La evaluación mHealth en HIMSS Europe 2018: casos de éxito y nuevos retos

15 Jun
Elisa Poses Ferrer

El pasado 27, 28 y 29 de mayo, Sitges acogió el congreso anual de la Healthcare Information and Management Systems Society (HIMSS) Europe & Health 2.0, evento centrado en salud digital e innovación en telemedicina. El congreso recibió centenares de profesionales de todo el mundo que compartieron sus experiencias en mHealth y salud de la ciudadanía, atención integrada, estrategias de valor añadido, big data, analítica de datos y real world data.

El rasgo característico del congreso fue el enfoque de las actividades y presentaciones en la acción y participación de todos los stakeholders implicados en el sector salud y en el hecho de facilitar la creación de networking  estratégico, de investigación y de financiación de proyectos.

AQuAS tuvo una participación destacada con la ponencia de Toni Dedeu en la sesión “The ETC Map of Excellence” en el marco de la European Telemedicine Conference.

La adopción de las soluciones 2.0 entre los profesionales de la salud desde un punto de vista disruptivo también fue un debate potente que sigue vivo más allá del congreso. ¿Cómo implicar a los profesionales?

En el campo de la evaluación, la conferencia “Assessing Telemedicine Solutions” puso el foco en ejemplos de eHealth europeos en los que la evaluación de la tecnología fue una pieza clave en la implementación de estrategias digitales en salud.

Por un lado, representantes de la Odense University Hospital de Dinamarca explicaron una estrategia innovadora para reducir la estancia hospitalaria de recién nacidos prematuros y mejorar su aumento de peso y la experiencia familiar utilizando videoconferencias y soportes digitales de gestión de datos.

Por otro lado, la empresa Kaia Health presentó una aplicación móvil dirigida a personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), monitorizando tanto la adherencia a la medicación como el nivel de sedentarismo diario. Los factores de éxito más discutidos durante la sesión fueron la recogida de feedback continuo y sistemático de los pacientes, familiares y profesionales, y también la mejora contínua y cíclica de la tecnología.

Como retos, los conferenciantes resaltaron la evaluación del impato -económico y en salud- y el diseño de estrategias para asegurar el uso de las tecnologías y aplicaciones móviles por parte de los pacientes.

Esto confirma que cada vez más es necesario un marco de evaluación europeo en mHealth,  que más allá de la validación tecnológica y la certificación de calidad, proporcione un marco de evaluación del impacto y una hoja de ruta para mejorar la satisfacción de los usuarios.

AQuAS ha estado desarrollando un modelo teórico de evaluación en mHealth publicado en la revista JMIR mHealth and eHealth y actualmente está en una segunda fase que tiene como objetivo transformar este marco teórico en un modelo práctico.

Próximamente se llevara a cabo un ejercicio de consenso mediante la herramienta Health Consensus para acordar indicadores de evaluación y varios grupos focales para conocer la evaluación cualitativa de pacientes, profesionales y otras partes implicadas en las tecnologías eHealth.

Se estima que este marco de evaluación esté preparado para finales de año y pueda dar respuesta a las necesidades actuales de evaluación del impacto y satisfacción de usuarios de las nuevas tecnologías sanitarias.

El próximo congreso europeo de HiMSS, programado para el 17 y el 18 d’octubre de 2018 en Potsdam, Alemania, estará precisamente dedicaco a debatir el impacto social y económico de las tecnologías en salud.

El congreso anual (el equivalente al de Sitges que ha centrado este post) tendrá lugar el año que viene en Finlandia. Podeis apuntarlo en la agenda: Helsinki, 11-13 de junio de 2019, HIMSS Europe 2019 & Health 2.0 2019.

Entrada elaborada por Elisa Poses Ferrer.

¿Quién habla de qué en EUnetHTA?

3 May
Marta Millaret

AQuAS está analizando las actividades de diseminación del proyecto EUnetHTA, Joint Action europea integrada por 81 organizaciones de 29 países y coordinada desde el Zorginstituut Nederland de Holanda. Se trata de la red europea de evaluación de tecnologías sanitarias.

La evaluación, como comentaba Emmanuel Giménez en este post, “puede ayudar directamente a la práctica, a la gestión y a la sostenibilidad de los diferentes sistemas de salud” al facilitar el mejor conocimiento disponible para la toma de decisiones en diferentes niveles.

Justamente sobre este tema, recientemente se ha publicado una propuesta de regulación sobre evaluación de fármacos y productos sanitarios en el marco de la Comisión Europea, que se está debatiendo y perfilando para su puesta en funcionamiento.

El objetivo del proyecto EUnetHTA es facilitar la cooperación entre diferentes instituciones en el ámbito de la evaluación de tecnologías sanitarias para aprovechar conocimiento experto y útil para los sistemas sanitarios y, por tanto, con potenciales beneficios para la salud de la ciudadanía. Se trata de generar conocimiento de calidad utilizando metodologías comunes de una forma sistemática y transparente, y se trata de hacerlo trabajando colaborativamente y evitando duplicidades.

AQuAS tiene una fuerte participación en diferentes grupos de trabajo del proyecto (evaluación, implementación, generación de evidencia, diseminación) y hoy pondremos el foco en el grupo de diseminación, liderado por Iñaki Imaz del Instituto de Salud Carlos III de Madrid. Este grupo de trabajo tiene como reto comunicar más y mejor qué es el proyecto EUnetHTA.

Para hacerlo, hay diferentes estrategias y una de ellas es la evaluación de la propia diseminación, tarea liderada por AQuAS. En este sentido, se están recogiendo las distintas actividades realizadas y se ha realizado un primer análisis que está previsto que se repita cada 4 meses con la idea que de ello se puedan derivar recomendaciones y acciones concretas.

En esta primera fotografía se han recogido casi 100 actividades. El 78% se corresponden con actividades en reuniones científicas (workshops, ponencias, comunicaciones orales y pósters); el 5% son artículos en publicaciones científicas con factor de impacto en el Journal Citation Reports y el resto (17%) son otras publicaciones, e-meetings y actividades en redes sociales.

Este análisis va a permitir estudiar quién difunde, qué se difunde, dónde se difunde, así como el contenido o el público mayoritario al que van destinadas las actividades de diseminación en el marco del proyecto EUnetHTA. Los resultados del primer análisis se presentarán en la próxima asamblea general del proyecto en Colonia (Alemania) a finales de este mes.

Pensamos que es interesantes buscar la forma de implicar y facilitar la diseminación del proyecto por parte de sus participantes para conseguir una comunicación más activa del proyecto EUnetHA. Implicar en la diseminación significa conseguir que las personas que trabajan en un proyecto difundan, al mismo tiempo, su trabajo y el proyecto. De este modo, todos salen ganando.

¿Conseguiremos implicar más a todos los participantes en las actividades de diseminación? ¿Lograremos que nuestra evaluación sirva para mejorar? Lo iremos viendo.

Entrada elaborada por Marta Millaret (@MartaMillaret).

Las prácticas clínicas de poco valor desde la perspectiva de la ciudadanía

13 Oct

Durante la quinta edición del congreso internacional Preventing Overdiagnosis se abordaron estrategias para implementar soluciones para evitar el sobrediagnóstico y la sobreutilización basándose en la evidencia científica disponible.

En esta edición celebrada en la ciudad de Quebec (y que el año pasado se celebró en Barcelona), además de la implicación de los profesionales y de las organizaciones, los pacientes tuvieron la oportunidad de participar más activamente.

Se mostraron experiencias en diferentes ámbitos asistenciales sobre el uso de las mejores prácticas para comunicar y empoderar a los pacientes y también para lograr una mejor comprensión del concepto de decisiones compartidas.

Diferentes iniciativas mundiales abordaron las mejores prácticas para empoderar a la ciudadanía en temas relacionados con prácticas de poco valor, sobrediagnóstico y sobretratamiento. Se compartieron experiencias y se inició el debate de temas fundamentales como la comunicación y la participación de los pacientes.

En los últimos años, el proyecto Essencial ha estudiado la perspectiva de los profesionales sanitarios sobre las prácticas de poco valor, sus causas y posibles soluciones para evitarlas.

Equip Essencial cuenta con la implicación de Cari Almazán, Johanna Caro, Liliana Arroyo y Hortènsia Aguado

Por ejemplo, en un post anterior, explicamos los resultados de una encuesta que realizamos en el ámbito de atención primaria a profesionales. Los resultados de esta encuesta evidenciaron la necesidad de implicar y empoderar más a la población. Los pacientes son también decisores relevantes en relación a sus necesidades y la demanda de determinados servicios sanitarios. Por tanto, el proyecto debe acompañarse de una estrategia de comunicación dirigida, no sólo a los pacientes, sinó también a la ciudadanía en general.

Por eso, desde el proyecto Essencial nos ha interesado conocer, además de la perspectiva de los profesionales, la opinión de los pacientes. En el congreso internacional Preventing Overdiagnosis 2017, participamos explicando cómo se realizó una primera aproximación exploratoria para detectar creencias, actitudes y percepciones de los pacientes sobre los elementos más importantes en la consulta, las prácticas de poco valor y los componentes esenciales de una comunicación efectiva entre profesionales y pacientes. La finalidad era comprender la posición de las personas antes de iniciar posibles intervenciones en la ciudadanía y la determinación de las herramientas y canales más efectivos de comunicación.

En Cataluña, a finales del año 2016, AQuAS llevó a cabo el primer estudio cualitativo exploratorio utilizando un grupo focal con padres de niños asignados a un equipo de atención primaria. Las prácticas de poco valor en pediatría están asociadas a un sobrediagnóstico de manera frecuentemente relacionado con antibióticos, broncodilatadores, antitérmicos, pruebas de imagen, entre otros. Estos escenarios se han trasladado a la discusión con los propios pacientes. En total participaron siete mujeres, madres y abuela, de 14 niños.

El primer punto a discutir fueron los elementos más importantes en la consulta con los profesionales sanitarios y se encontró que el trato (29%) y la información recibida (28%) por parte de los profesionales son los elementos más importantes (estos dos elementos representan, aproximadamente, el 60% de las menciones hechas por los participantes en el estudio). Después, sigue la relación con el profesional (15%) a menudo ligado al grado de confianza, sentir que se atienden las demandas o necesidades (12%), la información solicitada (9%) y el diagnóstico (5%).

Los participantes no conocían el concepto de práctica de poco valor pero sí que reconocieron situaciones de prescripción de medicamentos excesiva o de solicitud de pruebas innecesarias, especialmente en los servicios de urgencias y en las consultas privadas.

Con respecto a la comunicación, las participantes expresaron que valoraban que los profesionales se comunicaran de una manera simple y directa, explicando las razones de las decisiones que se tomaban. Así mismo, les pareció importante recibir por parte de los profesionales información en papel, que se pudiera consultar después en casa. Expresaron que les gustarían más sesiones informativas o grupos comunitarios donde les pudieran explicar este tipo de temas y poder tener mayor conocimiento sobre este tipo de prácticas.

En nuestro contexto, este es el primer estudio exploratorio para identificar prácticas de poco valor y estrategias de comunicación en la ciudadanía; siendo el inicio de una serie de estudios en la población. A pesar de todo, una de las limitaciones con la que nos encontramos fue que la participación fue más baja de la esperada. Aunque el término “práctica de poco valor” no es conocido, los participantes identifican situaciones en las que habían vivido situaciones de este tipo.

Es importante remarcar cómo los pacientes valoran el trato e información recibida, así como la relación profesional-paciente. De la misma forma, los pacientes reconocen la necesidad de las habilidades de comunicación de los profesionales y la necesidad de herramientas para apoyar una comunicación efectiva.

Entrada elaborada por Johanna Caro Mendivelso (@jmcaro103).

Implicados en la evaluación de la investigación al 100%

31 Ago

Desde el año 2001, AQuAS (la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya) se encarga de evaluar las propuestas de proyectos de investigación que optan a recibir financiación de la Fundación La Marató de TV3. Se trata de priorizar la investigación de más calidad según una metodología cuantitativa y cualitativa en un proceso que dura meses y que concluye con una reunión presencial de expertos internacionales. Esta metodología se publica cada año y está a disposición de toda la ciudadanía. La próxima reunión de expertos tendrá lugar en septiembre.

Fotografía de grupo de la reunión final con expertos internacionales para la evaluación de la convocatoria FMTV3 sobre Diabetes. Barcelona, septiembre 2016. De izquierda a derecha y de arriba abajo: Gerald Tomking (Diabetes Institution of Ireland), Joan MV Pons (AQuAS), Johann Wojta (Medical University of Vienna), Stephan Zipfel (University of Tuebingen), Karlheinz Friedrich (University Hospital Jena), Maite Solans (AQuAS), Harold de Valk (University Medical Centre Utrecht), Hans-Georg Joost (German Institute of Human Nutrition), Juergen Eckel (German Diabetes Center), Ernest Vinyoles (observador externo), Anna Monsó (observadora externa), Gabriel Capellà (observador externo), Jaume Reventós (observador externo), Bea Ortega (AQuAS), Esther Vizcaino (AQuAS), Núria Radó (AQuAS)

La evaluación de la investigación que se lleva a cabo desde AQuAS contempla tres momentos diferentes del ciclo de la investigación. La evaluación de las propuestas de investigación (evaluación ex-ante), la evaluación durante la investigación (evaluación ongoing) y la evaluación una vez la investigación ya ha finalizado (evaluación ex-post). AQuAS cuenta con experiencia de largo recorrido en todos estos estadios de la investigación.

El hecho que en una misma institución se haga evaluación de la investigación y evaluación del sistema de salud tiene un carácter totalmente excepcional y es una de las fortalezas de AQuAS. Los dos tipos de evaluaciones se benefician mutuamente de esta situación por los aprendizajes que se generan.

Otro ámbito de investigación donde AQuAS ha sido pionera es la evaluación del impacto de la investigación. Este año se celebrará la escuela internacional de impacto de la investigación (ISRIA, por sus siglas en inglés) en Dinamarca (más información aquí).

Desde el año pasado también se evalúa la convocatoria PERIS, que representa una novedad importante y una buena inyección para la investigación biomédica catalana. Sobre esta convocatoria, vale la pena destacar la voluntad y la determinación para situar las personas en el centro de la investigación y el hecho que justamente ahora nos encontramos en un momento muy potente porque la analítica de datos abre muchas oportunidades en investigación.

Además de todo esto, hay un trabajo de fondo -que necesitará años- y que tiene que ver con cuestiones de investigación y género.

El artículo A global call for action to include gender in research impact assessment alcanzó muy rápidamente un fuerte impacto en redes sociales. El año pasado por estas fechas publicamos un post recomendando su lectura.

Evolución Almetrics de este artículo: 220 (26/8/2016), 258 (31/8/2017).

El artículo lidera las publicaciones de esta revista en impacto.

Datos destacados:

Sobre cuestiones de investigación y género, retomamos el tema desde este blog con otro post con el objetivo de invitar a la reflexión y estar atentas a la realidad que nos rodea, dentro y fuera del ámbito de investigación.

Desde AQuAS la pregunta es cómo un equipo tan pequeño en número pero tan grande en implicación lleva adelante el complejo engranaje de la evaluación integral de diversas convocatorias de investigación, el impacto de la investigación y además hace investigación sobre la implicación de la ciudadanía en la investigación, la investigación en los medios de comunicación y las ya comentadas cuestiones de investigación y género.

En resumen , mucho trabajo hecho y mucho trabajo en marcha en estos momentos con la implicación al 100% del equipo de investigació de AQuAS y de muchos otros colaboradores y expertos.

Equipo de investigación AQuAS. De arriba abajo y de izquierda a derecha: Ion Arrizabalaga, Paula Adam, Núria Radó y Esther Vizcaino. No aparecen en esta fotografía pero son también del equipo de investigación de AQuAS: Bea Ortega y Maite Solans

Entrada elaborada por Marta Millaret (@MartaMillaret)

El valor de la colaboración y la participación en la Jornada Essencial 2017

4 May

En el mundo de la salud, la implicación de los profesionales es necesaria para que un proyecto tenga éxito y llegue a los centros sanitarios. El pasado 21 de abril tuvo lugar la Jornada de Implementación del Proyecto Essencial bajo el lema “Más no siempre es mejor, evitemos las prácticas de poco valor”.

Si hablamos del proyecteo Essencial, una iniciativa que identifica prácticas clínicas que aportan poco valor y promueve recomendaciones con la finalidad de evitar su realización, ésta colaboración entre profesionales se vuelve imprescindible y todavía más si nos referimos a atención primaria, puerta de entrada del paciente al sistema sanitario.

Una jornada dedicada a este proyecto queríamos que pudiera contar con la participación activa de los profesionales de la salud y ésto no parecía fácil en una jornada donde estaba prevista la asistencia de 750 personas.

¿Cómo hacer que hablaran todos? ¿Cómo escuchar sus opiniones? ¿Cómo usar las nuevas tecnologías para conseguir este reto?

La jornada contó con la presencia del Professor Glyn Elwin, médico, investigador y catedrático del Dartmouth Institute for Health Policy and Clinical Practice de los Estados Unidos, toda una autoridad en el tema de decisiones compartidas.

Luego se realizó una mesa redonda con ponentes que hablaron sobre la implementación del proyecto Essencial desde la perspectiva del proyecto, de la organitzación, de los equipos de atención primaria y de los pacientes y estaba previsto que el público asistente tuviera la oportunidad aquí de realizar una primera intervención desde un turno abierto de preguntas. Hasta aquí, nada que no pase en otras jornadas científicas.

¿Pero qué tuvo de especial el planteamiento de la jornada Essencial 2017?

Queríamos innovar y hacer algo diferente. Se escenificó un monólogo de lo que puede ser el día a día de una consulta de atención primaria. Con el objetivo de reflexionar sobre la comunicación entre profesionales de la salud y pacientes se mostró como de importantes son las habilidades comunicativas en el momento de explicar a un paciente por qué puede ser NO necesario hacer una prueba o recetar un medicamento.

A través de Kahoot (una herramienta que permite hacer votaciones online) los asistentes tuvieron la oportunidad de decidir en tiempo real las recomendaciones más prioritarias para entrar a formar parte del proyecto Essencial. De esta forma, durante la jornada se pudo votar y se pudieron dar a conocer las recomendaciones seleccionadas en un proceso donde los profesionales fueron los protagonistas.

Para acabar, la entrega del Premio a la idea más innovadora para evitar prácticas de poco valor en la atención primaria formaba parte del programa de la jornada. El premio consiste en un viaje al Preventing Overdiagnosis Conference de este año que se celebrará en Canadá en el mes de agosto. La ganadora fue Mariam de la Poza del CAP Doctor Carles Ribas de Barcelona con una contribución sobre la recomendación “Más antibiótico no siempre es mejor: evitemos efectos secundarios, costes innecesarios y resistencias antimicrobianas”. ¡Emoción hasta el último momento!

Queríamos que ja jornada fuera una buena ocasión para aprender, participar y compartir experiencias de diferentes equipos de atención primaria. Se trató -pensamos- de una jornada donde los protagonistas fueron los profesionales de la salud porque son ellos los que seleccionan las prácticas de poco valor, ayudan en su elaboración y las implementan. El projecto Essencial no sería posible sin todos estos profesionales.

La organización de una jornada es algo complejo donde intervienen muchos profesionales que no siempre aparecen en los programas. Un equipo experto en comunicación y organización de actos resulta clave para el éxito de una jornada de este tipo.

Entrada elaborada por la Unidad de Comunicación de AQuAS.

Primer mandamiento: no hay que hacer suposiciones sobre las preferencias de las personas que padecen una enfermedad

16 Jun
Joan Escarrabill
Joan Escarrabill

Una de las cosas que hacemos más a menudo los humanos es dar por supuesto un hecho, una situación o lo que piensa otra persona. Damos por supuesto que nuestra circunstancia es representativa de la circunstancia general, que una persona, por el simple hecho de tener estudios universitarios, tiene una capacidad de comprensión global (incluso de las enfermedades, los procedimientos diagnósticos o de los tratamientos sobre los que nunca ha oído nada) o que todos los profesionales, médicos o de enfermería, piensan de una forma homogénea. Esto nos lleva a menudo a generalizar. Lo hacemos de una forma cotidiana. ¿Quién nunca ha dicho alguna frase como esta?: “todos los hombres son…”, “los residentes no son como antes…”, “los polacos son…”. Las suposiciones, por otra parte, no se sitúan muy lejos de los prejuicios. Dicen que una vez le preguntaron a Winston Churchill (1874-1965) qué opinaba de los franceses, “No lo sé -dijo-, no los conozco todos”.

No es extraño, pues, que esta tendencia a las suposiciones también se manifieste en el momento de valorar las necesidades o los valores de las personas enfermas. De una manera general, el funcionamiento de las organizaciones sanitarias gira entorno a los profesionales (añadiendo a ello criterios de eficiencia, no siempre contrastados). En este contexto, nos fiamos demasiado de la experiencia profesional para traducir e identificar las necesidades de las personas enfermas. Pero, ¿sabemos realmente lo que interesa de verdad a una persona cuando está enferma?

Las encuestas de satisfacción son un primer paso para acercarnos a la perspectiva de quien utiliza un servicio. La satisfacción es una construcción muy global que se hace el usuario de un servicio y que se relaciona mucho con las expectativas. Además, muy a menudo lo que da más satisfacción no se relaciona necesariamente con los elementos clave del servicio recibido o con la calidad real del servicio recibido. Las habilidades comunicativas del profesional que ofrece un servicio se pueden relacionar con un alto grado de satisfacción, sin que haya relación directa con los resultados obtenidos. Los incompetentes simpáticos son un peligro precisamente porque la pátina de las formas es capaz de disfrazar las consecuencias.

Si solo usamos las encuestas de satisfacción para valorar la perspectiva de la persona que utiliza el servicio es posible que tengamos poca capacidad de discriminación. En la práctica no deja de ser curioso que en las encuestas de satisfacción en el ámbito de la salud se identifiquen sistemáticamente los mismos problemas y no se pase a la acción. El elemento clave es estar seguros de la relevancia del feedback de las personas que tienen contacto con los servicios sanitarios.

Una de las barreras para dar valor al feedback de los pacientes es el escepticismo de los profesionales sobre el grado de conocimiento que tienen, tanto de la organización sanitaria como de los aspectos técnicos. Ahora bien, lo que no se debe confundir es que una cosa es “no saber qué quieres” y otra, muy diferente, “saber perfectamente lo que no te gusta”.

Las personas enfermas (y las personas que las cuidan) saben perfectamente “lo que no les gusta”. Estas personas identifican perfectamente los “touch points”, o puntos de contacto, que pueden generar situaciones críticas, desagradables o inconvenientes (en este caso serían “pain points”, o “puntos dolorosos”). La mejor forma de identificar estas situaciones es preguntarlo explícitamente y no hacer suposiciones.

No hay una metodología única para recoger la perspectiva de las personas que padecen enfermedades. Se pueden usar métodos cuantitativos (encuestas de todo tipo: presenciales, online, telefónicas) o métodos cualitativos (entrevistas, grupos focales o análisis de las quejas y sugerencias).

Interesarse por el feedback sobre la atención que se ofrece está muy bien, pero no basta. Angela Coulter afirma que no es ético recoger datos sobre la experiencia del paciente y luego ignorar esta información. Por ello, cada vez más, hablar de la evaluación de la experiencia del paciente tiene una triple dimensión: un elemento clave en la evaluación de la calidad, una palanca de cambio muy potente y una estrategia para mejorar el empoderamiento del paciente.

Doyle et al ponen de manifiesto que la experiencia del paciente, la efectividad y la seguridad clínica están estrechamente relacionadas y sugieren que hay que considerar la experiencia del paciente como uno de los pilares de la calidad de la atención sanitaria.

La perspectiva de la persona enferma es muy importante para identificar las oportunidades de mejora en la prestación del servicio. Y el paso a la acción debe hacerse implicando a todo el mundo que tenga algún papel en el proceso asistencial. El concepto de “co-diseño” en el marco de la atención sanitaria se refiere a la cooperación entre profesionales y personas atendidas en el diseño de las transformaciones del servicio, desde el inicio de cualquier proceso de mejora y en todas direcciones. El “co-diseño” representa una reconceptualización radical sobre el papel de los pacientes en los procesos de innovación en la prestación de servicios.

Finalmente, la evaluación de la experiencia del paciente no puede desligarse de la información ni de la educación terapéutica que, al final, deben contribuir decisivamente a la activación de las personas enfermas en el cuidado de sí mismas, a través de un proceso deliberativo. Esta activación para hacer frente a la enfermedad, en un marco de decisiones compartidas, mejora los resultados clínicos y tiene impacto en el coste.

El vídeo sobre empatía de la Cleveland Clinic es un ejemplo que se puede poner para evitar las “suposiciones”: Empathy: The Human Connection to Patient Care. La solución es muy sencilla. En lugar de hacer suposiciones hay que observar y preguntar.

Entrada elaborada por Joan Escarrabill (@jescarrabill), director del Programa de Enfermedades Crónicas del Hospital Clínic de Barcelona.