Doble cobertura sanitaria

20 Abr

Lluís Bohígas

La doble cobertura sanitaria se produce cuando una persona que tiene derecho a la atención sanitaria pública dispone, además, de un seguro privado de salud que le permite recibir servicios sanitarios privados. Cualquier persona puede ir a los servicios sanitarios privados pagando de su bolsillo pero sólo se define como doble cobertura cuando se dispone específicamente de un seguro de salud privado. La población tiene derecho a la asistencia sanitaria pública porque ha cotizado a la seguridad social -o bien se encuentra en alguna de las numerosas causas en que se le reconoce el derecho- y esto cubre casi la totalidad de la población pero no toda; hay una parte que no tiene derecho a la atención pública y sólo dispone de cobertura privada si compra un seguro.

En los años 80 del siglo pasado los trabajadores autónomos no estaban cubiertos por la seguridad social y la mayoría tenían un seguro privado. En aquella época era muy popular en Cataluña la Quinta de Salut l’Aliança. El ministro de sanidad Ernest Lluch hizo obligatoria la asistencia sanitaria de la seguridad social para los trabajadores autónomos y, de repente, muchos asegurados de l’Aliança se encontraron con doble cobertura, algunos dejaron l’Aliança pero otros continuaron. La asistencia pública y la mayoría de las aseguradoras cubren sólo una parte básica de la atención dental. Si se quiere una cobertura dental más amplia se puede comprar un seguro específico. Este seguro no se considera doble cobertura porque no cubre una prestación que esté cubierta públicamente.

En el año 2014 la Generalitat contabilizó 2.032.911 personas con un seguro de salud en Cataluña pero no todos tienen doble cobertura. Los funcionarios del estado y sus familias pueden escoger ser atendidos por la comunidad autónoma o por una aseguradora privada y el 80%, 160.815, eligen atención privada, de modo que no tienen doble cobertura. La diferencia entre el total de asegurados y los funcionarios que han escogido la privada es de 1.872.096 personas; es decir, un 24,9% de la población tiene doble cobertura.

¿Por qué uno de cada cuatro catalanes, pese a tener derecho a la asistencia sanitaria pública, compra un seguro de salud?

Hay varias razones. Por un lado, el seguro privado da acceso a los centros sanitarios privados y los médicos en ejercicio libre, que a veces son médicos que trabajan por la mañana en un centro público y por la tarde en un centro privado. Por la tarde se elige el médico que no se ha podido elegir la mañana. Otra razón es el tiempo de espera. Los centros privados y los médicos en ejercicio libre tienen menos tiempo de espera que los centros públicos. Y otro argumento frecuente es que los médicos privados dedican más tiempo a cada enfermo y los centros privados disponen de una mejor atención hotelera.

Estas razones son las que se han dado habitualmente para justificar que una persona se gaste más de 700 € año de media en un seguro privado para recibir unos servicios a los que tiene derecho en la pública.

Pero hay otros argumentos, uno es considerar el seguro como un sueldo en especie y otro es la respuesta de la gente a los recortes en la sanidad pública. Algunas empresas dan a sus trabajadores un seguro privado como complemento del sueldo, en parte por razones fiscales, pero también como un incentivo a algunos trabajadores y directivos. El 31,6% de las personas aseguradas en Cataluña en el año 2014 les aseguró su empresa.

Durante el periodo 2009-2013, durante los recortes en la sanidad pública, los seguros de salud subieron en Cataluña y en toda España. Durante este período las compañías aseguradoras hicieron una fuerte subida de tarifas pero a pesar de esta subida y a pesar de una bajada en el poder adquisitivo de las familias, los seguros de salud no sólo no bajaron sino que se incrementaron.

Las personas que tienen doble cobertura son más mujeres que hombres, tienen entre 45 y 64 años, titulación universitaria y pertenecen a la clase social alta según la encuesta de salud de la Generalitat de Catalunya. Sin embargo, un 11% tiene más de 75 años, un 10% no tiene estudios o tiene estudios primarios y un 11,5% pertenecen a la clase social baja.

Las estadísticas de la Generalitat nos dicen qué servicios se pagan privadamente en el hospital. Así, por ejemplo, el 31% de los partos son privados y buena parte de la cirugía es privada: el 35% de la cirugía electiva y el 25.8% de la cirugía mayor ambulatoria. También son privadas el 26% de las altas de los hospitales y el 21% de las urgencias.

Algunos de estos servicios privados en el hospital son pagados directamente del bolsillo del usuario pero la mayor parte está financiada por las aseguradoras de salud. Las estadísticas sólo nos dan información de los servicios hospitalarios pero es probable que la parte privada sea aún más importante en las visitas a médicos y en otros servicios.

En alguna ocasión se ha propuesto dar incentivos fiscales a las personas que compren un seguro privado y renuncien a ser atendidos por los servicios públicos. El objetivo sería reducir las listas de espera en la pública. No creo que funcionara porque la mayoría de las personas que tienen doble cobertura no prescinden de los servicios públicos, sino que su objetivo es poder escoger recibir atención privada o pública.

La doble cobertura es un dato estable del sistema sanitario catalán, ya existía cuando el INSALUD gestionaba la sanidad pública y sigue existiendo ahora. El número de asegurados puede variar con el tiempo pero el fenómeno es constante: una parte importante de la población, que se lo puede pagar, prefiere tener la opción de poder escoger entre asistencia pública o privada.

Actualmente, una necesita de la otra: si no hubiera atención privada, la pública se colapsaría; si no hubiera pública, la privada sería incapaz de dar el servicio que da y hacerlo al precio que la ofrece. El discurso habitual es la crítica ideológica del otro, la pública critica la privada y viceversa. Creo que sería mejor para el conjunto de la sanidad catalana que se pusieran de acuerdo.

Post elaborado por Lluís Bohígas (@bohigasl), economista.
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Un indicador para una financiación de la atención primaria más justo

7 Abr

Cristina Colls

Recientemente, el gobierno catalán ha comunicado su voluntad de incrementar el peso que se atribuye al nivel socioeconómico de los territorios en el momento de determinar el presupuesto de cada equipo de atención primaria.

Este hecho nos invita a plantearnos una pregunta: ¿por qué es importante tener en cuenta la desigualdad económica en la financiación de los equipos de atención primaria?

La influencia de las desigualdades socioeconómicas en la salud de la población es un hecho ampliamente estudiado desde los años 60 del siglo pasado y del cual hay evidencia tanto en el ámbito internacional como en el nacional.

Sabemos que las personas de menor nivel socioeconómico tienen más probabilidad de morir antes de los 65 años y que presentan más problemas de salud tanto físicos como mentales a lo largo de toda su vida. Por tanto, es lógico pensar que necesitan hacer un uso más intensivo de los recursos sanitarios.

También sabemos que la desigualdad social se traduce en una distribución desequilibrada de la población en el territorio, concentrando los problemas sociales más graves en determinados municipios o barrios con unas unas necesidades de atención sociales y sanitarias más elevadas que el resto de territorios.

Es en este contexto que si se quiere garantizar la equidad en la asignación de los recursos hay que poner más allí donde hay más necesidad. Entonces, ¿dónde hay que poner más recursos?

Los profesionales de los equipos de atención primaria son los más cercanos a la ciudadanía y, por tanto, tienen una visión global de las necesidades sanitarias de la población de su territorio.

Además, la primaria es el ámbito de referencia de las actividades preventivas, del control de las enfermedades crónicas y desde donde se coordina buena parte de la actividad comunitaria. Por todas estas razones es necesario que la dotación de los equipos de atención primaria tenga en cuenta las condiciones socioeconómicas de la población que atiende.

¿Cómo podemos saber cuál es la situación socioeconómica de los territorios donde trabaja cada equipo de atención primaria? Existen muchas variables que nos dan información indirecta (renta, empleo, educación, condiciones de la vivienda, entre otros) pero si queremos una clasificación única necesitamos un único índice que sintetice todos estos aspectos; es lo que llamamos un índice de privación.

Los índices de privación han sido ampliamente utilizados como herramienta para las políticas sociales porque permiten establecer una priorización objetiva de áreas territoriales pequeñas de menos a más nivel socioeconómico. El concepto “privación” hace referencia a las necesidades no satisfechas como consecuencia de la falta de recursos, no únicamente económicos.

Todos los índices de privación se construyen adicionando resultados de diferentes indicadores socioeconómicos. El peso que se atribuye a cada indicador puede ser teórico, es decir, basado en la contribución que se considera que ese indicador tiene sobre el fenómeno de la privación; o bien resultado de un modelo estadístico multivariante.

A fin de poder clasificar las áreas básicas de salud (territorios de referencia de un equipo de atención primaria) de acuerdo con su nivel socioeconómico, en AQuAS se ha construido un índice llamado indicador socioeconómico compuesto que sintetiza siete indicadores: población exenta de copago farmacéutico, población con rentas inferiores a 18.000 €, población con rentas superiores a 100.000 €, población con ocupaciones manuales, población con instrucción insuficiente, mortalidad prematura y hospitalizaciones potencialmente evitables.

La metodología estadística empleada para el cálculo de este indicador ha sido el análisis de componentes principales. La aplicación de esta metodología ha permitido obtener un mapa socioeconómico de Cataluña.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La aplicación del indicador socioeconómico compuesto se ha llevado a cabo en el marco de la redefinición del modelo de asignación de recursos a la atención primaria y ha permitido identificar cuáles son los equipos de atención primaria que incrementarán su dotación presupuestaria en los próximos años.

Este nuevo modelo de asignación de recursos a la atención primaria es una experiencia de aplicación de la evidencia científica a la acción política.

Entrada elaborada por Cristina Colls.

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El principal reto de la mHealth es entendernos

3 Mar
Toni Dedéu - DECIPHER final event 2017

Toni Dedéu

En los últimos tiempos, el debate sobre qué hacemos con las apps de salud se ha centrado principalmente alrededor de acreditar, certificar o evaluar y se han elaborado múltiples listados de apps de salud recomendadas por varias iniciativas conocidas y reconocidas.

Un ejemplo de ésto lo encontramos en el ránking iSYScore2017 de la Fundación iSYS presentado en el contexto de la CAMFiC hace pocas semanas.

rànquing apps salut

Considerando este escenario y en pleno Mobile World Congress, nos podemos preguntar qué rol puede tener una agencia de evaluación cuando pensamos en mHealth.

Hay una realidad ineludible. Cualquier intervención en salud debe estar basada en la evidencia, en el conocimiento de la mejor calidad disponible, y debe poder ser evaluada.

Esto no se puede hacer de espaldas al mundo real ni a la innovación. Una app de salud es una herramienta para hacer una intervención y, por tanto, debemos tratar las apps de salud como una intervención más, eso sí, con algunas características propias que implicarán una exigencia extra para unos y otros.

Tecnólogos, evaluadores, profesionales y ciudadanía tenemos la oportunidad de entendernos si queremos ser facilitadores de una recomendación segura de apps de salud. No se trata de iniciativas que se puedan desarrollar desde un único sector y no se trata sólo de apps.

Ahora más que nunca es el momento de ser flexibles y de trabajar desde la multidiciplinariedad. Estamos hablando ya de cocreación y de diseño; claramente, de iniciativas mHealth coproducidas a partir del carácter experto de múltiples agentes incluyendo, por supuesto, a la ciudadanía.

AQuAS está participando en la evaluación de varios proyectos mHealth financiados por la Comisión Europea. Destaca el proyecto PEGASO centrado en la promoción de estilos de vida saludable entre adolescentes, DECIPHER como solución integral para facilitar la movilidad geográfica de pacientes con enfermedades crónicas como por ejemplo diabetes tipo 2 y m-resist centrado en esquizofrenia y pacientes resistentes al tratamiento.

Estamos ante el reto de integrar ámbitos absolutamente diferentes como el lenguaje de tecnólogos y desarrolladores; la velocidad de la innovación y la cultura evaluativa. Y se debe hacer, además, sin  perder de vista el papel clave de las sociedades científicas y de los diferentes posicionamientos de los profesionales de la salud y de los usuarios finales.

Sabemos que hay muchísimo trabajo para hacer. Los tecnólogos y los expertos en evaluación de tecnologías médicas, respectivamente, tenemos la oportunidad de aprender mucho los unos de los otros. Se trata de compartir conocimiento experto para facilitar, finalmente, a la ciudadanía y a los profesionales herramientas de salud evaluadas, basadas en la evidencia, seguras, fiables y con un fuerte componente colaborativo.

MWC17

Digital Health and Wellness Summit – MWC17

 

Entrada elaborada por Toni Dedéu (@Toni_Dedéu) y Elisa Puigdomènech.

 

 

 

 

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mHealth & user experience: el usuario decide

23 Feb
Marta Millaret - Elisa Puigdomènech - MWC2017

Marta Millaret y Elisa Puigdomènech

Recientemente, The Economist publicaba en una noticia que el número de aplicaciones -o apps– relacionadas con la salud se sitúa alrededor de las 165.000, una cifra bastante elevada y que nos genera muchas preguntas.

La mayor parte de estas apps están relacionadas con el bienestar y con la promoción de hábitos saludables pero ¿qué hace que escojamos usar unas u otras?

Lo primero que nos viene a la cabeza es pensar que las apps de salud, por el hecho de tratarse de una tecnología sanitaria, podrían y deberían estar evaluadas desde el punto de vista de su impacto en la salud y aquí nos encontramos con un primer problema.

Si bien la evaluación de este impacto en el ámbito de los fármacos y de las intervenciones estáticas tiene su gold standard en el ensayo clínico aleatorizado, ¿cómo se evalua este impacto en un mundo altamente dinámico? Un mundo que puede incluir diferentes componentes que los usuarios pueden utilizar en función de sus necesidades y donde se suma la presión de una tecnología que avanza muy rápidamente con el hecho que no podemos esperar años para tener resultados? No es sencillo.

Si entramos en el ámbito de la mHealth, lo primero que encontraremos será una gran heterogeneidad. Es diferente el diseño, los requerimientos y la evaluación de una app desarrollada para facilitar el manejo de la diabetes en personas mayores, de una app orientada a facilitar la dosis de algún medicamento para mejorar su adherencia, de una app para promover no beber alcohol antes de conducir entre gente joven y de una app para el manejo de la depresión y la ansiedad.

¿Qué queremos decir con todo ésto? Fácil y complejo a la vez: la intervención que se quiera realizar a través de una app de salud y los usuarios a quien va dirigida determinará su uso y su  adherencia.

Y solamente estamos en el principio. Además de los aspectos relacionados con la salud y la adecuación de los contenidos y otras dimensiones más tecnológicas como la interoperabilidad y la seguridad -aspectos nada simples-, entran en escena otras dimensiones como la aceptabilidad, la usabilidad y la satisfacción, dimensiones relacionadas con la experiencia de usuario (o user experience – UX, en inglés).

La experiencia de usuario en mHealth es básica por el hecho que se trabaja con el objectivo principal de conseguir que las herramientas que se desarrollen resulten viables, aceptadas y usadas por la población a quien van dirigidas y que se respete el objetivo según el cual fueron diseñadas.

Quien tendrá la última palabra en el momento de usar, o no, una aplicación de salud será el usuario final y por este motivo es clave su participación en todas las fases del desarrollo de herramientas mHealth.

Perseguir estos objetivos de viabilidad, aceptabilidad y usabilidad nos puede hacer pensar, por ejemplo, en la dificultad que pueden tener algunas persones mayores cuando aprenden a usar un smartphone por primera vez pero esta barrera relacionada con el factor generacional también existe con los nuevos lenguajes entre gente joven.

Os proponemos dejaros sorprender con este video que muestra cómo reaccionan e interaccionan por primera vez algunos adolescentes con Windows 95.

La semana que viene tendrá lugar en Barcelona el Mobile World Congress 2017. El próximo lunes será uno de los días marcados en la agenda de muchos profesionales interesados en temas de teléfonos móviles y salud con el programa del evento Digital Health & Wellness Summit 2017.

DWHW 2017

Pero no todo pasará en el Mobile, otra cita importante mHealth tendrá lugar el 1 de marzo en el Palau Robert de Barcelona con una jornada sobre el proyecto DECIPHER.

logo decipherContinuaremos.

Entrada elaborada por Elisa Puigdomènech y Marta Millaret (@martamillaret).

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Crisis y salud: la opinión de algunos expertos

16 Feb

Salut i crisi - InformeEn las próximas semanas se publicará un nuevo informe del Observatorio sobre los efectos de la crisis en la salud de la población elaborado desde el Observatorio del Sistema de Salud de Cataluña. Con el objetivo de aportar desde un punto de vista experto elementos para la reflexión individual y comunitaria, queremos compartir unas líneas de Xavier Trabado, Angelina González Viana y Andreu Segura alrededor de esta iniciativa que empezó hace tres años (podéis consultar los informes 2014 y 2015).

Crisi i salut

Xavier Trabado

Xavier Trabado

“El trabajo precario, los cambios en el sistema de trabajo, el paro, los desaucios, el endeudamiento, la inestabilidad en el hogar y la pobreza inciden directamente en la salud mental de las personas. La Encuesta de Salud de Catalunya muestra el porcentaje de personas que tienen riesgo de sufrir algún tipo de problema de salud mental. Para evitar que esta cifra aumente y trabajar para que disminuya necesitamos programas que actuen desde la prevención, que permitan detectar mejor los casos que podrían pasar desapercibidos. Es imprescindible  intervenir en los momentos iniciales para evitar que las situaciones se agraven, dando el apoyo y las herramientas adecuadas. Existen programas como el de apoyo a la atención primaria, evaluado y con resultados muy positivos, que aún no están desplegados en todo el territorio. La formación de los profesionales de atención primaria permite un abordaje rápido, preventivo e intervenir aportando soluciones. Finalmente, la coordinación entre los dispositivos de la atención primaria y la atención especializada es clave para poder hacer un primer diagnóstico y dar continuidad al seguimiento de los casos detectados. Necesitamos un cambio en la manera de atender a las personas, que permita integrar los esfuerzos y el trabajo de los diferentes ámbitos y profesionales, dotando de herramientas a la persona afectada, empoderándola, informando la familia y acompañándola en su proceso a través de grupos psicoeducativos y grupos de ayuda mutua” (Xavier Trabado es Vocal de la Federación Salud Mental Catalunya)

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Angelina González Viana

“El informe del Observatorio sobre los efectos de la crisis en la salud pone de relieve las comunidades que más han sufrido la crisis y cómo ésta ha afectado su salud. En estos territorios es urgente empezar procesos de salud comunitaria; procesos donde la comunidad es la protagonista, que suponen el paso de una atención a la enfermedad a una aproximación bio-psico-social, que impulsen el trabajo intersectorial y en red con los agentes locales, con quien se comparte el objetivo de mejorar el bienestar de la comunidad, que a partir de necesidades detectadas y priorizadas de forma participativa y de los activos locales identificados, ponen en funcionamiento intervenciones con evidencia y que se evaluan. En definitiva, la salud comunitaria es la aplicación a nivel local de la salud en todas las políticas” (Angelina González Viana coordina proyectos comunitarios, como COMSalut, en la Subdirección general de Promoción de la Salud de la Agència de Salut Pública)

Andreu Segura

Andreu Segura

“La crisis ha incrementado las desigualdades de renta, la pobreza económica y el riesgo de exclusión social. Todo esto ha generado y genera preocupación, malestar y desesperación, alteraciones del estado de ánimo que no son, al menos de entrada, enfermizas y que los servicios sanitarios no curan. La salud de la población tiene mucho que ver con las condiciones de vida de las personas y con su aptitud para afrontar las vicisitudes. De aquí la importancia del nivel educativo y también de la capacidad adquisitiva -trabajo y, en su caso, pensiones y subsidios- y otras medidas de apoyo social que nos hacen sentir parte de una comunidad saludable. A este propósito quiere contribuir el Plan Interdepartamental de Salud Pública de Catalunya a través de acciones intersectoriales que aumenten la eficiencia de las iniciativas coordinadas de las administraciones públicas y la sociedad civil en todos los ámbitos que tienen una influencia relevante sobre la salud de las personas y la población (Andreu Segura ha sido Secretario de la Comisión Interdepartamental de Salud Pública y coordinador del proyecto COMSalut. Actualmente jubilado, es Vocal del Consejo Asesor de Salud Pública y del Comité de Bioética de Catalunya

Si el tema es de vuestro interés, podéis leer más en este post que publicamos el año pasado sobre el anterior informe: Las políticas públicas en tiempos de crisis.

 

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Analítica de datos en investigación en salud: oportunidades al alcance

9 Feb
Xavier Serra-Picamal

Xavier Serra-Picamal

La generación y almacenaje de datos es ya omnipresente. Los costes han disminuido de forma drástica y el ámbito sanitario no es ajeno. Para ilustrarlo, vale la pena ver el siguiente gráfico, elaborado por el Instituto americano de investigación sobre el genoma humano (National Human Genome Research Institute), y que muestra la evolución del coste de secuenciación de un genoma:

Cost per genome

Como se observa, desde 2007, lo que cuesta secuenciar un genoma ha disminuido enormemente. Tener el propio genoma secuenciado ya es posible y en un futuro posiblemente sea frecuente. Teniendo en cuenta que una copia del genoma humano está formado por aproximadamente 3 millones de pares de bases (3 millones de adeninas, timinas, citosinas o guaninas dispuestas secuencialmente en 23 cromosomas) es fácil deducir que, también en este ámbito, la cantidad de datos que se generarán en los próximos años será ingente.

La tendencia se replica en otros aspectos de la atención sanitaria: datos de historiales clínicos en formato electrónico, imagen médica, datos de atención primaria o de consumo de fármacos, entre otros, son obtenidos y almacenados en registros, generalmente estructurados y entrelazados. El potencial de estos datos para hacer investigación que sirva para proveer una mejor asistencia sanitaria es notoria, en forma de diagnósticos más rápidos y detallados, mejores abordajes terapéuticos y una mejor gestión del sistema.

Para analizar los retos y oportunidades a nivel europeo, se hizo una sesión de trabajo organizada por la Dirección General por la Investigación e Innovación de la Comisión Europea en Luxemburgo, con presencia de AQuAS. Los puntos que se discutieron se han recogido en el artículo Making sense of big data in health research: Towards an EU action plan, publicado en la revista Genome Medicine, y que se puede consultar en abierto. Tal como se recoge en el artículo, utilizar esta información con el fin de proveer una mejor atención sanitaria es un reto y una gran oportunidad al mismo tiempo.

Making sense of big data in health research

Hace falta, sin embargo, un gran esfuerzo a fin de que estos datos se transformen en conocimiento y acciones concretas. Por más que los costes de generación y almacenaje bajen, la gestión de la información, interpretación, y generación de conocimiento necesitan de una gran inversión y recursos. Eso implica dotarse de sistemas de información y recursos económicos y humanos adecuados, a fin de que los datos se traten de manera eficiente, garantizando la preservación de los derechos individuales. Además, es necesaria la participación, implicación y comunicación de todos los agentes del sistema (incluyendo la comunidad científica, pacientes, ciudadanos, administración…) para garantizar que el uso de estos datos sea eficiente, responsable y fomente una investigación eficiente y de calidad

Cataluña, por el número de habitantes, el hecho de disponer de un sistema sanitario integrado y por el trabajo hecho durante años, está en una buena posición para fomentar la reutilización de datos de salud para la investigación. A nivel internacional, existen algunos proyectos equiparables, y existen nuevos proyectos para poder integrar y consolidar datos de diferentes fuentes, con algunos programas muy ambiciosos y atractivos. El programa PADRIS que se presentó el pasado 12 de enero, nace con el objetivo de centralizar y poner al alcance de los investigadores de los centros de investigación de Cataluña y universidades los datos que se generan en salud con el fin de ofrecer una mejor atención sanitaria con las máximas garantías de seguridad y privacidad. El trabajo para hacer es grande. Los recursos necesarios también. Las oportunidades para ofrecer una mejor investigación y una mejor atención sanitaria están al alcance.

Entrada elaborada por Xavier Serra-Picamal, investigador en el Karolinska Institutet (Suecia).

*Recientemente, el TERMCAT (centro de terminología de la lengua catalana) ha tratado la cuestión sobre cómo se puede decir data scientist  en catalán. ¡El tema es muy actual!

 

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Los grupos de morbilidad ajustados: un nuevo agrupador de morbilidad poblacional

2 Feb
Foto Emili Vela

Emili Vela

En la actualidad, las patologías crónicas se han convertido en un reto para los sistemas sanitarios de los países desarrollados. La mayoría de pacientes que utilizan los servicios sanitarios presentan multimorbilidad y ésta aumenta con la edad. La presencia de multimorbilidad está asociada a una mayor utilización de recursos asistenciales (tanto sanitarios como sociales) y a una peor calidad de vida.

En este contexto, se hace necesario medir la multimorbilidad para poder determinar su impacto. Hay dos grandes grupos de medidas: por un lado el simple conteo de patologías (habitualmente crónicas) de cada sujeto y, por otro lado, índices que proporcionan la carga de morbilidad de los individuos a partir de la jerarquización de las patologías otorgando un peso diferencial a cada una de ellas a partir de criterios clínicos proporcionados por grupos de expertos y/o de análisis estadísticos basados ​​en la mortalidad o en la utilización de servicios sanitarios.

En este último grupo se incluyen los Grupos de Morbilidad Ajustados (GMA), la única de estas herramientas desarrollada en Europa sobre la base de un sistema sanitario público, de carácter universal y eminentemente gratuito.

Los grupos de morbilidad ajustados

Las características y el funcionamiento de los GMA se pueden encontrar detallados en este artículo. A modo de resumen, podemos mencionar que los GMA han sido validados estadísticamente analizando su capacidad explicativa predictiva. En esta validación, los GMA han presentado mejores resultados que otras herramientas en la mayoría de indicadores estudiados, incluidos los relativos a la atención social y sanitaria.

Concordancia y utilidad sistema estratificación

También han sido validados clínicamente por médicos de atención primaria, tanto en Cataluña como en la Comunidad Madrid. Los principales resultados de estas validaciones son que los GMA muestran una buena clasificación de los pacientes en función de su riesgo, que esta buena clasificiación se incrementa con la complejidad del paciente, la preferencia de los clínicos para esta herramienta respecto de otros agrupadores de morbilidad y, por último, que es una herramienta útil para la asignación del nivel de intervención adecuado a las necesidades de los pacientes.

Los GMA han sido desarrollados a partir del año 2012, en el marco de un convenio de colaboración entre el  CatSalut y el Instituto Catalán de la Salud. Posteriormente, han sido implementados, a nivel estatal, en 13 comunidades autónomas gracias a un convenio entre el CatSalut y el Ministerio de Sanidad. Una vez realizadas estas implementaciones en 2015, se han agrupado unos 38 millones de habitantes de la población española. El objetivo último de este convenio es el desarrollo conjunto de una herramienta de estratificación de la población que pueda ser aplicable a la totalidad del Sistema Nacional de Salud, mediante la adaptación de los GMA.

Proposals enhanced health risk

También hay que destacar que los GMA se están utilizando en  diferentes proyectos europeos relativos a la estratificación y la integración de la asistencia sanitaria y social.

En resumen, podemos afirmar que los GMA son un nuevo agrupador de morbilidad que presenta unos resultados -al menos- comparables a los que proporcionan otros agrupadores en el mercado. Por otra parte, al haber sido desarrollados a partir de la información de nuestro sistema sanitario (universal y eminentemente gratuito), es posible la adaptación a nuevos requerimientos o estrategias de nuestras organizaciones pero también a otros sistemas sanitarios o a otros ámbitos o poblaciones específicas. Muestra de esto último es el hecho que conjuntamente con el Plan Director de Salud Mental y Adicciones del Departamento de Salud, en estos momentos, estamos en una fase muy avanzada en el desarrollo de un agrupador específico para los pacientes con problemas de salud mental y adicciones.

Entrada elaborada por David Monterde (Oficina de Estadística. Sistemas de Información. Instituto Catalán de la Salud), Emili Vela (Área de Atención Sanitaria. Servicio Catalán de la Salud) y Montse Clèries (Área de Atención Sanitaria. Servicio Catalán de la Salud).

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Alfabetismo en salud, una necesidad

26 Ene
Mercè Piqueras 2016

Mercè Piqueras

Tradicionalmente, el conocimiento médico se ha considerado una exclusiva de los profesionales  de la medicina. Los pacientes eran sujetos pasivos que escuchaban el diagnóstico sin casi entenderlo y seguían -o no- las instrucciones que el médico indicaba. Actualmente, en cambio, se cree conveniente que los pacientes tengan unos conocimientos médicos básicos que les permitan interaccionar con el médico, tomar decisiones sobre su salud y evitar errores que podrían tener graves repercusiones.

Uno de los temas debatidos en el Fóum Europeo de Salud de 2016 (este Fórum és un encuentro anual organizado por la Comisión Europea en Bad Hofgastein, Austria, para debatir temas relacionados con la salud que afectan los países europeos) ha sido el alfabetismo en salud, que es como se denomina la capacidad que tiene una persona para acceder a la información relevante para la propia salud o de la sociedad y entenderla y valorarla. Hace referencia tanto a la comprensión de aquello que dice el médico al paciente y del contenido de los prospectos de los medicamentos como a la capacidad de reconocer si la información sobre salud en los medios es fiable, entender la información en el etiquetado de los alimentos y participar en actividades que mejoren la salud y el bienestar.

El verano de 2011 se hizo la primera encuesta europea sobre alfabetismo en salud. Participaron ocho estados de la Unión Europea y el cuestionario estaba basado en tres aspectos (asistencia sanitaria, prevención de enfermedades y promoción de la salud) y en cuatro fases del procesado e información (acceso, comprensión, valoración y aplicación).

Health Literacy

Si bien en los Países Bajos más del 70% de la población tiene conocimientos suficientes o excelentes, en el estado español este porcentaje es del 41,7% y es donde hay un porcentaje más alto de situación problemática (el 50,08%).

Estudios parecidos hechos en los Estados Unidos indicaban que la falta de alfabetismo en salud conlleva riesgos, frena la autogestión de la enfermedad y hace aumentar las visitas médicas y los ingresos hospitalarios y, por tanto, el gasto en salud.

El alfabetismo en salud no es paralelo al grado de alfabetismo en general. Por ejemplo, el consumo de productos homeopáticos, la prevención contra la vacunación, o la creencia que los productos transgénicos son nocivos para la salud son actitudes extendidas en algunos sectores instruídos y con un bagaje cultural alto, pero con un conocimiento erróneo o sesgado sobre determinados temas de salud. Desafortunadamente, estas personas creen estar bien informadas y probablemente sea el sector de la población donde más difícil será erradicar este tipo de analfabetismo.

Entrada elaborada por Mercè Piqueras (@lectoracorrent), bióloga, dedicada a la divulgación, la edición científica y la traducción, presidenta de la Asociación Catalana de Comunicación Científica en el período 2006-2011.

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El porqué de los atlas de variaciones del SISCAT

19 Ene
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Laura Muñoz (Atlas de variaciones SISCAT), Laia Domingo (RaCat), Olga Martínez (RaCat)

Actualmente, si vives en las Terres de l’Ebre y tienes que ser intervenido para ponerte una prótesis de rodilla, es muy probable que el tipo de técnica que se utilice sea la que conserva el ligamento cruzado posterior. En cambio, si te vas a vivir a Girona, las posibilidades de que te pongan este mismo tipo de prótesis serán mucho menores y, en cambio, será más probable que el tipo de técnica escogida sea la estabilizada posterior.

Si vives en Girona y presentas un problema respiratorio susceptible de ser tratado con CPAP (presión positiva continua en las vías aéreas) en domicilio, tendrás más probabilidades de que te prescriban esta terapia que si vives en Lleida o en Terres de l’Ebre; si vives en Lleida, en cambio, tendrás más probabilidades de que te prescriban oxigenoterapia domiciliaria que si resides en Terres de l’Ebre en caso de tener alguna enfermedad respiratoria que podría beneficiarse de este tratamiento; y si vives en los barrios de la costa de Barcelona tendrás más probabilidades de que te prescriban ventilación mecánica a domicilio que si vives en un barrio más interior de la ciudad para aquellos transtornos respiratorios de la ventilación que pudieran necesitar este apoyo.

¿Por qué ocurre esto? No hay evidencia sobre la idoneidad de un tipo de intervención sobre otra, simplemente los profesionales sanitarios de un territorio son más propensos que los de otro en el momento de elegir un tipo de técnica u otra. Esta variabilidad pone de manifiesto la existencia de escuelas ligadas a determinados centros hospitalarios que condicionan la elección del tipo de intervención o de técnica.

Este es el tipo de información que los Atlas de variaciones de la práctica clínica del sistema sanitario integral de utilización pública de Cataluña (SISCAT), liderados y elaborados por AQuAS desde 2011, ponen a disposición de los profesionales sanitarios y de toda la ciudadanía.

El objetivo de estos atlas es identificar, describir y reducir la variabilidad que pueda resultar en un mayor bienestar, calidad y un mejor uso de los recursos disponibles. Hasta día de hoy, se han elaborado 7 atlas, en los que se ha analizado la variación en las intervenciones por artroplastias de rodilla y cadera, la variabilidad en las terapias respiratorias a domicilio (oxigenoterapia, ventilación mecánica y presión positiva continua en las vías aéreas), la variación en la trombólisis intravenosa en pacientes con ictus isquémico y la variabilidad en el tratamiento sustitutivo renal en pacientes con insuficiencia renal crónica (hemodiálisis, diálisis peritoneal y trasplante renal).

Una de las fuentes de datos de este estudio -de hecho, la más utilizada- es el conjunto mínimo básico de datos al alta hospitalaria (CMBD-AH) y los resultados se presentan en forma de tasas de actividad, razones de uso estandarizadas y estadísticos de variabilidad, aquí podéis ver la metodología que hay detrás de esta iniciativa. La estrategia básica de todos los análisis es comparar las tasas de uso (numerador: por ejemplo, ingresos hospitalarios) de los habitantes de un territorio (denominador: por ejemplo, área básica de salud), con independencia del centro donde hayan sido tratados o ingresados. Además, tanto las tasas como las razones de uso son plasmadas en mapas para una mejor visualización de los datos, otro punto interesante actualmente.

Aparte de todo esto, es importante destacar que todos los atlas incluyen acciones y recomendaciones para los planificadores (Departamento de Salud), aseguradora (CatSalut), proveedores y profesionales, elaboradas por un equipo singular de expertos con los que se discuten los resultados de los atlas.

Este año hemos decidido dar un paso más y convertir las publicaciones que hasta ahora teníamos en formato estático (PDF), en publicaciones dinámicas que facilitan una mayor interacción con los datos y, por tanto, una visión más global de la práctica clínica analizada.

Este es un ejemplo de visualización del atlas interactivo de artroplastias de rodilla y cadera que se nutre de los datos del Registro de artroplastias de Cataluña (RaCat):

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El año que viene podréis saber si hay variación en el territorio catalán con respecto a las hospitalizaciones por cirugía de espalda, en la reparación de los aneurismas de aorta abdominal y en la cirugía oncológica digestiva (cáncer de esófago, páncreas, hígado, estómago y recto).

No podemos terminar este post sin dar las gracias a todos los ponentes que hicieron posible, el pasado 21 de noviembre, la Jornada de presentación de los Atlas de variaciones de la práctica clínica del SISCAT, y en especial a Enrique Bernal-Delgado, profesional clave en la iniciativa del análisis y el mapeo de las variaciones en la práctica clínica en el Sistema Nacional de Salud español.

En cuanto a AQuAS, es una de nuestras líneas de trabajo, iniciada ya hace tiempo y que recientemente ha generado publicaciones, como este artículo sobre enfermedades respiratorias y este artículo sobre enfermedad renal.

Y yo me pregunto… ahora que tenemos las herramientas para poder identificar y describir la variabilidad de las prácticas clínicas que se realizan en Cataluña, ¿por qué no intentamos explicarla? Los atlas de variaciones de la práctica clínica del SISCAT son una herramienta clave para plantearnos preguntas.

Entrada elaborada por Laura Muñoz, estadística.

 

 

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Al profesor Joan Rodés en el recuerdo

12 Ene
JoanMVPons

Joan MV Pons

Con su muerte, la figura del doctor Joan Rodés (1938-2017) será rememorada por muchas personas y desde diferentes ámbitos, pues ha sido una vida llena a rebosar, como persona para aquellos que han tenido la suerte de conocerlo y como médico, investigador, gestor y asesor (de políticos). En cualquiera de las tareas profesionales donde ha actuado, con las responsabilidades que fue asumiendo al largo de la vida, ha dejado su huella y los laudatorios de estos días lo demuestran claramente.

Para AQuAS (primeramente AATM), Joan Rodés ha sido una figura transcendental y no es retórico lo que digo. Con la creación el 1994 de la Agencia, presidió su consejo científico asesor y, a finales del 1999, cuando la institución pasó a llamarse Agencia de Evaluación de Tecnología e Investigación Médica, en catalán Agència d’Avaluació de Tecnologia i Recerca Mèdiques (AATRM), a presidir su consejo de administración, cargo que ocupó hasta el 2010. Fue en ese período (2000-2006) que, por mis responsabilidades dentro de la Agencia como director, pude conocer de cerca a este gran personaje, un homenot que diría Josep Pla, que ha sido Joan. Entonces nos veíamos a menudo, reportaba frecuentemente con él, además de las reuniones, más o menos trimestrales, del consejo de administración. Lo hice en aquel minúsculo despacho del servicio de hepatología del Hospital Clínic y después en el de director general del Hospital Clínic.

En cada una de las distinas posiciones que ocupó siempre estuvo atento -y mucho- a los temas de la Agencia siendo un gran facilitador de sus actividades. Esto era así, sin duda, porque Joan Rodés fue de los primeros convencidos de la relevancia de informar bien sobre las decisiones que se toman en los servicios sanitarios, con el conocimiento más actualizado y más preciso disponible, no sólo por lo que se refiere a los beneficios y riesgos para la salud de las intervenciones médicas, sinó tambien considerando su impacto económico, ético y social. Para él, y copio literalmente palabras suyas en el Informativo AATRM 10 años de Agencia, de noviembre de 2004:

“la evaluación crítica y el aprendizaje constante son herramientas básicas que es necesario mantener y potenciar, no solamente en la Agencia, en su trabajo cotidiano, sinó también para todos los múltiples actores y partícipes del sistema sanitario (profesionales, gestores, políticos y ciudadanos) que quieren seguir sosteniendo este elemento tan importante de nuestro bienestar social”

Mencionaba su papel facilitador como máximo representante de la Agencia con su apoyo constante a las actividades que ésta desarrollaba, pero también por su amplia experiencia y red de relaciones que contribuyeron a la solidez de muchas iniciativas que entonces se iniciaron, especialmente en el campo de la investigación y de su evaluación. Lo he podido hablar con él posteriormente muchas veces, nunca percibí una actitud intervencionista o dirigista; al contrario, siempre dejando hacer y donde cada uno tiene que hacer la tarea que le corresponde (los técnicos y el director de la Agencia, el consejo científico y el consejo de administración) facilitando la de los demás.

Siempre ha sido para mí una gran satisfacción -diría un privilegio- haber mantenido el contacto en comidas y encuentros, incluso en el último período cuando la enfermedad respiratoria se acentuó, pero todavía iba de vez en cuando al IDIBAPS. No puedo dejar de decir que en esos momentos cuando hablábamos de todo (medicina, ciencia, política, sociedad, pasado, presente y futuro) nos reíamos mucho. Como antes y ahora que te has ido, te tengo y te tendré bien presente.

Entrada elaborada por Joan MV Pons.

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Joan Rodés presidiendo un Consejo de Administración de la AATRM el año 2004

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