PEGASO Fit For Future: salud conectada y estrategia a largo plazo

16 Nov
Elisa Puigdomènech

Desarrollar una plataforma basada en la salud móvil (mHealth, en inglés) que contiene aplicaciones móviles (apps), un juego y sensores inteligentes ha sido el objetivo del proyecto europeo PEGASO Fit For Future, que empezó en diciembre de 2013 y finalizó el pasado mes de julio.

Se trata de una plataforma que pretende mejorar tanto los estilos de vida (dieta, actividad física y horas de sueño) como el conocimiento que puedan tener los adolescentes sobre estos estilos de vida. Para conseguirlo, se han desarrollado y probado sensores inteligentes (camiseta y pulsera) que registran la actividad física y las horas de sueño del individuo, así como diferentes apps que registran también la ingesta de alimentos a través de un diario y de los pasos que se realizan mediante un acelerómetro.

La plataforma PEGASO Fit For Future detecta qué estilos de vida lleva el usuario y le hace propuestas de mejora. Incorpora, además, un componente de gamificación: los estilos de vida más o menos saludables que hace el usuario, junto con la mejora de sus conocimientos, se traducen en más o menos puntos.

A modo de ejemplo, aquí podemos ver una captura de pantalla de un usuario ficticio:

En el proyecto han colaborado profesionales de diferentes ámbitos: desarrolladores de juegos, aplicaciones y sensores, expertos en diseño y gamificación, profesionales sanitarios (médicos, enfermeros, expertos en nutrición, expertos en actividad física y psicólogos) y expertos en evaluación de tecnologías sanitarias y salud pública.

Ha habido dos fases diferenciadas del proyecto: la fase de desarrollo de la plataforma y la fase de evaluación.

Durante la fase de desarrollo, mientras unos profesionales se dedicaban a asegurar la calidad y la adecuación del contenido médico y clínico de la plataforma, otros lo hacían de los aspectos de carácter más tecnológico.

Pero, además, durante este proceso se tuvo siempre en cuenta la opinión de los usuarios finales: los adolescentes. En tres fases iterativas, chicos y chicas de Cataluña, Lombardía, Inglaterra y Escocia probaron esta tecnología en diversas fases de su desarrollo.

Las propuestas de mejora de los adolescentes y sus gustos -siempre que fue posible- se tuvieron en cuenta en las siguientes versiones de la plataforma. El objetivo era garantizar al máximo que aquello que se estaba desarrollando fuera factible y aceptado por sus usuarios finales.

La última fase del proyecto fue la evaluación de la plataforma. La evaluación de los diferentes elementos (apps, juegos y sensores) tenía por objetivo ver si realmente ayudaban a mejorar los estilos de vida y los conocimientos sobre estos estilos de vida entre los adolescentes y valorar la experiencia del usuario después de haber utilizado la plataforma.

Para tal fin, se realizó un estudio piloto con adolescentes de Cataluña, Lombardía, Escocia y Inglaterra y 365 teléfonos móviles con la plataforma PEGASO instalada fueron utilizados por adolescentes.

Después de seis meses de uso se evaluó la intervención mediante cuestionarios validados, metodología cualitativa y los datos obtenidos por la propia plataforma. Se introdujo un grupo control con adolescentes que no tuvieron acceso a la plataforma para poder hacer comparaciones.

Los resultados de este estudio permitirán ayudar a valorar si las nuevas tecnologías son factibles para mejorar tanto los estilos de vida como los conocimientos de estos estilos de vida por parte de los adolescentes, población acostumbrada a usar las nuevas tecnologías y que, de forma general, visita poco los profesionales sanitarios.

El hecho de acercarnos a la población usando tecnología móvil y el elemento lúdico del juego puede ser una buena estrategia para una intervención como ésta relacionada con la promoción de estilos de vida saludables entre adolescentes. A nivel poblacional, se trata de una estrategia a largo plazo, de aquí que el lema del proyecto PEGASO sea “Fit For Future”.

Entrada elaborada por Elisa Puigdomènech.

¿Momento de desconexión digital?

14 Sep

Es muy habitual ver grupos de personas mirando su dispositivo móvil desde cualquier lugar: de vacaciones, en el trabajo, en casa, en el metro, en el autobús, en un congreso… donde sea. También es muy habitual aprovechar los días de vacaciones para desconectar de la rutina. ¿Incluye esto desconectar del móvil, de las tabletas, de los portátiles, de la televisión y del email?

Desde AQuAS, como agencia implicada en la evaluación sanitaria, ésto no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que cada vez se habla más de salud conectada, un término que incluye mHealth, eHealth y todos los conceptos relacionados que desde hace ya un tiempo forman parte de nuestro día a día.

A nivel de sistema de salud catalán, en este post de Òscar Solans veíamos un ejemplo de desarrollo de herramientas tecnológicas que implican nuevas formas de interacción entre paciente y sistema sanitario. De este modo, La Meva Salut y la eConsulta son herramientas que serían relevantes para situar al paciente -la persona- como eje central de las diferentes interacciones con los profesionales de salud de diferentes ámbitos.

A nivel europeo, Jean Patrick Mathieu y Rossana Alessandrello, en este otro post, escribieron sobre la complejidad de los temas de interoperatibilidad e implementación de soluciones tecnológicas móviles. Este era el marco del proyecto europeo DECIPHER que tenía por objetivo facilitar el acceso a la información de salud desde diferentes países y sistemas de salud.

Cambiemos la perspectiva. A nivel individual, ¿Quién no tiene una app descargada en su teléfono móvil? ¿Cuáles de estas apps tienen relación con algún tema de salud, como por ejemplo, el control de peso, el acompañamiento en el ejercicio físico, el seguimiento de ciclos menstruales, calendarios de fertilidad y aspectos de salud mental y emocional? Y no es necesario que hablemos exclusivamente de dispositivos móviles: ¿Quién no ha oído hablar de calculadoras de aspectos de salud como las calculadoras de esperanza de vida?

Descargarse una app es fácil y puede ser gratuito. Elisa Puigdomènech destacaba en este post que The Economist contaba a mediados de 2016 que habían 165.000 apps relacionadas con la salud. Seguro que esta cifra ha aumentado.

¿De qué depende el éxito de una app? ¿Qué garantías de calidad y de seguridad pueden ofrecer?

Por lo que refiere a la primera pregunta, la experiencia de usuario era el tema que Elisa Puigdomènech destacaba a partir de la experiencia con el proyecto PEGASO. En la misma línea, lo exponía Santi Gómez comentando cómo el desarrollo de una aplicación de salud debe incluir, en todas las fases de su desarrollo, la participación de los que serán sus usuarios finales. De nuevo, situaríamos a la persona como eje central del sistema.

Por lo que refiere a la segunda pregunta, toda intervención de salud debería ser segura, estar basada en la evidencia, en el conocimiento de la mejor calidad disponible y debería poder ser evaluada. Esta es la premisa con la que trabajamos desde AQuAS y éste es el rol que puede tener una agencia de evaluación cuando pensamos en salud conectada. De este modo, este post de Toni Dedéu pone el acento en el hecho que tecnólogos, evaluadores, profesionales y ciudadanos tienen la oportunidad de trabajar juntos y sumar sin olvidar la velocidad de la innovación.

En conclusión, la evaluación de salud conectada es un tema actual. La publicación reciente de este artículo es un buen ejemplo de ello con una propuesta de marco conceptual de evaluación de mHealth. Acabamos este post con una editorial sobre innovación y evidencia que invita a la reflexión sobre evaluación e innovación.

Entrada elaborada por Marta Millaret (@MartaMillaret)

“Infermera virtual”, un portal de promoción y educación para la salud al servicio de las personas

15 Jun
Marc Fortes

De la necesidad de poder acceder a información de salud veraz, contrastada y al alcance de todos, el Colegio Oficial de Enfermeras e Infermeros de Barcelona (COIB) impulsó en 2005 el portal de promoción y educación para la salud Infermera virtual (en Twitter, @infermeria).

Las casi 3.000 páginas de contenido que lo forman tienen como objetivo capacitar a las personas para que puedan tomar decisiones sobre su propia salud y conseguir, a la vez, una sociedad más sana y una atención sanitaria más sostenible.

El ciudadano puede encontrar todo este contenido adaptado en formatos como el vídeo, infografías y tutoriales de salud que facilitan tanto el acceso como la comprensión de la información.

Asimismo, Infermera virtual también es un proyecto profesional global pensado para que pueda convertirse en una herramienta de trabajo para las enfermeras y otros profesionales de la salud, del ámbito social o de la educación. Los contenidos, que permiten compartir de forma amena y rápida el conocimiento enfermero sobre cada una de las situaciones de salud, se convierten en enlaces que permiten a los profesionales prescribir o recomendar esta información vía email directamente a las personas que atienden, o compartirlo a través de las redes sociales.

Para la generación del contenido, se cuenta con procesos de revisión estructural, pedagógica y científica que se actualizan con una periodicidad anual. Sin duda la pieza más importante en todo este rompecabezas son los más de 70 autores y colaboradores que generan todo este contenido.

El proyecto Infermera virtual se fundamenta en las 8 actividades de la vida diaria, lo que llamamos “requisitos que las personas, en un marco temporal concreto, deben satisfacer para su propio beneficio, a fin de lograr el mantenimiento de la vida, un funcionamiento saludable, el desarrollo personal continuo y el mayor grado de bienestar y de calidad de vida posible” y son: respirar, moverse, eliminar, evitar peligros, dormir, comunicarse, trabajar y divertirse, y comer y beber.

Por otra parte, las unidades de contenido se estructuran en dos grandes bloques que llamamos “situaciones de vida” y “problemas de salud” y que permiten organizar el resto de las fichas “Lo que necesita saber”.

Dentro de los problemas de salud, se puede encontrar, por ejemplo, desde la ficha que explica el cáncer hasta la ficha de la fiebre.

El portal está en permanente crecimiento y en mejora continua y también se adapta a las circunstancias del entorno cambiante. Por eso, hace ya más de un año que ofrece todo el contenido validado y de confianza a través de una aplicación móvil gratuita disponible tanto para Android como para iOs.

El ciudadano puede encontrar todo este contenido adaptado a formatos de vídeo, infografías y tutoriales de salud que le facilitarán tanto el acceso como la comprensión de la información. Con la aplicación también se pueden escanear códigos QR y recibir notificaciones relacionadas con la salud. Por otra parte, los profesionales de la salud pueden prescribir este contenido a través de un móvil o tableta.

Destaca del menú de la aplicación el acceso, a través de ‘Cuida tu salud’, a los más de 110 tutoriales dirigidos a resolver dudas y tener más información sobre problemas de salud, estilos de vida saludables, situaciones de vida y aspectos vinculados a las diferentes etapas del ciclo vital. Entrando en las ‘Fichas’ las enfermeras y todos los profesionales de la salud pueden acceder a las fichas completas realizadas por enfermeras y otros autores expertos. Los profesionales disponen también de un acceso directo de consulta sobre estructura y función del cuerpo humano.

Si eres usuario de Transportes Metropolitanos de Barcelona, ​​tal vez has visto los consejos de salud en formato de vídeo que se ofrecen en colaboración con Infermera virtual en algunas estaciones de metro y algunos autobuses de Barcelona.

Si sou usuaris de TMB (Transports Metropolitans de Barcelona), potser heu vist els consells de salut en format de vídeo que ofereix en col·laboració amb Infermera virtual en algunes estacions de metro i alguns autobusos de Barcelona.

Los consejos de salud vienen de la mano de una simpática familia de extraterrestres que han venido a parar a nuestro planeta de forma involuntaria, la Familia de en Bonsu, y que permiten tratar temas tan dispares como el acoso escolar o la protección solar en 16 segundos.

Entrada elaborada per Marc Fortes (@marcfortes).

El principal reto de la mHealth es entendernos

3 Mar
Toni Dedéu - DECIPHER final event 2017
Toni Dedéu

En los últimos tiempos, el debate sobre qué hacemos con las apps de salud se ha centrado principalmente alrededor de acreditar, certificar o evaluar y se han elaborado múltiples listados de apps de salud recomendadas por varias iniciativas conocidas y reconocidas.

Un ejemplo de ésto lo encontramos en el ránking iSYScore2017 de la Fundación iSYS presentado en el contexto de la CAMFiC hace pocas semanas.

rànquing apps salut

Considerando este escenario y en pleno Mobile World Congress, nos podemos preguntar qué rol puede tener una agencia de evaluación cuando pensamos en mHealth.

Hay una realidad ineludible. Cualquier intervención en salud debe estar basada en la evidencia, en el conocimiento de la mejor calidad disponible, y debe poder ser evaluada.

Esto no se puede hacer de espaldas al mundo real ni a la innovación. Una app de salud es una herramienta para hacer una intervención y, por tanto, debemos tratar las apps de salud como una intervención más, eso sí, con algunas características propias que implicarán una exigencia extra para unos y otros.

Tecnólogos, evaluadores, profesionales y ciudadanía tenemos la oportunidad de entendernos si queremos ser facilitadores de una recomendación segura de apps de salud. No se trata de iniciativas que se puedan desarrollar desde un único sector y no se trata sólo de apps.

Ahora más que nunca es el momento de ser flexibles y de trabajar desde la multidiciplinariedad. Estamos hablando ya de cocreación y de diseño; claramente, de iniciativas mHealth coproducidas a partir del carácter experto de múltiples agentes incluyendo, por supuesto, a la ciudadanía.

AQuAS está participando en la evaluación de varios proyectos mHealth financiados por la Comisión Europea. Destaca el proyecto PEGASO centrado en la promoción de estilos de vida saludable entre adolescentes, DECIPHER como solución integral para facilitar la movilidad geográfica de pacientes con enfermedades crónicas como por ejemplo diabetes tipo 2 y m-resist centrado en esquizofrenia y pacientes resistentes al tratamiento.

Estamos ante el reto de integrar ámbitos absolutamente diferentes como el lenguaje de tecnólogos y desarrolladores; la velocidad de la innovación y la cultura evaluativa. Y se debe hacer, además, sin  perder de vista el papel clave de las sociedades científicas y de los diferentes posicionamientos de los profesionales de la salud y de los usuarios finales.

Sabemos que hay muchísimo trabajo para hacer. Los tecnólogos y los expertos en evaluación de tecnologías médicas, respectivamente, tenemos la oportunidad de aprender mucho los unos de los otros. Se trata de compartir conocimiento experto para facilitar, finalmente, a la ciudadanía y a los profesionales herramientas de salud evaluadas, basadas en la evidencia, seguras, fiables y con un fuerte componente colaborativo.

MWC17
Digital Health and Wellness Summit – MWC17

 

Entrada elaborada por Toni Dedéu (@Toni_Dedéu) y Elisa Puigdomènech.

 

 

 

 

mHealth & user experience: el usuario decide

23 Feb
Marta Millaret - Elisa Puigdomènech - MWC2017
Marta Millaret y Elisa Puigdomènech

Recientemente, The Economist publicaba en una noticia que el número de aplicaciones -o apps– relacionadas con la salud se sitúa alrededor de las 165.000, una cifra bastante elevada y que nos genera muchas preguntas.

La mayor parte de estas apps están relacionadas con el bienestar y con la promoción de hábitos saludables pero ¿qué hace que escojamos usar unas u otras?

Lo primero que nos viene a la cabeza es pensar que las apps de salud, por el hecho de tratarse de una tecnología sanitaria, podrían y deberían estar evaluadas desde el punto de vista de su impacto en la salud y aquí nos encontramos con un primer problema.

Si bien la evaluación de este impacto en el ámbito de los fármacos y de las intervenciones estáticas tiene su gold standard en el ensayo clínico aleatorizado, ¿cómo se evalua este impacto en un mundo altamente dinámico? Un mundo que puede incluir diferentes componentes que los usuarios pueden utilizar en función de sus necesidades y donde se suma la presión de una tecnología que avanza muy rápidamente con el hecho que no podemos esperar años para tener resultados? No es sencillo.

Si entramos en el ámbito de la mHealth, lo primero que encontraremos será una gran heterogeneidad. Es diferente el diseño, los requerimientos y la evaluación de una app desarrollada para facilitar el manejo de la diabetes en personas mayores, de una app orientada a facilitar la dosis de algún medicamento para mejorar su adherencia, de una app para promover no beber alcohol antes de conducir entre gente joven y de una app para el manejo de la depresión y la ansiedad.

¿Qué queremos decir con todo ésto? Fácil y complejo a la vez: la intervención que se quiera realizar a través de una app de salud y los usuarios a quien va dirigida determinará su uso y su  adherencia.

Y solamente estamos en el principio. Además de los aspectos relacionados con la salud y la adecuación de los contenidos y otras dimensiones más tecnológicas como la interoperabilidad y la seguridad -aspectos nada simples-, entran en escena otras dimensiones como la aceptabilidad, la usabilidad y la satisfacción, dimensiones relacionadas con la experiencia de usuario (o user experience – UX, en inglés).

La experiencia de usuario en mHealth es básica por el hecho que se trabaja con el objectivo principal de conseguir que las herramientas que se desarrollen resulten viables, aceptadas y usadas por la población a quien van dirigidas y que se respete el objetivo según el cual fueron diseñadas.

Quien tendrá la última palabra en el momento de usar, o no, una aplicación de salud será el usuario final y por este motivo es clave su participación en todas las fases del desarrollo de herramientas mHealth.

Perseguir estos objetivos de viabilidad, aceptabilidad y usabilidad nos puede hacer pensar, por ejemplo, en la dificultad que pueden tener algunas persones mayores cuando aprenden a usar un smartphone por primera vez pero esta barrera relacionada con el factor generacional también existe con los nuevos lenguajes entre gente joven.

Os proponemos dejaros sorprender con este video que muestra cómo reaccionan e interaccionan por primera vez algunos adolescentes con Windows 95.

La semana que viene tendrá lugar en Barcelona el Mobile World Congress 2017. El próximo lunes será uno de los días marcados en la agenda de muchos profesionales interesados en temas de teléfonos móviles y salud con el programa del evento Digital Health & Wellness Summit 2017.

DWHW 2017

Pero no todo pasará en el Mobile, otra cita importante mHealth tendrá lugar el 1 de marzo en el Palau Robert de Barcelona con una jornada sobre el proyecto DECIPHER.

logo decipherContinuaremos.

Entrada elaborada por Elisa Puigdomènech y Marta Millaret (@martamillaret).