Artroplastia de cadera y rodilla: ¿qué prótesis dice que me van a poner? (segunda parte)

1 Feb
Olga Martínez, Xavier Mora

Continuamos la entrevista a Olga Martínez, técnico del Registro de Artroplastias de Cataluña (RACat) y Xavier Mora, especialista en traumatología y cirugía ortopédica  y máster en biomateriales.

El objetivo del post de hoy es saber un poco más sobre prótesis y biomateriales usados en artroplastias.

Con este post y el anterior hemos querido presentar las opiniones de estos dos profesionales.

¿Todas las prótesis son iguales?

Xavier: No, porque cada paciente es diferente. Por este motivo, el cirujano ortopédico indicará un tipo de prótesis u otra, en función del grado de afectación ósea, la edad, las enfermedades asociadas y la actividad del paciente.

Olga: Actualmente, existen en el mercado diferentes tipos de prótesis según su diseño, el material de fabricación y la forma de anclaje al hueso. Se pueden encontrar desde prótesis para el recambio de solamente una parte de la articulación hasta recambios más complejos para situaciones con gran afectación ósea.

Como usuaria del sistema de salud: ¿a qué hospital debo ir para que me pongan la mejor prótesis?

Xavier: No se puede hablar de prótesis mejores o peores ya que toda prótesis para ser implantada ha de seguir un proceso de homologación según unos estándares internacionales, como son los de la FDA americana y la marca CE europea, específicos para materiales que han de ser implantados en humanos. De la misma forma, los hospitales de Cataluña están acreditados para poder realizar este tipo de cirugía.

Olga: Las prótesis que se comercializan en Cataluña cumplen con los estándares de calidad internacional y los hospitales públicos se apoyan en la evidencia científica disponible para la selección de las prótesis que presentan mejores resultados según los registros de artroplastias, las recomendaciones de varias instituciones como el NICE (National Institute of Healthcare and Clinical Excellence) y el ODEP (Orthopaedic Data Evaluation Panel).

Olga: Además, la nueva legislación europea aprobada el 2016 sobre productos sanitarios implantables quiere aumentar la supervisión sobre la industria, con normas más estrictas y la obligatoriedad de la evaluación clínica, a la vez que se incentiva la innovación en este campo.

¿Quién se dedica a investigar los mejores materiales disponibles y qué elementos se tienen en cuenta?

Olga: Actualmente, la  investigación de nuevos materiales y técnicas de fabricación, así como el diseño y mejora de nuevos implantes protésicos es multidisciplinaria. Es especialmente importante la aportación de cirujanos ortopédicos con los estudios de biomecánica articular y la técnica quirúrgica. En Cataluña hay centros de investigación en biomateriales como Leitat y la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC).

Olga: Desde AQuAS se han elaborado y publicado informes breves sobre biomateriales (polietileno, cementos y cerámicas y metales) orientados a los profesionales que trabajan en los servicios de cirugía ortopédica y traumatología, con el objetivo de actualizar sus conocimientos.

Xavier: Actualmente, en la fabricación de nuevos materiales se tiene cada vez más en cuenta la interacción de la superficie del biomaterial con el hueso, que las céluas óseas puedan considerar el implante como una estructura propia y así evitar la movilización de la prótesis porque éste es uno de los principales problemas para el buen funcionamiento del implante.

¿Cómo ha evolucionado los materiales desde las primeras prótesis hasta la actualidad?

Olga: El descubrimento de nuevos materiales y/o los avances en técnicas de fabricación y en conocimientos sobre biomecánica del cuerpo humano han influenciado a lo largo del tiempo el diseño de las prótesis.

Xavier: Las primeras experiencias con implantes articulares datan de los años 20 del siglo pasado. Uno de los primeros intentos para sustituir la superficie de la cabeza del fémur se realizaron fabricando una cúpula metálica (Smith-Petersen).

Xavier: En los últimos 20 años se han producido avances muy importantes en relación con la utilización de nuevos biomateriales, mucho más seguros y con una mayor resistencia al desgaste, alargando la supervivencia del implante en un medio biológico como el del cuerpo humano. Junto con los biomateriales metálicos, se utilizan actualmente biomateriales cerámicos con buenos resultados en relación con su integración al tejido óseo.

Xavier: Por otro lado, la investigación en tecnología 3D permite una técnica quirúrgica más cuidada, y en un futuro se podrán fabricar implantes más personalizados.

Xavier y Olga: Los dos coincidimos que cada vez estaremos más cerca del objetivo de una prótesis para toda la vida.

Artroplastia de cadera y rodilla: ¿qué prótesis dice que me van a poner? (primera parte)

25 Ene
Olga Martínez, Xavier Mora

Hoy entrevistamos Olga Martínez, técnico del Registro de Artroplastias de Cataluña (RACat) y Xavier Mora, especialista en traumatologia i cirugía ortopédica y máster en biomateriales, dos profesionales involucrados en artroplastias, un tema con impacto en buena parte de la ciudadanía. Nos centraremos en aspectos de indicación y pronóstico de la patología y en el valor de los registros para la calidad asistencial.

¿En qué casos se indica una interevención de artroplastia?

Xavier: La indicación quirúrgica más importante  para realizar una artroplastia de rodilla o de cadera es la artrosis. La artrosis avanzada tiene una importante repercusión social con una pérdida de la calidad de vida por el dolor, por el hecho de disminuir la autonomía personal y aumentar la dependencia de la persona afectada. Además, la pérdida o disminución de la movilidad puede agravar enfermedades existentes como la diabetes o las enfermedades cardíacas. Es en estas situaciones cuando se realiza una indicación de artroplastia, que reducirá el dolor y mejorará la movilidad articular.

Olga: En nuestro ámbito, según los datos del Conjunto Mínimo de Datos de los Hospitales de Agudos y del Registro de Artroplastias de Cataluña (RACat), el principal motivo de intervención en artroplastias de rodilla y cadera también es la artrosis. En el caso de cadera, las fracturas de cuello del fémur son la segunda causa de indicación de artroplastia.

Cada día parece que hay más personas intervenidas de artroplastia a quien se ha implantado una prótesis, ¿es una realidad?

Xavier: Sí, alrededor del 9,6% de la población española sufre algún grado de afectación de esta enfermedad, porcentaje que aumenta en personas de entre 70 y 78 años hasta el 33,7%. El envejecimiento de la población evidencia el aumento de personas que podrán ser tributarias de una cirugía de artroplastia en un futuro. A nivel catalán, si hacemos una simulación con un horizonte 2026 a partir de datos del Idescat, la población entre 15 y 39 anys disminuirá, mientras que la población entre 40 y 64 años  y más de 65 aumentará (227.000 personas y 330.000 personas respectivamente).

Olga: Actualmente, la artrosis de rodilla tiene una prevalencia del 10,2% y la de cadera, a pesar que los datos varían de unos estudios a otros, se sitúa por debajo del 5% y es más frecuente en mujeres.

Hace ya bastantes años que AQuAS, la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña, gestiona el registro de artroplastias (prótesis) de rodilla y cadera de Cataluña. ¿Qué sentido tiene un registro de este tipo?

Xavier: La supervivencia y el buen funcionamiento de una prótesis, y por tanto, la mejora de la calidad de vida de los pacientes, es el objetivo de todo cirujano ortopédico. A pesar que un implante protésico sigue unos estrictos procedimientos de fabricación para su utilización y una técnica quirúrgica rigurosa durante la cirugía, los resultados funcionales en el paciente se deben valorar con su seguimiento desde su implantación. En este sentido, los registros de artroplastias pueden ayudar a detectar modelos de prótesis con un mal funcionamiento, a corto y largo plazo, e identificar los pacientes a los que se haya implantado estas prótesis.

Olga: Es lo que ocurrió hace unos años con el modelo ASR, una prótesis de cadera que en algunas publicaciones y registros, como el National Joint  Registry, evidenciaron un incremento inusual del número de revisiones. Ésto motivó una alerta sanitaria a nivel internacional y se activó un protocolo para el seguimiento de los pacientes.

Olga: Uno de los primeros fracasos protésicos que motivaron la creación de registros fue la de la prótesis de cadera 3M Capital Hip que se introdujo el 1991 en el Reino Unido como una prótesis de precio económico y que después de seis años y más de 4.600 prótesis implantades se estimó que implicaba un riesgo de revisión 4 veces mayor al esperado, con la dificultad que suposo hacer la trazabilidad de los implantes por no existir un registro de ámbito nacional.

Olga: Fue a partir de la colaboración de AQuAS, el CatSalut y la Sociedad Catalana de Cirugía Ortopédica y Traumatología, que en el año 2005 se creó el Registro de Artroplastias de Cataluña (RACat), una herramienta de vigilancia epidemiológica en el sistema de salud catalán.

¿Hay otras experiencias similares de registros de este tipo en otros países?

Olga: Suecia (1975) y Finlandia (1980) fueron los primeros países en impulsar un registro nacional de artroplastias de tipo poblacional.

Olga: Actualmente, muchos países han implementado esta herramienta, ya sea en Europa, América, Oceanía, etcétera, con diferente cobertura territorial, pero con un objetivo común: ser un instrumento válido para la evaluación de los procedimientos de artroplastias y los implantes utilizados.

Como paciente o familiar de una persona que sufre una artrosis articular, ¿cuál sería el mensaje que querríais transmitir a partir de vuestra experiencia?

Xavier: La primera consulta que hace el paciente es siempre por el dolor que sufre en la articulación de cadera o de rodilla, subir o bajar escaleras, levantarse de una silla, dificultad al calzarse, etcétera. El objetivo del tratamiento debe ser la eliminación del dolor con medicación, actividad física y fisioterapia que permite mejorar el 95% de los pacientes. La intervención de artroplastia debería considerarse como la última opción terapéutica. En este sentido, las decisiones compartidas entre profesional y paciente son muy importantes también cuando hablamos de artroplastias. Todos nos hemos de preguntar si la mejor opción para reducir este dolor es implantar una prótesis.

Después de la intervención de artroplastia, ¿el paciente vuelve a hacer vida normal?

Xavier: Después de la intervención quirúrgica y una vez finalizado el período de recuperación funcional, se puede iniciar la actividad normal, por la desaparición del dolor y la mejora de la movilidad articular. En ciertas ocasiones, las limitaciones serán solamente respecto a actividades intensas que podrían producir una sobrecarga articular.

(Continuará…)

Las prácticas clínicas de poco valor desde la perspectiva de la ciudadanía

13 Oct

Durante la quinta edición del congreso internacional Preventing Overdiagnosis se abordaron estrategias para implementar soluciones para evitar el sobrediagnóstico y la sobreutilización basándose en la evidencia científica disponible.

En esta edición celebrada en la ciudad de Quebec (y que el año pasado se celebró en Barcelona), además de la implicación de los profesionales y de las organizaciones, los pacientes tuvieron la oportunidad de participar más activamente.

Se mostraron experiencias en diferentes ámbitos asistenciales sobre el uso de las mejores prácticas para comunicar y empoderar a los pacientes y también para lograr una mejor comprensión del concepto de decisiones compartidas.

Diferentes iniciativas mundiales abordaron las mejores prácticas para empoderar a la ciudadanía en temas relacionados con prácticas de poco valor, sobrediagnóstico y sobretratamiento. Se compartieron experiencias y se inició el debate de temas fundamentales como la comunicación y la participación de los pacientes.

En los últimos años, el proyecto Essencial ha estudiado la perspectiva de los profesionales sanitarios sobre las prácticas de poco valor, sus causas y posibles soluciones para evitarlas.

Equip Essencial cuenta con la implicación de Cari Almazán, Johanna Caro, Liliana Arroyo y Hortènsia Aguado

Por ejemplo, en un post anterior, explicamos los resultados de una encuesta que realizamos en el ámbito de atención primaria a profesionales. Los resultados de esta encuesta evidenciaron la necesidad de implicar y empoderar más a la población. Los pacientes son también decisores relevantes en relación a sus necesidades y la demanda de determinados servicios sanitarios. Por tanto, el proyecto debe acompañarse de una estrategia de comunicación dirigida, no sólo a los pacientes, sinó también a la ciudadanía en general.

Por eso, desde el proyecto Essencial nos ha interesado conocer, además de la perspectiva de los profesionales, la opinión de los pacientes. En el congreso internacional Preventing Overdiagnosis 2017, participamos explicando cómo se realizó una primera aproximación exploratoria para detectar creencias, actitudes y percepciones de los pacientes sobre los elementos más importantes en la consulta, las prácticas de poco valor y los componentes esenciales de una comunicación efectiva entre profesionales y pacientes. La finalidad era comprender la posición de las personas antes de iniciar posibles intervenciones en la ciudadanía y la determinación de las herramientas y canales más efectivos de comunicación.

En Cataluña, a finales del año 2016, AQuAS llevó a cabo el primer estudio cualitativo exploratorio utilizando un grupo focal con padres de niños asignados a un equipo de atención primaria. Las prácticas de poco valor en pediatría están asociadas a un sobrediagnóstico de manera frecuentemente relacionado con antibióticos, broncodilatadores, antitérmicos, pruebas de imagen, entre otros. Estos escenarios se han trasladado a la discusión con los propios pacientes. En total participaron siete mujeres, madres y abuela, de 14 niños.

El primer punto a discutir fueron los elementos más importantes en la consulta con los profesionales sanitarios y se encontró que el trato (29%) y la información recibida (28%) por parte de los profesionales son los elementos más importantes (estos dos elementos representan, aproximadamente, el 60% de las menciones hechas por los participantes en el estudio). Después, sigue la relación con el profesional (15%) a menudo ligado al grado de confianza, sentir que se atienden las demandas o necesidades (12%), la información solicitada (9%) y el diagnóstico (5%).

Los participantes no conocían el concepto de práctica de poco valor pero sí que reconocieron situaciones de prescripción de medicamentos excesiva o de solicitud de pruebas innecesarias, especialmente en los servicios de urgencias y en las consultas privadas.

Con respecto a la comunicación, las participantes expresaron que valoraban que los profesionales se comunicaran de una manera simple y directa, explicando las razones de las decisiones que se tomaban. Así mismo, les pareció importante recibir por parte de los profesionales información en papel, que se pudiera consultar después en casa. Expresaron que les gustarían más sesiones informativas o grupos comunitarios donde les pudieran explicar este tipo de temas y poder tener mayor conocimiento sobre este tipo de prácticas.

En nuestro contexto, este es el primer estudio exploratorio para identificar prácticas de poco valor y estrategias de comunicación en la ciudadanía; siendo el inicio de una serie de estudios en la población. A pesar de todo, una de las limitaciones con la que nos encontramos fue que la participación fue más baja de la esperada. Aunque el término «práctica de poco valor» no es conocido, los participantes identifican situaciones en las que habían vivido situaciones de este tipo.

Es importante remarcar cómo los pacientes valoran el trato e información recibida, así como la relación profesional-paciente. De la misma forma, los pacientes reconocen la necesidad de las habilidades de comunicación de los profesionales y la necesidad de herramientas para apoyar una comunicación efectiva.

Entrada elaborada por Johanna Caro Mendivelso (@jmcaro103).