Primer mandamiento: no hay que hacer suposiciones sobre las preferencias de las personas que padecen una enfermedad

16 juny
Joan Escarrabill
Joan Escarrabill

Una de las cosas que hacemos más a menudo los humanos es dar por supuesto un hecho, una situación o lo que piensa otra persona. Damos por supuesto que nuestra circunstancia es representativa de la circunstancia general, que una persona, por el simple hecho de tener estudios universitarios, tiene una capacidad de comprensión global (incluso de las enfermedades, los procedimientos diagnósticos o de los tratamientos sobre los que nunca ha oído nada) o que todos los profesionales, médicos o de enfermería, piensan de una forma homogénea. Esto nos lleva a menudo a generalizar. Lo hacemos de una forma cotidiana. ¿Quién nunca ha dicho alguna frase como esta?: “todos los hombres son…”, “los residentes no son como antes…”, “los polacos son…”. Las suposiciones, por otra parte, no se sitúan muy lejos de los prejuicios. Dicen que una vez le preguntaron a Winston Churchill (1874-1965) qué opinaba de los franceses, “No lo sé -dijo-, no los conozco todos”.

No es extraño, pues, que esta tendencia a las suposiciones también se manifieste en el momento de valorar las necesidades o los valores de las personas enfermas. De una manera general, el funcionamiento de las organizaciones sanitarias gira entorno a los profesionales (añadiendo a ello criterios de eficiencia, no siempre contrastados). En este contexto, nos fiamos demasiado de la experiencia profesional para traducir e identificar las necesidades de las personas enfermas. Pero, ¿sabemos realmente lo que interesa de verdad a una persona cuando está enferma?

Las encuestas de satisfacción son un primer paso para acercarnos a la perspectiva de quien utiliza un servicio. La satisfacción es una construcción muy global que se hace el usuario de un servicio y que se relaciona mucho con las expectativas. Además, muy a menudo lo que da más satisfacción no se relaciona necesariamente con los elementos clave del servicio recibido o con la calidad real del servicio recibido. Las habilidades comunicativas del profesional que ofrece un servicio se pueden relacionar con un alto grado de satisfacción, sin que haya relación directa con los resultados obtenidos. Los incompetentes simpáticos son un peligro precisamente porque la pátina de las formas es capaz de disfrazar las consecuencias.

Si solo usamos las encuestas de satisfacción para valorar la perspectiva de la persona que utiliza el servicio es posible que tengamos poca capacidad de discriminación. En la práctica no deja de ser curioso que en las encuestas de satisfacción en el ámbito de la salud se identifiquen sistemáticamente los mismos problemas y no se pase a la acción. El elemento clave es estar seguros de la relevancia del feedback de las personas que tienen contacto con los servicios sanitarios.

Una de las barreras para dar valor al feedback de los pacientes es el escepticismo de los profesionales sobre el grado de conocimiento que tienen, tanto de la organización sanitaria como de los aspectos técnicos. Ahora bien, lo que no se debe confundir es que una cosa es “no saber qué quieres” y otra, muy diferente, “saber perfectamente lo que no te gusta”.

Las personas enfermas (y las personas que las cuidan) saben perfectamente “lo que no les gusta”. Estas personas identifican perfectamente los “touch points”, o puntos de contacto, que pueden generar situaciones críticas, desagradables o inconvenientes (en este caso serían “pain points”, o “puntos dolorosos”). La mejor forma de identificar estas situaciones es preguntarlo explícitamente y no hacer suposiciones.

No hay una metodología única para recoger la perspectiva de las personas que padecen enfermedades. Se pueden usar métodos cuantitativos (encuestas de todo tipo: presenciales, online, telefónicas) o métodos cualitativos (entrevistas, grupos focales o análisis de las quejas y sugerencias).

Interesarse por el feedback sobre la atención que se ofrece está muy bien, pero no basta. Angela Coulter afirma que no es ético recoger datos sobre la experiencia del paciente y luego ignorar esta información. Por ello, cada vez más, hablar de la evaluación de la experiencia del paciente tiene una triple dimensión: un elemento clave en la evaluación de la calidad, una palanca de cambio muy potente y una estrategia para mejorar el empoderamiento del paciente.

Doyle et al ponen de manifiesto que la experiencia del paciente, la efectividad y la seguridad clínica están estrechamente relacionadas y sugieren que hay que considerar la experiencia del paciente como uno de los pilares de la calidad de la atención sanitaria.

La perspectiva de la persona enferma es muy importante para identificar las oportunidades de mejora en la prestación del servicio. Y el paso a la acción debe hacerse implicando a todo el mundo que tenga algún papel en el proceso asistencial. El concepto de “co-diseño” en el marco de la atención sanitaria se refiere a la cooperación entre profesionales y personas atendidas en el diseño de las transformaciones del servicio, desde el inicio de cualquier proceso de mejora y en todas direcciones. El “co-diseño” representa una reconceptualización radical sobre el papel de los pacientes en los procesos de innovación en la prestación de servicios.

Finalmente, la evaluación de la experiencia del paciente no puede desligarse de la información ni de la educación terapéutica que, al final, deben contribuir decisivamente a la activación de las personas enfermas en el cuidado de sí mismas, a través de un proceso deliberativo. Esta activación para hacer frente a la enfermedad, en un marco de decisiones compartidas, mejora los resultados clínicos y tiene impacto en el coste.

El vídeo sobre empatía de la Cleveland Clinic es un ejemplo que se puede poner para evitar las “suposiciones”: Empathy: The Human Connection to Patient Care. La solución es muy sencilla. En lugar de hacer suposiciones hay que observar y preguntar.

Entrada elaborada por Joan Escarrabill (@jescarrabill), director del Programa de Enfermedades Crónicas del Hospital Clínic de Barcelona.

 

 

Estratificación y bases de datos de morbilidad (2a parte)

31 març
Foto Emili Vela
Emili Vela

(Este post es la continuación de este otro post)

Un elemento fundamental para poder llevar a cabo la estratificación de la población por grupos de riesgo son los sistemas de información. Es necesario, pues, disponer de una base de datos que integre la información recogida en los diferentes registros sanitarios y para dar respuesta a esta demanda, se creó la base de datos de morbididad poblacional.

La cuestión es que cada vez se hace más hincapié en la necesidad de proporcionar a los pacientes una atención social y sanitaria integral e integrada, pero el análisis y la evaluación de esta atención no se puede llevar a cabo correctamente con unos sistemas de información fragmentados, sino que se debe hacer a partir de la integración de los datos que contienen.

Estructura de la base de datos de morbilidad poblacional

La base de datos de morbididad poblacional se fundamenta sobre un sistema de tablas relacionadas que pivotan alrededor de la tabla de usuarios, que recoge los principales datos del asegurado (demográficas o estado de salud, por poner dos ejemplos).

Actualmente hay tres tablas más, la tabla de diagnósticos, la de contactos con servicios sanitarios y la de farmacia, pero este tipo de estructura permite, con relativa facilidad, incorporar tanto información de nuevos registros (consultas externas, diálisis, terapia respiratoria, etc.), como nuevas tablas con otra información relevante, como por ejemplo de resultados de determinaciones clínicas:

Figura 1: Estructura y contenido de la base de datos de morbididad poblacional. La tabla de determinaciones clínicas, en gris, aún no está implementada.

Taula d'assegurats

La base de datos de morbididad poblacional integra la información de los siguientes registros:

  • Registro Central de Asegurados (RCA): gestionado desde la Gerencia de atención ciudadana del CatSalut. Este registro proporciona fundamentalmente toda la información de residencia, sociodemográfica y del estado vital de los asegurados.
  • Registros del conjunto mínimo básico de datos (CMBD): gestionados por la División de análisis de la demanda y la actividad del CatSalut. Estos registros alimentan tanto la tabla de diagnósticos como la de contactos. Existen diferentes registros para recoger la información de las líneas asistenciales:
  • Hospitalización (CMBD-HA): información proporcionada por los hospitales generales de agudos (ingresos, cirugía mayor ambulatoria, hospitalizaciones domiciliarias, hospital de día) del período 2005-2014
  • Sociosanitario (CMBD-SS): información de la atención proporcionada por los centros sociosanitarios de internamiento (larga y media estancia y UFISS) y equipos de atención ambulatoria (PADES) del periodo 2005-2014.
  • Hospitalización psiquiátrica (CMBD-SMH): información de la atención proporcionada por los hospitales monográficos psiquiátricos del período 2005-2014.
  • Salud mental ambulatoria (CMBD-SMP): información de la atención proporcionada por los centros de salud mental ambulatoria del período 2005-2014.
  • Atención primaria (CMBD-AP): información de la atención proporcionada por los equipos de atención primaria del periodo 2010-2014.
  • Urgencias (CMBD-UR): información de la atención a urgencias (hospital y CUAP) del periodo 2013-2014.
  • Registro de actividad de farmacia (RAF): gestionado por la Gerencia de farmacia y del medicamento del CatSalut. Este registro proporciona toda la información de dispensación farmacéutica ambulatoria del periodo 2011-2014.
  • Registro de facturación de servicios sanitarios (RF): gestionado por la división de provisión de servicios asistenciales. Este registro proporciona información de toda aquella actividad financiada por el CatSalut, pero que no cuenta con un registro específico: consultas externas hospitalarias, diálisis, oxigenoterapia domiciliaria, rehabilitación o transporte sanitario no urgente. Este registro proporciona fundamentalmente información en la tabla de contactos para el periodo 2011-2014.

Las utilidades de la base de datos de morbididad poblacional son múltiples, la estratificación poblacional, el análisis específico de determinados problemas de salud (fractura de fémur, IC, EPOC, …), la elaboración de indicadores poblacionales de eficiencia en la utilización de recursos, etc.

Podemos concluir que, por el volumen de datos que integra, esta base de datos tiene las características de un “big data” estructurado, con una considerable capacidad de crecimiento y de adaptación a nuevos requerimientos y fuentes de datos y ofrece unas enormes posibilidades de análisis.

Entrada elaborada por Emili Vela, responsable de los Módulos para el Seguimiento de Indicadores de Calidad (MSIQ). Área de Atención Sanitaria. CatSalut.

Programando la agenda 2016… algunas (buenas) recomendaciones

11 febr.

agenda

El 2016 llega cargado de eventos interesantes e innovadores sobre gestión, experiencia de paciente, salud 2.0, sobrediagnóstico, atención integrada e impacto de la investigación. Estas son nuestras recomendaciones:

Innovando en gestión: ¿cuáles son las claves del éxito?

Barcelona, 17 de febrero de 2016

¿Qué se puede hacer para que los profesionales intercanvien sus experiencias y aprendan los unos de los otros? ¿Qué se puede hacer para dar más visibilidad a todo el conocimiento en innovación que se genera en el sistema de salud? En esta sesión de la Societat Catalana de Gestió Sanitària (SCGS) se presentará el Observatori d’Innovació en Gestió de la Sanitat a Catalunya (OIGS) y se debatirá sobre temas de innovación en gestión.

Sessión Comunidad de Práctica de Experiencia de Paciente
Esplugues de Llobregat (Barcelona), 18 de febrero de 2016

¿Qué significa en la práctica atención centrada en la persona?  Aspectos de interés como qué implica en la práctica la atención centrada en la persona, la presentación de casos prácticos de técnicas de diseño participativo en el diseño de experiencias de paciente y una sesión sobre la tecnología como palanca de mejora de la experiencia de paciente son los temas que se tratarán -con metodología de grupos de trabajo- en esta sesión que tendrá lugar en el Hospital Sant Joan de Déu.

Health 2.0 Europe 2016
Barcelona, 10-12 de mayo de 2016

Health 2.0 Europe 2016

Innovación europea e internacional centrada en la comunicación médico-paciente, la salud del consumidor, análisis de datos y más. Más de 120 ponentes y 600 assistentes de todo el mundo se reunirán para experimentar en directo soluciones innovadoras para los sistemas de salud europeos. Importante: 15% de descuento en la inscripción para las personas que tengan una experiencia innovadora incluida en el OIGS.

ICIC16 – 16th International Conference on Integrated Care
Barcelona, 23-25 de mayo de 2016

ICIC16

Reunión de investigadores, clínicos y gestores de todo el mundo. Esta conferencia internacional representa una oportunidad per compartir experiencias y la evidencia más reciente sobre la integración de la salud pública, la salud y los servicios sociales. Entre otros, se tratarán temas relacionados con los retos que supone el envejecimiento de la población, la integración a nivel hospitalario de los servicios de salud mental y de rehabilitación, y las nuevas herramientas de mhealth y salud digital. También se discutirán aspectos de lideraje clínico y modelos de trabajo conjunto con pacientes, cuidadores y comunidad.

EHMA Annual Conference 2016: New models of care. Reinventing healthcare: why, what, how

Porto (Portugal), 14-16 de junio de 2016

La European Health Management Association (EHMA) organiza su conferencia anual en Porto. Este año el tema principal del congreso será identificar nuevos modelos y soluciones que darán respuesta a los diferentes retos de futuro de la atención sanitaria.

Preventing Overdiagnosis 2016
Barcelona, 20-22 de septiembre de 2016

Preventing Overdiagnosis

Barcelona toma el relevo a Washington DC. AQuAS co-organiza juntamente con la universidad de Oxford esta conferencia internacional que será el espacio donde compartir conocimiento para debatir y reflexionar sobre el sobrediagnóstico y su naturaleza, sus riesgos potenciales, su impacto en la salud de las personas y el coste de oportunidad que puede representar para los sistemas sanitarios. Os podeis registrar y enviar comunicaciones desde este enlace.

The International School on Research Impact Assessment
Melbourne (Australia), 19-23 de septiembre de 2016

ISRIA2016

Punto de encuentro anual para mejorar capacidades en la evaluación del impacto de la investigación. La escuela de impacto de la investigación (ISRIA), co-fundada por AQuAS el 2013, llega a su cuarta edición manteniendo sus objetivos originales de fomentar la ciencia del impacto de la investigación en todos los campos de las ciencias y de dar apoyo a la sostenibilidad de los sistemas de investigación de todo el mundo. Hasta la actualidad, ISRIA ha conseguido captar a más de 300 participantes de 17 paises diferentes en las tres ediciones anteriores.

Nuevas perspectivas de evaluación: buenos resultados en salud en comunidades con atención no satisfactoria

29 gen.

Mireia Espallargues Mireia Espallargues. Responsable Calidad Atención Sanitaria AQuAS

Identificar pacientes con buenos resultados en comunidades con atención no satisfactoria puede ser clave para descubrir factores de éxito

Son varias las iniciativas que abogan por una atención de mayor valor (high-value care) para contribuir a una mayor eficiencia y sostenibilidad de los sistemas de salud. Este valor se interpreta como la obtención de mejores ganancias en salud en relación a los costes, algo que se traduce en un mejor uso de los recursos disponibles (1). La aproximación más tradicional para detectar este valor potencial se ha basado en la identificación de pacientes con un mal estado de salud para poder establecer las posteriores medidas correctoras que conduzcan a un buen resultado.

En un artículo publicado en la revista New England Journal of Medicine, Sequist y Taveras (2) proponen analizar el problema desde una óptica diferente:

  1. Identificar a los pacientes que van bien (“positive outliers“)
  2. Analizar qué factores pueden influir en su buen estado de salud
  3. Diseminar los factores de éxito detectados y hacerlos extensivos al resto del sistema

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