A favor de la variabilidad

19 Mar

Joan EscarrabillJoan Escarrabill. Director del Programa de Enfermedades Crónicas del Hospital Clínic de Barcelona

John Wennberg nos ilumina sobre lo difícil que es justificar la variabilidad de la práctica clínica. La atención sanitaria que reciben las personas está más relacionada con el lugar donde viven (código postal) que con su estado de salud. Esta variabilidad está más influida por la práctica clínica local (la huella o la firma característica de cada lugar, es decir, el código postal) que por la prevalencia de las enfermedades o las preferencias del paciente. Además, en los lugares donde hay más intensidad de prestaciones sanitarias, la satisfacción, la calidad y la supervivencia suelen ser peores. Como esta variabilidad (caótica, dice Wennberg) no se explica por razones sanitarias, también es un elemento que incrementa las desigualdades en salud.

Los ejemplos son múltiples. Desde el «Observatorio de Terapias Respiratorias a Domicilio», cada año se analizan las prestaciones de estos tratamientos a domicilio. Hay paradojas relacionadas con el número de tratamientos. En Cataluña hay más de 65.000 personas que reciben tratamiento con presión positiva continua (CPAP) en la vía aérea para tratar la apnea del sueño. En cambio hay poco más de 2.000 que necesitan ventilación mecánica a domicilio. Hay menos variabilidad en el grupo de pacientes tratados con CPAP (la diferencia es de 2,5 veces entre el territorio con la prevalencia más baja y la más alta) que en el grupo de pacientes con ventilación (la diferencia es de 22 veces). Los mapas de variabilidad de la oxigenoterapia domiciliaria ponen de manifiesto las diferencias de uso de este tratamiento entre los diferentes barrios de Barcelona. Continue reading