Proyecto PIPPI: comunidad de práctica para la compra basada en valor

13 Dic
Ramon Maspons

La innovación ha estado presente en el blog AQuAS con proyectos como Antisuperbugs y Ritmocore pero hay muchos más en marcha ahora mismo. Hoy pondremos el foco en la compra de innovación y en cómo esta metodología innovadora puede tener impacto en la práctica clínica.

Entrevistamos Ramon Maspons, ingeniero especializado en gestión de la innovación y de la tecnología, coordinador de innovación en AQuAS.

¿Qué instrumentos tiene a su alcance el sistema de salud actual para añadir valor a la atención sanitaria?

La compra pública de innovación es uno de los instrumentos facilitadores en la adopción de las innovaciones y el desarrollo de políticas tecnológicas y de innovación. En el sector salud, por sus características, se convierte en un elemento estratégico. Hay otros sectores donde ésto no sucede porque el comprador público no tiene poder de mercado.

¿De qué forma la innovación aporta valor?

En un primer nivel, podríamos decir que si no hay aplicación, no se genera valor. En un segundo nivel, el valor lo aportan los cambios en el proceso. Y en un tercer nivel, podríamos hablar directamente del usuario.

Hace poco se publicó en la revista Annals de Medicina (publicación de la Academia de Ciencias Médicas y de la Salud de Cataluña y Baleares) un artículo muy breve sobre este tema. En otro contexto, recientemente, el King’s Fund ha publicado un informe sobre modelos de innovación.

¿Quieres destacar algun proyecto innovador dentro del ámbito de innovación?

Sí, el proyecto PIPPI, coordinado por el Hospital Universitario Karolinska y con implicación de AQuAS, junto con seis instituciones más de ámbito hospitalario y universitario de Suecia, Holanda, Italia, Austria, España, Finlandia y Reino Unido. Se trata de una estructura formada por hospitales de la European University Hospital Alliance, que es la red de hospitales europeos más relevantes, y AQuAS. El foco de este grupo de trabajo son los nuevos modelos de compra basada en valor usando las tecnologías digitales como elemento transformador de los servicios de salud.

Grupo de trabajo del proyecto PIPPI

¿Os habéis planteado cambiar el nombre al proyecto?

No. Pero en realidad sí. El nombre tiene acepciones y connotaciones curiosas en los diferentes idiomas. Éste fue uno de los temas que surgió en el Kickoff meeting del proyecto.

Bromas a parte, ¿Qué implicación tiene AQuAS en el proyecto PIPPI?

El conocimiento experto de AQuAs en evaluación, innovación y compra de innovación es clave. Este proyecto plantea un entorno donde los diferentes agentes implicados en el cambio puedan ponerse de acuerdo y trabajar juntos. Tanto en el momento de hacer aflorar las necesidades del sistema de salud, de los hospitales, como en el momento de implicar empresas, centros tecnológicos, universidades, pacientes y cuidadores.

El objetivo es muy ambicioso, ¿qué dirías que tiene de especial este proyecto?

El enfoque estratégico de poner en un mismo proyecto los diferentes stakeholders implicados en la mejora de la atención sanitaria pero contando con el liderazgo de hospitales y de una agencia de evaluación. La identificación de necesidades y de soluciones, con todo este mapa de conocimiento experto diverso, es una de las fortalezad de este proyecto.

¿Cómo funcionará el proyecto PIPPI?

El proyecto tiene que desarrollar una comunidad de práctica donde se podrán plantear retos y soluciones en un marco internacional.

¿Podríamos concretar un poco en qué ámbitos impactarían las tecnologías digitales en los servicios de salud?

Por supuesto. Podemos incluir temas muy diferentes como la cocreación con clínicos, telemedicina, analítica de datos, inteligencia artificial… Algunos aspectos están más cerca en el horizonte y otros más lejos. Existe una reflexión muy potente sobre tecnologías digitales: se dice que todo lo que se digitaliza, se desmaterializa y se desmonetiza (quizá es un tema demasiado complejo para desarrollar ahora) y también hay quien dice que, finalmente, lo que se digitaliza se democratiza, però sería entrar en otros temas.

Antes hablabas de implicar pacientes, ¿de quién y de qué hablamos exactamente?

El paciente es un elemento clave en la compra basada en valor porque el paciente genera valor y ésto puede ser complicado de entender desde otros sectores. Cuando hablamos de transformación digital a menudo la implicación de los pacientes es tan necesaria como delicada y requiere una cierta metodología y reglas de juego específicas. Estamos hablando de sistemas complejos que requieren formas de trabajar complejas y con la implicación de sensibilidades, modelos organizativos, gobernanzas, sistemas de salud, tipos de proveidores… muy diversos. De lo que estamos hablando, en definitiva, es de hacer que los pacientes formen parte de la identificación de necesidades, de la toma de decisiones; hablamos de conceptos de paciente experto, participación ciudadana y health literacy.

¿Y cómo haréis todo ésto?

Los miembros de este consorcio tenemos experiencia, conocimiento, metodologías y liderazgo para sacar adelante un proyecto de estas características. Recomiendo la presentación de Romualdo Ramos y Tanja Stamm de la Universidad de Viena para saber más de este proyecto.

¿El objetivo del proyecto PIPPI en dos palabras?

Imposible con solo dos palabras, ¿puedo usar diez palabras? Diría: Facilitar el diseño conjunto de la mejor atención sanitaria posible.

El proyecto DECIPHER: de la interoperatividad entre sistemas de salud a la compra de innovación

8 Jun
Jean Patrick Mathieu

En el año 2013, cuando la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Cataluña (AQuAS) asumió la puesta en marcha del proyecto DECIPHER (@DECIPHERpcpEU), fue pionera en el campo de la compra de innovación pero sabíamos poco, entonces, del camino que teníamos por delante. El proyecto ha resultado ser un gran reto para AQuAS, para el Departamento de Salud catalán y para todas las entidades involucradas.

Los responsables de la comisión europea y los evaluadores de proyectos han tenido que adaptarse a un nuevo tipo de proyectos, de forma que tanto las empresas como los principales actores implicados (stakeholders), todos juntos, hemos aprendido mucho en esta emocionante aventura.

El viaje acabó formalmente en Barcelona el pasado mes de marzo de 2017 con la jornada final del proyecto pero sus efectos se podrán ver, sin lugar a dudas, en los próximos años.

Rossana Alessandrello en el DECIPHER – FINAL EVENT (Barcelona 2017)

DECIPHER es un proyecto que fue financiado por la Comisión Europea por el 7º Programa Marco (FP7) en una convocatoria de 2011 que llevaba por lema “Patient Guidance Services (PGS), safety and healthcare record information reuse«, el acompañamiento al paciente y la reutilización de registros de información sobre historia clínica y sobre seguridad de los pacientes.

El objetivo del proyecto es permitir el acceso móvil transfrontera seguro de los pacientes en los portales de salud existentes soportados individualmente por organismos públicos.

Con este propósito, DECIPHER desplegó un tipo de contractación precomercial para crear innovaciones y cambios radicales usando las TIC para pacient en movilidad. El uso de registros electrónicos de pacientes como tecnología y la compra precomercial conjunta crearía la transformación del servicio dirigido hacia la tecnología móvil en la asistencia sanitaria transfrontera, hecho que generaría beneficios cualitativos y significativos entre los pacientes y los diferentes sistemas de salud.

El proyecto ha implicado ESTAR Centro (Toscana), TicSalut (Cataluña) y CMFT (Manchester). Los diferentes proveedores construyeron sus propuestas de soluciones a partir de iniciativas previas como epSOS, CALLIOPE y LOD2, y de los avances en la tecnología móvil. Además, expertos de Grecia, Francia, Finlandia, Reino Unido, Suecia e Irlanda tambien apoyaron el proyecto.

Así, DECIPHER generó una cartera de aplicaciones interoperables desplegada en una plataforma paneuropea. Este recurso mejoraría los servicios de salud existentes a través del apoyo a la movilidad de los pacientes.

Como escenario de caso de uso, las soluciones tenían que estar centradas en una enfermedad crónica y se selección la diabetes tipo II.

La idea es que desde cualquier punto de la Unión Europea, un paciente debería poder acceder desde un dispositivo móvil de forma segura – 24 horas al día, 7 días a la semana- y disponer de sus datos personales de salud, desde información de prescripción, datos de emergencia, resultados de pruebas y tests, y otra información de salud.

Al final del proyecto, se financiaron 6 prototipos y se seleccionaron 3 para el desarrollo de la versión completa de su propuesta de solución.

Aunque actualmente los respectivos registros personales de salud de las tres autoridades contratantes no pueden implementar las soluciones en su estado actual, sí que podemos destacar los siguientes logros conseguidos con el proyecto DECIPHER:

  1. El valor de las experiencias recogidas por todos los participantes del proyecto
  2. La oportunidad para pequeñas y medianas empresas de toda Europa de tener visibilidad a la hora de presentar soluciones a grandes compradores públicos del sector salud
  3. La consolidación del papel de AQuAS como referente en compra de innovación a nivel europeo e internacional
  4. La aplicación del conocimiento y del carácter experto adquirido en un nuevo proyecto de compra pública innovadora coordinado por AQuAS llamado Antisuperbugs para la detección y la prevención de infecciones nosocomiales

El proyecto DECIPHER, inicialmente ligado al reto de la interoperatividad en el ámbito de la salud, ha sido fundamental para el desarrollo de un modelo de compra de innovación útil para el diseño de este tipo de proyectos. Por ello, podemos considerar que DECIPHER ha sido un caso de uso y que el objetivo de todo ha sido fomentar en Cataluña -con el liderazgo de AQuAS– herramientas, metodología y expertez en compra de innovación.

Entrada elaborada por Jean Patrick Mathieu.