Construimos equidad de género

8 Mar
Iria Caamiña

Sistemáticamente los medios de comunicación nos muestran ejemplos de la persistencia de situaciones de discriminación de las mujeres, la brecha salarial de género, la baja presencia de mujeres en cargos directivos, la violència ejercida hacia las mujeres, entre otros.

Estas situaciones responden a la construcción de un modelo social basado todavía en el androcentrismo que hace del hombre el sujeto de referencia de valores y concepción del mundo, al mismo tiempo que subordina e invisibiliza a las mujeres.

Aprovechando que hoy es 8 de marzo, Dia Internacional de la Mujer, queremos hacer un repaso reflexionando sobre cómo estamos abordando esta realidad desde las políticas públicas de la Generalitat de Cataluña.

La trayectoria de las políticas de género de la Administración de la Generalitat no es corta, hace casi 30 años que nació el Instituto Catalán de las Mujeres y que se empezaron a formular planes de igualdad, con el objetivo de garantizar la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. En este contexto el concepto de igualdad se ha ido reinterpretando y ampliando, actualmente multidimensional:

  • Igualdad formal: afirmación de la igualdad de derechos en la normativa
  • Igualdad de trato: ausencia de discriminación directa e indirecta por razón de sexo
  • Igualdad de oportunidad: compensación de las desigualdades existentes en las condiciones y posiciones de mujeres y hombres
  • Equidad de género: valoración y toma en consideración de la diversidad y las diferencias entre mujeres y hombres

La evolución del concepto de igualdad ha ido acompañada de la evolución de las estrategias de intervención de los poderes públicos. Los primeros planes de políticas de mujeres se centraron en garantizar la igualdad de derechos y a la no discriminación entre hombres y mujeres. Posteriormente, una vez constatadas las carencias de esta concepción, se empiezan a introducir las medidas de acción positiva para garantizar la igualdad de oportunidades. Por último, se ha incorporado y priorizado la transversalidad de género.

La transversalización de género (gender mainstreaming) es un concepto que nace en Suecia a principios de los años noventa por la promoción de políticas de mujeres y que pasa a la agenda internacional el marco de la IV Conferencia Mundial de la Mujer celebrada en Beijing el año 1995. La incorporación de esta estrategia para desarrollar las políticas de mujeres significó un punto de inflexión.

La transversalidad en el ámbito de la Generalitat hace necesaria la incorporación de la perspectiva de género en todas las políticas y la promoción de acciones específicas para las mujeres desde los diferentes ámbitos de la Administración de la Generalitat. Es en este marco en que se está trabajando actualmente desde la Generalitat de Cataluña. El Departamento de Salud ha participado en los seis planes liderados por el Instituto Catalán de las Mujeres y en la elaboración de los cuatro informes de transversalización de género.

Por otro lado, el impulso y la operativización de las medidas y actuaciones vinculadas a las políticas de género en el Departament de Salud se realiza en el marco del Grupo de trabajo de transversalidad de género. Este grupo está integrado por referentes de todas las unidades y entidades del departamento, también la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS), y coordinado por el Gabinete técnico de Secretaría General.

Además de los retos alcanzados a partir de las medidas y acciones desplegada, algunos de los avances más significativos se han producido a través de la regulación, destacan especialmente:

Entre los aspectos más destacados de la ley de igualdad (2015) hay la regulación de órganos de coordinación interdepartamental, responsables de aplicación de la transversalidad, consultivos y asesores y mecanismos de colaboración, cooperación, control y sanción. A través de la ley se prevee la creación del Observatorio de Igualdad de Género, órgano que entró en funcionamiento el pasado mes de junio y del que AQuAS forma parte.

A pesar de los avances, queda mucho trabajo por hacer que tenemos que hacer juntos, no sólo como una obligación legal, sinó como un compromiso con la construcción de una sociedad más justa. Ninguna política es neutra, afecta de forma diferente a hombres y mujeres, y por este motivo es imprescindible ponernos las «gafas de género» en nuestro trabajo diario, para identificar posibles diferencias y abordarlas.

Como sabéis, el abordaje de género es una de las líneas editoriales del blog AQuAS (con colaboraciones de Mercè Piqueras, Esther Vizcaino y Dolores Ruiz Muñoz) y próximamente se profundizará en esta línea en el marco de la actividad de AQuAS.

Entrada elaborada por Iria Caamiña.

Evidencia científica y práctica clínica: el caso de las prótesis de cadera en Cataluña

9 Mar
Daniel Chaverri, Miquel Pons, Luis Lobo

La artroplastia total de cadera es una de las cirugías que proporciona mayor satisfacción por la gran mejora en la calidad de vida que genera entre los pacientes.

Es así hasta el punto que ha sido definida por algunos autores como la cirugía del siglo XX. Se trata de un procedimiento que consiste en la substitución de la articulación de cadera por una articulación artificial o prótesis.

El motivo de intervención más común es la artrosis, una enfermedad causada por el desgaste del cartílago que acaba produciendo un mal funcionamiento de la articulación. Se trata de un proceso común en personas mayores -mayores de 65 años- que cursa con dolor y que puede limitar de forma importante la actividad cotidiana de la persona.

En el contexto actual de innovaciones y avances tecnológicos continuos y ante una gran presión por parte de los fabricantes, el abanico de prótesis a disposición de los cirujanos ortopédicos es cada vez mayor. Esta situación hace necesario que las prótesis utilizadas presenten evidencia científica basada en estudios clínicos o bién en datos de registros.

La legislación que regula la comercialización de dispositivos sanitarios (medical devices en inglés), como las prótesis, es más laxa que la que regula los fármacos de forma que no se requiere el mismo tipo de estudio y, por tanto, de evidencia científica para su aprobación. Justamente esta normativa está en proceso de revisión y pronto estará disponible una nueva legislación al respecto.

Hace un par de años, la prestigiosa revista BMJ (British Medical Journal) publicó un artículo que mostraba que en el Reino Unido el 24% de las prótesis de cadera utilizadas no tenían ninguna evidencia científica que apoyara su efectividad clínica.

A partir de esta publicación y aplicando la misma metodología, desde el Hospital Sant Rafael de Barcelona y con la colaboración del Registro Catalán de Artroplastias (RACat) de la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (AQuAS), nos propusimos analizar cuál era la evidencia científica de las prótesis de cadera usadas en los hospitales públicos de Cataluña que habían enviado sus datos al RACat durante el periodo 2005-2013.

Lo hicimos a partir de una búsqueda en las diferentes plataformas destacando  el Orthopaedic Data Evaluation Panel (ODEP), así como Tripdatabase, PubMed y Google académico.

Después del análisis de las 18.816 cótilas o acetábulos y de los 19.546 tallos femorales  (los componentes principales de las prótesis de cadera) que se incluyeron en el registro, la primera sorpresa fue observar que se habían utilizado 123 modelos diferentes de cótilas y 138 modelos diferentes de tallos femorales, muchos de estos modelos en un número inferior a 10 unidades en el conjunto de hospitales participantes en el RACat durante el periodo de estudio.

Por el hecho de representar menos del 1% de los implantes utilizados, estos últimos modelos fueron excluidos del estudio y se estudiaron, finalmente, 74 modelos de cótilas y 75 modelos de tallos femorales.

Artroplàsties PTM

Los resultados del análisis -recientemente publicados- mostraron que menos del 50% de los componentes utilizados tenían el máximo nivel de evidencia científica según la ODEP. Este nivel máximo se obtiene cuando hay estudios de más de 10 años de seguimiento con un número de prótesis evaluadas superior a las 500 unidades.

También nos llamó la atención que no se pudo encontrar ninguna evidencia de 18 modelos de cótilas y de 16 modelos de tallos que representaban el 13.56% y el 9.53%, respectivamente, de todos los implantes realizados en este período de tiempo.

Artroplàsties -taula

Todos los estudios científicos presentan limitaciones y no siempre es posible poder ofrecer resultados taxativos. Somos conscientes de ésto y del hecho que los datos de nuestro estudio son los resultados de un trabajo de investigación que es posible que no pueda reflejar de forma absoulta cómo es la realidad de los hospitales públicos catalanes.

Incluso así, queremos remarcar que la tarea del cirujano ortopédico cada vez más debe regirse en la medicina basada en la evidencia y este hecho es, justamente, una de las principales razones de ser de los registros de artroplastias: permitir realizar estudios como el que hemos podido llevar a cabo desde el Hospital Sant Rafael con la mirada puesta en la mejora de la atención sanitaria de las personas.

Entrada elaborada por Miquel Pons, Daniel Chaverri y Luis Lobo, Hospital Sant Rafael de Barcelona.