Cuestiones de género: aquí y ahora

2 Ago

 

 

 

 

Una de les líneas editoriales del blog AQuAS son los temas de género. En los últimos años hemos contado con colaboraciones de Mercè Piqueras poniendo luz a las contribuciones silenciadas de algunas mujeres en la ciencia con el ejemplo de Nettie Maria Stevens (¿Quién descubrió el cromosoma Y?), de Esther Vizcaino invitando a la implicación de toda la sociedad (hombres y mujeres) en temas de igualdad, de Paula Adam con la iniciativa de incluir el género en la evaluación del impacto de la investigación y de Dolores Ruiz-Muñoz poniendo de manifiesto qué sucede con las mujeres (en investigación biomédica) y el famoso techo de cristal.

¿Qué más hemos publicado sobre género? Desde el verano pasado hemos puesto el acento en un enfoque (aparentemente) más práctico desde una profesión sanitaria y a un enfoque (aparentemente) más teórico con un marco conceptual y de políticas públicas.

El primer enfoque surge de distintas inquietudes y sucesos en medios de comunicación  que nos alertaron y nos pareció interesante hacer un ejercicio en grupo con Núria Rodríguez-Valiente, Marc Fortes y Mercè Salvat que generó una conversación inspiradora sobre enfermería y género. El resultado fue un texto muy rico, una invitación al cuestionamiento de múltiples elementos de la vida cotidiana, a partir de un caso muy concreto.

“surgen preguntas como por qué en nuestra sociedad el término cuidar está asociado a la mujer, por qué este cuidar no tiene ni ha tenido reconocimiento social cuando la valoración es positiva durante los procesos de salud-enfermedad, cómo lo viven los hombres que has escogido esta profesión y, finalmente, cómo sería posible “deconstruir” este constructo social y cultural”

El segundo enfoque surge de la suma de diferentes iniciativas y tiene una clara voluntad  divulgativa. Iria Caamiña puso encima de la mesa los básicos sobre género desde las políticas públicas en el contexto de salud. Es un texto denso y sólido que muestra el recorrido hecho (disponible, público, al alcande de todo el mundo) y que plantea que el viaje está empezado però todavía queda mucho recorrido para hacer.

“Sistemáticamente los medios de comunicación nos muestran ejemplos de la persistencia de situaciones de discriminación de las mujeres, la brecha salarial de género, la baja presencia de mujeres en cargos directivos, la violencia ejercida hacia las mujere, entre otros. Estas situaciones responden a la construcción de un modelo social basado aún en el androcentrismo que hace del hombre el sujeto de referencia de valores y concepción del mundo, al mismo tiempo que subordina e invisibiliza a las mujeres”

Todas estas perspectivas diversas y complementarias todavía es necesario que sean exploradas y consideradas, forman parte del día a día de nuestra sociedad. És más, nos afectan y nos explican de dónde venimos, quién somos, dónde estamos y hacia dónde queremos ir.

El concepto de “transversalización de género” significa incorporar la perspectiva de género en todas las políticas y actuaciones de un gobierno, una entidad o una institución. Desde un sistema de salud y desde la evaluación, también.

Recomendamos la lectura de este documento del Departamento de Salud:

Impacto de la investigación en perspectiva

26 Jul

Fue el otoño pasado, con unas temperaturas menos cálidas que las actuales de pleno verano cuando publicamos unas interesantes reflexiones de Ramon Gomis sobre la investigación sanitaria en Cataluña mencionando el programa CAPRIS (Consejo Asesor en Política de Investigación e Innovación) y el programa ICREA (Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados).

“¿Que hace que una investigación determinada tenga un impacto en la sociedad más allá de lo estrictamente académico y sea, realmente, transformadora?”

Esta pregunta marcaba el inicio de una potente reflexión de Núria Radó sobre investigación enfermera donde se combinaba el elemento de la participación y del impacto (multifactorial) de la investigación, y entraba en juego el elemento de la implicación. Y todo esto en el contexto del SARIS (Sistema de Evaluación de la Investigación e Innovación en Salud) y el PERIS (Plan Estratégico de Investigación en Innovación en Salud 2016-2020).

Hacer investigación y publicar sobre esta investigación son acciones que a menudo van cogidas de la mano, ya sea en contextos políticos (artículos, comunicaciones en congresos) como en contextos más bien divulgativos (medios de comunicación tradicionales, redes sociales).

Vimos en este estudi un análisis sobre el tono crítico de las noticias sobre innovaciones médicas publicadas en prensa diaria escrita. Estas son las generosas reflexiones de Gaietà Permanyer sobre las reticencias de un médico respecto a publicar en periódicos o libros de ámbito no profesional, los conceptos de autonomía del paciente, de las decisiones informadas y del alfabetismo sanitario, y como se relaciona todo, para aterrar en dirección de un ideal de información equilibrada en medios de comunicación generalistas.

Seguimos poniendo el acento en las publicaciones. Pero ahora nos centramos en las publicaciones científicas y en el impacto que se pueda derivar con dos temáticas muy diferentes pero inspiradoras:

Por un lado vimos el fenómeno conocido como las “bellas durmientes de la ciencia” gracias a Joan MV Pons y el caso de un descubrimiento (publicado) de Francis Mojica (ahora hace 25 años) que ha sido clave en el desarrollo de la técnica de edición genética CRISPR.

“Bellas Durmientes son los artículos que parecen pasar sin reconocimiento hasta que alguien los rescata tardíamente y les da el crédito que merecen”

Y por otro lado, dos días antes de empezar la primavera, desde Newcastle nos llegó la colaboración de Ernest Abadal explicando las altmétricas y los puntos fuertes y débiles de los sistemas (tradicionals y no tan tradicionales) de evaluación de la calidad de una publicación científica.

“A partir de 2010 se empieza a hablar de las altmétricas, un conjunto de indicadores que miden la presencia de una publicación en las redes sociales y académicas y complementan de forma notable los índices de citaciones”

Y aparece aquí también el elemento de la implicación:

“Desde el punto de vista del investigador, está claro que actualmente no es suficiente con publicar un artículo en una revista, sinó que hay que implicarse a fondo en su difusión en las redes sociales y también en las redes académicas para dar visibilidad a los contenidos publicados”

Acabamos este recorrido sobre evaluación e impacto de la investigación de la mano de Ion Arrizabalaga con el reto de medir la participación en este contexto.

“La participación de los actores en investigación es un elemento clave en investigación para transformar y generar impacto en la sociedad”

Si queréis leer más sobre participación e investigación, os recomendamos la lectura de estos dos documentos publicados desde AQuAS:

Cómo adaptamos el lenguaje médico para mejorar la comunicación con el paciente

12 Jul
Montse Moharra

¿Que tienen de especial las recomendaciones para pacientes del proyecto Essencial, uno de los proyectos de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS)?

Cada vez más hay una demanda creciente para tener acceso a la información en salud de forma más clara y comprensible para los pacientes y por este motivo se incrementa la necesidad de proporcionar esta información en un formato comprensible y asegurar que el mensaje médico que recibe el paciente sea válido. Ésto, además, facilitará el diálogo entre ambas partes y mejorará que los pacientes puedan entender mejor su enfermedad, las opciones de tratamiento, los posibles efectos secundarios y seguramente habrá también un impacto en el empoderamiento del paciente para tomar parte más activa en la toma de decisiones de su proceso terapéutico.

El uso de terminología médica es uno de los factores, entre otros, que impiden una buena comunicación entre el profesional de la salud y el paciente, puede ser causa de un bajo nivel de comprensión en salud, lo que llamamos “alfabetitzación” o por la propia complejidad de la terminología médica especializada, con un amplio abanico  de diferentes especialidades clínicas que se expresan a través de una terminología específica y donde encontramos frecuentemente otros términos que se utilizan en otros conocimientos como farmacia o biología.

Sin embargo, seguramente uno de los motivos por los que la información médica no se comunica con éxito es justamente la avalancha terminológica que se concentra en un mismo texto con una semántica poco transparente para el paciente. Además, la propia evolución de la medicina constantemente incorpora nueva terminología, se modifica otra y se abandona el uso de algunos otros términos. Por tanto, la variación terminológica, junto con el uso de frases demasiado largas, concentración de terminología no explicada, el uso de siglas, los símbolos, las abreviaturas son algunas de las barreras que dificultan la comprensión.

El proyecto Essencial que elabora recomendaciones para evitar las prácticas clínicas innecesarias desde hace 5 años, empezó a adaptar la información para los pacientes en el año 2014 y actualmente hay un total de 22 recomendaciones para pacientes disponibles en catalán y castellano. De hecho, son un ejemplo claro de cómo se adapta la terminología médica para que la recomendación clínia se entienda mejor y llegue a los pacientes. Por este motivo se sigue un proceso de adaptación lingüística que hace que el texto sea más fácil de leer, del mismo modo que se adapta el contenido, la forma y la imagen gráfica. Este formato hace que las fichas para pacientes cumplan con unos requisitos mínimos de lectura. El proceso cuenta con la participación del grupo de comunicación del Consejo Consultivo de Pacientes que diseñaron el formato de las fichas y validan regularmente su contenido.

La finalidad final es acercar el lenguaje médico a los pacientes para que de este modo el mensaje sea válido considerando las barreras lingüísticas, cognitivas y culturales que pueden provocar incomprensión de la información.

Entrada elaborada por Montse Moharra.

El congreso XPatient en búsqueda de propuestas actuales e innovadoras en el ámbito de la experiencia del paciente

5 Jul

El congreso XPatient Barcelona, que este año celebrará su tercera edición el 20 de septiembre en CaixaForum Barcelona, trabaja con iniciativas innovadoras que se estén llevando a cabo en los ámbitos del empoderamiento del paciente y del cuidador, la cocreación asistencial con pacientes y la tecnología al servicio del usuario, a través de una llamada a la participación, o Call4Projects, que estuvo abierta hasta el pasado 25 de junio y obtuvo 73 proyectos, cifra que se considera un éxito de participación de la convocatoria.

Este evento, organizado por el centro tecnológico Eurecat y el Hospital Clínic de Barcelona, con el impulso de la comunidad de práctica XPA Barcelona (Experiencia del Paciente) -de la que AQuAS forma parte como miembro desde su inicio- se ha convertido en principal punto de encuentro entre pacientes, familiares y profesionales sanitarios para exponer y debatir las mejores iniciativas en la mejora de la calidad de vida de las personas usuarias y de los diferentes actores implicados en la asistencia sanitaria, un ámbito donde la tecnología juega un papel clave como facilitador de nuevos modelos asistenciales.

Felip Miralles

En palabras del responsable de la unidad de eHealth de Eurecat, Felip Miralles, “queremos un congreso XPatient Barcelona cada vez más vivo, interactivo y participativo, que se consolide también como altavoz de las mejores iniciativas, métodos y tecnologías que tengan foco e impacto en la mejora de la experiencia del paciente”.

 

Joan Escarrabill

Joan Escarrabill, médico del Hospital Clínic de Barcelona, remarca que “el punto de partida para evaluar la experiencia del paciente es no hacer suposiciones” y subraya que “hay muchas estrategias para identificar las necesidades no cubiertas de los pacientes y de sus cuidadores”.

Las propuestas seleccionadas a partir del proceso participativo Call4Projects se presentarán durante el congreso de septiembre, ya sea como ponencia o bien en el espacio expositivo del evento.

Entrada elaborada por Eurecat (@Eurecat_news), Centre Tecnològic de Catalunya.

“Me sube la melatonina”

28 Jun
Joan MV Pons

Bueno, digamos que en la canción era la bilirrubina lo que subía, como cantaba Juan Luís Guerra en su merengue (1990):

Me sube la bilirrubina
¡Ay! Me sube la bilirrubina
Cuando te miro y no me miras
¡Ay! Cuando te miro y no me miras
Y no lo quita la aspirina
¡No! Ni un suero con penicilina
Es un amor que contamina
¡Ay! Me sube la bilirrubina

Ya se ve que es algo difícil de tratar, pero da igual, también podría haber sido la serotonina, la dopamina o la noradrenalina, pues el enamoramiento todo lo altera y rimaría igual. De todas formas, si hay algo que es mejor que no suba es la bilirrubina, pues uno puede acabar ictérico.

Lo cierto es que a todos nos empieza a subir la melatonina cuando empieza la oscuridad, antes de ir a dormir, siguiendo el ritmo circadiario que marca el reloj biológico hipotalámico. La glándula pineal, donde Descartes creía que estaba la conexión entre mente y cuerpo, donde él ubicaba el alma, segrega esta hormona que induce el sueño y, por tanto, funciona mejor en los insomnios de conciliación, es decir, retraso en el inicio del sueño.

Cada día, se descubren nuevas acciones fisiológicas de esta hormona que hace que casi adquiera la cualidad de “molécula milagrosa” por su ubicuidad y número de actividades en las que participa (antioxidante, neuroprotectora, anticáncer, inmunomoduladora, etc.).

La melatonina, que se obtiene mayoritariamente de forma sintética, está comercializada como medicamento (comprimidos de liberación prolongada de 2 mgr) y como suplemento nutricional o alimentario (dosis inferiores a 2 mgr). Esta diferente consideración, que va de 0.02 mgr, ya resulta un poco chocante, más si tenemos en cuenta que solo hay un fármaco con melatonina y, por el contrario, son numerosísimos los suplementos que tienen melatonina (sola o en combinación con otros productos). Los requisitos, en uno y otro caso, son bien desiguales, pero mientras que hay países donde la melatonina está comercializada solo como suplemento dietético, en otros solo se encuentra como fármaco que requiere receta, y en Europa se puede encontrar de las dos formas. En España hace falta receta médica pero no es un medicamento financiado públicamente y como suplemento, como decíamos, hay muchos productos.

Como medicamento, está autorizada por la European Medicines Agency (EMA), en mayores de de 55 años y para el tratamiento del insomnio primario durante un período limitado de tiempo. La EMA considera que la melatonina es eficaç con un tamaño de efecto pequeño, en una fracción pequeña de la población y con un perfil de seguridad más favorable que el de otros hipnóticos.

Se sabe que con la edad la secreción de esta hormona disminuye, pero todas las guías de práctica clínica o recomendaciones para el abordaje del insomnio recomiendan en primer lugar las medidas de higiene del sueño, seguidas o acompañadas de intervenciones psicológicas. Los datos de consumo farmacológico muestran, sin embargo, un incremento de las recetas de medicamentos hipnóticos y sedantes, especialmente de aquellos derivados o relacionados con las benzodiazepinas.

La EMA ha exigido más estudios a nivel pediátrico de la melatonina a pesar que hay datos que parecen favorables en niños con trastorno por déficit de atención/hiperactividad y trastorno de espectro autista y, siempre y cuando, la higiene del sueño y las intervenciones psicológicas hayan fracasado.

El informe “La melatonina exógena en los trastornos del sueño: eficacia y seguridad” elaborado por AQuAS se refiere a estos y a otros temas relacionados, recogiendo la multiplicidad de productos de parafarmacia que contienen melatonina.

Ser un suplemento alimentario o un medicamento implica una desigual exigencia por lo que refiere a su autorización de comercialización por parte de las agencias reguladoras (de seguridad alimentaria, de medicamentos) en Europa. Es conocida la variabilidad en la calidad del producto, formulación, dosis y combinaciones de los suplemento y esto, en parte, explica la heterogeneidad entre estudios observada en algunas metanálisis que también se recogen en este informe.

Entrada elaborada por Joan MV Pons.

Hagamos un paso más: ¿Podemos medir la participación en investigación de los actores del sistema?

21 Jun
Ion Arrizabalaga

En estos últimos años se ha insistido mucho en la idea de que la participación de los actores en investigación es un elemento clave en la investigación para transformar y generar impacto en la sociedad. Para los que todavía son un poco reticentes con esta afirmación, así lo demuestran los estudios de evaluación del impacto de la investigación, los cuales enfatizan la participación de los profesionales, los pacientes y del resto de actores del sistema a lo largo de todo el proceso de investigación en la mejora de la efectividad de la investigación para llegar a la sociedad.

Por ello, se consideró necesario desde AQuAS, y en colaboración con la Fundación Bancaria ”la Caixa”, que si queremos que la investigación tenga más impacto, los sistemas de evaluación también deben estar implicados. Con este objetivo, y con una gran contribución también de Maite Solans y Paula Adam, se presentó el primer monográfico sobre investigación responsable del SARIS (el Sistema de Evaluación de la Investigación en Salud). Gracias a una revisión de la literatura internacional existente, se pudieron identificar 47 indicadores que miden las actividades de participación de los actores en las instituciones de investigación.

Los indicadores encontrados cubren un amplio alcance del proceso de la investigación, por lo que se han agrupado en seis dimensiones —capacitación, gobernanza, recursos, actividad, diseminación y resultados primarios— que nos permiten ver cómo se puede implicar a los diferentes actores del sistema a lo largo de todo el proceso de investigación (planificación, ejecución y traslación).

Figura 1. Dimensiones a lo largo del proceso de la investigación

Pero… ¡precaución! ¡Debemos tener cuidado! Por un lado, los indicadores propuestos pueden ser útiles para estimular y ampliar la reflexión sobre cómo se pueden monitorizar las actividades relacionadas con la participación de los actores del sistema llevadas a cabo en las instituciones de investigación. Por otro, hay que recalcar que cualquier indicador debe utilizarse de una manera responsable, considerando el contexto y los incentivos y las distorsiones que puede provocar esa medida. Los expertos en medidas e indicadores de la ciencia saben muy bien que el tejido investigador y el sistema de investigación cambia sus comportamientos en función de lo que se mide —«You get what you measure», decía Cyril Frank, chairman del panel sobre impacto de la investigación en salud de la Canadian Academy of Health Sciences (CAHS).

En participación en investigación, la cuestión de la medida es aún más compleja porque es una actividad incipiente. Como dijo Derek Stewart, director del Patient Involvement del Nottingham Biomedical Research Centre y conferenciante en la jornada SARIS donde se presentó este monográfico:

 

«Uno de los grandes retos de las medidas es que a menudo se miden los “inputs” —el número de personas que participan, el número de grupos que se han convocado o con los que se ha hablado o el número de estudios en que participan los pacientes. Se trata de realizar acciones que aporten valor, que ayuden a avanzar el conocimiento hacia soluciones para el paciente.»

Las reflexiones de Derek Stewart durante la preparación de su conferencia se pueden ver en su blog «Making a difference».

Los indicadores deben ayudar a responder preguntas específicas en función de cada situación y necesidad; por ello es indispensable que se evalúe su relevancia y factibilidad en contexto. El concepto de relevancia se refiere a la proximidad del indicador a la necesidad y pregunta específica que nos planteamos —por ejemplo, ¿qué valor real aporta esta participación que el indicador mide? El concepto de factibilidad se refiere al grado en que los datos para construir el indicador están fácilmente disponibles y son asequibles.

Como se puede apreciar en la Figura 1, en los indicadores localizados en la literatura hay una gran cantidad que son relevantes, lo que era de esperar porque son recomendados por entidades de gran prestigio. Sin embargo, la factibilidad en nuestro entorno es baja en la mayor parte de ellos y hace que aunque hayamos identificado varios indicadores recomendables con limitaciones, no hay ninguno que sea totalmente recomendable.

Figura 3. Factibilidad vs. Relevancia de los 47 indicadores

Así pues, teniendo en cuenta el contexto de la investigación en Catalunya, en AQuAS hemos catalogado los indicadores de la siguiente manera:

  • 27 indicadores no recomendables para su utilización
  • 20 indicadores con limitaciones
  • Ningún indicador completamente recomendable

Los resultados alcanzados nos permitieron extraer una buena lección: antes de definir indicadores o medir la participación en investigación, hay que explorar primero qué se hace en nuestro entorno para, estudiando primero qué es factible, ir a buscar las acciones más relevantes.

El éxito de los sistemas de evaluación depende de la aceptación de los procesos y resultados entre los responsables de la toma de decisiones y las comunidades de investigación que se evalúan. El reto, pues, es tratar de entender, a partir de la guía que nos han ofrecido los indicadores de la literatura internacional, qué se hace a la práctica en nuestro entorno.

¡Seguimos!

Post elaborado por Ion Arrizabalaga.

(Post publicado conjuntamente en el blog AQuAS i en el blog CaixaCiència)

La evaluación mHealth en HIMSS Europe 2018: casos de éxito y nuevos retos

15 Jun
Elisa Poses Ferrer

El pasado 27, 28 y 29 de mayo, Sitges acogió el congreso anual de la Healthcare Information and Management Systems Society (HIMSS) Europe & Health 2.0, evento centrado en salud digital e innovación en telemedicina. El congreso recibió centenares de profesionales de todo el mundo que compartieron sus experiencias en mHealth y salud de la ciudadanía, atención integrada, estrategias de valor añadido, big data, analítica de datos y real world data.

El rasgo característico del congreso fue el enfoque de las actividades y presentaciones en la acción y participación de todos los stakeholders implicados en el sector salud y en el hecho de facilitar la creación de networking  estratégico, de investigación y de financiación de proyectos.

AQuAS tuvo una participación destacada con la ponencia de Toni Dedeu en la sesión “The ETC Map of Excellence” en el marco de la European Telemedicine Conference.

La adopción de las soluciones 2.0 entre los profesionales de la salud desde un punto de vista disruptivo también fue un debate potente que sigue vivo más allá del congreso. ¿Cómo implicar a los profesionales?

En el campo de la evaluación, la conferencia “Assessing Telemedicine Solutions” puso el foco en ejemplos de eHealth europeos en los que la evaluación de la tecnología fue una pieza clave en la implementación de estrategias digitales en salud.

Por un lado, representantes de la Odense University Hospital de Dinamarca explicaron una estrategia innovadora para reducir la estancia hospitalaria de recién nacidos prematuros y mejorar su aumento de peso y la experiencia familiar utilizando videoconferencias y soportes digitales de gestión de datos.

Por otro lado, la empresa Kaia Health presentó una aplicación móvil dirigida a personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), monitorizando tanto la adherencia a la medicación como el nivel de sedentarismo diario. Los factores de éxito más discutidos durante la sesión fueron la recogida de feedback continuo y sistemático de los pacientes, familiares y profesionales, y también la mejora contínua y cíclica de la tecnología.

Como retos, los conferenciantes resaltaron la evaluación del impato -económico y en salud- y el diseño de estrategias para asegurar el uso de las tecnologías y aplicaciones móviles por parte de los pacientes.

Esto confirma que cada vez más es necesario un marco de evaluación europeo en mHealth,  que más allá de la validación tecnológica y la certificación de calidad, proporcione un marco de evaluación del impacto y una hoja de ruta para mejorar la satisfacción de los usuarios.

AQuAS ha estado desarrollando un modelo teórico de evaluación en mHealth publicado en la revista JMIR mHealth and eHealth y actualmente está en una segunda fase que tiene como objetivo transformar este marco teórico en un modelo práctico.

Próximamente se llevara a cabo un ejercicio de consenso mediante la herramienta Health Consensus para acordar indicadores de evaluación y varios grupos focales para conocer la evaluación cualitativa de pacientes, profesionales y otras partes implicadas en las tecnologías eHealth.

Se estima que este marco de evaluación esté preparado para finales de año y pueda dar respuesta a las necesidades actuales de evaluación del impacto y satisfacción de usuarios de las nuevas tecnologías sanitarias.

El próximo congreso europeo de HiMSS, programado para el 17 y el 18 d’octubre de 2018 en Potsdam, Alemania, estará precisamente dedicaco a debatir el impacto social y económico de las tecnologías en salud.

El congreso anual (el equivalente al de Sitges que ha centrado este post) tendrá lugar el año que viene en Finlandia. Podeis apuntarlo en la agenda: Helsinki, 11-13 de junio de 2019, HIMSS Europe 2019 & Health 2.0 2019.

Entrada elaborada por Elisa Poses Ferrer.

Formación sanitaria especializada e indicadores para medir la calidad docente

7 Jun
Alicia Avila

Para trabajar como especialista en el sistema de salud -pensamos en cualquier especialidad de medicina, farmacia, psicología, enfermería, entre otras especialidades- hay que disponer no sólo del título de grado universitario, sino también del correspondiente título de especialista, y para obtenerlo habrá que superar la prueba selectiva tradicionalmente llamada MIR para los médicos especialistas, PIR para los psicólogos, FIR para los farmacéuticos de hospital, por citar algunos ejemplos, que se realiza anualmente desde hace más de 30 años. La formación de especialistas en el sistema de salud se realiza en centros universitarios y unidades docentes, de carácter público y privado, préviamente acreditados, a los que acceden los profesionales una vez efectuada la elección de plazas, por riguroso número de orden.

Acabada de finalizar la adjudicación de las plazas escogidas este año, los residentes se han incorporado a finales de mayo. La prensa sanitaria ha destacado todo tipo de titulares, comentando los resultados de las comunidades autónomas, las especialidades más atractivas para los residentes o los centros mejor posicionados, pero ciertamente no todos los comentarios que han visto la luz, a veces demasiado precipitados, recogen análisis veraces y rigurosos. La capacidad de atracción de los centros sanitarios docentes de Cataluña ni ha retrocedido, ni ha variado sustancialmente en los últimos años; seguimos teniendo los mismos hospitales y unidades docentes de atención familiar y comunitaria entres los más deseados para los nuevos residentes a nivel estatal.

¿Por qué es importante ser un centro docente atractivo para los residentes? Evidentemente todos los centros aspiran a disponer de los estudiantes con mejores notas, no sólo por el prestigio que ésto representa y por la base de conocimiento que han demostrado tener, sino también por la posibilidad de fidelizar su contratación al final de la residencia. A peor nota de MIR, se incrementa la posibilidad de abandono de la especialidad y a la práctica se evidencia un número significativo de residentes extranjeros, con mayor dificultad para su fidelización futura.

Para fomentar la calidad intrínseca y percibida de la formación especializada prestada a los residentes, desde el Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya se ha implantado un Plan de Gestión de la Calidad Docente y dentro de él, un conjunto de indicadores de estructura, de proceso y de resultado relacionados con la oferta de plazas, que se publican en un informe desde el año pasado en la Central de Resultados en el marco de AQuAS.

También se realiza una encuesta  de satisfacción a todos los residentes de Cataluña que este año ha tenido una participación efectiva del 76% y que ofrece información complementaria con la del Plan de Calidad. Los dos instrumentos, más allá de generar una transparencia de la información sobre la formación especializada saludable, permiten un ejercicio de benchmarking entre los centros con el objetivo de alcanzar una mayor competividad y mejora de la docencia en Cataluña.

En definitiva, garantizar perfiles de excelencia de los profesionales sanitarios especialistas es la aspiración permanente de la autoridad sanitaria y ésto pasa por un aprendizaje basado en la práctica supervisada y tutorizada y alcanzando las competencias profesionales necesarias para un ejercicio seguro y de máxima calidad. De este modo, el sistema de salud será capaz de formar a los mejores especialistas para dar respuesta a las necesidades de salud de la población.

Entrada elaborada por Alicia Avila, Subdirectora General de Ordenación y Desarrollo Profesional del Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya.

Antisuperbugs: 3 millones de euros para innovación tecnológica en prevención de microorganismos resistentes a los antibióticos

31 May

El mercado sanitario es uno de los ámbitos con mayor impacto en el panorama público y privado español con un volumen de negocio de 71.000 millones de euros anuales. Es un mercado muy complejo donde las fórmulas que se utilizan para comprar tanto consumibles como fármacos y servicios depende de los propios centros, pero también de regulaciones locales de los proveedores, de las comunidades autónomas, de legislaciones estatales y comunitarias.

Esta complejidad crea no sólo la imposibilidad de las empresas para situar su producto o servicio a disposición de los compradores sino que muchas veces son los propios interesados en la compra los que ven que la incorporación de estos productos en su centro y al alcance de sus profesionales se transforma en una misión realmente imposible.

Y ésto es todavía más difícil cuando se pretenden incorporar nuevas tecnologías que cubran las necesidades reales de los profesionales.

En un panorama donde la inversión en investigación y desarrollo es de las más bajas de las últimas décadas disponer de un proyecto de compra pública precomercial subvencionado por la Unión Europea con 3 millones de euros es una gran oportunidad para las empresas que pueden ofrecer sus servicios de I+D para crear innovación que responda a necesidades reales de los profesionales.

Un proyecto de compra pública innovadora es un enfoque de innovación basado en la demanda, donde un grupo de compradores unen sus recursos para compartir el riesgo de un esfuerzo de I+D de la industria para crear soluciones a las necesidades actualmente no sastisfechas por el mercado. En el caso de nuestro proyecto, se trataría de una solución TIC orientada a la detección precoz de microorganismos resistentes a los antibióticos (superbugs) en un entorno de salud, proyecto Antisuperbugs coordinado por Jean Patrick Mathieu de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS).

Equipo Antisuperbugs (de izquierda a derecha): Kristina Fogel, Sara Bedin, Maren Geissler, Dag Ilver, Benian Ghebremedhin, Jean Patrick Mathieu, Enric Limon, Gonçalo de Carvalho, Gemma Cabré, Esther Arévalo

El consorcio coordinado por AQuAS, institución experta en la definición y ejecución de proyectos de compra pública de innovación en España, consiste en 6 autoridades contratantes (Instituto Catalán de OncologíaIDIBELL (ES), Hospital Mútua de Terrassa (ES), Sheffield Teaching Hospitals NHS Foundation Trust (UK), Helios Kliniken (DE), Universitaetsklinikum Aachen (DE) y Provincia Autónoma de Trento (IT)),  y dos instituciones expertas en sus ámbitos de investigación RISE ACREO (SE) y Sara Bedin (IT).

Enric Limón del Programa VINCat (Vigilancia de las infecciones) del CatSalut, investigador principal del proyecto, ve como una oportunidad de negocio para una empresa disponer de un detector de microorganismos resistentes a los antibióticos. Los mercados de Estados Unidos, Asia y la Unión Europea están explorando soluciones que les permitan disponer de un sistema de detección rápida que active los mecanismos de prevención. La resistencia de ciertos microorganismos a los antibióticos está creando una situación de alerta mundial sobre la cual ha llamado la atención la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) situando la previsión en más de 50 millones de muertos en los próximos años si no se toman las medidas adecuadas. Las empresas que ganen la licitación dispondrán no sólo de recursos económicos sino del apoyo de centenares de profesionales de seis instituciones europeas del más alto nivel en investigación y un mercado potencial en una primera fase de centenares de hospitales y centros de salud dispuestos a comprar una solución que ellos mismos han ayudado a crear.

Gonçalo de Carvalho, biólogo experto en resistencias antimicrobianas del Institut Català d’Oncologia, explica la necesidad que este proyecto contemple la possibilidad de crear nuevos módulos que aplicados sobre las mismas tecnologías permita incorporar nuevas detecciones, hecho que todavía hace más atractiva su compra por parte de las instituciones sanitarias al adecuarse a sus propias necesidades.

La licitación que se abrirá en los próximos meses a las empresas se incluye dentro de los programas de Compra pública Precomercial financiados por el marco de referencia H2020 de la Comisión Europea. Tota la información sobre el proyecto Antisuperbugs y las posibilidades de licitar están disponibles en el web del proyecto.

Las empresas interesadas pueden acceder al cuestionario de la consulta abierta del mercado.

También existe la opción para las empresas de ofrecer su disponibilidad para licitar en forma de consorcio.

 

Entrada elaborada por Jean Patrick Mathieu, Enric Limon y Gonçalo de Carvalho.