Preventing overdiagnosis 2018: Three key points to reduce overdiagnosis

8 nov.
Johanna Caro Mendivelso

This year, the annual Preventing Overdiagnosis conference was held in Copenhagen, co-sponsored by the World Health Organisation, where delegates from about 30 countries attended.

The space generated in this conference provides the opportunity to approach the subject of how health professionals, researchers and patients can implement solutions to problems related to overdiagnosis, overtreatment and overuse by using the evidence available.

Overall, some of the subjects discussed were the implementation of recommendations to “stop doing”, the challenge of dealing with excessive diagnosis in clinical visits, the impact of overdiagnosis, the fact of converting citizens into patients and the role of risk factors in excessive diagnosis.

John Brodersen, professor of family medicine at the University of Copenhagen, started the conference by making a reflection on what is and what is not overdiagnosis. In general, overdiagnosis means turning people into patients unnecessarily by identifying problems that were never going to cause harm or by medicalising ordinary life through expanded definitions of diseases. This overdiagnosis can trigger a cascade of excessive treatments.

Later, Iona Heath, general practitioner and member of the Organising Committee of Preventing Overdiagnosis, asked the audience the question Why are we so afraid of normal? She reflected on why doctors are willing to rush into a diagnosis and pointed out that the task of defining “who is normal” is a challenge. Who should define who is normal and with what criteria?

Gisle Roksund, general practitioner in Norway stated that the general tendency in medicine is: “find it as soon as possible and do more”. Similarly, he pointed out that people are being labelled as ill with “pre” conditions when they are not. And he ended off by saying that life itself is a “pre-mortality” condition.

On his part, Paul Glasziou, general practitioner and professor at the Bond University in Australia, presented three key points to reduce overdiagnosis: reducing over-detection, over-definition and medicalisation. Juan Pablo Brito, endocrinologist and researcher at the Mayo Clinic, talked about a new term in his conference on diagnosis centred on the person: Extradiagnosis: when the diagnosis is not appropriate for the biology, context or preferences of a patient. The diagnosis centred on the patient is based on identifying the problem and carrying out actions to find the solution. That is, “reaching a conclusion together which makes intellectual, emotional and practical sense”.

In mental health, Allen Frances, psychiatrist in the United States, highlighted that overdiagnosis in psychiatry could be avoided if general practitioners had more time in their visits to get to know their patients better.

On the other hand, Steven Woloshin and Lisa Schartz, general internists and co-directors of the Center for Medicine and Media at The Dartmouth Institute, explained that some advertising campaigns could broaden the definition of diseases which can lead to an overdiagnosis and a medicalisation of life experiences. These reflections highlight the importance of having regulation related to these campaigns.

Lastly, the Preventing Overdiagnosis is a space which allows for the sharing of experiences, both theoretical and practical, of what is being done in the world with regards overdiagnosis and overtreatment.

From the AQuAS, and in collaboration with health professionals and scientific societies, the Essencial project in Catalonia tries to address these issues by contextualising them in our environment and by trying to implement recommendations that avoid low value practices and in consequence, an overuse.

Post written by Johanna Caro Mendivelso (@jmcaro103).

Preventing Overdiagnosis 2018: Tres claves para reduir el sobrediagnóstico

8 nov.
Johanna Caro Mendivelso

Este año la conferencia anual del Preventing Overdiagnosis se realizó en Copenhague co-patrocinada por la Organización Mundial de la Salud y contó con la participación de delegados de aproximadamente 30 países.

El espacio que se genera en esta conferencia permite abordar el tema de cómo los profesionales de la salud, investigadores y pacientes pueden implementar soluciones a los problemas relacionados con el sobrediagnóstico, el sobretratamiento y la sobreutilización empleando la evidencia que está disponible.

En general, algunos de los temas que se trataron fueron la implementación de recomendaciones para “dejar de hacer”, el desafío de abordar el diagnóstico excesivo en la visita clínica, el impacto del sobrediagnóstico, el hecho de convertir a la ciudadanía en pacientes y el papel de los factores de riesgo en el diagnóstico excesivo.

John Brodersen, profesor de medicina de familia de la Universidad de Copenhague, inicia la conferencia haciendo una reflexión de lo que és y lo que no es el sobrediagnóstico. En general, el sobrediagnóstico significa hacer que las personas sean pacientes innecesariamente, identificando problemas que nunca iban a causar daño o medicalizando las experiencias de la vida cotidiana ampliando las definiciones de las enfermedades. Este sobrediagnóstico puede desencadenar una cascada de tratamientos excesivos.

Posteriormente, Iona Heath, médico de familia y miembro del Comité organizador del Preventing Overdiagnosis,  pregunta a la audiencia Why we are so afraid of normal?  (¿Por qué tenemos tanto miedo de ser normales?). Reflexiona sobre por qué los médicos están dispuestos a apresurarse a hacer un diagnóstico y pone de manifiesto que la tarea de la definición de “quién es normal” es un desafío. ¿Quién tiene que definir quién es normal y usando qué criterio?

Gisle Roksund, un médico de familia de Noruega refiere que la tendencia general en medicina es: “encuéntralo antes y haz más”. Así mismo, resalta el hecho de que se están etiquetando a las personas como enfermas con condiciones “pre” cuando no lo están. Y finaliza diciendo que la vida misma es una condición de “pre-mortalidad”.

Por su parte,  Paul Glasziou, médico de familia y profesor de la Universidad de Bond Australia presentó las tres claves para reducir el sobrediagnóstico: reduciendo la sobredetección, la sobredefinición y la medicalización. Juan Pablo Brito, endocrinólogo e investigador de la Clínica Mayo, en su conferencia del diagnóstico centrado en la persona habla de un nuevo término: Extradiagnóstico; termino que referiría a cuando el diagnóstico no es apropiado para la biología, el contexto o las preferencias de un paciente. El diagnóstico centrado en el paciente se basa en identificar el problema y llevar a cabo las acciones para resolverlo. Es decir, “llegar juntos a una conclusión que tenga sentido intelectual, emocional y práctico“.

En salud mental, Allen Frances, psiquiatra en Estados Unidos, resalto que el sobrediagnóstico en psiquiatría podría evitarse si los médicos de familia tuvieran más tiempo en su consulta para conocer a sus pacientes.

Por otro lado, Steven Woloshin and Lisa Schwartz, médicos internistas y co-directores del Center for Medicine and Media en el The Dartmouth Institute, explican que algunas campañas publicitarias pueden ampliar las definiciones de las enfermedades y ésto puede generar un sobrediagnóstico y una medicalización de las experiencias de la vida. Estas reflexiones ponen de manifiesto la importancia de la existencia de una regulación alrededor de estas campañas.

Finalmente, el Preventing Overdiagnosis es un espacio que permite compartir experiencias tanto teóricas como prácticas  de lo que actualmente se está llevando a cabo a nivel mundial respecto al sobrediagnóstico y al sobretratamiento.

Desde AQuAS y en colaboración con profesionales de la salud y sociedades científicas, el proyecto Essencial en Cataluña intenta abordar estos temas contextualizándolos en nuestro entorno e intentando implementar las recomendaciones que evitan las prácticas de poco valor.

Entrada elaborada por Johanna Caro Mendivelso (@jmcaro103).

Preventing Overdiagnosis 2018: tres elements clau per reduir el sobrediagnòstic

8 nov.
Johanna Caro Mendivelso

Aquest any la conferència anual del Preventing Overdiagnosis es va realitzar a Copenhaguen copatrocinada per l’Organització Mundial de la Salut i va comptar amb la participació d’aproximadament 30 països.

L’espai que es genera en aquesta conferència permet tractar el tema de com els professionals de la salut, investigadors i pacients poden implementar solucions als problemes relacionats amb el sobrediagnòstic, el sobretractament i la sobreutilització a partir de l’evidència disponible.

En general, els temes que es van tractar van ser la implementació de recomanacions per “deixar de fer”, el repte d’abordar el diagnòstic excessiu a la visita clínica, l’impacte del sobrediagnòstic, el fet de convertir la ciutadania en pacients  i el paper dels factors de risc en el diagnòstic excessiu.

John Brodersen, professor de medicina de família de la Universitat de Copenhaguen, inicia la conferència reflexionant sobre què és i què no és el sobrediagnòstic. En general, el sobrediagnòstic significa fer que les persones siguin pacients innecessàriament, s’identifiquen problemes que mai causarien danys o es medicalitzen experiències de la vida quotidiana a partir d’una ampliació de les definicions de les malalties. Aquest sobrediagnòstic pot desencadenar una cascada de tractaments excessius.

Posteriorment, Iona Heath, metgessa de família i membre del comitè organitzador del Preventing Overdiagnosis,  pregunta a l’audiència Why we are so afraid of normal?  (Per què tenim tanta por de ser normals?). Reflexiona sobre per què els metges tenen tendència a afanyar-se a fer un diagnòstic i posa de manifest que la feina de definició de “qui és normal” és tot un desafiament. Qui ha de definir qui és normal i en base a criteri?

Gisle Roksund, metge de família de Noruega planteja que la tendència general en medicina és: “troba-ho abans i fes més”. Així mateix, remarca que s’estan etiquetant persones com a malalts amb condicions “pre” quan no n’estan. Acaba dient que la vida mateixa és una condició de “premortalitat”.

Per la seva banda, Paul Glasziou, metge de família i professor de la Universitat de Bond Australia va presentar els tres punts clau per reduir el sobrediagnòstic: la reducció de la sobredetecció, la sobredefinició i la medicalització.  Juan Pablo Brito, endocrinòleg i investigador de la Clínica Mayo, en la seva conferència del diagnòstic centrat en la persona, parla d’un terme nou: extradiagnòstic; terme que es referiria a quan el diagnòstic no és apropiat per la biologia, el context o les preferències d’un pacient. El diagnòstic centrat en el pacient es basa en identificar el problema i dur a terme les accions per resoldre’l. És a dir, “arribar junts a una conclusió que tingui sentit intel·lectual, emocional i pràctic“.

En salut mental, Allen Frances, psiquiatra en els Estats Units, va esmentar que el sobrediagnòstic en psiquiatria podria evitar-se si els metges de família disposessin de més temps a la seva consulta per conèixer els seus pacients.

D’altra banda, Steven Woloshin i Lisa Schwartz, metges internistes i codirectors del Center for Medicine and Media en el The Dartmouth Institute, expliquen que algunes campanyes publicitàries poden ampliar les definicions de les malalties i això pot generar un sobrediagnòstic i una medicalització de les experiències de la vida. Aquestes reflexions posen de manifest la importància de l’existència d’una regulació sobre aquestes campanyes.

Finalment, el Preventing Overdiagnosis és un espai que permet compartir experiències tant teòriques com pràctiques de tot allò que actualment s’està duent a terme a nivell mundial respecte al sobrediagnòstic i al sobretractament.

Des d’AQuAS i en col·laboració amb professionals de la salut i societats científiques, el projecte Essencial intenta abordar aquests temes a Catalunya contextualitzant-los en el nostre entorn i intentant implementar recomanacions que eviten les pràctiques de poc valor.

Entrada elaborada per Johanna Caro Mendivelso (@jmcaro103).