“Infermera virtual”, un portal de promoción y educación para la salud al servicio de las personas

15 Jun

Marc Fortes

De la necesidad de poder acceder a información de salud veraz, contrastada y al alcance de todos, el Colegio Oficial de Enfermeras e Infermeros de Barcelona (COIB) impulsó en 2005 el portal de promoción y educación para la salud Infermera virtual (en Twitter, @infermeria).

Las casi 3.000 páginas de contenido que lo forman tienen como objetivo capacitar a las personas para que puedan tomar decisiones sobre su propia salud y conseguir, a la vez, una sociedad más sana y una atención sanitaria más sostenible.

El ciudadano puede encontrar todo este contenido adaptado en formatos como el vídeo, infografías y tutoriales de salud que facilitan tanto el acceso como la comprensión de la información.

Asimismo, Infermera virtual también es un proyecto profesional global pensado para que pueda convertirse en una herramienta de trabajo para las enfermeras y otros profesionales de la salud, del ámbito social o de la educación. Los contenidos, que permiten compartir de forma amena y rápida el conocimiento enfermero sobre cada una de las situaciones de salud, se convierten en enlaces que permiten a los profesionales prescribir o recomendar esta información vía email directamente a las personas que atienden, o compartirlo a través de las redes sociales.

Para la generación del contenido, se cuenta con procesos de revisión estructural, pedagógica y científica que se actualizan con una periodicidad anual. Sin duda la pieza más importante en todo este rompecabezas son los más de 70 autores y colaboradores que generan todo este contenido.

El proyecto Infermera virtual se fundamenta en las 8 actividades de la vida diaria, lo que llamamos “requisitos que las personas, en un marco temporal concreto, deben satisfacer para su propio beneficio, a fin de lograr el mantenimiento de la vida, un funcionamiento saludable, el desarrollo personal continuo y el mayor grado de bienestar y de calidad de vida posible” y son: respirar, moverse, eliminar, evitar peligros, dormir, comunicarse, trabajar y divertirse, y comer y beber.

Por otra parte, las unidades de contenido se estructuran en dos grandes bloques que llamamos “situaciones de vida” y “problemas de salud” y que permiten organizar el resto de las fichas “Lo que necesita saber”.

Dentro de los problemas de salud, se puede encontrar, por ejemplo, desde la ficha que explica el cáncer hasta la ficha de la fiebre.

El portal está en permanente crecimiento y en mejora continua y también se adapta a las circunstancias del entorno cambiante. Por eso, hace ya más de un año que ofrece todo el contenido validado y de confianza a través de una aplicación móvil gratuita disponible tanto para Android como para iOs.

El ciudadano puede encontrar todo este contenido adaptado a formatos de vídeo, infografías y tutoriales de salud que le facilitarán tanto el acceso como la comprensión de la información. Con la aplicación también se pueden escanear códigos QR y recibir notificaciones relacionadas con la salud. Por otra parte, los profesionales de la salud pueden prescribir este contenido a través de un móvil o tableta.

Destaca del menú de la aplicación el acceso, a través de ‘Cuida tu salud’, a los más de 110 tutoriales dirigidos a resolver dudas y tener más información sobre problemas de salud, estilos de vida saludables, situaciones de vida y aspectos vinculados a las diferentes etapas del ciclo vital. Entrando en las ‘Fichas’ las enfermeras y todos los profesionales de la salud pueden acceder a las fichas completas realizadas por enfermeras y otros autores expertos. Los profesionales disponen también de un acceso directo de consulta sobre estructura y función del cuerpo humano.

Si eres usuario de Transportes Metropolitanos de Barcelona, ​​tal vez has visto los consejos de salud en formato de vídeo que se ofrecen en colaboración con Infermera virtual en algunas estaciones de metro y algunos autobuses de Barcelona.

Si sou usuaris de TMB (Transports Metropolitans de Barcelona), potser heu vist els consells de salut en format de vídeo que ofereix en col·laboració amb Infermera virtual en algunes estacions de metro i alguns autobusos de Barcelona.

Los consejos de salud vienen de la mano de una simpática familia de extraterrestres que han venido a parar a nuestro planeta de forma involuntaria, la Familia de en Bonsu, y que permiten tratar temas tan dispares como el acoso escolar o la protección solar en 16 segundos.

Entrada elaborada per Marc Fortes (@marcfortes).

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El proyecto DECIPHER: de la interoperatividad entre sistemas de salud a la compra de innovación

8 Jun

Jean Patrick Mathieu

En el año 2013, cuando la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Cataluña (AQuAS) asumió la puesta en marcha del proyecto DECIPHER (@DECIPHERpcpEU), fue pionera en el campo de la compra de innovación pero sabíamos poco, entonces, del camino que teníamos por delante. El proyecto ha resultado ser un gran reto para AQuAS, para el Departamento de Salud catalán y para todas las entidades involucradas.

Los responsables de la comisión europea y los evaluadores de proyectos han tenido que adaptarse a un nuevo tipo de proyectos, de forma que tanto las empresas como los principales actores implicados (stakeholders), todos juntos, hemos aprendido mucho en esta emocionante aventura.

El viaje acabó formalmente en Barcelona el pasado mes de marzo de 2017 con la jornada final del proyecto pero sus efectos se podrán ver, sin lugar a dudas, en los próximos años.

Rossana Alessandrello en el DECIPHER – FINAL EVENT (Barcelona 2017)

DECIPHER es un proyecto que fue financiado por la Comisión Europea por el 7º Programa Marco (FP7) en una convocatoria de 2011 que llevaba por lema “Patient Guidance Services (PGS), safety and healthcare record information reuse“, el acompañamiento al paciente y la reutilización de registros de información sobre historia clínica y sobre seguridad de los pacientes.

El objetivo del proyecto es permitir el acceso móvil transfrontera seguro de los pacientes en los portales de salud existentes soportados individualmente por organismos públicos.

Con este propósito, DECIPHER desplegó un tipo de contractación precomercial para crear innovaciones y cambios radicales usando las TIC para pacient en movilidad. El uso de registros electrónicos de pacientes como tecnología y la compra precomercial conjunta crearía la transformación del servicio dirigido hacia la tecnología móvil en la asistencia sanitaria transfrontera, hecho que generaría beneficios cualitativos y significativos entre los pacientes y los diferentes sistemas de salud.

El proyecto ha implicado ESTAR Centro (Toscana), TicSalut (Cataluña) y CMFT (Manchester). Los diferentes proveedores construyeron sus propuestas de soluciones a partir de iniciativas previas como epSOS, CALLIOPE y LOD2, y de los avances en la tecnología móvil. Además, expertos de Grecia, Francia, Finlandia, Reino Unido, Suecia e Irlanda tambien apoyaron el proyecto.

Así, DECIPHER generó una cartera de aplicaciones interoperables desplegada en una plataforma paneuropea. Este recurso mejoraría los servicios de salud existentes a través del apoyo a la movilidad de los pacientes.

Como escenario de caso de uso, las soluciones tenían que estar centradas en una enfermedad crónica y se selección la diabetes tipo II.

La idea es que desde cualquier punto de la Unión Europea, un paciente debería poder acceder desde un dispositivo móvil de forma segura – 24 horas al día, 7 días a la semana- y disponer de sus datos personales de salud, desde información de prescripción, datos de emergencia, resultados de pruebas y tests, y otra información de salud.

Al final del proyecto, se financiaron 6 prototipos y se seleccionaron 3 para el desarrollo de la versión completa de su propuesta de solución.

Aunque actualmente los respectivos registros personales de salud de las tres autoridades contratantes no pueden implementar las soluciones en su estado actual, sí que podemos destacar los siguientes logros conseguidos con el proyecto DECIPHER:

  1. El valor de las experiencias recogidas por todos los participantes del proyecto
  2. La oportunidad para pequeñas y medianas empresas de toda Europa de tener visibilidad a la hora de presentar soluciones a grandes compradores públicos del sector salud
  3. La consolidación del papel de AQuAS como referente en compra de innovación a nivel europeo e internacional
  4. La aplicación del conocimiento y del carácter experto adquirido en un nuevo proyecto de compra pública innovadora coordinado por AQuAS llamado Antisuperbugs para la detección y la prevención de infecciones nosocomiales

El proyecto DECIPHER, inicialmente ligado al reto de la interoperatividad en el ámbito de la salud, ha sido fundamental para el desarrollo de un modelo de compra de innovación útil para el diseño de este tipo de proyectos. Por ello, podemos considerar que DECIPHER ha sido un caso de uso y que el objetivo de todo ha sido fomentar en Cataluña -con el liderazgo de AQuAS– herramientas, metodología y expertez en compra de innovación.

Entrada elaborada por Jean Patrick Mathieu.

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Aquí tomamos decisiones juntos

1 Jun

Víctor Montori

Hace poco estuve por Barcelona conversando con un grupo de gente interesada en la toma compartida de decisiones (#decisionescompartidas) en una jornada organizada por la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria (SCGS) y la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS). Mi visita era la tercera parada en un viaje que primero me llevó a Polonia y luego a Holanda. En los tres países se vive un interés intenso por la toma compartida de decisiones y en los tres hay esfuerzos de diferente calibre para promover su práctica.

Lo que motiva este interés también es común: la sensación de que el involucramiento del paciente en decisiones importantes debe reducir los costos y mejorar los desenlaces clínicos. También es un fenómeno general el que los médicos se siente acorralados por esta nueva expectativa que se añade a las agendas ya existentes que compiten por los magros 7 minutos por paciente.

En vista de esta realidad, las promesas de tomar decisiones que reflejen mejor la situación del paciente y cómo resolverla, en base a la participación informada del paciente, terminan delegando al paciente el trabajo de tomar decisiones a través de herramientas en páginas web o impresas. ¿Lo de compartir el proceso de tomar decisiones? Una poesía corporativa, un sueño académico.

La toma compartida de decisiones requiere que pacientes y clínicos trabajen juntos hasta llegar a la conclusión de cómo proceder para mejorar la situación del paciente. La conclusión de este esfuerzo es un plan de cuidado. Para determinar ese plan es importante entender cuál es la situación del paciente y qué acción ésta demanda, así como cuáles son las opciones disponibles que responden mejor a las demandas que la situación impone.

La conclusión debe tener sentido intelectual, emocional y práctico. Es decir, el plan tiene que reflejar la mejor ciencia médica, tiene que caer bien dentro de las circunstancias biológicas y biográficas del paciente y tiene que poder ser implementado con la menor impertinencia posible en la vida del paciente. Este trabajo no es para el paciente o para el clínico, sinó para los dos. Es arduo, se basa en la relación clínico-paciente. Y toma tiempo.

Muchos clínicos me dicen que ellos ya toman decisiones con sus pacientes. Esto no es evidente cuando vemos videos de encuentros clínicos en Norteamérica (duración de entre 15-30 minutos). En ellos, vemos a clínicos interrumpiendo a pacientes en menos de 11 segundos desde que el paciente empieza hablar, usando humor para evitar situaciones emocionales y ofreciendo recomendaciones antes de conocer la perspectiva del paciente.

Víctor M. Montori en la Jornada Decisiones Compartidas (SCGS y AQuAS). Barcelona, 19 de mayo de 2017

Que los pacientes quieran participar o que participen plenamente en la toma de decisiones tampoco es evidente y, así y todo, los pacientes reportan niveles altos de satisfacción con la forma en que se tomaron decisiones. Una mirada crítica revela, sin embargo, que muchas decisiones se toman sin que los pacientes se den cuenta, dado que se disfrazan las decisiones como los siguientes pasos lógicos en el manejo del problema y no como oportunidades para que la voz, perspectiva, experiencia y conocimiento del paciente contribuyan en el proceso.

El esfuerzo para convertir la toma compartida de decisiones de lo que es (un unicornio) a lo que debería ser (una rutina en el cuidado de los pacientes) es muy grande y lleno de dudas. No hay ningún país, en mi criterio, ni ningún sistema de salud que se encuentre a la vanguardia en este tema. La retaguardia por supuesto está poblada por sistemas que aún tienen una deuda grande con su población, no habiendo podido aún garantizar acceso universal a una sanidad con niveles mínimos de calidad y seguridad.

Lo que deben hacer aquellos que estén a la vanguardia tiene que ver, en mi opinión, más con actitud y oportunidad que con herramientas y programas de incentivo y entrenamiento. Lo último debe estar para cuando la actitud y la oportunidad se presenten.

En mi visita a Barcelona vi gran voluntad, pero limitaciones importantes de actitud y oportunidad. En la actitud, tenemos que valorar como profesionales de la salud lo que el paciente sabe sobre su contexto, sobre su biología y biografía y sobre la forma en que quiere llevar su vida.

Debemos de reconocer lo esencial que resulta que los planes de tratamiento tengan sentido y que puedan ser implementados en la vida de los pacientes, particularmente para pacientes crónicos. Y debemos de saber que las guías prácticas y otras herramientas de gestión del cuidado son útiles para guiar nuestro tratamiento de “pacientes como éste” pero no son suficientes para determinar el tratamiento para “este paciente”.

Pero la actitud no es suficiente. Tenemos que además trabajar en crear oportunidades para las conversaciones entre clínicos y pacientes y que éstas se conviertan en relaciones terapéuticas. Yo creo que nuestro intelecto ha evolucionado para la toma de decisiones con otros. Así como creo en la democracia deliberativa para problemas sociales, creo en la toma compartida de decisiones para problemas clínicos.

Los problemas clínicos no son sencillos (como el problema de cocinar una galleta, con receta e ingredientes conocidos y resultado esperado), no son problemas complicados (como volar un 747, con algoritmos y retroalimentaciones que permiten confiar en lograr el resultado deseado) pero son problemas complejos (como criar un hijo, sin ingredientes conocidos, sin recetas o algoritmos, con resultados a veces inesperados).

Los problemas complejos no pueden resolverse sólo con inversiones técnicas. Éstos se resuelven dentro de relaciones humanas. No se pueden esperar resultados específicos, pero sí se puede responder a situaciones adversas con resiliencia. Sin el combustible de la oportunidad para ésto, la llama de la actitud favorable a la toma compartida de decisiones terminará por extinguirse.

La toma compartida de decisiones requiere de las relaciones humanas entre clínico y paciente para resolver los problemas humanos de los pacientes con resiliencia. La resolución de esos problemas requiere a su vez de la toma compartida de decisiones para que la solución tenga sentido intelectual, emocional y práctico en la vida del paciente.

Además de actitud y oportunidad es importante contar con las habilidades interpersonales (o entrenarse para adquirir lo posible) para comunicar con empatía con el paciente, entender su situación y evaluar cada opción razonable en el contexto de una conversación.

En ese contexto, herramientas basadas en evidencia diseñadas explícitamente para apoyar esas conversaciones pueden ser útiles y facilitar la toma compartida de decisiones eficiente en cualquier contexto, desde urgencias hasta atención especializada.

Soy consciente que muchos se han motivado para participar en toma compartida de decisiones gracias al entrenamiento o al uso de herramientas para toma compartida de decisiones, lo cual hace importante entender qué es necesario dónde para motivar la rutinización de la toma compartida de decisiones como parte del cuidado del paciente.

Y todo este esfuerzo, ¿qué logra? Muchos colegas escriben que la toma compartida de decisiones es capaz de mejorar los desenlaces clínicos, la adherencia al tratamiento, el uso de los servicios y los costos de atención. Quizás también la toma compartida de decisiones ayude a prevenir el calentamiento global.

Mi apreciación crítica de la evidencia no permite advertir ninguno de estos beneficios con suficiente nivel de certeza. Eso nos obliga a considerar por qué entonces debemos de esforzarnos por crear las condiciones para la toma compartida de decisiones y para implementarla de rutina en la práctica.

Para mí, como clínico, la respuesta pasa por entender el objetivo del tratamiento, del cuidado clínico, como el de permitir que cada paciente pueda alcanzar sus sueños con la menor interrupción patológica y la menor impertinencia terapéutica. Para ello debemos diseñar tratamientos que respondan a la situación del paciente -vista en alta resolución-, tratamientos que tengan sentido para el paciente. Y ésto no lo puede hacer el clínico sin el paciente.

Etrada elaborada por Víctor M. Montori (@vmontori), Professor de Medicina en la Clínica Mayo (Estados Unidos), Unidad KER, http://shareddecisions.mayoclinic.org

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Mendeley: de gestor de referencias a herramienta de descubrimiento y visibilidad científica

25 May

Paula Traver

La semana pasada tuve el gusto de estar en Barcelona impartiendo un taller sobre Mendeley al personal de AQuAS. Tuvo lugar los días 16 y 17 de mayo y asistieron un total de 20 personas entre investigadores, bibliotecarios y personal de administración.

En este taller expliqué las funcionalidades de Mendeley, que básicamente es un gestor de referencias que nos permite gestionar la bibliografía de forma automatizada, con la ventaja de ser un software gratuito, multiplataforma y que trabaja en la nube. Gracias al plugin Web Importer, podemos importar automáticamente referencias desde el navegador que utilizamos de forma habitual, de forma muy sencilla. Así, y con otras formas de añadir información, vamos creando nuestra biblioteca, que no solamente puede contener referencias sinó también documentos en pdf que podemos leer directamente gracias al PDF Viewer. Además, Mendeley extrae los metadatos de estos documentos de forma que automáticamente disponemos de todos los datos en forma de referencia bibliográfica.

Vimos todas las posibilidades que tenemos para poner orden en nuestra biblioteca y recuperar información de manera muy intuitiva. A continuación expliqué el funcionamiento del plugin de citación, que funciona tanto para Word como para LibreOffice y sirve para facilitar la introducción de citas en el procesador de texto cuando estamos escribiendo un trabajo, artículo, libro, informe, etc. También nos permite generar una bibliografía de forma automática, escogiendo el estilo de citación que queremos utilizar (Vancouver, APA, Havard, o el estilo concreto de una revista con unos requerimientos específicos para la bibliografía).

Mendeley desktop

Más allà de todas estas funciones que son propias de muchos gestores (cada uno con sus peculiaridades), quise profundizar en la filosofía 2.0 que rodea esta herramienta porque la realidad es que Mendeley es más que un gestor de referencias bibliográficas. En primer lugar, porque su mera existencia es fruto de la inteligencia colectiva, ya que el catálogo de Mendeley está formado por las referencias aportadas por los usuarios y se construye entre todos. En segundo lugar, porque fomenta la colaboración y el trabajo en equipo, y en tercer lugar, porque Mendeley también es una red social, donde podemos crear nuestro perfil de investigadores y conectar con otras personas.

Taller Mendeley a AQuAS – Maig 2017

De este modo, vimos las posibilidades de crear grupos para compartir referencias y documentos, que incluso pueden contener anotaciones y subrayados. Una utilidad sin duda muy interesante para los grupos de investigación, aunque en la versión gratuita está limitado a tres usuarios a los grupos privados.

En cuanto a la funcionalidad de Mendeley como red social, vimos la posibilidad de crear nuestro perfil como investigadores, añadiendo las publicaciones propias, que inmediatamente pasarán a formar parte del catálogo de Mendeley. Una fantástica oportunidad para dar visibilidad a nuestra actividad científica y por tanto de mejorar la reputación online, haciendo difusión de nuestros papers o incluso compartiendo a grupos donde puedan ser de interés. A partir de aquí, podemos conectar con otras personas con intereses similares a los nuestros, y ver al “Feed” toda su actividad y noticias.

Por último, también vimos las posibilidades que tenemos de descubrir información académica a Mendeley. A partir de las referencias que tenemos guardadas en nuestra biblioteca, la herramienta nos hace sugerencias de otras referencias que pueden ser de interés. También nos sugiere personas a las que seguir y nos permite buscar documentos similares a los que ya tenemos.

Además de explicar de manera detallada todas estas funcionalidades de Mendeley, practicamos con ejercicios a los ordenadores, para poder asimilar todos estos conceptos, y la respuesta de los asistentes fue muy positiva. En general, la herramienta pareció muy intuitiva y útil, especialmente por la posibilidad de trabajar en la nube desde cualquier ubicación y dispositivo, la posibilidad de disponer de un repositorio de documentos y la facilidad para crear grupos y trabajo en red.

A continuación comparto la presentación que utilicé por si a algún lector le puede servir de guía:

Por último, dar las gracias a AQuAS, a los asistentes por su interés y a la Unidad de Comunicación y Documentación, por la organización de este taller.

De izquierda a derecha y de arriba hacia abajo: Maite Solans, Marta Millaret, Dolores Ruiz Muñoz, Bea Ortega, Ion Arrizabalaga, Emmanuel Giménez, Olga Martínez, Mercè Salvat, Paula Traver, Adela Zambrano, Maria José Tome, Laura Vivó

Entrada elaborada por Paula Traver (@paulatraver), documentalista en ciencias de la salud y social media manager.

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“La Meva Salut” y eConsulta: desplegando el modelo de atención no presencial en Cataluña

18 May

Òscar Solans

La gestión de la información es clave para el sistema sanitario desde el punto de vista de una mayor integración entre pacientes y profesionales de diferentes niveles. La información compartida, la transparencia, la evaluación y la readaptación de los procesos asistenciales han de ser líneas de actuación prioritarias con el objetivo de situar el paciente como eje central de las diferentes interacciones con los profesionales de diferentes ámbitos.

La expansión de las tecnologías de la información ha creado nuevas oportunidades para que las personas participen activamente en la monitorización de los procesos asistenciales ofreciendo una oportunidad única para facilitar la comunicación y mejorar el compromiso del paciente. El nuevo modelo de atención que propone el Plan de Salud de Cataluña 2016-2020 está orientado a un mayor enfoque hacia los pacientes y para ello se han desarrollado herramientas que facilitan la relación entre el ciudadano y el sistema sanitario.

En Cataluña disponemos, desde 2009, de la carpeta personal de salud, Cat@Salut La Meva Salut (LMS), accessible con certificado digital o usando un usuario y una contraseña que se facilitan en el centro de atención primaria de referencia del ciudadano.

Podéis leer este artículo publicado en la revista Annals de Medicina.

La Meva Salut es un espacio digital personal, de consulta y relación, que pone a disposición de los ciudadanos -de forma segura y confidencial- información relevante de salud generada en los centros asistenciales públicos de Cataluña, como el plan de medicación vigente, vacunas administradas, diagnósticos, informes clínicos, resultados de pruebas y exploraciones complementarias.

Si pensamos en La Meva Salut, podemos decir que se trata de un proyecto estratégico que favorece la participación y la co-responsabilización de los ciudadanos en la prevención y en el cuidado de su salud, fomentando el conocimiento de sus patologías y haciendo posible que participen en el proceso clínico de atención.

La Meva Salut ofrece servicios transversales y estratégicos del Departamento de Salud catalán pero tambien permite a los diferentes proveedores de salud incorporar servicios más personalizados de acuerdo con las necesidades más específicas de los pacientes de cada entidad y que se homologan en La Meva Salut.

De este modo, La Meva Salut ofrece una única puerta de entrada al sistema de salud virtual permitiendo al ciudadano, que se identifica una sola vez, usar servicios de diferentes centros de forma integrada y personalizada. Algunos de estos servicios, ya en unso, son: cambio de médico de atención primaria, solicitud de visita al médico de atención primaria y a los servicios de vacunación internacional, servicio de comunidades de pacientes (permite crear grupos de pacientes para compartir opinión y tratar diferentes patologías con un administrador que suele ser un profesional de la salud), seguimiento de pacientes con patologías crónicas, entre otros.

Recientemente se ha publicado este artículo en la revista New Perspectives in Medical Records.

Los servicios transversales más destacables que ha puesto a disposición el Departamento de Salud son:

  • Consulta de lista de espera quirúrgica
  • Consulta de visitas y pruebas pendientes de cualquier proveedor sanitario de forma integrada
  • Obtención del carnet de donante de órganos
  • Consulta del documento de voluntades anticipadas
  • Incorporación por parte del paciente de variables clínicas en su historia clínica
  • Servicio de mail seguro, eConsulta.

Los objetivos de La Meva Salut y del servicio eConsulta se alinean con Modelo de Atención no presencial del Departamento de Salud de Cataluña, que pretende garantizar, mejorar y facilitar el acceso al Sistema Sanitario Catalán y ofrecer opciones de atención no presencial buscando más comodidad tanto para los profesionales como para los ciudadanos en el proceso de atención.

Datos de acceso a La Meva Salut

La eConsulta es una herramienta de comunicación no presencial asíncrona y bidireccional entre ciudadano y profesional de salud que complementa la atención presencial. El acceso por parte de los ciudadanos sólo es posible desde La Meva Salut, en un entorno seguro que garantiza la confidencialidad en la comunicación. Se autentica el ciudadano en cada acceso y el profesional sólo puede consultar y responder desde su estación de trabajo; de este modo, la información queda registrada en los repositorios de Salud incorporándose en la historia clínica electrónica del ciudadano.

Éste es un nuevo canal de comunicación ágil para resolver consultas del ciudadano de forma virtual. Puede iniciar la conversación tanto el profesional como el paciente. Se facilita, así, el acceso de los ciudadanos al sistema sanitario y se da respuesta a una parte de la demanda asistencial sin concertar entrevistas presenciales, con el ahorro de trámites y tiempo que ésto supone para ciudadanos y profesionales.

Datos de uso de eConsulta en la atención primaria de Cataluña*

¿Qué aportan estas dos herramientas,  La Meva Salut y eConsulta, al profesional?

Podemos responder esta pregunta de forma muy sintética y clara:

  • Estas herramientas representan un nuevo modelo de relación con el ciudadano donde éste está invitado a participar en el proceso asistencial y, además, tiene la posibilidad de añadir información (a través de La Meva Salut)
  • El nuevo canal de comunicación generado con estas herramientas permite el envío de forma segura de notificaciones, documentos y, en definitiva, establecer un tipo de relación no presencial con los pacientes. En modelos como el de Kaiser Permanente en los Estados Unidos se ha reducido de forma considerable la cifra de visitas presenciales.
  • Telemonitorización de algunas patologías crónicas
  • Sustituir visitas presenciales por visitas virtuales como la actualización del plan de medicación online, resultatdos de pruebas normales y el seguimiento de algunos tipos de patologías

Como sucede ante cualquier cambio, la incorporación de las tecnologías en los procesos, a pesar de aportar beneficios claros, requiere la necesidad de adaptación a los nuevos usos.

Esta nueva forma de interacción entre pacientes y sistema sanitario ha llegado para quedarse como ha pasado en otros sectores, como el de la banca, por ejemplo, donde han cambiado los procesos de forma significativa.

Por otro lado, las tecnologías incrementan los niveles de seguridad de acceso a la información, permiten generar alertas de resultados patológicos, herramientas de apoyo a la decisión clínica, una mejor autogestión de agendas con el uso de eConsulta, sustituyendo tareas de poco valor añadido por otras que requieran una interpretación clínica y dedicación a pacientes que necesiten más tiempo y conocimiento.

El reto en Cataluña es el despliegue de un nuevo modelo de atención que promueva el uso de servicios en línea, con el objetivo – una vez implementado- que ésto cambie fundamentalmente el proceso de cuidados en los centros sanitarios, empoderando los pacientes y consiguiendo una práctica más segura.

Con un desarrollo preciso y el trabajo conjunto de profesionales y ciudadanos, cada uno desde su rol, estos servicios se pueden incorporar con éxito en la organización de la atención sanitaria.

Entrada elaborada por Òscar Solans (@osolans), responsable funcional eSalut en el Departamento de Salud de Cataluña.

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Desigualdades socioeconómicas en salud: algunas reflexiones sobre los resultados del primer análisis con datos individuales de toda la población de Cataluña

11 May

Guillem López Casasnovas, Anna García-Altés

El Observatorio del Sistema de Salud de Cataluña ha publicado recientemente el informe sobre los efectos de la crisis en la salud de la población. Con éste, el Observatorio ha publicado ya tres informes y un monográfico.

La gran novedad del informe de este año es que por primera vez se analizan las desigualdades socioeconómicas en el estado de salud y la utilización de servicios sanitarios públicos según el nivel socioeconómico de la población, utilizando información individual de la totalidad de los habitantes de Cataluña. Para este propósito se ha construido una clasificación que tiene en cuenta tanto la situación laboral de la persona como su nivel de renta, a partir de la información de las prestaciones económicas del sistema de la Seguridad Social y de la información sobre el nivel de copago farmacéutico de las personas.

¿Què reflexiones podemos aportar?

La crisis económica de los últimos años ha tenido un impacto importante sobre los determinantes sociales de la salud, limitando la renta disponible de la ciudadanía y afectando sus condiciones de vida, trabajo y vivienda. Sin embargo, comprender los mecanismos por los que las desigualdades sociales inciden en la salud poblacional, a efectos de cómo combatirlos o neutralizarlos de la manera más efectiva posible, en cada lugar y momento del tiempo, sigue siendo una asignatura pendiente de nuestra política social.

La simple constatación de los efectos de la crisis sobre las desigualdades de renta primero, y de salud después, no da pistas certeras de cómo los elementos surgen e interaccionan. ¿Es que alguien puede pensar que la causa fundamental de las desigualdades en salud son consecuencia de los efectos del recorte en el gasto sanitario para equilibrar la caída de los ingresos fiscales? ¿Y que retornando la financiación a los niveles anteriores a la crisis se puede considerar el incremento de desigualdad eliminado?

Ciertamente, algunos sistemas sanitarios europeos han mostrado una mejor resistencia que otros ante las crisis y, entre los factores que explican esta mejor respuesta, están para algunos autores las políticas públicas de gasto en salud. Pero ¿hablamos de resilencia en los niveles de gasto o de sistemas que han sabido responder mejor a la crisis con la refocalización de los recursos disponibles en cada caso, habiendo aceptado que más gasto sanitario no siempre es mejor y que ahora más que nunca ha sido necesario priorizar?

¿Estamos así diciendo que es la inercia, la incapacidad de adaptación a coyunturas económicas cambiantes el elemento decisivo? Acaso no es probable que gastando “a piñón fijo”, ante una reducción de recursos asistenciales, no sólo empeora la salud de la población, sino que se hace más desigual? ¿Son factores de demanda los decisivos, siendo el paro más elevado, la reducción de expectativas de consumo, los impagos ante compromisos del pasado tomados insensatamente, la angustia y pérdida de autoestima los vectores relevantes?

Para derivar más desigualdad, y no tan sólo mayor pérdida de salud, tenemos que asumir algunas hipótesis sobre el comportamiento de la demanda, resultado de las elasticidades precio y renta, para poder identificar un aumento en las desigualdades de salud como resultado de la crisis económica.

Ello podría no darse, sin embargo, si el sistema perdiera universalismo, fuese más selectivo, priorizara mejor las nuevas y mayores necesidades relativas de determinados colectivos. O en el caso de que dada la elasticidad renta, los grupos de ingreso medio/alto abandonasen los seguros complementarios, y con ello se viese afectada su salud.

Notemos que estos no pueden ser supuestos extraños para algunos, ya que entrarían en la misma lógica que la de los muchos analistas que ligan resultados de salud a consumos sanitarios (no a necesidades correctamente estandarizadas), atribuyendo mayores niveles de salud a usuarios de los servicios que combinan el acceso a los servicios sanitarios públicos y privados.

Otras formas de protección social, como las que asegurasen unos niveles adecuados de gasto sanitario público, evitando lagunas de cobertura sanitaria, tanto legales como de coste de oportunidad de acceso a los servicios gratuitos debieran de contemplarse de modo mucho más específico. Ello puede afectar a trabajadores autónomos, inmigrantes ilegales y trabajadores por cuenta ajena que evitan el absentismo por miedo a perder el puesto de trabajo, y de quienes poseen niveles inferiores de pago directo por parte de la ciudadanía para hacerse cargo de los servicios sanitarios privados alternativos.

Y es que, en general, no supone igual mecanismo de reacción un cambio en desigualdad en renta por un aumento adicional del paro (caso español) que por un aumento de rentas de los más ricos respecto de los menos (como en el caso de los países nórdicos), o en contextos en los que la pérdida de empleo reduce estrés y facilita el “jogging” como señala alguna literatura estadounidense.

Todo ello, ciertamente, ha de ser puesto en el contexto de cada situación, dados los estilos de vida, con valoración no por renta sino por riqueza (la composición de activos aquí es importante vista la enorme caída de los precios de los activos, con mayores efectos en los grandes patrimonios), ya sea por individuo, perceptor de renta o cabeza de familia.

Además, aún pudiendo identificar los mecanismos que interaccionan en las desigualdades de salud de raíz socioeconómica, la prudencia exige limitar las conclusiones a un país concreto, tiempo y lugar, con dudas acerca de si lo que se conozca del pasado pueda informar con garantías las correcciones necesarias del futuro.

La revisión de la literatura sobre el impacto de las crisis económicas -anteriores a la crisis de 2008- en la salud de las poblaciones apunta, con todas las anteriores matizaciones, a un aumento de la mortalidad por todas las causas asociadas al desempleo, al aumento de los suicidios -aunque con matizaciones- y a un aumento de los problemas de la salud mental. Las personas más afectadas por los efectos de la crisis son aquellas pertenecientes a los colectivos más vulnerables (específicamente, personas con desempleo de larga duración) y los niños.

En España, algunos indicadores a nivel global como la esperanza de vida o la mortalidad general no parece que se hayan visto afectados por la crisis económica reciente, aunque sí hay evidencias de efectos de la crisis sobre los determinantes de la salud, los cambios en algunos estilos de vida y en algunos casos de acceso a los servicios sanitarios.

Más allá de las limitaciones que imponen los datos, ceteris paribus, en el futuro será muy importante el seguimiento de las distintas oleadas de análisis que pueda ofrecer el Observatorio, a efectos de entender qué vectores empujan las variaciones en las desigualdades observadas, y en la medida que éstas sean relevantes en el abordaje político (como nos recuerdan los trabajos pioneros de John Roemer, no todas las desigualdades lo son), y cómo abordarlos a partir de la comprensión de como operan sus mecanismos fundamentales.

Ello remarca la importancia de cómo el análisis debería generar más ocupación de los estudiosos y menos una supuesta preocupación de grupos que en el uso político del tema de las desigualdades socioeconómicas y la salud mantienen objetivos propios que no siempre se corresponden con los intereses generales.

Entrada elaborada por Anna García-Altés (@annagaal) y Guillem Lopez Casasnovas.

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El valor de la colaboración y la participación en la Jornada Essencial 2017

4 May

En el mundo de la salud, la implicación de los profesionales es necesaria para que un proyecto tenga éxito y llegue a los centros sanitarios. El pasado 21 de abril tuvo lugar la Jornada de Implementación del Proyecto Essencial bajo el lema “Más no siempre es mejor, evitemos las prácticas de poco valor”.

Si hablamos del proyecteo Essencial, una iniciativa que identifica prácticas clínicas que aportan poco valor y promueve recomendaciones con la finalidad de evitar su realización, ésta colaboración entre profesionales se vuelve imprescindible y todavía más si nos referimos a atención primaria, puerta de entrada del paciente al sistema sanitario.

Una jornada dedicada a este proyecto queríamos que pudiera contar con la participación activa de los profesionales de la salud y ésto no parecía fácil en una jornada donde estaba prevista la asistencia de 750 personas.

¿Cómo hacer que hablaran todos? ¿Cómo escuchar sus opiniones? ¿Cómo usar las nuevas tecnologías para conseguir este reto?

La jornada contó con la presencia del Professor Glyn Elwin, médico, investigador y catedrático del Dartmouth Institute for Health Policy and Clinical Practice de los Estados Unidos, toda una autoridad en el tema de decisiones compartidas.

Luego se realizó una mesa redonda con ponentes que hablaron sobre la implementación del proyecto Essencial desde la perspectiva del proyecto, de la organitzación, de los equipos de atención primaria y de los pacientes y estaba previsto que el público asistente tuviera la oportunidad aquí de realizar una primera intervención desde un turno abierto de preguntas. Hasta aquí, nada que no pase en otras jornadas científicas.

¿Pero qué tuvo de especial el planteamiento de la jornada Essencial 2017?

Queríamos innovar y hacer algo diferente. Se escenificó un monólogo de lo que puede ser el día a día de una consulta de atención primaria. Con el objetivo de reflexionar sobre la comunicación entre profesionales de la salud y pacientes se mostró como de importantes son las habilidades comunicativas en el momento de explicar a un paciente por qué puede ser NO necesario hacer una prueba o recetar un medicamento.

A través de Kahoot (una herramienta que permite hacer votaciones online) los asistentes tuvieron la oportunidad de decidir en tiempo real las recomendaciones más prioritarias para entrar a formar parte del proyecto Essencial. De esta forma, durante la jornada se pudo votar y se pudieron dar a conocer las recomendaciones seleccionadas en un proceso donde los profesionales fueron los protagonistas.

Para acabar, la entrega del Premio a la idea más innovadora para evitar prácticas de poco valor en la atención primaria formaba parte del programa de la jornada. El premio consiste en un viaje al Preventing Overdiagnosis Conference de este año que se celebrará en Canadá en el mes de agosto. La ganadora fue Mariam de la Poza del CAP Doctor Carles Ribas de Barcelona con una contribución sobre la recomendación “Más antibiótico no siempre es mejor: evitemos efectos secundarios, costes innecesarios y resistencias antimicrobianas”. ¡Emoción hasta el último momento!

Queríamos que ja jornada fuera una buena ocasión para aprender, participar y compartir experiencias de diferentes equipos de atención primaria. Se trató -pensamos- de una jornada donde los protagonistas fueron los profesionales de la salud porque son ellos los que seleccionan las prácticas de poco valor, ayudan en su elaboración y las implementan. El projecto Essencial no sería posible sin todos estos profesionales.

La organización de una jornada es algo complejo donde intervienen muchos profesionales que no siempre aparecen en los programas. Un equipo experto en comunicación y organización de actos resulta clave para el éxito de una jornada de este tipo.

Entrada elaborada por la Unidad de Comunicación de AQuAS.

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Mujer y ciencia: de la fotografía 51 al gráfico de la tijera. ¿Hemos avanzado?

28 Abr

Dolores Ruiz-Muñoz

El 15 de diciembre de 2015 la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 11 de febrero como la fecha para conmerorar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Con todos los días mundiales que tenemos para conmerorar es inevitable pensar si esta día era necesario, o no.

Hoy, desde este espacio, querríamos invitaros a que nos acompañéis en esta reflexión.

Cuando se trata del tema de la discriminación de las mujeres en la ciencia, la pregunta típica que se suele hacer habitualmente para evidenciar esta discriminación es: ¿Cúantas mujeres científicas conocéis? I aquí, Marie Curie suele ser una de las científicas más mencionadas. Parecería vamos bien.

Vamos un poco más allá: ¿Qué sucede si la pregunta la hacemos sobre científicas actuales? Quizás nos encontramos en un contexto donde nosotras mismas somos científicas, o estamos rodeados y rodeadas de científicas, y encontrar unos cuantos nombres no nos resultaría tan difícil.

Pero… ¿Y fuera de nuestro entorno de trabajo? Parece que ya empezamos a no ir tan bien. Fuera de los círculos donde estas mujeres científicas se mueven parece que la ciudadanía no conoce tanto las mujeres que hacen ciencia y que el icono de Rosalind Franklin y su fotografía 51 sigue hoy tan actual como siempre.

Imagen de la fotografía 51 del blog Centpeus de Daniel Closa (@nielo40)

Una razón para explicar la invisibilidad de la mujer en la ciencia la encontramos en el hecho que durante muchos años han habido barreras importantes para que las mujeres accedieran a la formación académica. Las mujeres estaban relegadas a desarrollar únicamente un trabajo reproductivo dentro de la sociedad, era prácticamente imposible que accedieran a una formación académica en igualdad de condiciones que los hombres y era, por tanto, normal que después no destacaran como científicas o que ni siquiera llegaran a serlo.

Naturalmente, sin embargo, ha habido mujeres como Nettie Maria Stevens, que han podido dejar su huella. Eso sí, siempre desde un segundo plano de la historia de la ciencia, sin el reconocimiento claro que han recibido los hombres científicos de su época.

¿Y ahora? ¿Sirve aún la excusa del gap o desfase académico? Este razonamiento ya no es válido si pensamos que hay más mujeres que hombres estudiando carreras de ciencia. ¿Por qué las mujeres actualmente siguen estando ausentes de los puestos científicos de responsabilidad? ¿Qué está pasando por el camino? ¿Cómo puede ser que en Cataluña haya más mujeres que hombres estudiando ciencia y sólo 2 de los centros de investigación estén dirigidos por mujeres?

Imagen de la web Women in Science de la UNESCO

Lo que pasa actualmente se conoce como el gráfico de la tijera. Las mujeres se van quedando por el camino en la carrera científica. A pesar que en los últimos años la presencia entre hombres y mujeres ha tendido a converger un poco, la diferencia aún es clara y enorme, especialmente en los puestos de más responsabilidad y esto es un claro reflejo del techo de cristal, como una barrera invisible, que las mujeres encuentran en la mayoría de los ámbitos del mercado laboral para llegar a puestos de responsabilidad.

Gráfico de la tijera (Mujeres y ciencia, CSIC)

Pero el resultado que las mujeres vayan abandonando poco a poco su presencia en la ciencia va más allá de una cuestión de injusticia social. A no ser que a estas alturas todavía alguien piense que lo hacen por ser menos competentes, y no por los obstáculos sociales que van encontrando por el camino, mucho más allá de la más que demostrada brecha salarial, ésto supone una clara pérdida de talento para la ciencia, para la sociedad; en definitiva, para todos.

Imagen del informe Mujeres, desigualdad de géneros y desarrollo.

Tal vez ésto no pase en ciencias de la salud, se podría pensar. De hecho, es uno de los ámbitos científicos más feminizados que conocemos. ¿Seguro? Sólo pensando en qué lugares ocupan las mujeres en las ciencias de la salud ya queda claro que este ámbito no está exento de esta, digamos, desfeminización del poder. De hecho, las ciencias de la salud es uno de los ámbitos donde la brecha entre mujeres y hombres es más que presente.

Ayer mismo el Ministerio de Salud inició una campaña dirigida a la población general para promover la vacunación e inmediatamente se generó una fuerte polémica en los medios de comunicación. En el vídeo destaca que el único profesional de la salud con un uniforme que no representa su realitad es el de la enfermera, que aparece con cofia y minifalda. ¿Qué pasó? Quizás la explicación la encontraríamos en el hecho que se han usado imágenes de un banco de imágenes gratuito que claramente no refleja la realidad de nuestro contexto actual.

Nos reservamos para otra ocasión escribir sobre las cuotas por sexo, un concepto que no está nunca libre de polémica ni suele dejar indiferente. Pero de momento parece que quizás el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia no está de más y, sobre todo, no está de más que también sea de la Niña en la Ciencia porque ellas serán las científicas del futuro que esperamos consigan cerrar la tijera.

Cerramos este apunte con una pregunta bien sencilla: ¿Todavía hay alguién que piense que hemos alcanzado la paridad?

Entrada elaborada por Dolores Ruiz-Muñoz, mujer y científica.

¿Queréis leer más sobre este tema? Esther Vizcaino publicó Igualdad de género, ganamos todos.

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Doble cobertura sanitaria

20 Abr

Lluís Bohígas

La doble cobertura sanitaria se produce cuando una persona que tiene derecho a la atención sanitaria pública dispone, además, de un seguro privado de salud que le permite recibir servicios sanitarios privados. Cualquier persona puede ir a los servicios sanitarios privados pagando de su bolsillo pero sólo se define como doble cobertura cuando se dispone específicamente de un seguro de salud privado. La población tiene derecho a la asistencia sanitaria pública porque ha cotizado a la seguridad social -o bien se encuentra en alguna de las numerosas causas en que se le reconoce el derecho- y esto cubre casi la totalidad de la población pero no toda; hay una parte que no tiene derecho a la atención pública y sólo dispone de cobertura privada si compra un seguro.

En los años 80 del siglo pasado los trabajadores autónomos no estaban cubiertos por la seguridad social y la mayoría tenían un seguro privado. En aquella época era muy popular en Cataluña la Quinta de Salut l’Aliança. El ministro de sanidad Ernest Lluch hizo obligatoria la asistencia sanitaria de la seguridad social para los trabajadores autónomos y, de repente, muchos asegurados de l’Aliança se encontraron con doble cobertura, algunos dejaron l’Aliança pero otros continuaron. La asistencia pública y la mayoría de las aseguradoras cubren sólo una parte básica de la atención dental. Si se quiere una cobertura dental más amplia se puede comprar un seguro específico. Este seguro no se considera doble cobertura porque no cubre una prestación que esté cubierta públicamente.

En el año 2014 la Generalitat contabilizó 2.032.911 personas con un seguro de salud en Cataluña pero no todos tienen doble cobertura. Los funcionarios del estado y sus familias pueden escoger ser atendidos por la comunidad autónoma o por una aseguradora privada y el 80%, 160.815, eligen atención privada, de modo que no tienen doble cobertura. La diferencia entre el total de asegurados y los funcionarios que han escogido la privada es de 1.872.096 personas; es decir, un 24,9% de la población tiene doble cobertura.

¿Por qué uno de cada cuatro catalanes, pese a tener derecho a la asistencia sanitaria pública, compra un seguro de salud?

Hay varias razones. Por un lado, el seguro privado da acceso a los centros sanitarios privados y los médicos en ejercicio libre, que a veces son médicos que trabajan por la mañana en un centro público y por la tarde en un centro privado. Por la tarde se elige el médico que no se ha podido elegir la mañana. Otra razón es el tiempo de espera. Los centros privados y los médicos en ejercicio libre tienen menos tiempo de espera que los centros públicos. Y otro argumento frecuente es que los médicos privados dedican más tiempo a cada enfermo y los centros privados disponen de una mejor atención hotelera.

Estas razones son las que se han dado habitualmente para justificar que una persona se gaste más de 700 € año de media en un seguro privado para recibir unos servicios a los que tiene derecho en la pública.

Pero hay otros argumentos, uno es considerar el seguro como un sueldo en especie y otro es la respuesta de la gente a los recortes en la sanidad pública. Algunas empresas dan a sus trabajadores un seguro privado como complemento del sueldo, en parte por razones fiscales, pero también como un incentivo a algunos trabajadores y directivos. El 31,6% de las personas aseguradas en Cataluña en el año 2014 les aseguró su empresa.

Durante el periodo 2009-2013, durante los recortes en la sanidad pública, los seguros de salud subieron en Cataluña y en toda España. Durante este período las compañías aseguradoras hicieron una fuerte subida de tarifas pero a pesar de esta subida y a pesar de una bajada en el poder adquisitivo de las familias, los seguros de salud no sólo no bajaron sino que se incrementaron.

Las personas que tienen doble cobertura son más mujeres que hombres, tienen entre 45 y 64 años, titulación universitaria y pertenecen a la clase social alta según la encuesta de salud de la Generalitat de Catalunya. Sin embargo, un 11% tiene más de 75 años, un 10% no tiene estudios o tiene estudios primarios y un 11,5% pertenecen a la clase social baja.

Las estadísticas de la Generalitat nos dicen qué servicios se pagan privadamente en el hospital. Así, por ejemplo, el 31% de los partos son privados y buena parte de la cirugía es privada: el 35% de la cirugía electiva y el 25.8% de la cirugía mayor ambulatoria. También son privadas el 26% de las altas de los hospitales y el 21% de las urgencias.

Algunos de estos servicios privados en el hospital son pagados directamente del bolsillo del usuario pero la mayor parte está financiada por las aseguradoras de salud. Las estadísticas sólo nos dan información de los servicios hospitalarios pero es probable que la parte privada sea aún más importante en las visitas a médicos y en otros servicios.

En alguna ocasión se ha propuesto dar incentivos fiscales a las personas que compren un seguro privado y renuncien a ser atendidos por los servicios públicos. El objetivo sería reducir las listas de espera en la pública. No creo que funcionara porque la mayoría de las personas que tienen doble cobertura no prescinden de los servicios públicos, sino que su objetivo es poder escoger recibir atención privada o pública.

La doble cobertura es un dato estable del sistema sanitario catalán, ya existía cuando el INSALUD gestionaba la sanidad pública y sigue existiendo ahora. El número de asegurados puede variar con el tiempo pero el fenómeno es constante: una parte importante de la población, que se lo puede pagar, prefiere tener la opción de poder escoger entre asistencia pública o privada.

Actualmente, una necesita de la otra: si no hubiera atención privada, la pública se colapsaría; si no hubiera pública, la privada sería incapaz de dar el servicio que da y hacerlo al precio que la ofrece. El discurso habitual es la crítica ideológica del otro, la pública critica la privada y viceversa. Creo que sería mejor para el conjunto de la sanidad catalana que se pusieran de acuerdo.

Post elaborado por Lluís Bohígas (@bohigasl), economista.
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Un indicador para una financiación de la atención primaria más justo

7 Abr

Cristina Colls

Recientemente, el gobierno catalán ha comunicado su voluntad de incrementar el peso que se atribuye al nivel socioeconómico de los territorios en el momento de determinar el presupuesto de cada equipo de atención primaria.

Este hecho nos invita a plantearnos una pregunta: ¿por qué es importante tener en cuenta la desigualdad económica en la financiación de los equipos de atención primaria?

La influencia de las desigualdades socioeconómicas en la salud de la población es un hecho ampliamente estudiado desde los años 60 del siglo pasado y del cual hay evidencia tanto en el ámbito internacional como en el nacional.

Sabemos que las personas de menor nivel socioeconómico tienen más probabilidad de morir antes de los 65 años y que presentan más problemas de salud tanto físicos como mentales a lo largo de toda su vida. Por tanto, es lógico pensar que necesitan hacer un uso más intensivo de los recursos sanitarios.

También sabemos que la desigualdad social se traduce en una distribución desequilibrada de la población en el territorio, concentrando los problemas sociales más graves en determinados municipios o barrios con unas unas necesidades de atención sociales y sanitarias más elevadas que el resto de territorios.

Es en este contexto que si se quiere garantizar la equidad en la asignación de los recursos hay que poner más allí donde hay más necesidad. Entonces, ¿dónde hay que poner más recursos?

Los profesionales de los equipos de atención primaria son los más cercanos a la ciudadanía y, por tanto, tienen una visión global de las necesidades sanitarias de la población de su territorio.

Además, la primaria es el ámbito de referencia de las actividades preventivas, del control de las enfermedades crónicas y desde donde se coordina buena parte de la actividad comunitaria. Por todas estas razones es necesario que la dotación de los equipos de atención primaria tenga en cuenta las condiciones socioeconómicas de la población que atiende.

¿Cómo podemos saber cuál es la situación socioeconómica de los territorios donde trabaja cada equipo de atención primaria? Existen muchas variables que nos dan información indirecta (renta, empleo, educación, condiciones de la vivienda, entre otros) pero si queremos una clasificación única necesitamos un único índice que sintetice todos estos aspectos; es lo que llamamos un índice de privación.

Los índices de privación han sido ampliamente utilizados como herramienta para las políticas sociales porque permiten establecer una priorización objetiva de áreas territoriales pequeñas de menos a más nivel socioeconómico. El concepto “privación” hace referencia a las necesidades no satisfechas como consecuencia de la falta de recursos, no únicamente económicos.

Todos los índices de privación se construyen adicionando resultados de diferentes indicadores socioeconómicos. El peso que se atribuye a cada indicador puede ser teórico, es decir, basado en la contribución que se considera que ese indicador tiene sobre el fenómeno de la privación; o bien resultado de un modelo estadístico multivariante.

A fin de poder clasificar las áreas básicas de salud (territorios de referencia de un equipo de atención primaria) de acuerdo con su nivel socioeconómico, en AQuAS se ha construido un índice llamado indicador socioeconómico compuesto que sintetiza siete indicadores: población exenta de copago farmacéutico, población con rentas inferiores a 18.000 €, población con rentas superiores a 100.000 €, población con ocupaciones manuales, población con instrucción insuficiente, mortalidad prematura y hospitalizaciones potencialmente evitables.

La metodología estadística empleada para el cálculo de este indicador ha sido el análisis de componentes principales. La aplicación de esta metodología ha permitido obtener un mapa socioeconómico de Cataluña.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La aplicación del indicador socioeconómico compuesto se ha llevado a cabo en el marco de la redefinición del modelo de asignación de recursos a la atención primaria y ha permitido identificar cuáles son los equipos de atención primaria que incrementarán su dotación presupuestaria en los próximos años.

Este nuevo modelo de asignación de recursos a la atención primaria es una experiencia de aplicación de la evidencia científica a la acción política.

Entrada elaborada por Cristina Colls.

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