El envejecimiento activo y satisfactorio como elemento clave del porvenir

3 Sep

Sense títolLa tendencia demográfica actual convierte a las personas mayores de 65 años en el grupo poblacional en mayor crecimiento. Para el año 2060, el número de personas mayores de más de 65 años en Europa será el doble al de la actualidad y 1 de cada 8 personas tendrá 80 años o más.

Las personas mayores pueden tener un papel social mucho más activo a todos los niveles y aportar a las nuevas generaciones su experiencia de vida y sabiduría. Así pues, el concepto “mantenerse activo” involucra directamente a los tres componentes del bienestar de la persona: el físico, el cognitivo y el social, y estas mejoras en la calidad de vida a la vez repercuten sobre los ahorros de gasto sanitario para el conjunto de la sociedad.

Con tres objetivos clave sobre la mejora del papel de la persona mayor en la sociedad, la Unión Europea lanzó, en 2012, el Año Europeo del Envejecimiento Activo y la Solidaridad Intergeneracional; y como uno de los puntos clave, se destacaba la importancia de promover el envejecimiento activo y saludable, y la vida independiente.

En este contexto, la actividad física entendida según la OMS como «un proceso que otorga a los individuos y a las poblaciones el medio para asegurar un mayor control sobre su propia salud y para mejorarla», posee claramente un papel clave a desarrollar en materia de envejecimiento activo, sano y digno, y separar por fin la edad cronológica de la edad funcional para cambiar el concepto que la sociedad tiene sobre la “persona mayor”.

Sin embargo el contexto reglamentario y legislativo en Europa es diverso y demuestra una percepción de la actividad física que difiere de un país a otro. ¿Es ésta una herramienta de animaciones recreativas? o ¿Una herramienta de prevención que permite mantener la autonomía y la salud de las personas mayores? Muy pocos países eligen innovar y otorgar a la actividad física un papel clave en el «envejecer bien» es decir el «envejecer mejor».

El estudio clínico HAPPIER (Healthy Activity & Physical Programa Innovations in Elderly Residences) ha evaluado la eficacia de programas grupales y protocolizados de actividad física adaptada en residencias para la tercera edad, y su impacto a nivel del entorno humano y organizacional.

El estudio ha demostrado beneficios significativos en la implementación de programas de ejercicio físico elaborados por Siel Bleu, una organización sin ánimo de lucro experta en el diseño y desarrollo de programas de actividad física adaptada para prevenir la pérdida de autonomía, y en particular las caídas más graves que en los dos casos generan los gastos de salud más elevados.

El estudio podría, por lo tanto, generalizarse fácilmente en el marco de un programa de salud pública europea, y podría contribuir de forma directa a los objetivos en materia de envejecimiento activo que defiende la Initiative Phare Europe 2020 «Una Unión de la Innovación».

Mantener la inclusión social y la autonomía física de las personas mayores durante más tiempo, son los retos para las próximas décadas. HAPPIER muestra que la actividad física forma parte de las soluciones para conseguir un envejecimiento exitoso.

Fundación Siel Bleu

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