Formación sanitaria especializada e indicadores para medir la calidad docente

7 Jun
Alicia Avila

Para trabajar como especialista en el sistema de salud -pensamos en cualquier especialidad de medicina, farmacia, psicología, enfermería, entre otras especialidades- hay que disponer no sólo del título de grado universitario, sino también del correspondiente título de especialista, y para obtenerlo habrá que superar la prueba selectiva tradicionalmente llamada MIR para los médicos especialistas, PIR para los psicólogos, FIR para los farmacéuticos de hospital, por citar algunos ejemplos, que se realiza anualmente desde hace más de 30 años. La formación de especialistas en el sistema de salud se realiza en centros universitarios y unidades docentes, de carácter público y privado, préviamente acreditados, a los que acceden los profesionales una vez efectuada la elección de plazas, por riguroso número de orden.

Acabada de finalizar la adjudicación de las plazas escogidas este año, los residentes se han incorporado a finales de mayo. La prensa sanitaria ha destacado todo tipo de titulares, comentando los resultados de las comunidades autónomas, las especialidades más atractivas para los residentes o los centros mejor posicionados, pero ciertamente no todos los comentarios que han visto la luz, a veces demasiado precipitados, recogen análisis veraces y rigurosos. La capacidad de atracción de los centros sanitarios docentes de Cataluña ni ha retrocedido, ni ha variado sustancialmente en los últimos años; seguimos teniendo los mismos hospitales y unidades docentes de atención familiar y comunitaria entres los más deseados para los nuevos residentes a nivel estatal.

¿Por qué es importante ser un centro docente atractivo para los residentes? Evidentemente todos los centros aspiran a disponer de los estudiantes con mejores notas, no sólo por el prestigio que ésto representa y por la base de conocimiento que han demostrado tener, sino también por la posibilidad de fidelizar su contratación al final de la residencia. A peor nota de MIR, se incrementa la posibilidad de abandono de la especialidad y a la práctica se evidencia un número significativo de residentes extranjeros, con mayor dificultad para su fidelización futura.

Para fomentar la calidad intrínseca y percibida de la formación especializada prestada a los residentes, desde el Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya se ha implantado un Plan de Gestión de la Calidad Docente y dentro de él, un conjunto de indicadores de estructura, de proceso y de resultado relacionados con la oferta de plazas, que se publican en un informe desde el año pasado en la Central de Resultados en el marco de AQuAS.

También se realiza una encuesta  de satisfacción a todos los residentes de Cataluña que este año ha tenido una participación efectiva del 76% y que ofrece información complementaria con la del Plan de Calidad. Los dos instrumentos, más allá de generar una transparencia de la información sobre la formación especializada saludable, permiten un ejercicio de benchmarking entre los centros con el objetivo de alcanzar una mayor competividad y mejora de la docencia en Cataluña.

En definitiva, garantizar perfiles de excelencia de los profesionales sanitarios especialistas es la aspiración permanente de la autoridad sanitaria y ésto pasa por un aprendizaje basado en la práctica supervisada y tutorizada y alcanzando las competencias profesionales necesarias para un ejercicio seguro y de máxima calidad. De este modo, el sistema de salud será capaz de formar a los mejores especialistas para dar respuesta a las necesidades de salud de la población.

Entrada elaborada por Alicia Avila, Subdirectora General de Ordenación y Desarrollo Profesional del Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya.

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