Persona mayor con ictus: atención integral desde la fase aguda hasta el regreso al domicilio

9 des.
Marco Inzitari

El ictus presenta una alta incidencia, una creciente prevalencia y es la segunda patología en el mundo con más impacto en forma de  discapacidad entre los adultos. A pesar de los importantes avances del tratamiento agudo, que han determinado una reducción progresiva de la mortalidad aguda y de sus consecuencias, en términos de discapacidad residual, el ictus sigue teniendo un altísimo impacto para los supervivientes, sus familias, sus cuidadores y la sociedad en general.

A lo largo de todo el proceso de la atención del ictus desde la fase aguda hasta la fase de la recuperación, y según la evidencia, el abordaje de los pacientes debe ser multidisciplinar, dado que los pacientes tendrán múltiples necesidades sanitarias y sociales que requerirán una fuerte coordinación entre los diferentes niveles asistenciales. Sin embargo, aún se mantiene la tendencia de organizar jornadas y congresos centrados en una única especialidad o un único nivel asistencial.

Por otra parte -y como autocrítica-, aunque el ictus represente una de las causas principales de uso de servicios de atención intermedia o sociosanitaria, este sector participa poco en la toma de decisiones respecto a la organización del ictus, todavía realiza poca investigación sobre el ictus y, en general, tiende a reflexionar poco sobre la mejora del conocimiento a nivel de tratamientos y de innovación en la organización de servicios, por ejemplo, respecto a otras condiciones como la fractura de fémur.

Por todos estos motivos, el 27 de octubre, dos días antes del Día Mundial del Ictus, el Parc Sanitari Pere Virgili organizó una  jornada monotemática enfocada al tratamiento y manejo del ictus en las personas mayores con una visión diferente: diseñamos la trayectoria desde “la aguja” de la trombólisis en la fase aguda, pasando por los cuidados de rehabilitación y “recapacitación” (traducción del reablement de los británicos) de la fase post aguda, hasta la transición al domicilio; describiendo la atención sobre todo a los pacientes pero también a los cuidadores.

jornada-ictus-pere-virgiliLas ponencias reflejaron y reforzaron la necesidad de un abordaje multidisciplinar en todas las fases del ictus. Como valor añadido, los ponentes no solo compaginaron recomendaciones derivadas de la literatura con su experiencia asistencial práctica sino que, además, en todos los casos, aportaron datos de sus propios proyectos de investigación o de innovación, en muchos casos con datos publicados recientemente.

Entre los ponentes contamos con una variada representación de disciplinas muy diferentes que incluyó neurólogos, geriatras, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, trabajadores sociales, una economista de la salud y la representante de la asociación de pacientes con ictus moderando una mesa.

Algunos de los puntos que se remarcaron con más fuerza en la jornada son:

  1. La gran disponibilidad de datos, cada vez más precisos, sobre todas las fases de la atención al ictus, con instrumentos como la Central de Resultados del Observatorio del Sistema de Salud de Cataluña, que favorecen la transparencia y el “benchmarking”, estimulando la reducción de la variabilidad y el hecho de compartir las mejores prácticas.
  2. A pesar de la mejora de los tratamientos agudos con trombectomía mecánica asociada a la trombólisis sistémica, un 40% de pacientes sigue manteniendo una discapacidad relevante como consecuencia del ictus. En este sentido, este “vaso medio vacío” debe estimular a hacer más en términos de tratamiento agudo, pero también en los cuidados post agudos, que siguen siendo muy necesarios.
  3. Para el tratamiento agudo, la edad no debe representar un discriminante. Esto va en concordancia con el concepto de que la edad cronológica no se corresponde necesariamente a la biológica y que dos personas mayores de la misma edad pueden tener un “potencial funcional” completamente diferente (concepto que en el campo de la geriatría se traduce como ser más o menos “frágil”).
  4. Ha habido avances no solo en el tratamiento agudo sino también en el campo de la prevención primaria y secundaria. En este sentido, el desarrollo, la aprobación y el uso de los nuevos anticoagulantes orales ha sido determinante, ya que nos permite contar con una alternativa para aquellos pacientes para los que los anticoagulantes tradicionales no son una opción terapéutica.
  5. El pronóstico rehabilitador es multifactorial. Una reciente propuesta derivada de un estudio multicéntrico catalán, liderado por nuestro hospital y de reciente publicación, se basa sobre un algoritmo sencillo que incorpora el factor social (presencia del cuidador), junto a la gravedad del ictus (con la escala NIHSS), el estado funcional (de acuerdo con la escala de Barthel) y la función cognitiva (resultando en la escala Rancho Los Amigos). Esto permite clasificar a los pacientes en tres niveles de complejidad rehabilitadora, que parece que puedan tener una evolución diferente, con necesidades de intervenciones distintas, tanto en lo referente al proceso de rehabilitación como en lo que respecta al regreso al domicilio.
  6. Intervenciones integradas de rehabilitación geriátrica se pueden realizar en el domicili, como alternativas al ingreso, en pacientes seleccionados. Este modelo muy arraigado en Inglaterra y que ha demostrado ser beneficioso, está demostrando tener buenos resultados en diferentes patologías, incluido el ictus, en  nuestro entorno. Fórmulas innovadoras como la “Hospitalización Domiciliaria Integral”, en nuestro entorno, han derivado de la alianza entre los equipos de atención geriátrica a domicilio (médico, enfermera y trabajadora social) y los de rehabilitación domiciliaria (médico rehabilitador, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional y logopeda).
  7. A nivel de fisioterapia, hay que estandarizar más los tratamientos y demostrar su efectividad. Durante la jornada, se ha presentado evidencia interesante sobre el control del tronco y su importancia a lo largo de todo el proceso rehabilitador del ictus.
  8. La disfagia es una condición de riesgo muy prevalente en los pacientes que han sufrido un ictus. Se mostraron diferentes propuestas de escalas de valoración a pie de la cama, que pueden ser aplicadas por enfermería, reservando la intervención de la logopedia para los casos más complejos que requieren una valoración más especializada.
  9. En la rehabilitación, el apoyo de las TIC (“telerehabilitación” que el paciente puede seguir haciendo siguiendo las indicaciones y la configuración del fisioterapeuta) permite extender los tratamientos en intensidad y tiempo, complementando el tratamiento presencial.
  10. Trabajar con los cuidadores es relevante. Aparte de orientarlos en el sistema, la oferta de grupos de intercambio de experiencias dinamizado, por ejemplo, por una trabajadora social, podría tener un impacto en la adaptación del cuidador a la nueva situación. En este sentido, en nuestro centro se desarrolló una experiencia innovadora con muy buena aceptación por parte de los pacientes y de sus familias.
  11. La continuidad del proceso de recuperación es un punto clave y la integración entre servicios de salud y sociales garantiza un valor añadido. Se presentó el piloto del Plan Retorno en la ciudad de Barcelona, que nace de la alianza entre el Servei Català de la Salut y l’Ajuntament de Barcelona, para permitir la activación directa de servicios sociales, desde los hospitales de agudos y sociosanitarios, para que los pacientes puedan recibir las ayudas necesarias cuando vuelvan a casa para evitar demoras innecesarias y peligrosas.

En resumen, se han hecho muchos avances en el tratamiento del ictus, sobre todo en la fase aguda, pero también se está innovando en las fases sucesivas y la jornada ha enseñado diferentes experiencias que se han implementado en nuestro entorno. Como conclusiones de la jornada, nos quedamos con el hecho de que es clave la visión integral de todo el proceso, así como el abordaje integrado y coordinado entre los diferentes niveles asistenciales y con los servicios sociales. Por otra parte, se necesita hacer más investigación, sobre todo en las fases post aguda y crónica consecuentes a la enfermedad, y esto representa un reto por la dificultad de diseñar e implementar intervenciones complejas en las que diseños como los ensayos clínicos estándares no son la solución

Entrada elaborada por Marco Inzitari (@marcoinzi) y Laura Mónica Pérez, Parque Sanitario Pere Virgili, Barcelona.

Persona gran amb ictus: atenció integral des de la fase aguda fins al retorn al domicili

9 des.
Marco Inzitari

L’ictus presenta una alta incidència, una creixent prevalença i és la segona patologia al món amb més impacte en forma de  discapacitat entre els adults. Malgrat els importants avenços del tractament agut, que han determinat una reducció progressiva de la mortalitat aguda i de les seves conseqüències, en termes de discapacitat residual, l’ictus segueix tenint un altíssim impacte per als supervivents, les seves famílies, els seus cuidadors i la societat en general.

Al llarg de tot el procés de l‘atenció de l’ictus des de la fase aguda fins a la fase de la recuperació, i segons l’evidència, l’abordatge dels pacients ha de ser multidisciplinar, atès que els pacients tindran múltiples necessitats sanitàries i socials que requeriran d’una forta coordinació entre els diferents nivells assistencials. No obstant això, encara es manté la tendència d’organitzar jornades i congressos centrats en una única especialitat o un únic nivell assistencial.

Per altra part -i com autocrítica-, tot i que l’ictus representi una de les causes principals d’utilització de serveis d’atenció intermèdia o sociosanitària, aquest sector participa poc en la presa de decisions respecte a l’organització de l’ictus, encara fa poca recerca sobre ictus i, en general, tendeix a reflexionar poc sobre la millora del coneixement a nivell de tractaments i d’innovació en l’organització de serveis, per exemple, respecte a altres condicions com la fractura de fèmur.

Per tots aquests motius, el 27 d’octubre, dos dies abans del Dia Mundial de l’Ictus, el Parc Sanitari Pere Virgili va organitzar una jornada monotemàtica enfocada al tractament i maneig de l’ictus en les persones grans amb una visió diferent: vam dissenyar la trajectòria des de “l’agulla” de la trombòlisi en la fase aguda, passant per les cures de rehabilitació i “recapacitació” (traducció del reablement dels britànics) de la fase post-aguda, fins a la transició al domicili; descrivint l’atenció sobretot als pacients però també als cuidadors.

jornada-ictus-pere-virgili

Les ponències van reflectir i reforçar la necessitat d’un abordatge multidisciplinar en totes les fases de l’ictus. Com a valor afegit, els ponents no només van compaginar recomanacions derivades de la literatura amb la seva experiència assistencial pràctica sinó que, a més, en tots els casos, van aportar dades dels seus propis projectes de recerca o d’innovació, en molts casos amb dades publicades recentment.

Entre els ponents vam comptar amb una variada representació de disciplines ben diferents que va incloure neuròlegs, geriatres, fisioterapeutes, terapeutes ocupacionals, logopedes, treballadors socials, una economista de la salut i la representant de l’associació de pacients amb ictus moderant una taula.

Alguns dels punts que es van remarcar amb més força a la jornada són:

  1. La gran disponibilitat de dades, cada vegada més acurades, sobre totes les fases de l’atenció a l’ictus, amb instruments com la Central de Resultats de l’Observatori del Sistema de Salut de Catalunya, que afavoreixen la transparència i el benchmarking, estimulant la reducció de la variabilitat i el fet de compartir les millores pràctiques.
  2. Malgrat la millora dels tractaments aguts amb la trombectomia mecànica associada a la trombòlisi sistèmica, un 40% de pacients segueix mantenint una discapacitat rellevant com a conseqüència de l’ictus. En aquest sentit, aquest “got mig buit” ha d’estimular a fer més en termes de tractament agut, però també en les cures post-agudes, que segueixen ser molt necessàries.
  3. Per al tractament agut, l’edat no ha de representar un discriminant. Això va en concordança amb el concepte que l’edat cronològica no es correspon necessàriament a la biològica i que dos persones grans de la mateixa edat poden tenir un “potencial funcional” completament diferent (concepte que en el camp de la geriatria es tradueix com ser més o menys “fràgil”).
  4. Hi ha hagut avenços no només en el tractament agut sinó també en el camp de la prevenció primària i secundària. En aquest sentit, el desenvolupament, l’aprovació i l’ús dels nous anticoagulants orals ha estat determinant, ja que ens permet comptar amb una alternativa per a aquells pacients per als quals els anticoagulants tradicionals no són una opció terapèutica.
  5. El pronòstic rehabilitador és multifactorial. Una recent proposta derivada d’un estudi multicèntric català, liderat pel nostre hospital i de recent publicació, es basa sobre un algoritme senzill que incorpora el factor social (presència del cuidador), al costat de la gravetat de l’ictus (amb l’escala NIHSS), l’estat funcional (d’acord amb l’escala de Barthel) i la funció cognitiva (resultant en l’escala Rancho Los Amigos). Això permet classificar els pacients en tres nivells de complexitat rehabilitadora, que sembla que puguin tenir una evolució diferent, amb necessitats d’intervencions diferents, tant pel que fa al procés de rehabilitació com pel que respecta al retorn al domicili.
  6. Intervencions integrades de rehabilitació geriàtrica es poden realitzar al domicili, com a alternatives a l’ingrés, en pacients seleccionats. Aquest model molt arrelat a Anglaterra i que ha demostrat ser beneficiós, està demostrant tenir bons resultats en diferents patologies, inclòs l’ictus, en el nostre entorn. Fórmules innovadores com la “Hospitalització Domiciliària Integral”, en el nostre entorn, han derivat de l’aliança entre els equips d’atenció geriàtrica a domicili (metge, infermera i treballadora social) i els de rehabilitació domiciliària (metge rehabilitador, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional i logopeda).
  7. A nivell de fisioteràpia, cal estandarditzar més els tractaments i demostrar la seva efectivitat. Durant la jornada, s’ha presentat evidència interessant sobre el control del tronc i la seva importància al llarg de tot el procés rehabilitador de l’ictus.
  8. La disfàgia és una condició de risc molt prevalent en els pacient que han patit un ictus. Es van mostrar diferents propostes d’escales de valoració a peu del llit, que poden ser aplicades per infermeria, reservant la intervenció de la logopèdia per els casos més complexos que requereixen una valoració més especialitzada.
  9. En la rehabilitació, el suport de les TIC (“telerehabilitació” que el pacient pot seguir fent seguint les indicacions i la configuració del fisioterapeuta) permet estendre els tractaments en intensitat i temps, complementat el tractament presencial.
  10. Treballar amb els cuidadors és rellevant. A part d’orientar-los en el sistema, l’oferta de grups d’intercanvi d’experiències dinamitzat, per exemple, per una treballadora social, podria tenir un impacte en l’adaptació del cuidador a la nova situació. En aquest sentit, en el nostre centre es va desenvolupar una experiència innovadora amb molt bona acceptació per part dels pacients i de les seves famílies.
  11. La continuïtat del procés de recuperació és un punt clau i la integració entre serveis de salut i socials garanteix un valor afegit. Es va presentar el pilot del Pla Retorn a Barcelona ciutat, que neix de l’aliança entre el Servei Català de la Salut i l’Ajuntament de Barcelona per permetre l’activació directa de serveis socials, des dels hospitals d’aguts i sociosanitaris, perquè els pacients que puguin rebre les ajudes necessàries quan tornin a casa per tal d’evitar demores innecessàries i perilloses.

En resum, s’han fet molts avenços en el tractament de l’ictus, sobretot en la fase aguda, però també s’està innovant en les fase successives i la jornada ha ensenyat diferents experiències que s’han implementat en el nostre entorn. Com a conclusions de la jornada, ens quedem amb el fet que és clau la visió integral de tot el procés, així com l’abordatge integrat i coordinat entre els diferents nivells assistencials i amb els serveis socials. Per altra part, es necessita fer més recerca, sobretot en les fases post-aguda i crònica conseqüents a la malaltia, i això representa un repte per la dificultat de dissenyar i implementar intervencions complexes en les quals dissenys com els assajos clínics estàndards no són la solució.

Entrada elaborada per Marco Inzitari (@marcoinzi) i Laura Mónica Pérez (twitter), Parc Sanitari Pere Virgili, Barcelona.