Hablando con gente mayor en Inglaterra y Cataluña: ¿iguales y diferentes?

27 Sep
Lina Masana

Durante mi trayectoria profesional como investigadora en el ámbito de la investigación cualitativa aplicada en salud, he participado en dos proyectos de investigación con gente mayor en dos contextos diferentes: Inglaterra y Cataluña.

El proyecto inglés SoReLL (Study of Resourcefullness in Later Life) ‒enmarcado dentro del programa de atención a la fragilidad del NIHR CLAHRC Yorkshire and Humber‒ quería conocer qué necesidades y qué recursos tiene la gente mayor con fragilidad que viven en casa, y sus cuidadores informales, y cómo se puede mejorar la atención sanitaria y social que reciben.

El proyecto catalán, en el marco del proyecto europeo Horizon2020, denominado SUSTAIN (Sustainable Integrated Care for Older People in Europe), donde AQuAS ha trabajado activamente, quería conocer las necesidades y preferencias de atención de gente mayor que vive en casa con necesidades de salud y sociales complejas, y la de sus cuidadores informales, para poder diseñar y ofrecer un modelo de atención integrada centrada en la persona.

Ambos proyectos tienen líneas comunes de interés para el mismo grup de edad, y para los dos he tenido la suerte de llevar a cabo entrevistas en profundidad con gente mayor inglesa y catalana. Antes de emprender la investigación en Inglaterra, tenía una curiosidad: ¿cómo serán los abuelos y las abuelas inglesas? ¿Serán parecidos a los catalanes o muy diferentes? Y en volver a Cataluña, pensaba: ¿Qué me dirán los abuelos y las abuelas catalanas sobre su experiencia con la enfermedad y la atención que reciben? ¿Me dirán cosas parecidas o diferentes a los ingleses?

Foto de mensatic www.morguefile.com

Si bien ingleses y catalanes somos culturas con rasgos diferenciados, mi sorpresa ha sido comprobar ciertas similitudes insospechadas. No podré aportar datos comparativos concluyentes puesto que no he realizado ninguna investigación cross-cultural. Tampoco pretendo generalizar teniendo en cuenta que ambas investigaciones se han llevado a cabo en contextos locales concretos y con una muestra reducida. Sin embargo, he podido observar ciertas pautas de conducta y de respuesta ante la enfermedad, el cuidado y el proceso de envejecimiento que serían significativas (desde el punto de vista etnográfico, que no estadístico) y que resumo a grandes rasgos.

Tienen en común que, en la mayor parte de los casos, no quieren ir al médico y esperan mucho antes de ir o de pedir ayuda a algún familiar para ir, hecho que puede conducir a ingresos por urgencias y descompensaciones que se podrían evitar con una atención y seguimiento más de cerca (objetivo compartido en los dos proyectos). A pesar de todo, ésto contrasta con los que van a menudo al médico (frecuentadores) por pequeñas cosas o sin motivo aparente de empeoramiento de salud, hecho que a menudo responde a una necesidad de contacto social y de ser escuchado; ésto sólo lo he observado en la muestra catalana pero no en la inglesa.

Foto de lauramusikanski www.morguefile.com

Tanto ingleses como catalanes reconocen que les cuesta (bastante, mucho) pedir ayuda y que no quieren ser una carga para los hijos, que ya están bastante ocupados con sus trabajos y familias, a la vez que ambos coinciden en pensar o dar por hecho (el deber moral del cuidado) que los hijos o la familia les cuidarán cuando no se puedan valer por si mismos. Las reticencias a pedir ayuda se explican, en parte, por la voluntad expresa de mantener la autonomía el máximo posible y durante el mayor tiempo posible; llegar a ser dependiente se percibe como negativo y el solo hecho de pensar que podrían ir a una residencia de gente mayor les genera mucha preocupación, rechazo y malestar.

Por lo que refiere a la actitud ante el proceso de envejecimiento, mi percepción es que se lleva con más “elegancia” (¿aparente?) en el caso inglés, con resignación en ambos casos, y con cierta actitud más quejosa y demandante de atención en el caso catalán. He observado como el autocuidado de la salud se gestiona de forma similar, con dificultades de adaptación a las dietas alimentarias en ambos casos y con cierta “pereza” en el momento de realizar algún tipo de actividad o ejercicio físico recomendado (andar, usar el aparato de pedalear sentado, etc.), pero con cierto grado de responsabilidad individual en las gestión de la enfermedad.

Foto de Geert www.morguefile.com

Si tuviera que destacar algún rasgo diferencial significativo entre ambos contextos, es el hecho que en Inglaterra cuentan con una larga tradición en investigación participativa y, por tanto, no les parece raro que investigadores de una universidad o centro de investigación, trabajando en éste o aquel proyecto, les contacten para llevar a cabo todo tipo de estudios: ensayos clínicos, cuestionarios, estudios de cohortes, estudios cualitativos con entrevistas y grupos focales, etc. Es decir, estan aconstumbrados a que les hagan preguntas y encantados de participar. Me atrevería a decir que a los ingleses les gusta especialmente hablar de ellos mismos (speak up for themselves) y se sienten orgullosos de contribuir a mejorar la atención que reciben, en parte porque creen que sus aportaciones contriburán a construir un país mejor.

En nuestro contexto, todavía no tenemos tanta tradición en investigación participativa y el desconocimiento de la población del mundo de la investigación (“¿qué quieren éstos?”) puede generar ciertas reticencias o dudas en el momento de avenirse (o atreverse) a participar en un estudio del ámbito salud. También parece que falta la visión de mejora de país por una visión más individualista de la atención que se recibe. Es cuestión de tiempo ir haciendo nuestra investigación cada vez más participativa.

En todos los casos, la experiencia ha sido muy enriquecedora, sobre todo a nivel personal. Mi agradecimiento siempre a todas aquellas personas que hacen que nuestra investigación sea posible y que nos ayudan a entender y aprender cómo mejorar el mundo donde vivimos viejos y jóvenes, grandes y pequeños, hombres y mujeres, ingleses y catalanes.

Entrada elaborada por Lina Masana.

Hacia una investigación enfermera con (más) impacto

15 Mar
Núria Radó

¿Qué hace que una investigación determinada tenga un impacto en la sociedad más allá de lo estrictamente académico y que sea, realmente, transformadora? ¿Es posible plantear una serie de acciones que, como quien sigue una receta de cocina, nos lleven directamente al impacto social deseado? Lamentablemente, la respuesta es no. El impacto es multifactorial y depende de tantos elementos y actores diversos que resulta difícil establecer una fórmula para garantizarlo.

Pero esto no significa que obtener un impacto social determinado sea un fenómeno totalmente aleatorio y que no haya forma de preverlo, facilitarlo o promoverlo. Ya hace años que desde el grupo de Evaluación de la Investigación de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS) y con la ayuda y complicidad de la comunidad de práctica internacional ISRIA identificamos una serie de facilitadores del impacto de la investigación.

Un facilitador fundamental son las personas y los valores, cultura y capacidad de liderazgo que tengan. Dos resultados de investigación exactamente iguales pueden tener impactos diferentes si la capacidad de liderazgo, impulso y voluntad de llegar más lejos del impacto académico es diferente. Pero no es suficiente. La estrategia, organización, colaboraciones y apertura que tengan y promuevan las instituciones será un enorme facilitador o bloqueador para los investigadores que han llevado a cabo la investigación.

Finalmente, tanto las personas como las instituciones requerirán de dos elementos indispensables para aspirar al impacto: por un lado, una comunicación cercana y eficaz con los diferentes actores sociales que puedan jugar un papel al trasladar los resultados de la investigación y por otro lado, una aproximación enfocada hacia la participación de todos estos actores clave.

Parafraseando Confucio cuando decía aquello de “explícamelo y lo olvidaré, muéstramelo y quizás me acordaré, implícame y lo entenderé”, se trata de implicar todos los actores necesarios para producir el cambio real y hacer que la investigación sea transformadora.

Es en este contexto que nace el SARIS, el Sistema de Evaluación de la Investigación y la Innovación en Salud, un instrumento estratégico que aflora del PERIS (Plan Estratégico de Investigación e Innovación en Salud 2016-2020) con el objetivo de evaluar la investigación en salud de Cataluña desde la perspectiva de querer, siempre, facilitar e influir para que ésta tenga un impacto más allá de la academia. Para hacerlo, se ha definido la motivación y la implicación de los actores como un eje determinante para su desarrollo.

El pasado mes de noviembre empezamos unas sesiones participativas con enfermeras beneficiarias de la convocatoria PERIS 2017 que financió una línea de intensificación de profesionales de enfermería.

Cabe destacar que estrenar este eje con la investigación enfermera tiene todo el sentido por tres motivos: por un lado, una de las prioridades temáticas del PERIS es claramente “el desarrollo de la investigación clínica y traslacional que permita incrementar los conocimientos científicos y tecnológicos, haciendo énfasis especial en los agentes de atención primaria y la investigación en enfermería”. Además, la ayuda PERIS 2017 de enfermería ha sido la primera en finalizar y era adecuado dirigirnos a ellas antes que a nadie.

Por último (last but not least), el estadio en que se desarrolla la investigación enfermera, con el pacientes y su cuidado en el centro de sus objetivos, hace especialmente adecuado potenciar que esta investigación tenga un impacto directo en la salud. Así pues, es importante que la investigación enfermera sea capaz de demostrar el impacto de lo que hace este colectivo profesional, ya que lo puede situar en ventaja competitiva con otras disciplinas de la biomedicina. En este sentido, la investigación enfermera es intrínsicamente traslacional.

La primera sesión se desarrolló en torno de la identificación de los actores influyentes y el empoderamiento de la enfermera para llevar a cabo una comunicación efectiva que amplifique las interacciones productivas que son necesarias para trasladar los resultados obtenidos en beneficios de más y mejor salud para los pacientes.

Queremos agradecer infinitamente la participación (predisposición y motivación) de las enfermeras que, de forma voluntaria y fuera de su horario laboral, asistieron e hicieron que la sesión tuviera una gran acogida, demostrando que desde AQuAS tenemos margen de de influencia para dar apoyo a aquellos investigadores que están motivados para favorecer el impacto de su investigación.

En estos momentos ya estamos preparando otras sesiones que sirvan de aprendizaje mutuo entre los investigadores y los agentes de evaluación de AQuAS.

Post elaborado por Núria Radó Trilla (@nuriarado).

Próximamente: Jornada SARIS: Participación en recerca Barcelona, 4 de abril de 2018.

Apnea del sueño: hacia la medicina de precisión

18 Ene
Ferran Barbé

La apnea obstructiva del sueño es un trastorno crónico que se caracteriza por episodios recurrentes de bloqueo de la vía aérea superior durante el sueño y afecta entre el 5% y el 14% de adultos de 30 a 70 años, mayoritariamente en los hombres. Además, la apnea del sueño implica una disminución de la entrada de oxígeno (hipoxia) durante el sueño. Para contrarrestar esta falta de oxígeno, el cerebro reacciona causando un microdespertar, llamado arousal, que reactiva los músculos de la vía aérea superior y permite el paso del aire (reoxigenación).

Estos ciclos de hipoxia-reoxigenación producen un estrés a nivel del sistema circulatorio que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensivas, metabólicas, cerebrovasculares, neoplasias y, por último, el riesgo de muerte. Al mismo tiempo, los arousal impiden un buen descanso, producen una sensación de fatiga y de somnolencia diurna excesiva, hecho que se asocia a un aumento de la tasa de accidentabilidad vial y a una peor calidad de vida.

Existe una aproximación estandarizada en el tratamiento de la apnea del sueño: la aplicación nocturna de la presión positiva continua  en la vía aérea (CPAP) para mantener abiertas las vías respiratorias superiores y, por tanto, ayudar a descansar.

Sin embargo, el tratamiento con CPAP muestra resultados contradictorios. Por un lado, se ha demostrado que el uso de la CPAP de al menos 4 h/noche aumenta la calidad de vida y disminuye la presión arterial en ciertas poblaciones de hipertensos. Por otro lado, no se ha llegado a demostrar que el uso de la CPAP disminuya el riesgo de eventos cardiovasculares mayores ni la mortalidad. Por tanto, la apnea del sueño es un trastorno heterogéneo y el uso de la CPAP no es igual de efectivo en todos los pacientes. ¿Qué pacientes se pueden beneficiar más del tratamiento? ¿Se debería tratar todos los pacientes de la misma forma?

Pensamos que es importante buscar perfiles de pacientes con apnea del sueño que se puedan beneficiar del tratamiento con CPAP. La creación del programa PADRIS (Programa público de analítica de datos para la investigación y la innovación en salud) que tiene como misión poner a disposición de la comunidad científica los datos sanitarios relacionados para impulsar la investigación, la innovación y la evaluación de salud, nos ha dado la oportunidad de poder analizar todos los sujetos con apnea del sueño y tratados con CPAP en Cataluña. Hablamos de 71.217 personas, aproximadamente el 1% de la población general, que fueron atendidas en el sistema sanitario público en Cataluña (atención primaria, hospital, sociosanitario y/o farmacia) entre el 2012-2013.

Para establecer estos perfiles (es decir, grupos de pacientes similares entre ellos, pero a la vez muy diferentes al resto) se han considerado las comorbilidades más frecuentes de los pacientes con apnea del sueño y las comorbilidades clínicamente relevantes. Se identificaron seis perfiles de pacientes diferentes entre los pacientes con apnea del sueño y tratados con CPAP en Cataluña.

A pesar de haber definido estos seis perfiles de pacientes diferentes podemos decir que la población con de Cataluña con CPAP se distrubuye mayoritariamente en dos grandes grupos: por un lado pacientes de edades avanzadas, alta mortalidad y un uso de recursos elevado y, por otro lado, pacientes con menos comorbilidades, baja mortalidad y poco uso de recursos, como se puede leer en este artículo publicado en la revista Plos ONE recientmente.

¿Se deben tratar los dos grupos de la misma forma? Parece que no. En el grupo con menos comorbilidades, baja mortalidad y poco uso de recursos parece que la apnea de sueño sea el determinante más importante del pronóstico de estos pacientes y da indicios que éste sería el grupo que más se podría beneficiar del tratamiento con CPAP. En cambio, en el otro grupo parece que la apnea del sueño se encuentra en segundo plano, ya que las enfermedades predominantes son más graves.

El estudio nos ha permitido evaluar la asociación entre el tratamiento con CPAP y la mortalidad; es decir, ¿mueren más aquellas personas tratadas con CPAP o mueren más las personas con las mismas comorbilidades pero sin apnea del sueño?

Para llevar a cabo este objetivo se buscó para cada paciente tratado con CPAP tres personas de características similares pero sin apnea del sueño. Lo que observamos fue, de forma sorprendente, que a pesar de presentar un mayor número de comorbilidades, el tratamiento con CPAP está asociado a una reducción de la mortalidad a nivel poblacional (Am J Respir Crit Care Med 2018).

Ahora hay que seguir trabajando para estudiar qué ocurre en cada uno de los perfiles de pacientes. Disponer de este volumen de datos nos ayuda a dar una aproximación de los grupos de pacientes con apnea del sueño que tendrán mejores beneficios con el tratamiento con CPAP y ésto hace que cada día nos encontremos más cerca de la medicina de precisión.

No existen enfermedades, sinó enfermos

Entrada elaborada por Ferran Barbé, Hospital Institut de Recerca Biomèdica de Lleida.

To drip or not to drip (and thus, ship); ¡ésta es la cuestión!

14 Dic
Sònia Abilleira

La demostración en el 2015 de la eficacia de la trombectomía mecánica en pacientes con ictus isquémico agudo causado por la obstrucción de una gran arteria del cerebro representa un cambio de paradigma porque nos obliga a repensar los sistemas organizados de atención de las personas con ictus agudo.

Estos modelos organizados, o sistemas de código ictus como se conocen en nuestro entorno, se empezaron a desarrollar entre finales de los 90 e inicios del 2000 como respuesta a las evidentes dificultades observadas en el acceso al tratamiento trombolítico intravenoso, un tratamiento fuertemente tiempo-dependiente, debido al retraso en la llegada de los pacientes a los servicios de urgencias.

Con acierto, estas dificultades se superaron con el desarrollo de sistemas de atención organizados que protocolizaban el traslado rápido de estos pacientes a hospitales específicamente designados y prealertados, preparados para gestionar estos casos con competencia.

Recientemente, disponemos de evidencia científica que establece que la trombectomía mecánica es el nuevo estándar terapéutico en los casos de ictus ocasionados por obstrucciones de grandes arterias cerebrales, clínicamente más graves, donde el efecto de la trombólisi intravenosa es muy limitado (tasas de revascularización máximas del 30%). La trombectomía mecánica, sin embargo, es un tratamiento áltamente especializado y complejo que debe ser realizado, tan pronto como sea posible, en centros de elevada tecnología para garantizar unos resultados adecuados.

Esta tendencia recentralizadora de la realización del tratamiento endovascular contrasta con la descentralización que en su momento se hizo para asegurar un acceso adecuado al tratamiento trombolítico que necesariamente debe ser administrado en las primeras 4,5 horas posteriores al inicio de los síntomas. Es por este motivo que actualmente se habla de un cambio de paradigma para referirse a la obsolescencia de los modelos asistenciales del ictus desarrollados en la era de la trombólisis, ahora que ya estamos de lleno en la era de la trombectomía.

La situación actual es aún más compleja si tenemos en cuenta lo que los ensayos de trombectomía mecánica establecieron: que la terapia endovascular era mejor que el tratamiento médico, incluyendo la trombólisis intravenosa. En consecuencia, el estándar actual de atención establece que, para los pacientes sin contraindicaciones para el tratamiento trombolítico, éste se debe hacer lo antes posible antes de la trombectomía.

En las áreas urbanas metropolitanas, mayoritariamente cubiertas por hospitales con capacidad para realizar los dos tratamientos, la translación de los resultados de los ensayos a la práctica clínica no supone un problema.

Però la pregunta es: ¿qué hay que hacer cuando el ictus tiene lugar en alguna de las áreas cubiertas primariamente por centros sin capacidad endovascular? ¿Debemos llevar al paciente al hospital de ictus más cercano, priorizando de este modo la trombólisis intravenosa, incluso si con esta decisión estamos retrasando la llegada del paciente al centro terciario de ictus, el único con capacidad para realizar la trombectomía? ¿O debemos trasladar estos pacientes directamente al centro terciario de ictus entendiendo que la trombectomía es la única opción terapéutica válida en estos casos, incluso si ésto significa retrasar o negligir la trombólisis intravenosa?

Ésta es la controversia entre el modelo “drip-and-ship” que da prioridad a la trombólisisi y el modelo “mother-ship” que apoya la estrategia contraria y defiende el transporte directo al hospital terciario donde se puede llevar a cabo todo el proceso asistencial íntegro: desde el diagnóstico ultrarápido hasta cualquier tipo de terapia de reperfusión.

Para añadir un poco más de complejidad al tema, hay que tener en cuenta que estos modelos se basan en la selección prehospitalaria de pacientes con una elevada sospecha de ictus pero sin confirmación ni del diagnóstico ni de los subtipos de ictus, isquémico o hemorrágico.

En el momento actual, no disponemos de la evidencia necesaria para priorizar el traslado de los pacientes con ictus agudo siguiendo el protocolo “drip-and-ship” o “mother-ship” y es por este motivo que en Cataluña, desde principios de este año, se está llevando a cabo el estudio RACECAT (NCT02795962) que pretende dar respuesta a esta controversia.

Este estudio es posible gracias al esfuerzo de un número muy elevado de profesionales sanitarios: desde los responsables de la atención prehospitalaria (SEM/112), específicamente formados en el uso de la escala RACE (una escala para evaluar la gravedad del ictus y, por tanto, de aquellos casos con una mayor probabilidad de tener una obstrucción de grande vasos y susceptibles de ser tratados con trombectomía mecánica), hasta los responsables de la atención a cada uno de los 26 hospitales de la red de código ictus de Cataluña. ¿Queréis más información? No os perdais este vídeo.

El estudio RACECAT está en marcha y en dos años la evidencia derivada de este estudio nos permitirá modificar los circuitos asistenciales en el caso de un código ictus grave para ofrecer el mayor beneficio clínico a estos pacientes.

Entrada elaborada por Sònia Abilleira.

Paisaje de otoño: la investigación en Cataluña

30 Nov
Ramon Gomis

La investigación en Cataluña -o mejor dicho, el ambiente donde se mueven los investigadores- es frágil  y no es inmutable. Como el paisaje, la investigación es muy sensible a los cambios que en el entorno se producen y se debe estar atento a estos cambios para conseguir mantener el ambiente adecuado para los investigadores.

Hay que decir que, durante casi una década, la investigación -en especial, la biosanitaria- ha construido un cañamazo donde los mejores investigadores han desarrollado buenos proyectos. El liderazgo de algunos centros e institutos de investigación, hospitales y universidades ha realizado un explícito esfuerzo para que fuera así. Acciones como el programa ICREA, la Institució Catalana de Recerca i Estudis Avançats, han contribuido de forma muy eficiente a que estas instituciones hayan podido acoger investigadores nacionales e internacionales de la máxima valía, que han optado a proyectos que, cuando menos, han cambiado algunos paradigmas. Debemos estar atentos también a algunas acciones específicas que se han desarrollado recientemente, como el CAPRIS, el Consell Assessor en Política de Recerca i Innovació, y que habrá que evaluar en los próximos años, no sólo en cuanto al impacto bibliográfico, sinó también por lo que puede suponer en la mejora del sistema de salud, en campos tan específicos como la medicina de precisión, los big data y la analítica de datos, y la innovación en salud.

Pero las primaveras no son eternas, ni la plenitud del verano se mantiene si no llegan nuevas primaveras. Y para que ésto sea posible no es suficiente con vivir de las rentas de los momentos sublimes, se debe crecer. ¿Y cómo?

  1. Hay que incorporar, como hasta ahora, investigadores séniors, algunos foráneos. Es importante, pero no es suficiente. Debemos estimular la formación de jóvenes, bien financiados  y con garantías, que si son buenos tienen camino en la investigación. Ésto no lo hacemos, o lo hacemos con cuentagotas. Me refiero a proyectos potentes de phD/MD y otros de tenure track con evaluación posterior de la excelencia que permitan una carrera investigadora competitiva.
  2. Invertir en infraestructuras y tecnologías. Lo hicimos, pero es necesario persistir en hacerlo y de la forma más eficiente posible.
  3. Limitar la política de institutos y centros sólo a aquellos donde la masa crítica genere el ambiente para que los mejores proyectos sean posibles. Cerrar aquellos centros que no cumplan estos requisitos.
  4. Proponer grandes programas interdisciplinarios que favorezcan la investigación de frontera, abiertos a investigadores de instituciones diversas. Nos hacen falta.
  5. Hacer una política que estimule la inversión privada en investigación y transferencia, a la vez que se facilita la política de donaciones. Se ha iniciado este camino, hay fundaciones que han jugado un papel clave, CELLEX, La Caixa, entre otros, pero hay que ampliar y potenciar esta política. Los fondos públicos tienen un techo que hay que romper.
  6. Generar un laboratorio de ideas en investigación biomédica, que dibuje horizontes posibles.
  7. Evaluar la eficiencia de las OPI de las diferentes instituciones y rediseñarlas para una investigación de futuro, en especial para poder competir internacionalmente, en el European Council, en el NIH y en otros.

Son unas breves pinceladas, para un debate más amplio y posible. En cualquier caso, atención, el otoño ya ha empezado.

Entrada elaborada por Ramon Gomis, catedrático emérito de la Universidad de Barcelona e investigador emérito en el IDIBAPS (@idibaps)

Un indicador para una financiación de la atención primaria más justo

7 Abr
Cristina Colls

Recientemente, el gobierno catalán ha comunicado su voluntad de incrementar el peso que se atribuye al nivel socioeconómico de los territorios en el momento de determinar el presupuesto de cada equipo de atención primaria.

Este hecho nos invita a plantearnos una pregunta: ¿por qué es importante tener en cuenta la desigualdad económica en la financiación de los equipos de atención primaria?

La influencia de las desigualdades socioeconómicas en la salud de la población es un hecho ampliamente estudiado desde los años 60 del siglo pasado y del cual hay evidencia tanto en el ámbito internacional como en el nacional.

Sabemos que las personas de menor nivel socioeconómico tienen más probabilidad de morir antes de los 65 años y que presentan más problemas de salud tanto físicos como mentales a lo largo de toda su vida. Por tanto, es lógico pensar que necesitan hacer un uso más intensivo de los recursos sanitarios.

También sabemos que la desigualdad social se traduce en una distribución desequilibrada de la población en el territorio, concentrando los problemas sociales más graves en determinados municipios o barrios con unas unas necesidades de atención sociales y sanitarias más elevadas que el resto de territorios.

Es en este contexto que si se quiere garantizar la equidad en la asignación de los recursos hay que poner más allí donde hay más necesidad. Entonces, ¿dónde hay que poner más recursos?

Los profesionales de los equipos de atención primaria son los más cercanos a la ciudadanía y, por tanto, tienen una visión global de las necesidades sanitarias de la población de su territorio.

Además, la primaria es el ámbito de referencia de las actividades preventivas, del control de las enfermedades crónicas y desde donde se coordina buena parte de la actividad comunitaria. Por todas estas razones es necesario que la dotación de los equipos de atención primaria tenga en cuenta las condiciones socioeconómicas de la población que atiende.

¿Cómo podemos saber cuál es la situación socioeconómica de los territorios donde trabaja cada equipo de atención primaria? Existen muchas variables que nos dan información indirecta (renta, empleo, educación, condiciones de la vivienda, entre otros) pero si queremos una clasificación única necesitamos un único índice que sintetice todos estos aspectos; es lo que llamamos un índice de privación.

Los índices de privación han sido ampliamente utilizados como herramienta para las políticas sociales porque permiten establecer una priorización objetiva de áreas territoriales pequeñas de menos a más nivel socioeconómico. El concepto “privación” hace referencia a las necesidades no satisfechas como consecuencia de la falta de recursos, no únicamente económicos.

Todos los índices de privación se construyen adicionando resultados de diferentes indicadores socioeconómicos. El peso que se atribuye a cada indicador puede ser teórico, es decir, basado en la contribución que se considera que ese indicador tiene sobre el fenómeno de la privación; o bien resultado de un modelo estadístico multivariante.

A fin de poder clasificar las áreas básicas de salud (territorios de referencia de un equipo de atención primaria) de acuerdo con su nivel socioeconómico, en AQuAS se ha construido un índice llamado indicador socioeconómico compuesto que sintetiza siete indicadores: población exenta de copago farmacéutico, población con rentas inferiores a 18.000 €, población con rentas superiores a 100.000 €, población con ocupaciones manuales, población con instrucción insuficiente, mortalidad prematura y hospitalizaciones potencialmente evitables.

La metodología estadística empleada para el cálculo de este indicador ha sido el análisis de componentes principales. La aplicación de esta metodología ha permitido obtener un mapa socioeconómico de Cataluña.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La aplicación del indicador socioeconómico compuesto se ha llevado a cabo en el marco de la redefinición del modelo de asignación de recursos a la atención primaria y ha permitido identificar cuáles son los equipos de atención primaria que incrementarán su dotación presupuestaria en los próximos años.

Este nuevo modelo de asignación de recursos a la atención primaria es una experiencia de aplicación de la evidencia científica a la acción política.

Entrada elaborada por Cristina Colls.

Pediatría en los Pirineos, una experiencia innovadora en el Alt Urgell (Cataluña)

16 Mar

Hoy entrevistamos a Jordi Fàbrega (@jorfabrega) -director de Pediatria dels Pirineus-, una coperativa de pediatras que cuenta con 7 años de vida.

Glòria Ruiz, Neus Méndez, Toñi Parra, Jordi Fàbrega

La presencia de núcleos rurales de difícil acceso, la lejanía respecto a los grandes núcleos urbanos, una gran superficie, una baja densidad de población y un déficit de pediatras en la zona son las características del Alt Urgell que han dado lugar a Pediatria dels Pirineus, una iniciativa innovadora que forma parte del Observatorio de Innovación en Gestión de la Sanidad en Cataluña (OIGS).

Observatori d’Innovació en Gestió de la Sanitat a Catalunya (OIGS)

Con la experiencia adquirida en estos siete años, ¿qué mejoras consideras que ha aportado el proyecto?

Yo creo que lo más importante ha sido la estabilidad y el hecho de asegurar el contínuum assistencial entre nuestros niños y niñas. Desde el inicio hemos podido realizar una cobertura al 100% de los consultorios pediátricos en primaria y en el hospial, atención ordinaria y guardias localizadas incluídas. Este hecho ha permitido una excelente accesibilidad de la población, con un 100% de éxito de cita previa el mismo día y, además, con una alta resolución desde la atención primaria, con un incremento de los estándares de calidad asistencial.

Esto ha conllevado una disminución drástica de las visitas a las urgencias del hospital y de los ingresos y traslados fuera del territorio. Incluso ingresando menos y, por tanto, aumentando la complejidad de los niños y niñas ingresados, se ha conseguido que disminuyera la duración media de estos ingresos hospitalarios.

El hecho de mantener el cordón umbilical con el Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat, en Barcelona por lo que refiere a la formación de los profesionales pediatras y por lo que refiere a la derivación de nuestros pacientes ha permitido aumentar, precisamente, esta resolución dentro del territorio.

De este modo, los niños y sus padres siempre ven al mismo pediatra -o equipo de pediatras donde todos ellos conocen su problemática- y dan soluciones siguiendo los mismos protocolos que se seguirían en el Hospital Sant Joan de Déu.

Otro elemento remarcable es que por el hecho de estar integrados dentro de la Unidad Materno Infantil del Alt Urgell, con obstetras y comadronas, ha permitido ampliar esta homogeneidad en las actuaciones en todo el ámbito maternoinfantil y ha permitido iniciar proyectos como el alta precoz postparto con el seguimiento conjunto pediatra/comadrón y los grupos de apoyo postparto, que han tenido una excelente acogida entre la población.

También la página web, iniciada el año 2011, nos ha acercado a la población para poder hacer divulgación de temas pediátricos. Especialmente, el consultorio virtual es una herramienta muy utilizada por padres y madres para resolver dudas con una gran agilidad y sin requerir el desplazamiento hasta la consulta.

Los buenos resultados y los premios avalan la labor de la entidad constituida y que ha permitido garantizar una atención pediátrica, primaria y hospitalaria eficiente. ¿Cúales son las claves del éxito?

Creo que es fundamental la autonomías de la gestión, el hecho de podernos autogestionar agendas, horarios y autocoberturas, y mucho más. Ésto ha facilitado adaptar la tarea asistencial a la realidad del territorio y también a las realidades de cada profesional, intentar conciliar la vida laboral y familiar de los profesionales y és más, incluir también la realización de formación continuada.

Otro elemento clave es la relación con un centro de primer nivel como el Hospital Sant Joan de Déu, hecho que nos asegura que esta formación continuada y nos proporciona solución al problema del aislamiento profesional que puede darse en zonas alejadas de las metrópolis. De alguna forma, sentimos que tenemos un “hermano mayor” que nos ayuda cuando hay dificultades y que nos acompaña en el camino.

¿Crees que este modelo innovador de autogestión se podría aplicar a otras especialidades médicas y extrapolarlo a otras comarcas?

Estoy completamente convencido de que se trata de un modelo reproducible a casi todos los ámbitos asistenciales y territorios. Pero es importante encontrar profesionales dispuestos a dar el paso y que la administración se lo crea y quiera apostar por ello.

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han desarrollado un papel fundamental desde el inicio. De todas las acciones que se han promovido desde vuestra experiencia, ¿cúal ha sido la que mejor ha funcionado?

Sin ninguna duda, la página web y el consultorio virtual.

La página web (con su parte interna a la que tenemos acceso todos los profesionales) es donde tenemos todos los protocolos colgados y hace posible que todos trabajemos de la misma forma, incluyendo a los médicos de familia que hacen guardias en los diferentes consultorios del Alt Urgell y que tienen acceso al web.

El consultorio virtual, a su vez, permite que de forma pausada y sin interrumpir visitas (como sucede con las siempre inoportunas llamadas telefónicas) contestar dudas de los padres. De esta forma se evitan consultas presenciales que implican tiempo de los padres y, más que nada, preocupaciones.

Hace cinco años abristeis en vuestra página web un consultorio virtual dirigido a los padres y tutores. ¿Recibís muchas consultas a través de este canal?

La verdad es que no. Recibimos una media de 1’2 consultas al día, repartidas entre los 4 contingentes pediáticos de la comarca (pediatra e enfermería pediátrica). Se debe tener en cuenta que tenemos una accesibilidad muy buena a la visita presencial y que atendemos un total de 3400 niños de forma que los números no pueden ser muy elevados. La satisfacción de la familia y del profesional, respectivamente, es muy buena.

La innovación ha sido el motor de vuestra iniciativa. ¿Tenéis previsto implementar algun proyecto nuevo este año?

En diciembre del año pasado incorporamos los obstetras de La Seu d’Urgell dentro de la sociedad coperativa.  A pesar que desde el año 2012 funcionalmente estábamos trabajando juntos, ahora ya forman parte de la coperativa y esta nueva situación consolida mucho el proyecto.

Ahora nos gustaría poder incluir también a las comadronas del Alt Urgell porque con unos pequeños cambios se podría mejorar, de este modo, la atención, especialmente en salud comunitaria, actualmente deficitaria en nuestro territorio.

Este año, el CatSalut nos ha pedido poder implementar el modelo en otras zonas del Pirineo con la misma problemática de cobertura. Ahora mismo, este es uno de los temas que estamos estudiando.

Entrevista elaborada por Neus Solé Peñalver (@neussolep).

¿Es posible combinar el envejecimiento activo con la innovación?

22 Dic
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Toni Dedéu

El Parternariado Europeo de Innovación en envejecimiento activo y saludable (EIPonAHA) es una iniciativa de la Comisión Europea para afrontar estratégicamente los retos sociales asociados al envejecimiento activo y saludable, da visibilidad a las buenas prácticas en innovación y facilitar los intercambios entre regiones, fomentando la cooperación interregional y el valor de la excelencia.

¿Con qué objetivo? Mejorar la salud y la calidad de vida de la ciudadania europea, en particular de las personas mayores de 65 años, dar apoyo a la sostenibilidad y la eficiencia de los sistemas sanitarios y sociales a largo plazo y aumentar la competitividad de la industria de la Unión Europea a través de la expansión de nuevos mercados.

La reflexión sobre de qué forma interaccionan los sistemas de salud con el envejecimiento de la población y la atención a la cronicidad ha sido una de las líneas principales que hemos tratado en el blog AQUAS este 2016; se trata de temas que afectan nuestra sociedad y, precisamente por este motivo, forman parte de la agenda de Salud.

En este contexto, es básica la vinculación con proyectos europeos, donde el trabajo en red, los proyectos colaborativos y la evaluación son elementos absolutamente necesarios.

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Esta es la idea de fondo de los Premios Reference Sites, que evaluan los ecosistemas sanitarios regionales europeos basándose en cuatro ejes:

  • Disposición política, organizativa, tecnológica y financiera para el abordaje innovador del envejecimiento activo y saludable
  • Capacidad de compartir conocimiento y recursos para la innovación
  • Contribución a la cooperación europea y la transferibilidad de las propias prácticas
  • Demostración del impacto positivo con evidencias

El estatus de “Reference Site” se concede a los sistemas, alianzas y ecosistemas sanitarios formados por diferentes actores a nivel regional europeo (autoridades gubernamentales, organizaciones y centros asistenciales, industria sanitaria, pequeñas empresas y empresas emergentes, centros e institutos de investigación e innovación y tambien entidades y organizaciones de la sociedad civil) que han invertido en desarrollar e implementar iniciativas innovadoras en el envejecimiento activo y saludable. Es condición obligada que estas prácticas se realicen con un abordaje y una visión integral y vayan acompañadas por la evidencia y el impacto de sus resultados.

Cuatro estrellas es la cualificación máxima que otorga  el EIP on Active and Healthy Ageing (EIPonAHA) y ésta es la puntuación que ha obtenido Cataluña como ecosistema sanitario líder y referente ante instituciones y organizaciones europeas en el ámbito de la innovación en el envejecimiento activo y saludable, factores que favorecen la internacionalización y la visibilidad del sistema catalán de salud, al mismo tiempo que incrementan las posibilidades para la creación de iniciativas y la formación de consorcios para actividades colaborativas con otras regiones europeas.

Tan necesaria es la autocrítica sobre los diferentes sistemas de salud como el conocimiento y el reconocimiento de los propios valores y fortalezas. Compartir es una forma de agradecer el trabajo y la implicación de muchos profesionales. No trabajamos solos; este trabajo conjunto ha implicado e implica AQuAS, Fundación TicSalut, HUBc (Health Universitat de Barcelona Campus), ICS (Instituto Catalán de la Salud), IDIAP Jordi Gol (Instituto de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol), Institut Pere Mata, IRB Lleida (nstituto de Investigación Biomédica de Lleida), VHIR (Vall d’Hebron Institut de Recerca), Consorcio Sanitario del Garraf e Institut Guttmann.

El pasado 7 de diciembre en Bruselas -en representación del Departamento de Salud de Cataluña- recogí este reconocimiento al grupo Cataluña Reference Site otorgado por la Comisión Europea. Es relevante porque este hecho situa Cataluña como una de las regiones europeas más dinámicas y a la vanguardia en número y calidad de iniciativas, inversión y resultados en la provisión e implementación de soluciones innovadoras para resolver problemas de atención y salud a personas mayores, pacientes crónicos y otros grupos de pacientes de riesgo.

El hecho que Cataluña haya obtenido este guardón de la Comisión Europea tiene un significado bien claro: Cataluña es reconocida como una de las regiones europeas a la vanguardia por lo que refiere al envejecimiento activo y saludable y a la innovación.

Continuamos.

Entrada elaborada por Toni Dedéu (@Toni_Dedeu), director de AQuAS.

El Observatorio, puerta de entrada a los datos abiertos de salud

14 Abr

Núvol Open dataLa información que genera el contacto de la ciudadanía con el sistema sanitario es cada vez más abundante. Para hacernos una idea, el año pasado, solo en Cataluña, se produjeron cerca de 45 millones de visitas en centros de atención primaria, más de 700.000 hospitalizaciones y se emitieron más de 150 millones de recetas. Todo esto y mucho más (pruebas diagnósticas, imagen médica, farmacia hospitalaria, costes, etc.) se traduce en registros administrativos que se almacenan y gestionan en grandes bases de datos. La administración es responsable de la custodia de esta información y puede utilizarla para la mejora de la calidad de la asistencia y para la planificación sanitaria.

Además, los avances en el desarrollo, la interoperabilidad y el cruzamiento de los diferentes sistemas de información están facilitando la obtención de un gran número de datos que contribuyen a una mejor caracterización de la población y los pacientes, y son primordiales para la evaluación de los resultados de la política sanitaria.

A medida que los datos sean todavía más abundantes, disponibles en formato electrónico, de más calidad, y se incrementen y mejoren los enlaces entre bases de datos administrativos, el campo que se abre es inmenso. Así, la información recogida da lugar a nuevas formas de generación de conocimiento, especialmente cuando se conjugan múltiples fuentes de datos (genéticos, medioambientales, socioeconómicos, etc.) a disposición de la ciudadanía.

De esta manera, la información se convierte en un activo muy valioso a la hora de planificar y evaluar, pero también para terceros, especialmente en investigación y en la potenciación del uso de datos abiertos.

Los datos abiertos son, en realidad, una filosofía y una práctica que promueve que los datos sean de libre acceso para todos, sin limitaciones técnicas. Esto quiere decir que se ponen a disposición pública los archivos originales que contienen los datos de la forma más estructurada posible. De esta manera, se facilitará que cualquier sistema informático pueda leerlos e incluso sea sencillo programar aplicaciones sobre ellos.

La tendencia hacia la liberación en el acceso a los datos transcurre de manera paralela a la necesidad del sistema de salud catalán de gestionar el ciclo de vida completo de la información, desde la generación a la difusión del conocimiento.

Para ello, las tecnologías de información y comunicación y los sistemas de información se convierten en aliados estratégicos clave para conseguir los objetivos anteriores y asegurar la integración, la transparencia, la evaluación y la rendición de cuentas por parte del sistema sanitario y de sus diferentes agentes.

En el caso de Cataluña, el Gobierno de la Generalitat tiene el compromiso de proceder a la abertura progresiva de los datos públicos de que disponga –siempre con las pertinentes limitaciones de privacidad, seguridad y propiedad que se apliquen en cada caso- a través del portal Datos abiertos  donde se encuentran los datos indexados y caracterizados. Se siguen así las tendencias internacionales relacionadas con la obertura de datos públicos y se cuenta también con el asesoramiento de expertos del W3C (World Wide Web Consortium).

El Departament de Salut se suma también a la iniciativa de fomentar la liberación  del acceso de datos y la información pública. Gracias a esto, se pretende avanzar hacia un sistema de gobierno abierto que se base en los valores de la transparencia, el servicio y la eficiencia, promover la generación de valor a través de la reutilización de la información pública, facilitar la ordenación interna de los sistemas de información y fomentar la interoperabilidad entre los componentes del sistema de salud.

El Observatorio del Sistema de Salud de Cataluña colabora en este proyecto favoreciendo el conocimiento del sector salud en Cataluña y poniendo la información sanitaria a disposición de la ciudadanía para evaluar el sistema sanitario, apoyar a la toma de decisiones y favorecer la transparencia y la rendición de cuentas. Con este objetivo, desde el Observatorio se está haciendo un esfuerzo importante para mostrar a la ciudadanía la información relativa a su sistema sanitario. Entre otros productos, el Observatorio publica en su web un conjunto de indicadores de salud y actividad sanitaria, con una explicación textual, imágenes gráficas y archivos de datos abiertos.

Observatorio Sistema Salud Cataluña

Además, los datos publicados en los informes del Observatorio (Central de Resultados, Crisis y salud, etc.) se ponen también a disposición de la ciudadanía en formato de datos abiertos y en formato de infografías. Finalmente, el web del Observatorio dispone de un enlace para acceder al portal de datos abiertos y una recopilación de los datos abiertos en salud disponibles hasta la actualidad.

Visiten los datos abiertos disponibles en la web del Observatorio!
Datos abiertos gencat - Datos abiertos salud

Entrada elaborada por Montse Mias (@mmias70) y Anna García-Altés (@annagaal).