Health data: Do we give citizens what they want?

24 nov.
central-de-resultats-qualitatiu
Dolores Ruiz-Muñoz, Anna García-Altés and Hortènsia Aguado

The right to receive advice with regards to the information available on the network is reflected in the Carta de drets i deures de la ciutadania en relació a la salut i l’atenció sanitària (Citizens Bill of Rights and Duties relating to health and healthcare), updated in 2015. In particular, it specifies that a person has the right to obtain accurate and reliable recommendations from health professionals in terms of the available health information on the network (web pages, applications, etc…).

It is a fact that, from different professional sectors, we are more and more frequently identifying citizens as a key group to take into consideration when communicating the outcomes of our work, including the health sector. The different actors involved in disseminating health information resulting from the Catalan health system activity are no exception. When we publish our data we do it more and more in a way that is not only aimed at informing health professionals on the one hand but also at being accountable to citizens as end users.

But have we really asked citizens what information they want to obtain from us?

From the Results Centre of the Catalan Health System Observatory we publish a series of reports annually with quantitative indicators that aim to measure, assess and disseminate the results obtained in the different areas of the public health system. Up to the present, to disseminate this information beyond the comfort zone of the health sector, we have published a series of infographics with the information that we have considered to be most relevant for citizens, making the effort to create a user friendly format.

infografia-atencio-primaria

 

During the first semester of 2016, we spent time reflecting on our labour and we realised that we did not in fact know whether what we were publishing for citizens really reached or interested them. We did not even know what it was that citizens wanted to receive from us. To answer these questions we carried out a qualitative study of Catalan citizens to find out what their needs for health information were, but not limiting ourselves to that produced by the Results Centre.

We created three discussion groups and invited citizens randomly selected from Registre Central d’Assegurats del CatSalut (CatSalut’s Central Registry of the Insured) to freely express what they felt their necessities for health information were. What we discovered was that the population is not interested in receiving health information in a general or systematic way but rather only wants health information when they have a specific personal need and which is directly related to what is affecting them at a given time. They are not interested, therefore, in receiving health information about the population as a whole nor of how the health system works. They state that this information is necessary but feel it is health professionals who need to have it and know how to manage it. In this way, they place their trust in the health system by dissociating themselves from this type of information.

Furthermore, they consider it of interest that the information be made available on the networks but state that, whether they actively search for it on the internet or not, what they need is to be able to contrast the information at a later stage with their primary care physician or specialist, and that it be this professional who discerns what the best information available is for each occasion. What is more, they clearly identify this professional as being the person who needs to know the health information produced systematically by the Catalan health system.

We presented the results of this study at a recent congress, to be exact, the XXXIV Congress of the Spanish Society for the Quality of Healthcare and the XXI Congress of the Andalusian Society for the Quality of Healthcare, generating a very interesting posterior debate regarding these results. One of the attendees at the congress stated their concern for the fact that citizens were not interested in receiving general health information. The debate centred on how we could educate the population into showing an interest in this information and on how to make it reach them. We believe that the key underlying question here is whether this need be done at all.

The public at large have an overwhelming amount of information at their disposal on an infinite number of different subjects on a daily basis. It seems clear that when a person has a specific need regarding their state of health they consult a professional in whom they trust. It is obvious that to us, as healthcare professionals, we will always feel that the information we produce is of such interest as to make others want to know about it, but it is also probable that our enthusiasm makes us biased when interpreting reality. We should perhaps ask ourselves whether we need to make the effort to provide the public with information they say they do not need nor interests them, and whether we are prepared to accept their decision and respect it.

Post written by Dolores Ruiz-Muñoz, Anna García-Altés and Hortènsia Aguado.

Datos de salud: ¿Ofrecemos a la ciudadanía lo que quiere?

24 nov.

central-de-resultats-qualitatiuEn la Carta de derechos y deberes de la ciudadanía en relación con la salud y la atención sanitaria, actualizada en 2015, se recoge el derecho a recibir asesoramiento relativo a la información disponible en la red y, en concreto, se especifica que la persona tiene derecho a obtener recomendaciones veraces y fiables por parte de los profesionales sanitarios en relación con la información sanitaria disponible en la red (páginas web, aplicaciones, etc.).

Cada vez más, desde los diferentes sectores profesionales, identificamos a la ciudadanía como un grupo clave que hay que tener en cuenta a la hora de hacer llegar el resultado final de nuestro trabajo, incluido el sector sanitario. Los servicios implicados en dar a conocer la información sanitaria que se desprende del sistema sanitario catalán no somos una excepción y cuando publicamos nuestros datos lo hacemos, cada vez más, con la idea de no solo informar a los profesionales sanitarios, sino también rendir cuentas a la ciudadanía en última instancia.

Pero, ¿realmente hemos preguntado a la ciudadanía qué información quiere recibir de nosotros?

Desde la Central de Resultados del Observatorio del Sistema de Salud de Cataluña publicamos anualmente una serie de informes con indicadores cuantitativos que pretenden medir, evaluar y difundir los resultados alcanzados en los diferentes ámbitos del sistema sanitario público. Hasta ahora, para difundir esta información más allá del territorio de confort que nos supone el sector sanitario, hemos publicado una serie de infografías con la información que hemos considerado que sería más relevante para la ciudadanía, esforzándonos para que el formato fuera amigable.

infografia-atencio-primaria

Durante el primer semestre de 2016 hicimos un ejercicio de reflexión y nos dimos cuenta de que realmente no sabíamos si lo que publicábamos para la ciudadanía realmente les llegaba y les interesaba, y ni siquiera sabíamos qué era lo que la ciudadanía quería recibir de nosotros. Para contestar a estas preguntas hemos llevado a cabo un estudio cualitativo para conocer las necesidades de información sanitaria de la ciudadanía en Cataluña, sin restringirnos a los productos de la Central de Resultados.

Hemos hecho 3 grupos de discusión donde hemos invitado a ciudadanos elegidos al azar del Registro Central de Asegurados del CatSalut y donde ellos han podido expresar libremente qué necesidades de información sanitaria tienen. El resultado que hemos obtenido es que a la ciudadanía no le interesa recibir información sanitaria de forma general y sistemática, solo le interesa la información sanitaria cuando tiene una necesidad personal clara y esta está directamente relacionada con lo que a la persona le esté sucediendo en ese momento concreto. No le interesa, por tanto, recibir información de salud poblacional o del funcionamiento del sistema sanitario. Manifiesta que esta información es necesaria pero entiende que son los profesionales sanitarios los que la deben conocer y saber gestionar, confiando en el sistema sanitario y desvinculándose de este tipo de información.

Consideran, además, que es interesante que la información esté accesible en las redes pero manifiestan que, busquen o no activamente en Internet, lo que necesitan es que esta información la puedan contrastar después con su médico de atención primaria o especialista y que sea este profesional quien identifique la mejor información disponible en cada momento. Es más, reconocen claramente que es este profesional quien debe conocer la información sanitaria que el sistema sanitario catalán produce sistemáticamente.

Hemos presentado recientemente los resultados de este estudio en un congreso, concretamente en el XXXIV Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial y XXI Congreso de la Sociedad Andaluza de Calidad Asistencial, generando un debate posterior muy interesante en torno a sus resultados. Una de las personas presentes en el congreso manifestaba su preocupación por el hecho de que la ciudadanía no estuviera interesada en recibir información general de salud. El debate se centraba en cómo podíamos educar a la población para que esta información le interesara y le llegara. Creemos que la cuestión realmente importante detrás de todo esto es si hay que hacerlo.

La ciudadanía tiene al alcance una cantidad de información desbordante sobre un número infinito de temas diferentes cada día. Parece claro que cuando una persona tiene una necesidad concreta sobre su estado de salud consulta a un profesional en quien confía. Es evidente que a nosotros, como profesionales sanitarios, siempre nos parecerá que la información que producimos es lo suficientemente interesante para que los demás la quieran conocer pero también es probable que nuestro entusiasmo nos sesgue a la hora de interpretar la realidad. Tal vez deberíamos preguntarnos si tenemos que esforzarnos para facilitar a la ciudadanía información que dice que no necesita y que no le interesa, y si estamos preparados para aceptar su decisión y respetarla.

Entrada elaborada por Dolores Ruiz-Muñoz, Anna García-Altés (@annagaal) y Hortènsia Aguado.

Dades de salut: oferim a la ciutadania el que vol?

24 nov.
central-de-resultats-qualitatiu
Dolores Ruiz-Muñoz, Anna García-Altés i Hortènsia Aguado

A la Carta de drets i deures de la ciutadania en relació a la salut i l’atenció sanitària, actualitzada l’any 2015, es recull el dret a rebre assessorament relatiu a la informació disponible a la xarxa i, en concret, s’especifica que la persona té dret a obtenir recomanacions veraces i fiables per part dels professionals sanitaris en relació amb la informació sanitària disponible a la xarxa (pàgines web, aplicacions, etc.).

Cada vegada més, des dels diferents sectors professionals, identifiquem a la ciutadania com un grup clau que cal tenir en compte a l’hora de fer arribar el resultat final de la nostra feina, inclòs el sector sanitari. Els serveis implicats en donar a conèixer la informació sanitària que es desprèn del sistema sanitari català no som una excepció i quan publiquem les nostres dades ho fem, cada vegada més, amb la idea de no només informar als professionals sanitaris, sinó també de retre comptes a la ciutadania en última instància.

Però,  realment li hem preguntat mai a la ciutadania quina informació vol rebre de nosaltres?

Des de la Central de Resultats de l’Observatori del Sistema de Salut de Catalunya publiquem anualment una sèrie d’informes amb indicadors quantitatius que pretenen mesurar, avaluar i difondre els resultats assolits en els diferents àmbits del sistema sanitari públic. Fins ara, per difondre aquesta informació més enllà del territori de confort que ens suposa el sector sanitari, hem publicat una sèrie d’infografies amb la informació que hem considerat que seria més rellevant per a la ciutadania fent un esforç perquè el format fos amigable.

infografia-atencio-primaria

 

Durant el primer semestre del 2016 vam fer un exercici de reflexió i ens vam adonar que realment no sabíem si el que publicàvem per a la ciutadania realment els arribava i els interessava, i ni tan sols sabíem què era el que la ciutadania volia rebre de nosaltres. Per contestar aquestes preguntes hem dut a terme un estudi qualitatiu per conèixer les necessitats d’informació sanitària de la ciutadania a Catalunya, sense restringir-nos als productes de la Central de Resultats.

Hem fet 3 grups de discussió on hem convidat ciutadans triats a l’atzar del Registre Central d’Assegurats del CatSalut i on ells han pogut expressar lliurement quines necessitats d’informació sanitària tenen. El resultat que hem obtingut és que a la ciutadania no els interessa rebre informació sanitària de manera general i sistemàtica, només els interessa la informació sanitària quan tenen una necessitat personal clara i aquesta està directament relacionada a allò que a la persona li estigui succeint en aquell moment concret. No els interessa, per tant, rebre informació de salut poblacional o del funcionament del sistema sanitari. Manifesten que aquesta informació és necessària però entenen que són els professionals sanitaris els que l’han de conèixer i saber gestionar-la, confiant en el sistema sanitari i desvinculant-se d’aquest tipus d’informació.

Consideren, a més, que és interessant que la informació estigui accessible a les xarxes però manifesten que, busquin o no activament a Internet, el que necessiten és que aquesta informació la puguin contrastar després amb el seu metge d’atenció primària o especialista i que sigui aquest professional qui destriï la millor informació disponible en cada moment. Encara més, identifiquen clarament que és aquest professional qui ha de conèixer la informació sanitària que sistemàticament el sistema sanitari català produeix.

Els resultats d’aquest estudi els hem presentat recentment en un congrés, concretament al XXXIV Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial i XXI Congreso de la Sociedad Andaluza de Calidad Asistencial, generant un debat posterior molt interessant entorn als seus resultats. Una de les persones presents en el congrés manifestava la seva preocupació pel fet que la ciutadania no estigués interessada en rebre informació general de salut. El debat es centrava en com podíem educar la població per a què aquesta informació els interessés i els arribés. Creiem que la qüestió realment important darrera de tot això és si cal fer-ho.

La ciutadania té a l’abast una quantitat d’informació desbordant sobre un número infinit de temes diferents cada dia. Sembla clar que quan una persona té una necessitat concreta sobre el seu estat de salut consulta un professional en qui confia. És evident que a nosaltres, com a professionals sanitaris, sempre ens semblarà que la informació que produïm és prou interessant perquè els altres la vulguin conèixer però també és probable que el nostre entusiasme ens esbiaixi a l’hora d’interpretar la realitat. Tal vegada hauríem de preguntar-nos si hem de fer esforços per fer arribar a la ciutadania informació que diu que no necessita i que no li interessa, i si estem preparats per acceptar la seva decisió i respectar-la.

Entrada elaborada per Dolores Ruiz-Muñoz, Anna García-Altés (@annagaal) i Hortènsia Aguado.

Atlas of Variations in Medical Practice in the National Health System

17 nov.

atlas-vpmOver the last decade, an increase of international initiatives aimed at analysing the variability in practice or the variability in the performance of health systems in a more or less systematic way has been confirmed. The most significant experiences have been carried out in contexts having a deep-rooted culture in assessment and in systems in which the choice of insurers and the competition among providers are one of their most characteristic features. (This table shows some of these experiences). The calling of these initiatives has been, and is, to facilitate public debate on the importance and impact of unjustified variability in healthcare. However, it has been in the last few years, a time spurred on by the economic crisis, that the term value for money has gained greatest significance. It is in this same period that the representation of variations in practice has acquired new interest and its usage has begun to guide decisions on financing or disinvestment among other things.

In Spain, the Atlas of Variations in Medical Practice in the National Health System, also known as Atlas VPM, is a pioneering initiative in Europe which was developed somewhere between research in healthcare services (1) and the support given to public decisions. For the last fifteen years, Atlas VPM has been systematically analysing the performance of the 17 health systems that make up the Spanish Healthcare System. The variations in diverse surgical procedures have in this way come under scrutiny as have those in oncology and orthopaedics, in the variability of hospitalisations in risk populations (chronic patients or mental health patients), in the variation in the treatment of certain pathologies such as coronary heart disease or cerebrovascular ischaemic disease, or in hospital care received by population subgroups such as children or the aged.

Atlas of variations of procedures of questionable value

The “Atlas of unjustified variations in procedures of questionable value”  is the latest Atlas of the series and provides a local context for the aforementioned value for money. This project was created in 2013 as a combined initiative between the Atlas VPM and the National Network of Health Technology Assessment Agencies, with the goal of supporting a national strategy aimed at reducing the use of questionable value procedures by encouraging the use of better alternatives or by redirecting resources to other more cost-effective activities.

Ideally, this Atlas establishes an empirical and dynamic performance target by using real terms of comparison obtained in similar health environments and by highlighting margins for improvement for each provider as well as making learning among peers possible when designing strategies for corrective adjustments.

***

After almost fifteen years since the project was launched, ten Atlases have been generated (in different formats) as well as innumerable thematic and methodological articles. Nevertheless, the impact of these research efforts goes beyond merely having created an awareness of the existence of a serious problem difficult to resolve; 1) the provision of services in Spain does not seem to follow a pattern related to the health needs of the population so that the access to effective healthcare and insurance seems to depend on one’s place of residence; 2) the marginal cost incurred when providing services often exceeds the marginal benefits of these; 3) the place where a service is provided is decisive in the health results a patient obtains as well as in the associated cost.

On the contrary, the Atlas VPM has also fostered the translation of these results into the arena of healthcare policies. We congratulate ourselves that AQuAS, with whom we have maintained a close collaboration over the years, is leading the creation of an Atlas for Catalonia. This is the first initiative that has, within the context of the National Health System in Spain, institutionalised the study of unjustified variability in healthcare.

(1) Atlas VPM originated and gained momentum within the much missed Network of Research in Results and Healthcare Services (RED IRYSS), coordinated at the time by AATRM under the guidance of Salvador Peiró finding inspiration in an epistemological and methodological approach known as The Dartmouth Atlas of Healthcare Quality.

Post written by Enrique Bernal-Delgado and Sandra García-Armesto for the Atlas VPM group. Unidad de Investigación en Servicios y Políticas de Salud. Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud.

If this subject is of interest to you, a related event, Jornada de presentació dels Atles de variacions de la pràctica clínica del SISCAT, will take place in Barcelona next Monday 21 November. The aim of this event is to present publicly SISCAT’s Atlas  of variations in medical practice and to promote its value for professionals as a tool in the management and assessment of the healthcare system.

Atlas de Variaciones de Práctica Médica en el Sistema Nacional de Salud

17 nov.

atlas-vpmDesde hace una década se constata el crecimiento de experiencias internacionales cuyo objetivo es analizar, de forma más o menos sistemática, la variabilidad en la práctica o la variabilidad en el desempeño de los sistemas sanitarios. Las experiencias más significativas se han desarrollado en contextos con profunda cultura evaluativa y en sistemas en los que la elección de aseguradores y competencia entre proveedores constituye una de sus características fundamentales. (En la esta tabla se presentan algunas de dichas experiencias). La vocación de estas iniciativas ha sido y es facilitar el debate público sobre el significado y el impacto de la variabilidad injustificada en los cuidados sanitarios.  Sin embargo, en los últimos años en los que, impelidos por la crisis, el término value for money ha adquirido mayor significación, la representación de las variaciones en la práctica ha recobrado interés y su utilización empieza a orientar, por ejemplo, decisiones sobre financiación o desinversión.

En España, el Atlas de Variaciones de Práctica Médica en el Sistema Nacional de Salud, también conocido como Atlas VPM, es una iniciativa pionera en Europa que se desarrolló a caballo entre la investigación en servicios sanitarios(1)  y el soporte a las decisión públicas. Atlas VPM lleva tres lustros analizando sistemáticamente el desempeño de los 17 sistemas sanitarios que componen el Sistema de Salud español. Así, han sido objeto de análisis las variaciones en diversos procedimientos quirúrgicos como los oncológicos o los ortopédicos, la variabilidad en las hospitalizaciones en poblaciones de riesgo (enfermos crónicos o enfermos de salud mental), la variación en el manejo de ciertas patologías como la enfermedad coronaria o la enfermedad cerebrovascular isquémica, o la atención hospitalaria recibida por subgrupos poblacionales como los niños o las personas mayores.

Atlas de variaciones en procedimientos de dudoso valor

El “Atlas de variaciones injustificadas en procedimientos de dudoso valor” es el último Atlas de la serie y aporta un lectura local del anteriormente mencionado value for money. Este proyecto nació en 2013 como una iniciativa conjunta entre Atlas VPM y la Red Nacional de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, con el propósito de apoyar una estrategia nacional encaminada a reducir la utilización de procedimientos de dudoso valor, fomentando el uso de las alternativas superiores o la reasignación de recursos a otras actividades más coste-efectivas.

Idealmente, este Atlas fija un objetivo de desempeño empírico y dinámico, mediante el uso de términos de comparación reales obtenidos en entornos sanitarios equivalentes, señalando los márgenes de mejora para cada proveedor, y posibilitando el aprendizaje entre pares a la hora de diseñar estrategias de corrección.

***

Después de casi 15 años desde la puesta en marcha del proyecto se han generado 10 Atlas (con formatos diferentes) e innumerables artículos temáticos y metodológicos. Sin embargo, el impacto de este esfuerzo investigador va más allá de haber creado conciencia sobre la existencia de un grave problema de difícil solución; a saber, 1) la prestación de servicios, en España, no parece seguir un patrón relacionado con las necesidades de salud de la población de forma que el acceso a cuidados efectivos y seguros parece depender del lugar de residencia; 2) el coste marginal incurrido por prestar servicios, supera frecuentemente el beneficio marginal de los mismos; y, 3) el lugar de prestación del servicio es determinante en los resultados sanitarios que obtiene el paciente,  y en el coste asociado.

Al contrario, Atlas VPM ha propiciado, además, la traslación de estos resultados a la arena de las políticas sanitarias. Nos felicitamos de que AQUAS, con la que hemos mantenido una estrecha colaboración a lo largo de los años, esté liderando una Atlas para Catalunya, siendo esta la primera iniciativa que, en el contexto del Sistema Nacional de Salud en España, institucionaliza el estudio de la variabilidad injustificada de los cuidados de salud.

(1) Atlas VPM nació y tomó impulso dentro de la añorada Red de Investigación en Resultados y Servicios de Salud (RED IRYSS) coordinada por la (entonces) AATRM y de la mano de Salvador Peiró, inspirándose en la aproximación epistemológica y metodológica del conocido como The Dartmouth Atlas of Healthcare Quality.

Entrada elaborada por Enrique Bernal Delgado y Sandra García Armesto por el grupo Atlas VPM. Unidad de Investigación en Servicios y Políticas de Salud. Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud.

Si os interesa este tema, el próximo lunes 21 de noviembre tendrá lugar en Barcelona la Jornada de presentación de los Atlas de variaciaciones en la práctica clínica del SISCAT. El objetivo de esta jornada es dar a conocer el proyecto Atlas de variaciones y promover su valor para los profesionales como herramienta para la gestión y la evaluación del sistema sanitario.

Atles de Variacions de Pràctica Mèdica en el Sistema Nacional de Salut

17 nov.

atlas-vpmDes de fa una dècada es constata el creixement d’experiències internacionals amb l’objectiu d’analitzar, d’una manera més o menys sistemàtica, la variabilitat en la pràctica o la variació en els resultats dels sistemes sanitaris. Les experiències més significatives s’han desenvolupat en contextos amb una profunda cultura avaluativa i en sistemes en què l’elecció d’asseguradors i competència entre proveïdors en constitueix una de les característiques fonamentals. (En aquesta taula es presenten algunes d’aquestes experiències). La vocació d’aquestes iniciatives ha estat i és facilitar el debat públic sobre el significat i l’impacte de la variabilitat injustificada en les cures sanitàries. No obstant això, en els últims anys en què, empesos per la crisi, el terme value for money ha adquirit una major significació, la representació de les variacions en la pràctica ha recobrat interès i la seva utilització comença a orientar, per exemple, decisions sobre finançament o desinversió.

A Espanya, l’Atlas de Variaciones de Práctica Médica en el Sistema Nacional de Salud, també conegut com a Atlas VPM, és una iniciativa pionera a Europa que es va desenvolupar a cavall entre la recerca en serveis sanitaris(1) i el suport a les decisions públiques. Atlas VPM fa tres lustres que analitza sistemàticament l’acompliment dels 17 sistemes sanitaris que componen el Sistema de Salut espanyol. Així, han estat objecte d’anàlisi les variacions en diversos procediments quirúrgics com els oncològics o els ortopèdics, la variabilitat en les hospitalitzacions en poblacions de risc (malalts crònics o malalts de salut mental), la variació en el maneig de certes patologies com la malaltia coronària o la malaltia cerebrovascular isquèmica, o l’atenció hospitalària rebuda per subgrups poblacionals com els nens o la gent gran.

Atles de variacions en procediments de dubtós valor

L’“Atles de variacions injustificades en procediments de dubtós valor” és l’últim atles de la sèrie i aporta una lectura local de l’anteriorment esmentat value for money.  Aquest projecte va néixer el 2013 com una iniciativa conjunta entre Atlas VPM i la Xarxa Nacional d’Agències d’Avaluació de Tecnologies Sanitàries, amb el propòsit de donar suport a una estratègia nacional encaminada a reduir la utilització de procediments de dubtós valor, fomentant l’ús de les alternatives superiors o la reassignació de recursos a altres activitats més cost-efectives.

Idealment, aquest atles fixa un objectiu d’acompliment empíric i dinàmic, mitjançant l’ús de termes de comparació reals obtinguts en entorns sanitaris equivalents, assenyalant els marges de millora per a cada proveïdor, i possibilitant l’aprenentatge entre iguals a l’hora de dissenyar estratègies de correcció.

***

Després de gairebé 15 anys des de la posada en marxa del projecte s’han generat 10 atles (amb formats diferents) i innombrables articles temàtics i metodològics. No obstant això, l’impacte d’aquest esforç investigador va més enllà d’haver creat consciència sobre l’existència d’un greu problema de difícil solució; és a dir, 1) la prestació de serveis, a Espanya, no sembla seguir un patró relacionat amb les necessitats de salut de la població, de manera que l’accés a cures efectives i segures sembla dependre del lloc de residència; 2) el cost marginal incorregut per prestar serveis supera sovint el seu benefici marginal; i, 3) el lloc de prestació del servei és determinant en els resultats sanitaris que obté el pacient, i en el cost associat.

Al contrari, Atlas VPM ha propiciat, a més, la translació d’aquests resultats a l’arena de les polítiques sanitàries. Ens felicitem que AQuAS, amb la qual hem mantingut una estreta col·laboració al llarg dels anys, estigui liderant un atles per a Catalunya, i és aquesta la primera iniciativa que, en el context del Sistema Nacional de Salut a Espanya, institucionalitza l’estudi de la variabilitat injustificada de les cures de salut.

(1) Atlas VPM va néixer i va agafar impuls dins de l’enyorada Xarxa d’Investigació en Resultats i Serveis de Salut (XARXA IRYSS) coordinada per la (aleshores) AATRM i de la mà de Salvador Peiró, inspirant-se en l’aproximació epistemològica i metodològica del conegut com a The Dartmouth Atlas of Healthcare Quality.

Entrada elaborada per Enrique Bernal Delgado i Sandra García Armesto pel grup Atlas VPM. Unidad de Investigación en Servicios y Políticas de Salud. Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud.

Si us interessa aquest tema, el proper dilluns 21 de novembre tindrà lloc a Barcelona la Jornada de presentació dels Atles de variacions de la pràctica clínica del SISCAT. L’objectiu d’aquesta jornada és donar a conèixer el projecte Atles de variacions i promoure el seu valor per als professionals com a eina per a la gestió i l’avaluació del sistema sanitari.

Indicators for assessing care for chronicity

10 nov.

In a previous post we discussed the advantages of using indicators in the assessment of health services. At AQuAS we have been applying indicators to assess different care processes and areas, with care for patients suffering from chronic conditions being one of the principal areas of interest in terms of new care models and programs assessment. Interventions in the field of care for chronicity are extremely complex given that by their very nature, they tend to involve multiple actors and many different levels of care concurrently, as well as different elements utilising therapeutic instruments and technology with very variable intensity. Moreover, their effectiveness is often linked to contextual factors, making it difficult to attribute an outcome to a particular component of the program. So, given this level of complexity, the question remains, why should we be using indicators in this area? The answer is that these indicators may provide us with several benefits compared to other assessment approaches, such as:

  • Incorporating professional opinion and consensus
  • The possibility of including structural and procedural indicators allows us to obtain an understanding of the environment and the reality in which the initiative is being implemented
  • Providing a type of assessment that is more accessible and understandable for professionals
  • Greater simplicity and speed in evaluation and obtaining results
  • Possibility of defining standards
  • Allowing comparisons to be established and objectifying trends
  • Identifying successful characteristics and factors that can define which models are most effective, for which groups of chronic patients, in what context and at what cost

The first project in which AQuAS began using quality of care indicators for assessing chronicity got underway in 2012 with the commission by the Program for Prevention and Care for Chronicity (PPAC) to define a set of indicators to assess the quality of integrated care programs for chronicity within the health sector, where an ‘integrated program’ is understood as those programs involving the coordinated participation of different levels of care. Following the methodology described in the previous post (review of literature, establishing a theoretical framework and expert opinions) a total of 18 indicators were obtained, mainly from intermediate and final results, which experts considered relevant and feasible for assess these types of programs and which are currently being implemented (see table 1 and web).

Table 1: Indicators assessed as relevant and feasible for evaluating integrated care programs for chronicity

indicadors-2-en-1

From this experience, AQuAS developed a proposal for indicators, published recently to, assess chronic care as part of the strategy for tackling chronicity within the National Health System. As a result of this work, a set of indicators considered to be crucial for evaluation emerged, which included several previously prioritized indicators which are repeated such as polymedication, avoidable readmissions and hospitalisations, but which incorporates new factors which are more closely associated with the patients’ experience, such as the assessment of the patients’ and carers’ quality of life, or patients’ lifestyles (see Table 2).

Table 2: Proposal for prioritized indicators for promoting more uniform measurement of the entire National Health System for evaluating of chronicity care strategies

indicadors-2-en-2

Later, from 2014 onwards, the Catalan Institute of Healthcare and Social Services (ICASS – Dpt. Social Welfare and Family) and the PPAC (Health Dept.), commissioned extensive work to be carried out in evaluating collaborative social and health care models in Catalonia. These models not only consider the different levels of care in the health system but also include social services, a crucial aspect in caring for patients in this category. The objectives of the project were to outline the organization and operations of these collaborative experiences, identify barriers and facilitators, propose a conceptual framework for assessment and define a set of well-founded indicators based on feedback from participants and the expertise acquired from previous assessment studies. The proposed indicators continue to take into account traditional indicators while consolidating assessment that includes the views of those involved, not just the patient, but also the caregivers and professionals, and placing special emphasis on the evaluation of the coordinated actions of healthcare and social services, for example considering the avoidance of duplicate processes or carrying out joint social and healthcare initiatives.

We must also highlight in this line of work the efforts undertaken by the ITES FORUM (Forum of innovation, transformation and excellence in health and social services) to define a joint health and social services evaluation framework with a proposal of indicators (line L6) and in which AQuAS is also involved jointly with professionals from different fields. The Forum is a tool to facilitate the necessary conceptual debate required for transforming existing social services and healthcare in favour of a new model of integrated care.

Finally, and to continue discussing the area of assessing the integration of health and social services, since 2015 AQuAS has been involved in the Horizon2020 SUSTAIN (Sustainable tailored integrated care for older people in Europe) project. This European project aims to compare, assess and implement strategies to improve integrated care experiences aimed at non-institutionalized elderly individuals, in other words, those living in their own homes. The project has an additional goal, which is to seek to ensure that the best integrated care initiatives in this area are applicable and adaptable to other European health systems and regions. The project involves seven European countries working simultaneously on the basis of the definition and implementation of a set of indicators pending definition, tailored to this type of population and integrative approach.

Indicators, therefore, are useful tools for assessing an area as large and as complex as chronicity and they can be applied from a broader or narrower perspective, in other words, taking into account not only the different levels of care in the health system, but also including social services. The results obtained from the implementation of these indicators will provide professionals with objective criteria regarding the quality of their interventions, by facilitating the identification of the strengths of chronic care programs, as well as areas with scope for improvement.

Post written by Noemí Robles, Laia Domingo i Mireia Espallargues. Àrea d’Avaluació, AQuAS.

Indicadores para la evaluación de la atención a la cronicidad

10 nov.

En un post anterior comentábamos las ventajas de utilizar indicadores en la evaluación de los servicios  sanitarios. Desde el AQuAS llevamos tiempo aplicando el uso de indicadores para evaluar diferentes procesos y ámbitos asistenciales, siendo la evaluación de nuevos modelos y programas de atención a los pacientes crónicos una de las principales áreas de interés. Las intervenciones en el campo de la atención a la cronicidad son extremadamente complejas ya que se caracterizan por la concurrencia de múltiples factores y niveles asistenciales y por diversos componentes con una intensidad muy variable en el uso de instrumentos terapéuticos y tecnológicos. Además, su efectividad está a menudo vinculada a aspectos contextuales, lo cual dificulta atribuir el efecto a un componente particular del programa. Por todo ello, y  teniendo en cuenta este nivel de complejidad, habría que preguntarse: ¿qué sentido tiene el uso de indicadores en este caso? La respuesta es que estos indicadores nos pueden aportar una serie de ventajas respecto de otras aproximaciones evaluativas como son:

  • Incorporar la opinión y el consenso de los profesionales
  • Posibilidad de incluir indicadores de estructura y proceso que permiten obtener un conocimiento del entorno y la realidad en la que se está llevando a cabo la iniciativa
  • Facilitar un  modo de evaluación más accesible y comprensible para los profesionales
  • Más simplicidad y rapidez en la evaluación y la obtención de resultados
  • Posibilidad de definir estándares
  • Permiten establecer comparaciones y objetivar tendencias
  • Identificar esas características o factores de éxito que nos puedan definir qué modelos son más efectivos, para qué grupos de pacientes crónicos, en qué contexto y a qué coste

El primer proyecto en que el AQuAS empezó a utilizar indicadores de calidad asistencial para la evaluación de la cronicidad se inició en 2012, con el encargo del Programa de Prevenció i Atenció a la Cronicitat (PPAC) de definir un conjunto de indicadores que permitiera evaluar la calidad de los programas integrados de atención a la cronicidad del ámbito sanitario, concibiendo como integrados aquellos programas en los que participan de forma coordinada distintos niveles asistenciales. Siguiendo la metodología descrita en el post anterior (revisión bibliográfica, establecimiento de un marco teórico  y opinión de los expertos) se obtuvieron un total de 18 indicadores, principalmente de resultados intermedios y finales, que los expertos consideraron relevantes y factibles para evaluar este tipo de programas y que actualmente están en fase de implementación (ver tabla 1 y link a web).

Tabla 1: Indicadores valorados como relevantes y factibles para la evaluación de los programas integrados de atención a la cronicidad

indicadors-2-paint-cast-1

A partir de esta experiencia, el AQuAS ha desarrollado una propuesta de indicadores para evaluar la atención a la cronicidad en el marco de la estrategia para el abordaje de la cronicidad del Sistema Nacional de Salud, publicado recientemente.  De este estudio surgieron un conjunto de indicadores considerados clave para la evaluación, entre los que se repetían algunos anteriormente priorizados como la polimedicación, los reingresos y las hospitalizaciones evitables, aunque también se incorporaron nuevos indicadores más relacionados con la vivencia de los pacientes, como la valoración de la calidad de vida de los pacientes y los cuidadores, o de los estilos de vida de los pacientes (ver Tabla 2).

Tabla 2: Propuesta de indicadores priorizados para la promoción de la medición de forma homogénea al conjunto del Sistema Nacional de Salud para la evaluación de las estrategias de atención a la cronicidad

indicadors-2-paint-sp-2
Posteriormente, a partir de 2014 y por encargo del Institut Català d’Assistència i Serveis Socials (ICASS – Dpt. Benestar Social i Família) y del PPAC (Dept.  Salut), se ha trabajado extensamente en la evaluación de modelos colaborativos de atención social y sanitaria en Cataluña. Estos modelos no solo toman en consideración los distintos niveles salariales del sistema sanitario sino que suman los servicios sociales, pieza clave en la asistencia a este tipo de enfermos. Los objetivos del proyecto eran describir la organización y el funcionamiento de estas experiencias colaborativas, identificar barreras y facilitadores, proponer un marco conceptual de evaluación y definir un conjunto de indicadores válidos en este contexto a partir de los discursos de los participantes y la experiencia en estudios previos de evaluación. Los indicadores propuestos siguen teniendo en cuenta los indicadores clásicos pero se consolida la evaluación que incluye el punto de vista de las personas, no solo del paciente, sino también de los cuidadores y de los profesionales, y pone énfasis en la evaluación de estas acciones coordinadas de los servicios sociales y sanitarios. Por ejemplo, considerando la evitación de procesos duplicados o la realización de intervenciones conjuntas de atención social y sanitaria.

También cabe destacar, en esta línea, el trabajo que está realizando el FORUM ITESS (Forum de la innovació, transformació i excel·lència en els serveis socials i de salut) para definir el marco de evaluación común social y sanitario con propuesta de indicadores (línea L6) y en que también participa el AQuAS junto con otros profesionales de diversos ámbitos. El FORUM es una herramienta que debe facilitar el debate conceptual necesario para la transformación de los modelos de atención social y sanitaria actuales en favor de un nuevo modelo de atención integrada.

Finalmente, dentro de este área de evaluación de la integración de los servicios sanitarios y sociales, el AQuAS participa desde 2015 en el proyecto del programa europeo Horizon2020 SUSTAIN (Sustainable tailored integrated care for older people in Europe). Este proyecto europeo pretende comparar, evaluar e implementar estrategias de mejora en distintas experiencias de atención integrada dirigida a gente mayor no institucionalizada, es decir, que residen en sus domicilios. Asimismo, se persigue el objetivo de asegurar que las mejores iniciativas de atención integrada en este ámbito sean aplicables y adaptables a otros sistemas sanitarios y otras regiones europeas. En este proyecto se trabajará de forma simultánea en 7 países europeos en base a la definición e implementación de un conjunto de indicadores pendientes de definir ajustado a este tipo de población y de enfoque integrador.

Así pues, los indicadores son herramientas útiles para evaluar un ámbito tan extenso y complejo como el de la cronicidad, y pueden aplicarse desde perspectivas más o menos amplias, es decir, teniendo en cuenta solo los distintos niveles asistenciales del sistema sanitario, o incluyendo también los servicios sociales. Los resultados obtenidos de la implementación de los indicadores permitirá que los profesionales cuenten con unos criterios objetivos sobre la calidad de sus intervenciones, facilitando la identificación de las fortalezas de los programas de atención a la cronicidad, así como las áreas de mejora.

Entrada elaborada por Noemí Robles, Laia Domingo y Mireia Espallargues. Àrea d’Avaluació, AQuAS.

Indicadors per a l’avaluació de l’atenció a la cronicitat

10 nov.

En un post anterior parlàvem dels avantatges d’utilitzar indicadors en l’avaluació dels serveis sanitaris. Des de l’AQuAS, ja fa temps que s’està aplicant l’ús d’indicadors per avaluar  diferents processos i àmbits assistencials, sent una de les àrees principals d’interès l’avaluació de nous models i programes d’atenció als pacients crònics. Les intervencions en el camp de l’atenció a la cronicitat són extremadament complexes ja que es caracteritzen per la concurrència de múltiples actors i nivells assistencials i per diversos components amb una intensitat molt variable en l’ús dels instruments terapèutics i tecnològics. A més, la seva efectivitat està sovint vinculada a aspectes contextuals, la qual cosa dificulta atribuir l’efecte a un component particular del programa. Llavors, tenint en compte aquest nivell de complexitat, caldria preguntar-nos: per a què l’ús d’indicadors en aquest cas? La resposta és que aquests indicadors ens poden aportar una sèrie de beneficis respecte a altres aproximacions avaluatives, com són:

  • Incorporar l’opinió i el consens dels professionals
  • La possibilitat d’incloure indicadors d’estructura i procés permetent obtenir un coneixement de l’entorn i la realitat en què s’està duent a terme la iniciativa
  • Facilitar un tipus d’avaluació més accessible i comprensible per als professionals
  • Més simplicitat i rapidesa en l’avaluació i obtenció de resultats
  • Possibilitat de definir estàndards
  • Permetre establir comparacions i objectivar tendències
  • Identificar aquelles característiques o factors d’èxit que ens puguin definir quins models són més efectius, per a quins grups de pacients crònics, en quin context i amb quin cost

El primer projecte en què l’AQuAS va començar a utilitzar els indicadors de qualitat assistencial per a l’avaluació de la cronicitat es va iniciar el 2012 amb l’encàrrec del Programa de Prevenció i Atenció a la Cronicitat (PPAC) de definir un conjunt d’indicadors que permetessin avaluar la qualitat dels programes integrats d’atenció a la cronicitat de l’àmbit sanitari, entenent per integrats aquells programes en què participen de forma coordinada diferents nivells assistencials.  Seguint la metodologia descrita en el post anterior (revisió bibliogràfica, establiment d’un marc teòric i opinió dels experts) es van obtenir un total de 18 indicadors, principalment de resultats intermedis i finals, que els experts van considerar com a rellevants i factibles per avaluar aquest tipus de programes i que actualment estan en fase d’implementació (veure taula 1 i web).

Taula 1: Indicadors valorats com a rellevats i factibles per a  l’avaluació dels programes integrats d’atenció a la cronicitat

indicadors-2-paint

A partir d’aquesta experiència, l’AQuAS ha desenvolupat una proposta d’indicadors per avaluar l’atenció a la cronicitat en el marc de l’estratègia per a l’abordatge de la cronicitat del Sistema Nacional de Salud, publicat recentment. Fruit d’aquest treball van sorgir un conjunt d’indicadors considerats clau per a l’avaluació entre els quals es repetien alguns anteriorment prioritzats com ara la polimedicació, els reingressos i les hospitalitzacions evitables, però se n’incorporen de nous més relacionats amb la vivència dels pacients, com la valoració de la qualitat de vida dels pacients i cuidadors, o dels estils de vida dels pacients (veure Taula 2).

Taula 2: Proposta d’indicadors prioritzats per a la promoció de la medició de forma homogènia al conjunt del Sistema Nacional de Salud per a l’avaluació de les estratègies d’atenció a la cronicitatindicadors-2-paint-2

Posteriorment, a partir de 2014 com a encàrrec de l’Institut Català d’Assistència i Serveis Socials (ICASS – Dpt. Benestar Social i Família) i del PPAC (Dept.  Salut), s’ha treballat extensament en l’avaluació de models col·laboratius d’atenció social i sanitària a Catalunya. Aquests models no només consideren els diferents nivells assistencials del sistema sanitari sinó que afegeixen els serveis socials, peça clau en l’assistència a aquest tipus de malalts. Els objectius del projecte eren descriure l’organització i funcionament d’aquestes experiències col·laboratives, identificar barreres i facilitadors, proposar un marc conceptual d’avaluació i definir un conjunt d’indicadors vàlids en aquest context a partir dels discursos dels participants i l’experiència en estudis previs d’avaluació. Els indicadors proposats continuen tenint en compte els indicadors clàssics però es consolida l’avaluació que inclou el punt de vista de les persones, no només del pacient, sinó també dels cuidadors i dels professionals, i fent èmfasi en l’avaluació d’aquestes accions coordinades dels serveis socials i sanitaris, per exemple considerant l’evitació de processos duplicats o la realització d’intervencions conjuntes d’atenció social i sanitària.

Destacar també en aquesta línia el treball que s’està fent en el FORUM ITESS (Forum de la innovació, transformació, i excel·lència en els serveis socials i de salut) per definir un marc d’avaluació comú social i sanitari amb proposta d’indicadors (línia L6) i en què l’AQuAS també participa conjuntament amb altres professionals de diversos àmbits. El Fòrum és una eina que ha de facilitar el debat conceptual necessari per a la transformació dels models d’atenció social i sanitària actuals en favor d’un nou model d’atenció integrada.

Finalment, seguint amb aquesta àrea d’avaluació de la integració dels serveis sanitaris i socials, l’AQuAS participa des de 2015 en el projecte del programa europeu Horizon2020 SUSTAIN (Sustainable tailored integrated care for older people in Europe). Aquest projecte europeu pretén comparar, avaluar i implementar estratègies de millora en diferents experiències d’atenció integrada adreçades a gent gran no institucionalitzada, és a dir, que resideixen als seus domicilis. Així mateix, es busca l’objectiu d’assegurar que les millors iniciatives d’atenció integrada en aquest àmbit siguin aplicables i adaptables a d’altres sistemes sanitaris i regions europees. En aquest projecte es treballarà de forma simultània en 7 països europeus en base a la definició i implementació d’un conjunt d’indicadors pendents de definir ajustat a aquest tipus de població i d’enfocament integrador.

Així doncs, els indicadors són eines útils per avaluar un àmbit tan extens i complex com el de la cronicitat, i poden ser aplicats des de perspectives més o menys àmplies, és a dir, tenint en compte només els diferents nivells assistencials del sistema sanitari, o incloent també els serveis socials. Els resultats obtinguts de la implementació dels indicadors permetrà als professionals comptar amb uns criteris objectius sobre la qualitat de les seves intervencions, facilitant la identificació de les fortaleses dels programes d’atenció a la cronicitat, així com les àrees de millora.

Entrada elaborada per Noemí Robles, Laia Domingo i Mireia Espallargues. Àrea d’Avaluació, AQuAS.

Gender equality in research, we all benefit

3 nov.
esther-vizcaino
Esther Vizcaino

Several month ago, we spoke about the publication of the article A global call for action to include gender in research impact assessment, in which the team of impact of research at AQuAS participated.

Investment in biomedical research has grown exponentially over recent years and consequently, governments, the industry, research centres and citizens expect to see a return on this investment translated into an increase in health benefits. Investing in research inappropriately can lead to economic and health losses. What’s more, this investment can also be wasted if it is not distributed equally in terms of gender.

That women are poorly represented in the field of health research is nothing new. By poorly represented we are referring to them as researchers as well as participants in research studies. Women receive less funding, appear less frequently than men as authors of publications in scientific journals and are awarded fewer scientific prizes. For example, of the 210 Nobel Prizes of physiology and medicine, there are only 12 women (5,7%).

Moreover, there is evidence that the differences in sex (biological) and of gender (sociocultural) are not included in a routine way in the design of research studies. This can mean that women find themselves at a disadvantage with regards to men as beneficiaries of research in terms of the health, economic and social impact associated with research. It has been demonstrated that incorporating the gender perspective stimulates innovation and excellence in research and technology.

Given the global and fragmented nature of research, we are faced with the inescapable need for all administrations, research institutions and assessment agencies to promote scientific policies that maximise the impact of research by means of gender equality.

article-pavel

Taking this necessity into account, researchers from 15 countries from 6 continents have made a “call for action” in the article to include the gender perspective in the assessment of the impact of research done with the aim of maximising its scientific, economic and social impact. Different recommendations are made in the article to all actors involved in research on how to include and reinforce gender analysis within the assessment of the impact of research.

In 2014, the United Nations launched a campaign, HeForShe, to fight against gender bias at a global level. This campaign wants to involve everyone, including men and boys, as defenders and agents of change to obtain gender equality and the rights of women.

Historically, gender equality has perhaps been mainly adopted as a subject of interest by women but including gender equality in all spheres is a subject for all.

Post written by Esther Vizcaino Garcia, AQuAS.