
“Para nosotros [los legisladores atenienses], la discusión no es una piedra en el camino hacia la acción, sino el paso previo imprescindible para tomar cualquier decisión sabia”. – Pericles
Leía esta cita en el libro “És la política, idiotes!” del profesor de Ciencia Política Quim Brugué dónde hace una defensa cerrada de La Política. De la necesidad de la política para tomar decisiones colectivas. En estos momentos de desafección política imperante, es un libro, al menos, interesante, y que plantea una cuestión para mi clave: la inteligencia siempre es colectiva.
Interesante debate hoy en día, en la era de las redes, dónde compartir conocimiento y colaborar nunca había sido tan fácil. Pero, ¿y en el ámbito de las políticas públicas? ¿Se tiene en cuenta la inteligencia colectiva en su diseño? ¿Tiene sentido hacerlo?
En su informe Citizens as Partners: Information, Consultation and Public Participation in Policy-Making, la OCDE plantea tres grandes motivos por los que los gobiernos han de fomentar la participación de los ciudadanos en la elaboración de políticas públicas:
- Mejores políticas públicas (incorporan las necesidades reales de los destinatarios y se facilita la implementación)
- Mayor confianza en los gobiernos (mayor aceptación de las políticas por parte de los ciudadanos y más legitimidad de los gobiernos)
- Democracia más fuerte (ciudadanía más activa e involucrada en los asuntos públicos)
La participación per se no tiene efectos milagrosos. Cualquier proceso de participación debe tener un porque muy claro: definir claramente qué se quiere conseguir (informar, recoger puntos de vista; discutir; implicar…) determinará la estrategia y las herramientas para conseguirlo.
En cualquier caso, hacer frente a los grandes retos de nuestro sistema sanitario como el envejecimiento, los avances tecnológicos o la atención a la cronicidad requerirá, sin duda, de abordajes transversales y multidisciplinares. Y por eso, la participación de los profesionales sanitarios y de la ciudadanía en el diseño de las políticas sanitarias del futuro es clave.
Post- script
Según el mito griego, Ariadna, enamorada de Teseo, decide ayudarle a matar al Minotauro y salir del laberinto en Creta. Le entregó un ovillo de hilo mágico que le permitió, después de matar al monstruo, encontrar el camino de regreso y salir del laberinto. En busca de los hilos mágicos que nos ayuden a avanzar…
