Antisuperbugs: 3 millones de euros para innovación tecnológica en prevención de microorganismos resistentes a los antibióticos

31 May

El mercado sanitario es uno de los ámbitos con mayor impacto en el panorama público y privado español con un volumen de negocio de 71.000 millones de euros anuales. Es un mercado muy complejo donde las fórmulas que se utilizan para comprar tanto consumibles como fármacos y servicios depende de los propios centros, pero también de regulaciones locales de los proveedores, de las comunidades autónomas, de legislaciones estatales y comunitarias.

Esta complejidad crea no sólo la imposibilidad de las empresas para situar su producto o servicio a disposición de los compradores sino que muchas veces son los propios interesados en la compra los que ven que la incorporación de estos productos en su centro y al alcance de sus profesionales se transforma en una misión realmente imposible.

Y ésto es todavía más difícil cuando se pretenden incorporar nuevas tecnologías que cubran las necesidades reales de los profesionales.

En un panorama donde la inversión en investigación y desarrollo es de las más bajas de las últimas décadas disponer de un proyecto de compra pública precomercial subvencionado por la Unión Europea con 3 millones de euros es una gran oportunidad para las empresas que pueden ofrecer sus servicios de I+D para crear innovación que responda a necesidades reales de los profesionales.

Un proyecto de compra pública innovadora es un enfoque de innovación basado en la demanda, donde un grupo de compradores unen sus recursos para compartir el riesgo de un esfuerzo de I+D de la industria para crear soluciones a las necesidades actualmente no sastisfechas por el mercado. En el caso de nuestro proyecto, se trataría de una solución TIC orientada a la detección precoz de microorganismos resistentes a los antibióticos (superbugs) en un entorno de salud, proyecto Antisuperbugs coordinado por Jean Patrick Mathieu de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS).

Equipo Antisuperbugs (de izquierda a derecha): Kristina Fogel, Sara Bedin, Maren Geissler, Dag Ilver, Benian Ghebremedhin, Jean Patrick Mathieu, Enric Limon, Gonçalo de Carvalho, Gemma Cabré, Esther Arévalo

El consorcio coordinado por AQuAS, institución experta en la definición y ejecución de proyectos de compra pública de innovación en España, consiste en 6 autoridades contratantes (Instituto Catalán de OncologíaIDIBELL (ES), Hospital Mútua de Terrassa (ES), Sheffield Teaching Hospitals NHS Foundation Trust (UK), Helios Kliniken (DE), Universitaetsklinikum Aachen (DE) y Provincia Autónoma de Trento (IT)),  y dos instituciones expertas en sus ámbitos de investigación RISE ACREO (SE) y Sara Bedin (IT).

Enric Limón del Programa VINCat (Vigilancia de las infecciones) del CatSalut, investigador principal del proyecto, ve como una oportunidad de negocio para una empresa disponer de un detector de microorganismos resistentes a los antibióticos. Los mercados de Estados Unidos, Asia y la Unión Europea están explorando soluciones que les permitan disponer de un sistema de detección rápida que active los mecanismos de prevención. La resistencia de ciertos microorganismos a los antibióticos está creando una situación de alerta mundial sobre la cual ha llamado la atención la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) situando la previsión en más de 50 millones de muertos en los próximos años si no se toman las medidas adecuadas. Las empresas que ganen la licitación dispondrán no sólo de recursos económicos sino del apoyo de centenares de profesionales de seis instituciones europeas del más alto nivel en investigación y un mercado potencial en una primera fase de centenares de hospitales y centros de salud dispuestos a comprar una solución que ellos mismos han ayudado a crear.

Gonçalo de Carvalho, biólogo experto en resistencias antimicrobianas del Institut Català d’Oncologia, explica la necesidad que este proyecto contemple la possibilidad de crear nuevos módulos que aplicados sobre las mismas tecnologías permita incorporar nuevas detecciones, hecho que todavía hace más atractiva su compra por parte de las instituciones sanitarias al adecuarse a sus propias necesidades.

La licitación que se abrirá en los próximos meses a las empresas se incluye dentro de los programas de Compra pública Precomercial financiados por el marco de referencia H2020 de la Comisión Europea. Tota la información sobre el proyecto Antisuperbugs y las posibilidades de licitar están disponibles en el web del proyecto.

Las empresas interesadas pueden acceder al cuestionario de la consulta abierta del mercado.

También existe la opción para las empresas de ofrecer su disponibilidad para licitar en forma de consorcio.

 

Entrada elaborada por Jean Patrick Mathieu, Enric Limon y Gonçalo de Carvalho.

RITMOCORE: compra pública centrada en las personas

24 May
Marcel Olivé Elias

La necesidad de poner al paciente en el centro del modelo de atención está ampliamente reconocida y así se recoge en el Pla de Salut. Dar respuesta a esta necesidad es una mejora sustancial de los servicios e implica cambios en la forma que se prestan estos servicios y ésto es precisamente la innovación.

Así pues, lo que hay que hacer es preguntarnos qué instrumentos tenemos para incorporar la innovación en los servicios públicos y facilitar este cambio de modelo.

El proyecto RITMOCORE, coordinado por AQuAS, la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña, es justamente una iniciativa que pretende incorporar innovación en la provisión de servicios a los pacientes que llevan o necesitan un marcapasos a través de la compra pública de innovación, a fin de lograr una atención de más calidad, más personalizada y en definitiva más valiosa para aquellos pacientes que llevan un marcapasos implantado.

La compra pública se ha revelado como una palanca de cambio para el modelo de provisión y organización de servicios de salud y de la relación con los proveedores, es por este motivo que AQuAS ha impulsado varias iniciativas a nivel catalán y europeo en este ámbito, como numerosos proyectos europeos o la reciente convocatoria del CatSalut para proyectos de CPI.

Hospitales catalanes (Hospital Universitari de Bellvitge, Mútua Terrassa y Hospital Sant Pau) y hospitales ingleses (Liverpool Heart and Chest Hospital i Countess of Chester Hospital) emprenden bajo el liderazgo clínico y administrativo de Sant Pau, y bajo la coordinación de AQuAS, una licitación conjunta que se publicará a finales de este 2018. Esta licitación permitirá contratar un servicio que haga efectivo el seguimiento remoto en todos los pacientes con marcapasos, que fomente su activación, que permita seleccionar aquellos dispositivos más adecuados en cada paciente, que facilite la coordinación entre niveles asistenciales y permita la gestión del cambio con las TIC que sean necesarias: todo un servicio integral en la línea de lo que reclama el Pla de Salut.

Este estimulante proyecto permite tratar de forma práctica cuestiones cruciales para la reorientación del modelo de atención y obliga a afrontar los condicionantes del marco regulador de la contratación pública, hacer contínuos ejercicios de evaluación de riesgos, pero sobre todo, el proyecto RITMOCORE obliga a gestionar la complexidad de entornos multidisciplinares (medicina, enfermería, contratación, finanzas, etc.) que representa una oportunidad muy enriquecedora y un reto a la vez.

La complejidad és indefectiblemente una fuente de innovación y dotarnos de instrumentos para explorar todo su potencial en beneficio de los servicios a las personas es nuestra responsabilidad. La sociedad, el entorno asistencial y la colaboración con el mundo privado son realidades altamente complejas y nos ofrecen contínuas oportunidades para generar, adoptar y extender la innovación.

Entrada elaborada por Marcel Olivé Elias.

La salud y la pobreza son hereditarias: ¿Intentamos remediarlo?

17 May
Anna Garcia-Altés
Anna García-Altés

En los últimos años la pobreza infantil ha aumentado en Cataluña como consecuencia de la crisis económica. Según datos del Idescat de 2016 -los últimos disponibles-, y desde el 2009, los niños son el colectivo con un mayor riesgo de pobreza, por encima de la población adulta y por encima también de la población de 65 años y más.

“Salut y pobreza infantil. ¿Qué nos dicen los datos?” fue el nombre de la conferencia que se impartió en el marco del acto de celebración del Día Mundial de la Salud 2018.

En la conferencia se pusieron de relieve los datos relativos a la infancia del último informe sobre los efectos de la crisis en la salud de la población publicados por el Observatorio del Sistema de Salud de Cataluña: los niños con menor nivel socioeconómico presentan hasta 5 veces más morbilidad, consumen más fármacos (el triple de psicofármacos) que el resto de la población infantil, visitan con más frecuencia los centros de salud mental (5,9% de las niñas y un 11,4% de los niños frente al 1,3 y el 2,2% en las niñas y niños de mayor nivel socioeconómico) e ingresan más en los hospitales (45 niñas y 58 niños por cada 1.000 frente  a 13 y a 26, respectivamente) y especialmente por causas psiquiátricas.

El estado de salud de los niños depende en buena parte de la economía de sus progenitores y los que pertenecen a familias con menor nivel socioeconómico presentan más problemas de salud, un hecho que puede tener consecuencias nefastas en otros ámbitos como el educativo y el social, y que condiciona su futuro. Este hecho se agrava en el caso de los niños que tienen discapacidades o enfermedades crónicas y que aún sufren más el impacto de la pobreza en su salud porque en algunos casos su cuidado requiere productos específicos que las familias no pueden comprar.

Este es uno de los problemas que tenemos ahora mismo encima de la mesa. Hay  evidencia científica creciente, tanto desde la biología como desde las ciencias sociales, de la importancia de los primeros años de vida (incluyendo la exposición en el útero) en la formación de las capacidades que promueven el bienestar a lo largo del ciclo de vida. La infancia también es un transmisor estructural de las desigualdades, tanto desde el punto de vista de la salud como desde la vertiente socioeconómica. Los niños y niñas que pertenecen a familias con pocos recursos, si no se actúa, corren el riesgo de llegar a adultos con peor salud, menor nivel educativo y socioeconómico que el resto.

¿Qué podemos hacer? Por supuesto hay que fortalecer el estado del bienestar, con reformas estructurales e institucionales que ahora más que nunca son necesarias. La política educativa es fundamental, sobre todo reforzando la educación primaria, garantizando la igualdad de oportunidades y poniendo el foco en aquellos niños en situaciones desventajosas. Una vez en la edad adulta, son necesarias también políticas activas de trabajo. Y desde las políticas de salud, a pesar de su carácter eminentemente paliativo, es especialmente importante la atención primaria y comunitaria, y garantizar la atención a todos los niños y niñas.

Entrada elaborada por Anna García-Altés (@annagaal).

Conversaciones sobre género en el contexto enfermero

10 May
Marc Fortes, Núria Rodríguez-Valiente, Mercè Salvat

Como cada 12 de mayo se celebra Día Internacional de la Enfermera y en conmemoración de esta fecha tres compañeros de profesión, Mercè Salvat, Marc Fortes y Núria Rodríguez, nos hemos encontrado para conversar sobre la relación entre el género y el cuidar.

Queremos compartir nuestras reflexiones sobre cómo socialmente la profesión se ha relacionado con aspectos vocacionales, altruistas, de submisión y de invisibilidad…, en definitiva, con los estereotipos sociales sobre el género femenino.

Durante esta conversación surgen preguntas como por qué en nuestra sociedad el término cuidar está asociado a la mujer, por qué este cuidar no tiene ni ha tenido reconocimiento social cuando la valoración es positiva durante los procesos de salud-efermedad, cómo lo viven los hombres que han elegido esta profesión y, finalmente, cómo sería posible “deconstruir” este constructo social y cultural.

Vamos por partes.

¿Por qué en nuestra sociedad el término cuidar está asociado a la mujer?

Es conocido que históricamente y en nuestra sociedad patriarcal, se ha vinculado a la mujer con la función reproductora y el cuidado doméstico. Este cuidado hay que contemplarlo en su sentido más amplio: desde tareas rutinarias de mantenimiento del hogar, al cuidado y mantenimiento de la salud de personas mayores, niños y familiares enfermos. A la vez, se le han atribuido una serie de connotaciones de servidumbre, abnegación, entrega incondicional, y en conjunto de poco valor. Por otro lado, en este contexto, al hombre se le ha relacionado con la producción y el sostenimiento económico de la unidad doméstica y se ha asociado con la profesionalidad y el prestigio social.

¿Por qué este cuidar no tiene ni ha tenido prestigio social?

Este constructo social profundamente arraigado ha naturalizado el hecho de cuidar con aquello femenino, llevándolo aún más allá con la asignación de estereotipos como la relación entre lo femenino, el cuidar y con la vocación-intuición-servilismo-invisibilidad social, para finalmente hacer también la asociación simbólica de profesiones fundamentada en la atención a las personas; éste sería el caso de la profesión enfermera. De hecho, la identificación estereotipada de la profesión se replica socialmente y el rol enfermero es una continuidad profesionalizada del cuidado doméstico (Germán, 2004).

Además, a este imaginario colectivo, mencionado préviamente, también tenemos que añadirle la perspectiva sexo-lúdica de la profesión, desgraciadamente presente, por ejemplo y entre los casos más recientes, en la campaña de la gripe del año 2017 del Ministerio de Salud y El programa Telepasión – El Musical 2017.

¿Cuál es la vivencia de los hombres que han elegido esta profesión?

Esta es la pregunta que los enfermeros nos hemos hecho siempre: ¿Qué problema hay por desempeñar esta profesión? ¿Alguién me hubiera cuestionado la decisión si hubiera decidido ser médico o farmacéutico? Esta es la primera de las batallas que debe librar un hombre que decide dedicarse profesionalmente a cuidar otras personas. Una batalla no con él mismo, sinó con los prejuicios socialmente establecidos. Intentaremos matizar brevemente algunos de estos prejuicios:

“Para cuidar hay que tener una sensibilidad especial que sólamente tienen las mujeres”. Parece que los hombres son fuertes, no pierden el tiempo en sensibilidades y por supuesto nunca lloran. Por suertes muchos hemos demostrado que los cuidados profesionalizados requieren una serie de habilidades que en primer lugar se pueden entrenar y que en segundo lugar no dependen del género en ningún caso, o como lo expone la politóloga Joan Tronto: “Cuidar no es más natural para las mujeres, lo hacen por el privilegio de los hombres”.

-Como hemos comentado antes, el constructo social dice que “los hombres son el puntal económico de la familia”. Actualmente, el sueldo medio de un enfermero quizás no permite sustentar una familia, en nuestra sociedad actual hay que hacer un planteamiento de la responsabilidad compartida hacia la gestión familiar.

“Los hombres que eligen una profesión de este tipo no son tan masculinos”, el constructo social hace que algunos hombres no desempeñen estas profesiones porque desde el imaginario social se cree que se puede poner en duda su masculinidad y consecuentemente, la superioridad de género. Además, este imaginario conduce a la atribución de la orientación sexual por el hecho de pertenecer a este colectivo.

¿Cómo sería posible deconstruir este constructo social y cultural?

La “deconstrucción” de este constructo social deberíamos encaminarla hacia la revolución de equiparar el cuidar con el curar, desde una perspectiva humanizada y no desde la perspectiva de género. Sin lugar a dudas, para cuidar es necesaria una predisposición hacia la solidaridad, el compromiso emocional y la flexibilidad pero estos grandes valores pertenecen a la humanidad y no a ningún género ni profesión. La perspectiva de género por si misma es enriquecedora y debería contribuir a hombres y a mujeres la condición de igualdad al desempeñar la profesión elegida independientemente de su género.

Para “deconstruir” el estereotipo de género en nuestra sociedad patriarcal, tendríamos que aprender que cuidar es una habilidad que tenemos las personas y que no tiene que ver con la dicotomía del género (Barragán, 2009). La mirada femenina o masculina independientemente del sexo es necesaria para el abordaje histórico y de futuro de nuestra profesión (Chamizo, 2004) y es más, pensamos que sería necesario añadir que es necesaria para abordar el presente y el futuro de la sociedad.

En este sentido, nuestras propuestas se dirigen hacia la definición de una línea estratégica común propuesta por los colegios profesionales sanitarios, donde se promuevan los valores democráticos impregnados en el cuidar.

Entrada elaborada por Núria Rodríguez-Valiente, Marc Fortes y Mercè Salvat.

¿Quién habla de qué en EUnetHTA?

3 May
Marta Millaret

AQuAS está analizando las actividades de diseminación del proyecto EUnetHTA, Joint Action europea integrada por 81 organizaciones de 29 países y coordinada desde el Zorginstituut Nederland de Holanda. Se trata de la red europea de evaluación de tecnologías sanitarias.

La evaluación, como comentaba Emmanuel Giménez en este post, “puede ayudar directamente a la práctica, a la gestión y a la sostenibilidad de los diferentes sistemas de salud” al facilitar el mejor conocimiento disponible para la toma de decisiones en diferentes niveles.

Justamente sobre este tema, recientemente se ha publicado una propuesta de regulación sobre evaluación de fármacos y productos sanitarios en el marco de la Comisión Europea, que se está debatiendo y perfilando para su puesta en funcionamiento.

El objetivo del proyecto EUnetHTA es facilitar la cooperación entre diferentes instituciones en el ámbito de la evaluación de tecnologías sanitarias para aprovechar conocimiento experto y útil para los sistemas sanitarios y, por tanto, con potenciales beneficios para la salud de la ciudadanía. Se trata de generar conocimiento de calidad utilizando metodologías comunes de una forma sistemática y transparente, y se trata de hacerlo trabajando colaborativamente y evitando duplicidades.

AQuAS tiene una fuerte participación en diferentes grupos de trabajo del proyecto (evaluación, implementación, generación de evidencia, diseminación) y hoy pondremos el foco en el grupo de diseminación, liderado por Iñaki Imaz del Instituto de Salud Carlos III de Madrid. Este grupo de trabajo tiene como reto comunicar más y mejor qué es el proyecto EUnetHTA.

Para hacerlo, hay diferentes estrategias y una de ellas es la evaluación de la propia diseminación, tarea liderada por AQuAS. En este sentido, se están recogiendo las distintas actividades realizadas y se ha realizado un primer análisis que está previsto que se repita cada 4 meses con la idea que de ello se puedan derivar recomendaciones y acciones concretas.

En esta primera fotografía se han recogido casi 100 actividades. El 78% se corresponden con actividades en reuniones científicas (workshops, ponencias, comunicaciones orales y pósters); el 5% son artículos en publicaciones científicas con factor de impacto en el Journal Citation Reports y el resto (17%) son otras publicaciones, e-meetings y actividades en redes sociales.

Este análisis va a permitir estudiar quién difunde, qué se difunde, dónde se difunde, así como el contenido o el público mayoritario al que van destinadas las actividades de diseminación en el marco del proyecto EUnetHTA. Los resultados del primer análisis se presentarán en la próxima asamblea general del proyecto en Colonia (Alemania) a finales de este mes.

Pensamos que es interesantes buscar la forma de implicar y facilitar la diseminación del proyecto por parte de sus participantes para conseguir una comunicación más activa del proyecto EUnetHA. Implicar en la diseminación significa conseguir que las personas que trabajan en un proyecto difundan, al mismo tiempo, su trabajo y el proyecto. De este modo, todos salen ganando.

¿Conseguiremos implicar más a todos los participantes en las actividades de diseminación? ¿Lograremos que nuestra evaluación sirva para mejorar? Lo iremos viendo.

Entrada elaborada por Marta Millaret (@MartaMillaret).