Hablando con gente mayor en Inglaterra y Cataluña: ¿iguales y diferentes?

27 set.
Lina Masana

Durante mi trayectoria profesional como investigadora en el ámbito de la investigación cualitativa aplicada en salud, he participado en dos proyectos de investigación con gente mayor en dos contextos diferentes: Inglaterra y Cataluña.

El proyecto inglés SoReLL (Study of Resourcefullness in Later Life) ‒enmarcado dentro del programa de atención a la fragilidad del NIHR CLAHRC Yorkshire and Humber‒ quería conocer qué necesidades y qué recursos tiene la gente mayor con fragilidad que viven en casa, y sus cuidadores informales, y cómo se puede mejorar la atención sanitaria y social que reciben.

El proyecto catalán, en el marco del proyecto europeo Horizon2020, denominado SUSTAIN (Sustainable Integrated Care for Older People in Europe), donde AQuAS ha trabajado activamente, quería conocer las necesidades y preferencias de atención de gente mayor que vive en casa con necesidades de salud y sociales complejas, y la de sus cuidadores informales, para poder diseñar y ofrecer un modelo de atención integrada centrada en la persona.

Ambos proyectos tienen líneas comunes de interés para el mismo grup de edad, y para los dos he tenido la suerte de llevar a cabo entrevistas en profundidad con gente mayor inglesa y catalana. Antes de emprender la investigación en Inglaterra, tenía una curiosidad: ¿cómo serán los abuelos y las abuelas inglesas? ¿Serán parecidos a los catalanes o muy diferentes? Y en volver a Cataluña, pensaba: ¿Qué me dirán los abuelos y las abuelas catalanas sobre su experiencia con la enfermedad y la atención que reciben? ¿Me dirán cosas parecidas o diferentes a los ingleses?

Foto de mensatic http://www.morguefile.com

Si bien ingleses y catalanes somos culturas con rasgos diferenciados, mi sorpresa ha sido comprobar ciertas similitudes insospechadas. No podré aportar datos comparativos concluyentes puesto que no he realizado ninguna investigación cross-cultural. Tampoco pretendo generalizar teniendo en cuenta que ambas investigaciones se han llevado a cabo en contextos locales concretos y con una muestra reducida. Sin embargo, he podido observar ciertas pautas de conducta y de respuesta ante la enfermedad, el cuidado y el proceso de envejecimiento que serían significativas (desde el punto de vista etnográfico, que no estadístico) y que resumo a grandes rasgos.

Tienen en común que, en la mayor parte de los casos, no quieren ir al médico y esperan mucho antes de ir o de pedir ayuda a algún familiar para ir, hecho que puede conducir a ingresos por urgencias y descompensaciones que se podrían evitar con una atención y seguimiento más de cerca (objetivo compartido en los dos proyectos). A pesar de todo, ésto contrasta con los que van a menudo al médico (frecuentadores) por pequeñas cosas o sin motivo aparente de empeoramiento de salud, hecho que a menudo responde a una necesidad de contacto social y de ser escuchado; ésto sólo lo he observado en la muestra catalana pero no en la inglesa.

Foto de lauramusikanski http://www.morguefile.com

Tanto ingleses como catalanes reconocen que les cuesta (bastante, mucho) pedir ayuda y que no quieren ser una carga para los hijos, que ya están bastante ocupados con sus trabajos y familias, a la vez que ambos coinciden en pensar o dar por hecho (el deber moral del cuidado) que los hijos o la familia les cuidarán cuando no se puedan valer por si mismos. Las reticencias a pedir ayuda se explican, en parte, por la voluntad expresa de mantener la autonomía el máximo posible y durante el mayor tiempo posible; llegar a ser dependiente se percibe como negativo y el solo hecho de pensar que podrían ir a una residencia de gente mayor les genera mucha preocupación, rechazo y malestar.

Por lo que refiere a la actitud ante el proceso de envejecimiento, mi percepción es que se lleva con más “elegancia” (¿aparente?) en el caso inglés, con resignación en ambos casos, y con cierta actitud más quejosa y demandante de atención en el caso catalán. He observado como el autocuidado de la salud se gestiona de forma similar, con dificultades de adaptación a las dietas alimentarias en ambos casos y con cierta “pereza” en el momento de realizar algún tipo de actividad o ejercicio físico recomendado (andar, usar el aparato de pedalear sentado, etc.), pero con cierto grado de responsabilidad individual en las gestión de la enfermedad.

Foto de Geert http://www.morguefile.com

Si tuviera que destacar algún rasgo diferencial significativo entre ambos contextos, es el hecho que en Inglaterra cuentan con una larga tradición en investigación participativa y, por tanto, no les parece raro que investigadores de una universidad o centro de investigación, trabajando en éste o aquel proyecto, les contacten para llevar a cabo todo tipo de estudios: ensayos clínicos, cuestionarios, estudios de cohortes, estudios cualitativos con entrevistas y grupos focales, etc. Es decir, estan aconstumbrados a que les hagan preguntas y encantados de participar. Me atrevería a decir que a los ingleses les gusta especialmente hablar de ellos mismos (speak up for themselves) y se sienten orgullosos de contribuir a mejorar la atención que reciben, en parte porque creen que sus aportaciones contriburán a construir un país mejor.

En nuestro contexto, todavía no tenemos tanta tradición en investigación participativa y el desconocimiento de la población del mundo de la investigación (“¿qué quieren éstos?”) puede generar ciertas reticencias o dudas en el momento de avenirse (o atreverse) a participar en un estudio del ámbito salud. También parece que falta la visión de mejora de país por una visión más individualista de la atención que se recibe. Es cuestión de tiempo ir haciendo nuestra investigación cada vez más participativa.

En todos los casos, la experiencia ha sido muy enriquecedora, sobre todo a nivel personal. Mi agradecimiento siempre a todas aquellas personas que hacen que nuestra investigación sea posible y que nos ayudan a entender y aprender cómo mejorar el mundo donde vivimos viejos y jóvenes, grandes y pequeños, hombres y mujeres, ingleses y catalanes.

Entrada elaborada por Lina Masana.

Parlant amb gent gran a Anglaterra i Catalunya: iguals i diferents?

27 set.
Lina Masana

Durant la meva trajectòria professional com a investigadora en l’àmbit de la recerca qualitativa aplicada en salut, he participat en dos projectes de recerca amb gent gran en dos contexts ben diferents: Anglaterra i Catalunya.

El projecte anglès SoReLL (Study of Resourcefullness in Later Life) ‒emmarcat dins el programa d’atenció a la fragilitat del NIHR CLAHRC Yorkshire and Humber‒ volia conèixer quines necessitats i quins  recursos tenen la gent gran amb fragilitat que viuen a casa, i els seus cuidadors informals, i com es pot millorar l’atenció sanitària i social que reben.

El projecte català, emmarcat dins el projecte europeu Horizon2020 anomenat SUSTAIN (Sustainable Integrated Care for Older People in Europe) on AQuAS ha treballat activament, volia conèixer les necessitats i proferències d’atenció de gent gran amb necessitats de salut i socials complexes que viuen a casa, i els seus cuidadors informals, de cara a poder dissenyar i oferir un model d’atenció integrada centrada en la persona.

Ambdós projectes tenen línies comunes d’interès per al mateix grup d’edat, i per tots dos he tingut la sort de dur a terme entrevistes en profunditat amb gent gran anglesa i catalana. Abans d’emprendre la recerca a Anglaterra, tenia una curiositat: com seran els avis i les àvies angleses? Seran semblants als catalans o molt diferents? I en tornar a Catalunya, pensava: Què em diran els avis i les àvies catalanes sobre la seva experiència amb la malaltia i l’atenció que reben? Em diran coses semblants o diferents als anglesos?

Foto de mensatic http://www.morguefile.com

Si bé anglesos i catalans som cultures amb trets diferenciats, la meva sorpresa ha estat comprovar certes similituds insospitades. No podré aportar dades comparatives concloents donat que no he dut a  terme cap recerca cross-cultural. Tampoc pretenc generalitzar donat que ambdues recerques s’han donat en contextos locals concrets i amb una mostra reduïda. Tanmateix, he pogut observar certes pautes de conducta i de resposta davant la malaltia, la cura i el procés d’envelliment que serien significatives (des del punt de vista etnogràfic, que no estadístic) i que resumeixo a grans trets.

Tenen en comú que, en la majoria dels casos, no volen anar al metge i esperen molt abans d’anar-hi o de demanar ajut a algun familiar per anar-hi; fet que pot conduir a ingressos per urgències i descompensacions que es podrien evitar amb una atenció i seguiment més de prop (objectiu compartit en els dos projectes). Tanmateix, això contrasta amb els que van sovint al metge (freqüentadors) per petites coses o sense motiu aparent d’empitjorament de salut, fet que sovint respon a una necessitat de contacte social i de ser escoltat; això només ho he observat amb la mostra catalana però no amb la anglesa.

Foto de lauramusikanski http://www.morguefile.com

Tant anglesos com catalans reconeixen que els costa (bastant, molt) demanar ajut i que no volen ser una càrrega per als fills, que ja estan prou ocupats amb les seves feines i famílies, alhora que ambdós coincideixen en pensar o donar per fet (el deure moral de la cura) que els fills o la família els cuidaran quan no es puguin valdre per ells mateixos. Les reticències a demanar ajut s’expliquen, en part, per la voluntat expressa de mantenir l’autonomia al màxim possible i durant el major temps possible; esdevenir depenent es percep com a negatiu i el sol fet de pensar que podrien anar a parar a una residència de gent gran els genera molt neguit, rebuig i malestar.

Pel que fa a l’actitud davant del procés d’envelliment, la meva percepció és que es porta amb més “elegància” (aparent?) en el cas anglès, amb resignació en ambdós casos, i amb certa actitud més queixosa i demandant d’atenció en el cas català. He observat com l’autocura de la salut es gestiona de manera similar, amb dificultats d’adaptació a les dietes alimentàries en ambdós casos i amb certa “mandra” a l’hora de realitzar algun tipus d’activitat o exercici físic recomanat (caminar, usar l’aparell de pedalejar assegut, etc.), però amb cert grau de responsabilitat individual en la gestió de la malaltia.

Foto de Geert http://www.morguefile.com

Si hagués de destacar un tret diferencial significatiu entre ambdós contextos, és el fet que a Anglaterra compten amb una llarga tradició en recerca participativa i, per tant, no els sembla estrany que investigadors d’una universitat o centre de recerca, treballant en aquest o altre projecte, els contactin per a dur a terme tot tipus d’estudis: assajos clínics, qüestionaris, estudis de cohort, estudis qualitatius amb entrevistes i grups focals, etc. És a dir, estan acostumats a que els facin preguntes i encantats de participar-hi. M’atreviria a dir que als anglesos els agrada especialment dir-hi la seva (speak up for themselves) i se senten orgullosos de contribuir a millorar l’atenció que reben, en part perquè creuen que les seves aportacions contribuiran a construir un país millor.

En el nostre context, encara no tenim tanta tradició en recerca participativa i el desconeixement de la població del món de la recerca (“què volen aquests?”) pot generar certes reticències o dubtes a l’hora d’avenir-se (o atrevir-se) a participar en un estudi de l’àmbit salut. També sembla mancar la visió de millora de país per una visió més individualista de l’atenció que es rep. És qüestió de temps anar fent la nostra recerca cada cop més participativa.

En tots els casos, l’experiència ha estat molt enriquidora, sobretot a nivell personal. El meu agraïment sempre a totes aquelles persones que fan que la nostra recerca sigui possible i ens ajuden a entendre i aprendre com millorar el món en el que vivim vells i joves, grans i petits, homes i dones, anglesos i catalans.

Entrada elaborada per Lina Masana.

Innovar o innovar

29 set.

¿Qué tiene en común un circuito integrado de hospitalización domiciliaria, un proyecto de gestión infermera telefónica, un plan de minimización de riesgos y uso seguro de los medicamentos, el uso de las TIC en pacientes tratados con anticoagulantes orales, una ruta asistencial de colaboración entre atención primaria y especializada, el rediseño de un programa de atención a la salud sexual y reproductiva, una unidad funcional de pacientes crónicos y subagudos, la optimización de la atención al paciente quirúrgico y una unidad de atención intermedia onco-geriátrica?

Todos son proyectos o experiencias innovadoras recogidas en el Observatori d’Innovació en Gestió de la Sanitat, marco de referencia para detectar iniciativas innovadoras y tendencias en el sistema sanitario catalán. Podéis leer más sobre el tema en este post de Dolors Benítez.

“Promover colaboraciones entre organizaciones creando sinergias, grupos de interés y lanzando retos”

Si hablamos de retos, tenemos unos cuantos y la innovación pretende justamente aportar soluciones para mejorar.

Innovar, por tanto, se puede considerar que es una actitud constante y necesaria que podemos identificar en todos los ámbitos profesionales y vitales.

Desde el blog AQuAS hemos compartido algunos proyectos con un fuerte componente de innovación.

¿Es posible combinar el envejecimiento activo con la innovación?

Pediatría en los Pirineos, una experiencia innovadora en el Alt Urgell (Cataluña)

«Infermera virtual», un portal de promoción y educación para la salud al servicio de las personas

Persona mayor con ictus: atención integral desde la fase aguda hasta el regreso al domicilio

Entrada elaborada per Marta Millaret (@MartaMillaret)

“Primum non nocere”: Seguridad clínica en la receta electrónica

6 oct.
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Jose Expósito, Diego Mena y Andrea Molina

Se atribuye a Hipócrates la expresión latina “Primum non nocere”, que vendría a traducirse como “lo primero es no hacer daño” y pretende recordar al médico que debe considerar los daños que su práctica puede provocar. En las últimas décadas, en los países industrializados el consumo de fármacos ha experimentado un gran aumento provocando una mayor exposición de los pacientes a éstos y a sus posibles efectos adversos. En este contexto, el desarrollo de herramientas para mejorar la seguridad del paciente es de especial importancia.

El uso racional del medicamento tiene por objetivo la obtención del mayor beneficio terapéutico posible con la máxima eficiencia, evitando la aparición de los riesgos que el tratamiento farmacológico puede provocar. Este uso racional pretende disminuir los problemas relacionados con los medicamentos (PRM). Por ejemplo, si un paciente toma simultáneamente dos fármacos anticoagulantes se puede producir una hemorragia que puede tener consecuencias graves. La prescripción adecuada es uno de los factores importantes para evitar los PRM. Entre los PRM asociados a la prescripción están las duplicidades terapéuticas, la administración de una dosis superior a la dosis máxima recomendada, pautas o duraciones no adecuadas, las interacciones entre medicamentos, la administración de medicamentos teratogénicos a mujeres embarazadas y de fármacos no recomendados en pacientes geriátricos.

Así, el aumento del consumo de fármacos nos plantea nuevos retos, pero también nuevas oportunidades.

En el ámbito de la seguridad clínica en la receta electrónica, el Programa de Innovación y Soporte al Ámbito del Medicamento (PISAM) de la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (AQuAS) trabaja conjuntamente con la Gerència de Farmàcia i del Medicament del Servei Català de la Salut en la elaboración del contenido clínico de un módulo integrado en el Sistema Integral de Receta Electrónica (SIRE) para mejorar la seguridad de la prestación farmacéutica en cada paciente de acuerdo con sus características y la medicación concomitante.

Actualmente este sistema integra cinco dimensiones de seguridad:

  1. Interacciones farmacológicas. Ocurren cuando dos medicamentos administrados a la vez producen o pueden producir un efecto no deseado y por tanto no se deben de administrar conjuntamente.
  2. Duplicidades terapéuticas. Es la prescripción de dos o más medicamentos con el mismo principio activo o la misma acción farmacológica de manera simultánea.
  3. Fármacos desaconsejados en pacientes geriátricos. Fármacos en los cuales el balance beneficio/riesgo no es favorable en la población geriátrica.
  4. Fármacos teratogénicos. Fármacos con efectos negativos demostrados sobre el embrión o el feto en mujeres en edad fértil.
  5. Dosis máximas. Prescripciones de fármacos a dosis superiores a la que puede ser tolerada sin provocar efectos tóxicos.

La implantación se está realizando de una manera gradual, considerando primero los medicamentos dispensados en oficina de farmacia, ya sean financiados o no por el CatSalut. Actualmente se está empezando a trabajar para incluir los medicamentos de dispensación hospitalaria a pacientes ambulatorios, lo que permitirá obtener unos planes de medicación de los pacientes más completos.

Los contenidos se van actualizando con la comercialización de nuevos fármacos y la incorporación de la nueva evidencia disponible. Además se realizan explotaciones periódicas de los datos utilizados con el objetivo de identificar qué alertas son rechazadas de manera sistemática por los médicos y revisar si hay algún motivo clínico que justifique la retirada o modificación de estas alertas.

En un futuro está previsto dotar también a SIRE de un sistema que facilite la conciliación y revisión sistemática de la medicación.

Se pueden consultar más detalles sobre este proyecto en el siguiente documento: Seguridad clínica a la recepta electrónica. Metodologia d’elaboració de continguts clínics de seguretat.

Entrada elaborada por Jose Exposito, Diego Mena y Andrea Molina.

“Primum non nocere”: Seguretat clínica en la recepta electrònica

6 oct.
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Jose Expósito, Diego Mena i Andrea Molina

“Primum non nocere” és una expressió llatina atribuïda a Hipòcrates que podria traduir-se com “primer de tot, no fer mal”, i que pretén recordar al metge que ha de sospesar els danys que pot provocar amb la seva pràctica. En les últimes dècades, el consum de fàrmacs als països industrialitzats ha augmentat molt, fet que ha provocat que els pacients estiguin més exposats als fàrmacs i als seus possibles efectes adversos.  En aquest context, és de gran importància el desenvolupament d’eines per a millorar la seguretat del pacient.

L’ús racional del medicament té per objecte l’obtenció del major benefici terapèutic possible, amb la màxima eficiència, evitant que apareguin els riscos que pot provocar el tractament farmacològic. Aquest ús racional pretén disminuir els problemes relacionats amb els medicaments (PRM). Per exemple, si un pacient pren simultàniament dos fàrmacs anticoagulants es pot produir una hemorràgia que pot tenir conseqüències greus. La prescripció adequada és un dels factors importants per tal d’evitar els PRM. Entre els PRM associats amb la prescripció, trobem les duplicitats terapèutiques, l’administració d’una dosi superior a la dosi màxima recomanada, pautes o durades inadequades, les interaccions entre medicaments, l’administració de medicaments teratogènics a dones embarassades i de fàrmacs no recomanats en pacients geriàtrics.

Així, l’augment del consum de fàrmacs ens planteja nous reptes, però també noves oportunitats.

En l’àmbit de la seguretat clínica en la recepta electrònica, el Programa d’Innovació i Suport a l’Àmbit del Medicament (PISAM) de l’Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (AQuAS) treballa conjuntament amb la Gerència de Farmàcia i del Medicament del Servei Català de la Salut en l’elaboració del contingut clínic d’un mòdul integrat en el Sistema Integral de Recepta Electrònica (SIRE) per a millorar la seguretat de la prestació farmacèutica en cada pacient d’acord amb les seves característiques i la medicació concomitant.

Actualment, aquest sistema integra cinc dimensions de seguretat:

  1. Interaccions farmacològiques. Tenen lloc quan dos medicaments administrats alhora produeixen o poden produir un efecte no desitjat i, per tant, no han d’administrar-se conjuntament.
  2. Duplicitats terapèutiques. És la prescripció simultània de dos o més medicaments amb el mateix principi actiu o la mateixa acció farmacològica.
  3. Fàrmacs desaconsellats en pacients geriàtrics. Fàrmacs en els quals el balanç benefici/risc no és favorable en la població geriàtrica.
  4. Fàrmacs teratogènics. Fàrmacs amb efectes negatius demostrats sobre l’embrió o el fetus en dones en edat fèrtil.
  5. Dosis màximes. Prescripcions de fàrmacs en dosis superiors a la que pot ser tolerada sense provocar efectes tòxics.

La implantació s’està realitzant d’una manera gradual, considerant primer els medicaments dispensats en oficina de farmàcia, tant si són finançats pel CatSalut com si no. Actualment s’està començant a treballar per incloure els medicaments de dispensació hospitalària a pacients ambulatoris, fet que permetrà obtenir uns plans de medicació dels pacients més complets.

Els continguts es van actualitzant amb la comercialització de nous fàrmacs i la incorporació de la nova evidència disponible. A més, es duen a terme explotacions periòdiques de les dades utilitzades amb l’objectiu d’identificar quines alertes són rebutjades de manera sistemàtica pels metges i revisar si hi ha algun motiu clínic que justifiqui la retirada o modificació d’aquestes alertes.

En un futur està previst dotar també SIRE amb un sistema que faciliti la conciliació i revisió sistemàtica de la medicació.

Podeu consultar més detalls sobre aquest projecte en el document següent: Seguretat clínica a la recepta electrònica. Metodologia d’elaboració de continguts clínics de seguretat.

Entrada elaborada per Jose Expósito, Diego Mena i Andrea Molina.