Women and science: from photography 51 to the scissor graph. Have we progressed much at all?

28 abr.
Dolores Ruiz Muñoz

On 15 December 2015, the General Assembly of the United Nations declared 11 February as the day to celebrate the Dia International Day of Women and Girls in Science. With all the world days that we have to celebrate it is inevitable to ask ourselves whether this day was necessary, or not.

Today, from this platform, we would like to invite you to accompany us on this reflection.

When talking about the subject of discrimination against women in science, the typical question that is asked to highlight this discrimination is usually: How many women scientists do you know? Now, Marie Curie is usually one of the female scientists most mentioned here. It would seem we are doing well.

Let’s take this a little further: what happens if we pose the question about present day scientists? We might find ourselves in a context where we ourselves are women scientists, or we are all surrounded but women scientists, and think that finding several names would not be that difficult.

However, what about beyond our place of work? It seems as if we are now starting to have some difficulty. Outside of the circles where these women scientists operate it seems that people do not know much about women who do science and that the icon of Rosalind Franklin and her fotografia 51 remains relevant more than ever today.

Image of the Photograph 51 of the blog Centpeus of Daniel Close (@nielo40)

One reason to explain the invisibility of women in science is the fact that there were considerable barriers impeding women from gaining access to academic education for many years. Women were relegated in society to carrying out the role of reproduction, and it was almost impossible for them to get an academic education in equal terms to men, and it was, therefore, normal that later they did not stand out as scientists or let alone managed to become one.

Of course, even so, there have been women such as Nettie Maria Stevens, who have been able to leave their mark. This said, always from a position in the background of the history of science, and without receiving the clear acknowledgment that men in science have in their lifetimes.

And now what? Is the excuse of there being an academic ‘gap’ still true? This reasoning is no longer valid when we see that there are more women than men studying science degrees. Why are women today still absent in positions of responsibility in science? What is happening along the way? How is it possible that in Catalonia there are more women than men studying science but yet only 2 out of the 42 research centres have women as General Managers?

Image of the web Women in Science of the UNESCO

The situation today is known as the scissor graph. Women are left behind along the way in science. Even though the presence of women and men in recent years has tended to converge a little, the difference is still very visible and huge, especially in positions of greatest responsibility. This is a clear reflection of the glass ceiling which acts as an invisible barrier and which women come up against in the majority of fields in the labour market in their quest to attain positions of responsibility.

The Scissor graph (Mujeres y ciencia, CSIC)

The fact, however, that women have less and less presence in science goes beyond social injustice, unless of course there are some at this stage who still believe this happens because they are less capable, and not because of the social obstacles they encounter along the way which go far beyond the wage gap, a fact that has been more than demonstrated. All this signifies a clear loss of talent for science and for society; in short, for everyone.

Image of the report Women, gender, inequality and development

Source: Carme Poveda, Observatory on Women in Business and Economy, Chamber of Commerce of Barcelona

One could think that this may not be happening in the health sciences. In fact, it is one of the most feminised scientific sectors that we have. But is this so? Just thinking about what jobs are occupied by women in the health sciences makes it clear that this sector is not without this problem of, let’s call it defeminisation of power. In fact, the health sciences is one of the areas where the gap between women and men is very much a reality.

Just yesterday, the Ministry of Health launched a campaign aimed at the public in general to promote vaccination and immediately, a strong controversy was generated in the communications media. In the video it stands out that the only health professional in uniform who does not represent their reality is the nurse that appears with a cap and miniskirt. What happened? A possible explanation might be that the images were obtained from a free photo bank that clearly does not reflect the reality of our present day context.

For now, we will set aside writing about quotas according to sex, a concept that is never without controversy nor leaves anyone indifferent. But for the moment it seems that the International Day of Women and Children in Science may be necessary after all and especially of the Girl in Science as well because they are the scientists of the future who we hope will be able to close the gap in the pair of scissors.

We end this note with a very simple question: is there still someone who believes that we have already achieved parity?

Would you like to read more about the subject? Esther Vizcaino published Gender equality, we all win.

Post written by Dolores Ruiz-Muñoz.

Mujer y ciencia: de la fotografía 51 al gráfico de la tijera. ¿Hemos avanzado?

28 abr.
Dolores Ruiz-Muñoz

El 15 de diciembre de 2015 la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 11 de febrero como la fecha para conmerorar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Con todos los días mundiales que tenemos para conmerorar es inevitable pensar si esta día era necesario, o no.

Hoy, desde este espacio, querríamos invitaros a que nos acompañéis en esta reflexión.

Cuando se trata del tema de la discriminación de las mujeres en la ciencia, la pregunta típica que se suele hacer habitualmente para evidenciar esta discriminación es: ¿Cúantas mujeres científicas conocéis? I aquí, Marie Curie suele ser una de las científicas más mencionadas. Parecería vamos bien.

Vamos un poco más allá: ¿Qué sucede si la pregunta la hacemos sobre científicas actuales? Quizás nos encontramos en un contexto donde nosotras mismas somos científicas, o estamos rodeados y rodeadas de científicas, y encontrar unos cuantos nombres no nos resultaría tan difícil.

Pero… ¿Y fuera de nuestro entorno de trabajo? Parece que ya empezamos a no ir tan bien. Fuera de los círculos donde estas mujeres científicas se mueven parece que la ciudadanía no conoce tanto las mujeres que hacen ciencia y que el icono de Rosalind Franklin y su fotografía 51 sigue hoy tan actual como siempre.

Imagen de la fotografía 51 del blog Centpeus de Daniel Closa (@nielo40)

Una razón para explicar la invisibilidad de la mujer en la ciencia la encontramos en el hecho que durante muchos años han habido barreras importantes para que las mujeres accedieran a la formación académica. Las mujeres estaban relegadas a desarrollar únicamente un trabajo reproductivo dentro de la sociedad, era prácticamente imposible que accedieran a una formación académica en igualdad de condiciones que los hombres y era, por tanto, normal que después no destacaran como científicas o que ni siquiera llegaran a serlo.

Naturalmente, sin embargo, ha habido mujeres como Nettie Maria Stevens, que han podido dejar su huella. Eso sí, siempre desde un segundo plano de la historia de la ciencia, sin el reconocimiento claro que han recibido los hombres científicos de su época.

¿Y ahora? ¿Sirve aún la excusa del gap o desfase académico? Este razonamiento ya no es válido si pensamos que hay más mujeres que hombres estudiando carreras de ciencia. ¿Por qué las mujeres actualmente siguen estando ausentes de los puestos científicos de responsabilidad? ¿Qué está pasando por el camino? ¿Cómo puede ser que en Cataluña haya más mujeres que hombres estudiando ciencia y sólo 2 de los centros de investigación estén dirigidos por mujeres?

Imagen de la web Women in Science de la UNESCO

Lo que pasa actualmente se conoce como el gráfico de la tijera. Las mujeres se van quedando por el camino en la carrera científica. A pesar que en los últimos años la presencia entre hombres y mujeres ha tendido a converger un poco, la diferencia aún es clara y enorme, especialmente en los puestos de más responsabilidad y esto es un claro reflejo del techo de cristal, como una barrera invisible, que las mujeres encuentran en la mayoría de los ámbitos del mercado laboral para llegar a puestos de responsabilidad.

Gráfico de la tijera (Mujeres y ciencia, CSIC)

Pero el resultado que las mujeres vayan abandonando poco a poco su presencia en la ciencia va más allá de una cuestión de injusticia social. A no ser que a estas alturas todavía alguien piense que lo hacen por ser menos competentes, y no por los obstáculos sociales que van encontrando por el camino, mucho más allá de la más que demostrada brecha salarial, ésto supone una clara pérdida de talento para la ciencia, para la sociedad; en definitiva, para todos.

Imagen del informe Mujeres, desigualdad de géneros y desarrollo.

Tal vez ésto no pase en ciencias de la salud, se podría pensar. De hecho, es uno de los ámbitos científicos más feminizados que conocemos. ¿Seguro? Sólo pensando en qué lugares ocupan las mujeres en las ciencias de la salud ya queda claro que este ámbito no está exento de esta, digamos, desfeminización del poder. De hecho, las ciencias de la salud es uno de los ámbitos donde la brecha entre mujeres y hombres es más que presente.

Ayer mismo el Ministerio de Salud inició una campaña dirigida a la población general para promover la vacunación e inmediatamente se generó una fuerte polémica en los medios de comunicación. En el vídeo destaca que el único profesional de la salud con un uniforme que no representa su realitad es el de la enfermera, que aparece con cofia y minifalda. ¿Qué pasó? Quizás la explicación la encontraríamos en el hecho que se han usado imágenes de un banco de imágenes gratuito que claramente no refleja la realidad de nuestro contexto actual.

Nos reservamos para otra ocasión escribir sobre las cuotas por sexo, un concepto que no está nunca libre de polémica ni suele dejar indiferente. Pero de momento parece que quizás el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia no está de más y, sobre todo, no está de más que también sea de la Niña en la Ciencia porque ellas serán las científicas del futuro que esperamos consigan cerrar la tijera.

Cerramos este apunte con una pregunta bien sencilla: ¿Todavía hay alguién que piense que hemos alcanzado la paridad?

Entrada elaborada por Dolores Ruiz-Muñoz, mujer y científica.

¿Queréis leer más sobre este tema? Esther Vizcaino publicó Igualdad de género, ganamos todos.

Dona i ciència: de la fotografia 51 al gràfic de la tisora. Hem avançat gaire?

28 abr.
Dolores Ruiz-Muñoz

El 15 de desembre de 2015 l’Assemblea General de les Nacions Unides va declarar l’11 de febrer com a data per a commemorar el Dia Internacional de la Dona i la Nena en la Ciència. Amb tots els dies mundials que tenim per commemorar és inevitable pensar si aquest dia era necessari, o no.

Avui, des d’aquest espai, voldríem convidar-vos a acompanyar-nos en aquesta reflexió.

Quan es tracta del tema de la discriminació de les dones en la ciència, la pregunta típica que se sol fer habitualment per evidenciar aquesta discriminació és: quantes dones científiques coneixeu? I aquí, Marie Curie sol ser una de les científiques més mencionades. Semblaria que anem bé.

Anem una mica més enllà: què passa si la pregunta la fem sobre científiques actuals? Potser ens trobem en un context on nosaltres mateixes som científiques, o estem rodejades i rodejats de científiques, i trobar uns quants noms no ens seria tan difícil.

Però… i fora del nostre entorn de feina? Sembla que ja comencem a no anar tan bé. Fora dels cercles on aquestes dones científiques es mouen sembla que la ciutadania no coneix tant les dones que fan ciència i que la icona de la Rosalind Franklin i la seva fotografia 51 segueix avui tan actual com sempre.

Imatge de la fotografia 51 del blog Centpeus de Daniel Closa (@nielo40)

Una raó per explicar la invisibilitat de la dona en la ciència la trobem en el fet que durant molts anys hi ha hagut barreres importants perquè les dones accedissin a la formació acadèmica. Les dones estaven relegades a desenvolupar únicament un treball reproductiu dintre de la societat, era pràcticament impossible que accedissin a una formació acadèmica en igualtat de condicions que els homes i era, per tant, normal que després no destaquessin com a científiques o que ni tan sols arribessin a ser-ho.

Naturalment, tot i això, hi ha hagut dones com Nettie Maria Stevens, que han pogut deixar la seva empremta. Això sí, sempre des d’un segon pla de la història de la ciència, sense el reconeixement clar que han rebut els homes científics de la seva època.

I ara? Serveix encara l’excusa del gap o desfasament acadèmic? Aquest raonament ja no és vàlid si pensem que hi ha més dones que homes estudiant carreres de ciència. Per què les dones actualment segueixen estant absents dels llocs científics de responsabilitat? Què està passant pel camí? Com pot ser que a Catalunya hi hagi més dones que homes estudiant ciència i només 2 dels 42 centres de recerca catalans estiguin dirigits per dones?

Imatge de la web Women in Science de la UNESCO

El que passa actualment es coneix com el gràfic de la tisora. Les dones es van quedant pel camí en la carrera científica. Tot i que en els últims anys la presència entre dones i homes ha tendit a convergir una mica, la diferència encara és clara i enorme, sobretot en els llocs de més responsabilitat i això és un clar reflex del sostre de cristall (o sostre de vidre), com una barrera invisible, que les dones es troben en la majoria dels àmbits del mercat laboral per arribar a llocs de responsabilitat.

Gràfic de la tisora (Mujeres y ciencia, CSIC)

Però el resultat que les dones vagin poc a poc abandonant la seva presència en la ciència va més enllà d’una qüestió d’injustícia social. A no ser que a hores d’ara encara algú pensi que ho fan per ser menys competents, i no pels entrebancs socials que van trobant-se pel camí, molt més enllà de la més que demostrada bretxa salarial, això suposa una pèrdua de talent clara per la ciència, per la societat; en definitiva, per a tothom.

Imatge de l’informe Dones, desigualtat de gèneres i desenvolupament.

Font: Carme Poveda; Observatori Dona Empresa i Economia, de la Cambra de Comerç de Barcelona.

Tal vegada això no passi a les ciències de la salut, es podria pensar. De fet, és un dels àmbits científics més feminitzats que coneixem. Segur? Només pensant en quins són els llocs que ocupen les dones en les ciències de la salut  ja queda clar que aquest àmbit no està exempt d’aquesta, diguem-ne, desfeminització del poder. De fet, les ciències de la salut és un dels àmbits on la bretxa entre dones i homes és més que present.

Ahir mateix el Ministerio de salud va iniciar una campanya dirigida a la població general per promoure la vacunació i immediatament es va generar una forta polèmica en els mitjans de comunicació. En el vídeo destaca que l’únic professional de la salut amb un uniforme que no representa la seva realitat és el de la infermera que apareix amb còfia i minifaldilla. Què va passar? Potser l’explicació la trobaríem en el fet que s’han usat imatges d’un banc d’imatges gratuït que clarament no reflecteix la realitat del nostre context actual.

Ens reservem per a una altra ocasió escriure sobre les quotes per sexe, un concepte que no està mai lliure de polèmica ni sol deixar indiferent. Però de moment sembla que potser el Dia Internacional de la Dona i la Nena en la Ciència no està de més i, sobretot, no està de més que també sigui de la Nena en la Ciència perquè elles seran les científiques del futur que esperem que aconsegueixin tancar la tisora.

Tanquem aquest apunt amb una pregunta ben senzilla: encara hi ha algú que pensi que ja hem arribat a la paritat?

Voleu llegir més sobre el tema? Esther Vizcaino va publicar Igualtat de gènere, hi guanyem tots.

Entrada elaborada per Dolores Ruiz-Muñoz, dona i científica.

Double health insurance cover

20 abr.
Lluís Bohígas

A double health insurance cover occurs when a person that has the right to public healthcare also has a private health insurance which allows them to receive private health services. Anyone can go to private health services if they pay from their own pocket but it is only defined as a double insurance cover when one has taken out a specific private health insurance. The population has a right to healthcare because they have contributed to social security – or they may find themselves in any one of the contexts that gives them the right to access – and this covers almost the entire population but not all; there is a segment that does not have the right to public healthcare and only has private cover if they purchase an insurance.

In the 80s of last century, the self-employed were not covered by social security and the majority had a private insurance. At that time, in Catalonia the Quinta de Salut l’Aliança was very popular. Ernest Lluch, the Minister of Health, made it compulsory for the social security to offer healthcare to the self-employed and, all of a sudden, many of those insured by l’Aliança found themselves having a double insurance. Some left l’Aliança but others stayed on. The public healthcare system and the majority of insurance companies only cover a basic part of dental healthcare. If you want a wider dental healthcare cover you need to purchase a specific insurance. This insurance is not considered to be double cover because it does not cover the services which are covered by the public insurance.

In 2014, the Generalitat recorded 2.032.911 people with a health insurance in Catalonia but not all had double cover. State civil servants and their families can choose to be attended by the autonomous community or by a private insurance and 80%, 160.815, choose private healthcare and so they do not have double cover. The difference between the total number of insured and the civil servants that have chosen a private insurance are 1.872.096 people; that is, 24,9% of the population has double cover.

Why do one out of every four Catalans buy a private health insurance, despite having the right to public healthcare?

There are several reasons for this. On the one hand, a private insurance gives them access to private health centres and to independent doctors who are sometimes doctors that work in a public centre in the morning and a private centre in the afternoon. In the afternoon, one can choose the doctor that it wasn’t possible to choose in the morning. Another reason is waiting times. Private centres and independent doctors have shorter waiting times than in public centres. And another frequent argument is that private doctors spend more time on each patient and that private centres provide better attention to patients.

These are the reasons that have usually been given to justify a person spending more than 700€ a year on average on a private insurance to benefit from services they in fact have access to in the public system.

But there are also other arguments. One is to see an insurance as a salary paid in kind and another is the response people have to cuts in public health. Some companies give their employees a private insurance as a complement to their salaries, partly for tax reasons but also as an incentive for some employees and for managers. 31,6% of people insured in Catalonia in 2014 were insured by their companies.

During the period 2009-2013, while cuts were being made in public health, health insurance companies grew in Catalonia and in Spain as a whole. During this period the insurance companies raised their rates quite considerably but despite this rise, and despite a decrease in the purchasing power of families, health insurance policies didn´t so much as become cheaper but rather increased in price.

More women than men have a double cover, are between 45 and 64, have a university qualification and belong to the upper social class according to the Generalitat’s health survey. Notwithstanding, 11% are older than 75 and 10% have no higher education qualifications or only have primary education and 11,5% belong to the lower social class.

The Generalitat’s statistics tell us which services are paid for privately in hospitals. Thus, for example, 31% of births are private and a large part of surgery is private: 35% of elective surgery and 25,8% of major outpatient surgery. 26% of hospital admissions and 21% of emergencies are also private.

Some of these private services in hospitals are paid for directly by the user but the greater part is financed by health insurances. Statistics only provide us with information of hospital services but it is probable that the private part is even greater in visits to doctors and other services.

Proposals have been made in the past to offer tax incentives to people purchasing a private insurance who waive their right to have access to public services. The aim would be to reduce waiting lists in the public system. I do not think that this would work because the majority of people that have a double cover do not relinquish access to public services but rather want to be able to choose between receiving private or public care.

Double cover is a stable data in the Catalan health system. It already existed when INSALUD managed public health and continues to exist. The number of insured may vary in time but the phenomenon is constant: an important part of the population, those who can afford it, prefer being able to choose between public or private healthcare.

Nowadays, one needs the other: if there were no private healthcare, the public system would collapse; if there was not a public system, the private sector would be incapable of providing the care it does at the price it does. The usual discourse is an ideological criticism of the other, the public system criticises the private and vice versa. I think it would be better for Catalan health as a whole to reach an agreement.

Post written by Lluís Bohígas (@bohigasl), economist.

Doble cobertura sanitaria

20 abr.
Lluís Bohígas

La doble cobertura sanitaria se produce cuando una persona que tiene derecho a la atención sanitaria pública dispone, además, de un seguro privado de salud que le permite recibir servicios sanitarios privados. Cualquier persona puede ir a los servicios sanitarios privados pagando de su bolsillo pero sólo se define como doble cobertura cuando se dispone específicamente de un seguro de salud privado. La población tiene derecho a la asistencia sanitaria pública porque ha cotizado a la seguridad social -o bien se encuentra en alguna de las numerosas causas en que se le reconoce el derecho- y esto cubre casi la totalidad de la población pero no toda; hay una parte que no tiene derecho a la atención pública y sólo dispone de cobertura privada si compra un seguro.

En los años 80 del siglo pasado los trabajadores autónomos no estaban cubiertos por la seguridad social y la mayoría tenían un seguro privado. En aquella época era muy popular en Cataluña la Quinta de Salut l’Aliança. El ministro de sanidad Ernest Lluch hizo obligatoria la asistencia sanitaria de la seguridad social para los trabajadores autónomos y, de repente, muchos asegurados de l’Aliança se encontraron con doble cobertura, algunos dejaron l’Aliança pero otros continuaron. La asistencia pública y la mayoría de las aseguradoras cubren sólo una parte básica de la atención dental. Si se quiere una cobertura dental más amplia se puede comprar un seguro específico. Este seguro no se considera doble cobertura porque no cubre una prestación que esté cubierta públicamente.

En el año 2014 la Generalitat contabilizó 2.032.911 personas con un seguro de salud en Cataluña pero no todos tienen doble cobertura. Los funcionarios del estado y sus familias pueden escoger ser atendidos por la comunidad autónoma o por una aseguradora privada y el 80%, 160.815, eligen atención privada, de modo que no tienen doble cobertura. La diferencia entre el total de asegurados y los funcionarios que han escogido la privada es de 1.872.096 personas; es decir, un 24,9% de la población tiene doble cobertura.

¿Por qué uno de cada cuatro catalanes, pese a tener derecho a la asistencia sanitaria pública, compra un seguro de salud?

Hay varias razones. Por un lado, el seguro privado da acceso a los centros sanitarios privados y los médicos en ejercicio libre, que a veces son médicos que trabajan por la mañana en un centro público y por la tarde en un centro privado. Por la tarde se elige el médico que no se ha podido elegir la mañana. Otra razón es el tiempo de espera. Los centros privados y los médicos en ejercicio libre tienen menos tiempo de espera que los centros públicos. Y otro argumento frecuente es que los médicos privados dedican más tiempo a cada enfermo y los centros privados disponen de una mejor atención hotelera.

Estas razones son las que se han dado habitualmente para justificar que una persona se gaste más de 700 € año de media en un seguro privado para recibir unos servicios a los que tiene derecho en la pública.

Pero hay otros argumentos, uno es considerar el seguro como un sueldo en especie y otro es la respuesta de la gente a los recortes en la sanidad pública. Algunas empresas dan a sus trabajadores un seguro privado como complemento del sueldo, en parte por razones fiscales, pero también como un incentivo a algunos trabajadores y directivos. El 31,6% de las personas aseguradas en Cataluña en el año 2014 les aseguró su empresa.

Durante el periodo 2009-2013, durante los recortes en la sanidad pública, los seguros de salud subieron en Cataluña y en toda España. Durante este período las compañías aseguradoras hicieron una fuerte subida de tarifas pero a pesar de esta subida y a pesar de una bajada en el poder adquisitivo de las familias, los seguros de salud no sólo no bajaron sino que se incrementaron.

Las personas que tienen doble cobertura son más mujeres que hombres, tienen entre 45 y 64 años, titulación universitaria y pertenecen a la clase social alta según la encuesta de salud de la Generalitat de Catalunya. Sin embargo, un 11% tiene más de 75 años, un 10% no tiene estudios o tiene estudios primarios y un 11,5% pertenecen a la clase social baja.

Las estadísticas de la Generalitat nos dicen qué servicios se pagan privadamente en el hospital. Así, por ejemplo, el 31% de los partos son privados y buena parte de la cirugía es privada: el 35% de la cirugía electiva y el 25.8% de la cirugía mayor ambulatoria. También son privadas el 26% de las altas de los hospitales y el 21% de las urgencias.

Algunos de estos servicios privados en el hospital son pagados directamente del bolsillo del usuario pero la mayor parte está financiada por las aseguradoras de salud. Las estadísticas sólo nos dan información de los servicios hospitalarios pero es probable que la parte privada sea aún más importante en las visitas a médicos y en otros servicios.

En alguna ocasión se ha propuesto dar incentivos fiscales a las personas que compren un seguro privado y renuncien a ser atendidos por los servicios públicos. El objetivo sería reducir las listas de espera en la pública. No creo que funcionara porque la mayoría de las personas que tienen doble cobertura no prescinden de los servicios públicos, sino que su objetivo es poder escoger recibir atención privada o pública.

La doble cobertura es un dato estable del sistema sanitario catalán, ya existía cuando el INSALUD gestionaba la sanidad pública y sigue existiendo ahora. El número de asegurados puede variar con el tiempo pero el fenómeno es constante: una parte importante de la población, que se lo puede pagar, prefiere tener la opción de poder escoger entre asistencia pública o privada.

Actualmente, una necesita de la otra: si no hubiera atención privada, la pública se colapsaría; si no hubiera pública, la privada sería incapaz de dar el servicio que da y hacerlo al precio que la ofrece. El discurso habitual es la crítica ideológica del otro, la pública critica la privada y viceversa. Creo que sería mejor para el conjunto de la sanidad catalana que se pusieran de acuerdo.

Post elaborado por Lluís Bohígas (@bohigasl), economista.

Doble cobertura sanitària

20 abr.
Lluís Bohígas

La doble cobertura sanitària es produeix quan una persona que té dret a l’atenció sanitària pública disposa, a més, d’una assegurança privada de salut que li permet rebre serveis sanitaris privats. Qualsevol persona pot anar als serveis sanitaris privats pagant de la seva butxaca però només es defineix com a doble cobertura quan es disposa específicament d’una assegurança de salut privada. La població té dret a l’assistència sanitària pública perquè ha cotitzat a la seguretat social -o bé es troba en alguna de les nombroses causes en què se li reconeix el dret- i això cobreix gairebé la totalitat de la població però no tota; hi ha una part que no té dret a l’atenció pública i només disposa de cobertura privada si compra una assegurança.

Als anys 80 del segle passat els treballadors autònoms no estaven coberts per la seguretat social i la majoria tenien una assegurança privada. En aquella època era molt popular a Catalunya la Quinta de Salut l’Aliança. El ministre de sanitat Ernest Lluch va fer obligatòria l’assistència sanitària de la seguretat social per als treballadors autònoms i, de cop, molts assegurats de l’Aliança es varen trobar amb doble cobertura, alguns van deixar l’Aliança però altres hi van continuar. L’assistència pública i la majoria de les asseguradores cobreixen només una part bàsica de l’atenció dental. Si es vol una cobertura dental més àmplia es pot comprar una assegurança específica. Aquesta assegurança no es considera doble cobertura perquè no cobreix una prestació que estigui coberta públicament.

L’any 2014 la Generalitat va comptabilitzar 2.032.911 persones amb una assegurança de salut a Catalunya però no tots tenen doble cobertura. Els funcionaris de l’estat i les seves famílies poden escollir ésser atesos per la comunitat autònoma o per una asseguradora privada i el 80%, 160.815, escullen atenció privada, per tant no tenen doble cobertura. La diferència  entre el total d’assegurats i els funcionaris que han escollit la privada són  1.872.096 persones; és a dir, un 24,9% de la població té doble cobertura.

Per què un de cada quatre catalans, tot i tenir dret a l’assistència sanitària pública, compra una assegurança de salut?

Hi ha diverses raons. Per una banda, l’assegurança privada dóna accés als centres sanitaris privats i als metges en exercici lliure, que a vegades són metges que treballen al matí a un centre públic i a la tarda a un centre privat. A la tarda s’escull el metge que no s’ha pogut escollir al matí. Una altra raó és el temps d’espera. Els centres privats i els metges en exercici lliure tenen menys temps d’espera que els centres públics. I un altre argument freqüent és que els metges privats dediquen més temps a cada malalt i els centres privats disposen d’una millor atenció hotelera.

Aquestes raons són les que s’han donat habitualment per justificar que una persona es gasti més de 700€ any de mitjana en una assegurança privada per rebre uns serveis als quals té dret a la pública.

Però hi ha altres arguments, un és considerar l’assegurança com un sou en espècie i un altre és la resposta de la gent a les retallades en la sanitat pública. Algunes empreses donen als seus treballadors una assegurança privada com a complement del sou, en part per raons fiscals, però també com un incentiu a alguns treballadors i als directius. El 31,6% de les persones assegurades a Catalunya l’any 2014 els ha assegurat la seva empresa.

Durant el període 2009-2013, mentre hi havia les retallades a la sanitat pública, les assegurances de salut van pujar a Catalunya i a tot Espanya. Durant aquest període les companyies asseguradores van fer una forta pujada de tarifes però malgrat aquesta pujada i malgrat una baixada en el poder adquisitiu de les famílies, les assegurances de salut no tant sols no van baixar sinó que es van incrementar.

Les persones que tenen doble cobertura són mes dones que homes, tenen entre 45 i 64 anys, titulació universitària i pertanyen a la classe social alta segons l’enquesta de salut de la Generalitat. Així i tot, un 11% té més de 75 anys, un 10% no té estudis o els té primaris i un 11,5% pertanyen a la classe social baixa.

Les estadístiques de la Generalitat ens diuen quins serveis es paguen privadament a l’hospital. Així, per exemple, el 31% dels parts són privats i bona part de la cirurgia és privada: el 35% de la cirurgia electiva i el 25.8% de la cirurgia major ambulatòria. També són privades el 26% de les altes dels hospitals i el 21% de les urgències.

Alguns d’aquests serveis privats a l’hospital són pagats directament de la butxaca de l’usuari però la major part està finançada per les asseguradores de salut. Les estadístiques només ens donen informació dels serveis hospitalaris però es probable que la part privada sigui encara més important en les visites a metges i altres serveis.

En alguna ocasió s’ha proposat donar incentius fiscals a les persones que comprin una assegurança privada i renunciïn a ser atesos pels serveis públics. L’objectiu seria reduir les llistes d’espera a la pública. No crec que funcionés perquè la majoria de les persones que tenen doble cobertura no prescindeixen dels serveis públics, sinó que el seu objectiu és poder escollir rebre atenció privada o pública.

La doble cobertura és una dada estable del sistema sanitari català, ja existia quan l’INSALUD gestionava la sanitat pública i segueix existint ara. El nombre d’assegurats pot variar amb el temps però el fenomen és constant: una part important de la població, que s’ho pot pagar, prefereix tenir l’opció de poder escollir entre assistència pública o privada.

Actualment, una necessita de l’altra: si no hi hagués atenció privada, la pública es col·lapsaria; si no hi hagués pública, la privada seria incapaç de donar el servei que dóna i fer-ho al preu que l’ofereix. El discurs habitual és la crítica ideològica de l’altre, la pública critica la privada i viceversa. Crec que seria millor per al conjunt de la sanitat catalana que es posessin d’acord.

Post elaborat per Lluís Bohígas (@bohigasl), economista.

An indicator for a more fairly funded primary care

7 abr.
Cristina Colls

The Catalan government has recently expressed its willingness to increase the importance ascribed to the socio-economic level of regions when calculating the budget for each primary care team.

This fact invites us to ask ourselves a question: why is it important to bear in mind the economic inequality in the funding of primary care teams?

The influence of socio-economic inequalities on the health of the population is a fact that has been widely studied since the 60s of last century and of which there is evidence both in the international and national context.

We know that people with a lower socio-economic status have more probability of dying before the age of 65 and that they show more physical and mental health problems during their lives. It is logical, therefore, to conclude that they need to make a more intensive use of health resources.

We also know that social inequality is a recipe for an unbalanced distribution of the population in a territory leading to an accumulation of the most serious social problems in specific municipalities or neighbourhoods that have a greater need for social and healthcare than other regions.

It is in this context that more needs to be done where there is greater necessity if equity in the allocation of resources is to be guaranteed. But where should more resources be provided?

The professionals of primary care teams are those closest to the citizen and therefore, have a comprehensive view of the health needs of the population in their territory.

In addition, the primary environment is the reference in prevention activities, in controlling chronic diseases and from which a large part of community activity is coordinated. For all these reasons, the provision for primary care teams must bear in mind the socio-economic conditions of the population they serve.

How can we find out what the socio-economic situation is of territories in which a primary care primary care team works? Many variables exist which give us indirect information (income, occupation, education, housing conditions, among others) but if we are looking for only one classification we need a unique index that synthesises all these aspects; it is what we call a deprivation index.

Deprivation indexes have been widely used as a tool in social policies because they allow an objective prioritisation to be established in small regions, ranging from a low to high socio-economic status. The concept of “deprivation” refers to unmet needs as a result of a lack of resources, not exclusively economic.

All indexes of deprivation are built by adding up the results of different socio-economic status indicators. The weight given to each indicator could be theoretical, that is, based on what a particular indicator is thought to contribute to the phenomenon of deprivation; or otherwise, the result of a multivariate statistical model.

To be able to classify the basic areas of health (reference territories of a primary care team) according to their socio-economic level, AQuAS has built an index called a composite socio-economic status indicator which synthesises seven indicators: population exempt from drug co-payment, population with incomes lower than 18,000€, population with incomes higher than 100,000€, population with manual jobs, population with insufficient educational attainment, premature deaths or potentially avoidable hospitalisations.

The statistical methodology used for calculating this indicator has been that of principal component analysis. The application of this methodology has allowed us to obtain a socio-economic status map of Catalonia.

The application of the composite socio-economic status indicator has been done within the framework of the redefinition of the model of allocation of resources for primary care and has enabled the identification of those primary care teams which will increase their budgets in coming years.

This new model of allocating resources for primary care is an experience in applying scientific evidence to political action.

Post written by Cristina Colls.

Un indicador para una financiación de la atención primaria más justo

7 abr.
Cristina Colls

Recientemente, el gobierno catalán ha comunicado su voluntad de incrementar el peso que se atribuye al nivel socioeconómico de los territorios en el momento de determinar el presupuesto de cada equipo de atención primaria.

Este hecho nos invita a plantearnos una pregunta: ¿por qué es importante tener en cuenta la desigualdad económica en la financiación de los equipos de atención primaria?

La influencia de las desigualdades socioeconómicas en la salud de la población es un hecho ampliamente estudiado desde los años 60 del siglo pasado y del cual hay evidencia tanto en el ámbito internacional como en el nacional.

Sabemos que las personas de menor nivel socioeconómico tienen más probabilidad de morir antes de los 65 años y que presentan más problemas de salud tanto físicos como mentales a lo largo de toda su vida. Por tanto, es lógico pensar que necesitan hacer un uso más intensivo de los recursos sanitarios.

También sabemos que la desigualdad social se traduce en una distribución desequilibrada de la población en el territorio, concentrando los problemas sociales más graves en determinados municipios o barrios con unas unas necesidades de atención sociales y sanitarias más elevadas que el resto de territorios.

Es en este contexto que si se quiere garantizar la equidad en la asignación de los recursos hay que poner más allí donde hay más necesidad. Entonces, ¿dónde hay que poner más recursos?

Los profesionales de los equipos de atención primaria son los más cercanos a la ciudadanía y, por tanto, tienen una visión global de las necesidades sanitarias de la población de su territorio.

Además, la primaria es el ámbito de referencia de las actividades preventivas, del control de las enfermedades crónicas y desde donde se coordina buena parte de la actividad comunitaria. Por todas estas razones es necesario que la dotación de los equipos de atención primaria tenga en cuenta las condiciones socioeconómicas de la población que atiende.

¿Cómo podemos saber cuál es la situación socioeconómica de los territorios donde trabaja cada equipo de atención primaria? Existen muchas variables que nos dan información indirecta (renta, empleo, educación, condiciones de la vivienda, entre otros) pero si queremos una clasificación única necesitamos un único índice que sintetice todos estos aspectos; es lo que llamamos un índice de privación.

Los índices de privación han sido ampliamente utilizados como herramienta para las políticas sociales porque permiten establecer una priorización objetiva de áreas territoriales pequeñas de menos a más nivel socioeconómico. El concepto “privación” hace referencia a las necesidades no satisfechas como consecuencia de la falta de recursos, no únicamente económicos.

Todos los índices de privación se construyen adicionando resultados de diferentes indicadores socioeconómicos. El peso que se atribuye a cada indicador puede ser teórico, es decir, basado en la contribución que se considera que ese indicador tiene sobre el fenómeno de la privación; o bien resultado de un modelo estadístico multivariante.

A fin de poder clasificar las áreas básicas de salud (territorios de referencia de un equipo de atención primaria) de acuerdo con su nivel socioeconómico, en AQuAS se ha construido un índice llamado indicador socioeconómico compuesto que sintetiza siete indicadores: población exenta de copago farmacéutico, población con rentas inferiores a 18.000 €, población con rentas superiores a 100.000 €, población con ocupaciones manuales, población con instrucción insuficiente, mortalidad prematura y hospitalizaciones potencialmente evitables.

La metodología estadística empleada para el cálculo de este indicador ha sido el análisis de componentes principales. La aplicación de esta metodología ha permitido obtener un mapa socioeconómico de Cataluña.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La aplicación del indicador socioeconómico compuesto se ha llevado a cabo en el marco de la redefinición del modelo de asignación de recursos a la atención primaria y ha permitido identificar cuáles son los equipos de atención primaria que incrementarán su dotación presupuestaria en los próximos años.

Este nuevo modelo de asignación de recursos a la atención primaria es una experiencia de aplicación de la evidencia científica a la acción política.

Entrada elaborada por Cristina Colls.

Un indicador per a un finançament de l’atenció primària més just

6 abr.
Cristina Colls

Recentment, el govern ha comunicat la seva voluntat d’incrementar el pes que s’atribueix al nivell socioeconòmic dels territoris a l’hora de determinar el pressupost de cada equip d’atenció primària.

Aquest fet ens convida a fer-nos una pregunta: per què és important tenir en compte la desigualtat econòmica en el finançament dels equips d’atenció primària?

La influència de les desigualtats socioeconòmiques en la salut de la població és un fet àmpliament estudiat des dels anys 60 del segle passat i del qual hi ha evidència tant en l’àmbit internacional com en el nacional.

Sabem que les persones de menor nivell socioeconòmic tenen més probabilitat de morir abans dels 65 anys i que presenten més problemes de salut tant físics com mentals al llarg de tota la seva vida. Per tant, és lògic pensar que necessiten fer un ús més intensiu dels recursos sanitaris.

També sabem que la desigualtat social es tradueix en una distribució desequilibrada de la població en el territori, concentrant els problemes socials més greus en determinats municipis o barris amb unes unes necessitats d’atenció socials i sanitàries més elevades que la resta de territoris.

És en aquest context que si es vol garantir l’equitat en l’assignació dels recursos cal posar més allà on hi ha més necessitat. Però on cal posar més recursos?

Els professionals dels equips d’atenció primària són els més propers a la ciutadania i, per tant, tenen una visió global de les necessitats sanitàries de la població del seu territori.

A més, la primària és l’àmbit de referència de les activitats preventives, del control de les malalties cròniques i des d’on es coordina bona part de l’activitat comunitària. Per totes aquestes raons és necessari que la dotació dels equips d’atenció primària tingui en compte les condicions socioeconòmiques de la població que atén.

Com podem saber quina es la situació socioeconòmica dels territoris on treballa cada equip d’atenció primària? Existeixen moltes variables que ens en donen informació indirecta (renda, ocupació, educació, condicions de l’habitatge, entre d’altres) però si volem una classificació única necessitem un únic índex que sintetitzi tots aquests aspectes; és el que anomenem un índex de privació.

Els índexs de privació han estat àmpliament utilitzats com a eina per a les polítiques socials perquè permeten establir una priorització objectiva d’àrees territorials petites de menys a més nivell socioeconòmic. El concepte “privació” fa referència a les necessitats no satisfetes com a conseqüència de la manca de recursos, no únicament econòmics.

Tots els índexs de privació es construeixen addicionant resultats de diferents indicadors socioeconòmics. El pes que s’atribueix a cada indicador pot ser teòric, és a dir, basat en la contribució que es considera que aquell indicador té sobre el fenomen de la privació; o bé resultat d’un model estadístic multivariant.

A fi de poder classificar les àrees bàsiques de salut (territoris de referència d’un equip d’atenció primària) d’acord amb el seu nivell socioeconòmic, l’AQuAS ha construït un índex anomenat indicador socioeconòmic compost que sintetitza set indicadors: població exempta de copagament farmacèutic, població amb rendes inferiors a 18.000€, població amb rendes superiors a 100.000€, població amb ocupacions manuals, població amb instrucció insuficient, mortalitat prematura i hospitalitzacions potencialment evitables.

La metodologia estadística emprada per al càlcul d’aquest indicador ha estat l’anàlisi de components principals. L’aplicació d’aquesta metodologia ha permès obtenir un mapa socioeconòmic de Catalunya.

 

L’aplicació de l’indicador socioeconòmic compost s’ha dut a terme en el marc de la redefinició del model d’assignació de recursos a l’atenció primària i ha permès identificar quins són els equips d’atenció primària que incrementaran la seva dotació pressupostària en els propers anys.

Aquest nou model d’assignació de recursos a l’atenció primària és una experiència d’aplicació de l’evidència científica a l’acció política.

Entrada elaborada per Cristina Colls.