de 2017 han sido los siguientes (por orden alfabético):

¡Muchas gracias por leernos y felices fiestas!

Post elaborado por Marta Millaret (@MartaMillaret), editora del blog AQuAS.

To drip or not to drip (and thus, ship); ¡ésta es la cuestión!

14 Dic
Sònia Abilleira

La demostración en el 2015 de la eficacia de la trombectomía mecánica en pacientes con ictus isquémico agudo causado por la obstrucción de una gran arteria del cerebro representa un cambio de paradigma porque nos obliga a repensar los sistemas organizados de atención de las personas con ictus agudo.

Estos modelos organizados, o sistemas de código ictus como se conocen en nuestro entorno, se empezaron a desarrollar entre finales de los 90 e inicios del 2000 como respuesta a las evidentes dificultades observadas en el acceso al tratamiento trombolítico intravenoso, un tratamiento fuertemente tiempo-dependiente, debido al retraso en la llegada de los pacientes a los servicios de urgencias.

Con acierto, estas dificultades se superaron con el desarrollo de sistemas de atención organizados que protocolizaban el traslado rápido de estos pacientes a hospitales específicamente designados y prealertados, preparados para gestionar estos casos con competencia.

Recientemente, disponemos de evidencia científica que establece que la trombectomía mecánica es el nuevo estándar terapéutico en los casos de ictus ocasionados por obstrucciones de grandes arterias cerebrales, clínicamente más graves, donde el efecto de la trombólisi intravenosa es muy limitado (tasas de revascularización máximas del 30%). La trombectomía mecánica, sin embargo, es un tratamiento áltamente especializado y complejo que debe ser realizado, tan pronto como sea posible, en centros de elevada tecnología para garantizar unos resultados adecuados.

Esta tendencia recentralizadora de la realización del tratamiento endovascular contrasta con la descentralización que en su momento se hizo para asegurar un acceso adecuado al tratamiento trombolítico que necesariamente debe ser administrado en las primeras 4,5 horas posteriores al inicio de los síntomas. Es por este motivo que actualmente se habla de un cambio de paradigma para referirse a la obsolescencia de los modelos asistenciales del ictus desarrollados en la era de la trombólisis, ahora que ya estamos de lleno en la era de la trombectomía.

La situación actual es aún más compleja si tenemos en cuenta lo que los ensayos de trombectomía mecánica establecieron: que la terapia endovascular era mejor que el tratamiento médico, incluyendo la trombólisis intravenosa. En consecuencia, el estándar actual de atención establece que, para los pacientes sin contraindicaciones para el tratamiento trombolítico, éste se debe hacer lo antes posible antes de la trombectomía.

En las áreas urbanas metropolitanas, mayoritariamente cubiertas por hospitales con capacidad para realizar los dos tratamientos, la translación de los resultados de los ensayos a la práctica clínica no supone un problema.

Però la pregunta es: ¿qué hay que hacer cuando el ictus tiene lugar en alguna de las áreas cubiertas primariamente por centros sin capacidad endovascular? ¿Debemos llevar al paciente al hospital de ictus más cercano, priorizando de este modo la trombólisis intravenosa, incluso si con esta decisión estamos retrasando la llegada del paciente al centro terciario de ictus, el único con capacidad para realizar la trombectomía? ¿O debemos trasladar estos pacientes directamente al centro terciario de ictus entendiendo que la trombectomía es la única opción terapéutica válida en estos casos, incluso si ésto significa retrasar o negligir la trombólisis intravenosa?

Ésta es la controversia entre el modelo “drip-and-ship” que da prioridad a la trombólisisi y el modelo “mother-ship” que apoya la estrategia contraria y defiende el transporte directo al hospital terciario donde se puede llevar a cabo todo el proceso asistencial íntegro: desde el diagnóstico ultrarápido hasta cualquier tipo de terapia de reperfusión.

Para añadir un poco más de complejidad al tema, hay que tener en cuenta que estos modelos se basan en la selección prehospitalaria de pacientes con una elevada sospecha de ictus pero sin confirmación ni del diagnóstico ni de los subtipos de ictus, isquémico o hemorrágico.

En el momento actual, no disponemos de la evidencia necesaria para priorizar el traslado de los pacientes con ictus agudo siguiendo el protocolo “drip-and-ship” o “mother-ship” y es por este motivo que en Cataluña, desde principios de este año, se está llevando a cabo el estudio RACECAT (NCT02795962) que pretende dar respuesta a esta controversia.

Este estudio es posible gracias al esfuerzo de un número muy elevado de profesionales sanitarios: desde los responsables de la atención prehospitalaria (SEM/112), específicamente formados en el uso de la escala RACE (una escala para evaluar la gravedad del ictus y, por tanto, de aquellos casos con una mayor probabilidad de tener una obstrucción de grande vasos y susceptibles de ser tratados con trombectomía mecánica), hasta los responsables de la atención a cada uno de los 26 hospitales de la red de código ictus de Cataluña. ¿Queréis más información? No os perdais este vídeo.

El estudio RACECAT está en marcha y en dos años la evidencia derivada de este estudio nos permitirá modificar los circuitos asistenciales en el caso de un código ictus grave para ofrecer el mayor beneficio clínico a estos pacientes.

Entrada elaborada por Sònia Abilleira.

Revistas de acceso abierto depredadoras

7 Dic
Joan MV Pons

Por poco que uno haya publicado y se haya identificado con un correo electrónico, no se sorprenderá de recibir muy, pero que muy frecuentemente, correos que lo invitan a publicar en revistas aparentemente científicas (por el título), participar en congresos o conferencias sobre temas que parecen de interés o entrar a formar parte de algún consejo editorial. Es constante recibir estos correos que siempre acabo marcando como correo no deseado para no tener que perder más tiempo con el tema.

Y lo cierto es que este tipo de negocio, ya que de eso se trata solamente, han proliferado en los últimos tiempos en buena parte promovidos por el afán de lucro consubstancial de la especie humana, pero también  por la gran proliferación de investigadores e institutos de investigación. Hay mucho dinero en juego y es bien sabido que con poco esfuerzo uno acaba publicando lo que se proponga. Si antes los editores de revistas buscaban lectores y subscriptores, ahora, más estas revistas de acceso abierto, lo que buscan son articulistas, gente que publiquen en sus páginas… a cambio de una pequeña (y no tan pequeña) tarifa. No es necesario hablar de las ventajas de estas revistas de acceso abierto y como algunas de ellas en poco tiempo han alcanzado un factor de impacto bastante elevado. Aquí el factor de impacto es una medida correcta porque da una aproximación de las citas que reciben los artículos que se publican en esta revista; erróneo, ya se sabe, es usar el factor de impacto de la revista como medida aproximada o substituto (proxy o surrogate) de la valía de un artículo.

Jeffrey Beall, un bibliotecario, es quien introdujo este término y quien elabora y actualiza periódicamente un listado de revistas que pueden entrar en esta tipología. Tal como lo define la wikipedia, tienen la consideración de revistas (de)predadoras aquellas publicaciones de acceso abierto que surgen como un modelo de negocio sustentado en la explotación de publicaciones de acceso abierto mediante el cobro de tarifas de publicación a los autores sin que se les proporcionen los servicios de edición y publicación de las revistas consideradas legítimas (de acceso abierto o no). La lista de Beall y hasta diciembre del 2016 -una buena muestra de como wikipedia se actualitza en algunos temas- tenía unes 1.155 revistas incluidas.

La misma enciclopedia cibernética universal facilita una serie de características asociadas a este tipo de revistas depredadoras (también predadoras, que cazan para subsistir) y que traduzco a continuación:

Entrada elaborada por Joan MV Pons.