La importancia de los registros en cuatro preguntas

15 nov.
Kayla Smith

Hoy seguimos hablando de registros en el blog AQuAS. El mes pasado Jorge Arias habló del tema fijándose en la colaboración clínico-investigador y a principios de año tratamos el mismo tema con dos entrevistas a Olga Martínez i Xavier Mora con el foco puesto en las artroplastias y los nuevos materiales usados para las prótesis. Hace más tiempo, en el 2015, celebramos los 10 años del Registro de Artroplastias de Cataluña (RACat), coordinado y gestionado desde la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS) y en esa ocasión Olga Martínez y Laia Domingo hablaron de la experiencia del registro en términos de su historia y funcionamiento.

Empezamos el post de hoy sobre la importancia de los registros.

1. ¿Qué queremos decir con “registro”’?

Un registro es una recopilación de información estandarizada que puede incluir desde el diagnóstico de un paciente, los resultados, los procedimientos, las enfermedades, el rendimiento de un dispositivo, entre otros aspectos, y todos estos datos son utilizados para evaluar resultados específicos con objetivos predefinidos de carácter clínico, científico o de investigación.

De forma más concisa, un registro recopila información estandarizada, que se utiliza para un propósito específico, sobre pacientes que comparten una condición o determinadas características. Los registros de pacientes han existido durante décadas, con los primeros registros de artroplastias, en la región nórdica, que debutaron en la década de 1970: el Swedish Hip Arthroplasty y el Swedish Knee Arthroplasty Registers, el año 1975 y 1979, respectivamente, seguido del Finnish Arthroplasty Registry el año 1980.

Esta publicación se centrará específicamente en los registros de implantes y su importancia a nivel local, nacional e internacional, aunque hay otro tipo de registros.

2. ¿Por qué son importantes?

Los registros son de vital importancia por varios motivos.

Por lo que refiere al sector sanitario, como se recopila un conjunto estandarizado de datos, un registro permite a los profesionales y a los investigadores del ámbito salud hacer comparaciones sistemáticas a través de múltiples conjuntos de datos y considerar ubicaciones geográficas. El personal sanitario puede estar al tanto de las variables que se tienen en cuenta en diferentes registros y pueden extraer conclusiones a partir de las experiencias de otros. Los registros pueden facilitar el desarrollo profesional al mismo tiempo que hacen visibles prácticas clínicas, resultados y posibles áreas de mejora.

Con estos datos, podemos identificar mejores prácticas, utilizar los resultados previos como guía y obtener información importante, de forma muy rápida, si se plantea la necesidad de retirada de un implante.

Encontraríamos un ejemplo de esta situación con el caso de los implantes mamarios Poly Implant Prothèse (PIP), que se hicieron en Francia con una silicona más económica e industrial que no estaba aprobada para uso médico. Los implantes se rompían dos veces más frecuentemente que la media y causaron problemas de salud en miles de mujeres.

Pasado ésto, el NHS británico creó e implementó un registro, el The Breast and Cosmetic Implant Registry (2016), para pacientes de Inglaterra con implantes de mama y otros implantes cosméticos que permite rastrear los implantes de forma rápida y eficiente, en caso que surjan problemas de seguridad similares.

3. ¿Fortalezas y barreras de los registros internacionales?

Los registros no sólo son importantes para hacer un seguimiento de la información a nivel local o nacional, sinó que también son muy útiles en el contexto internacional, para comparar fácilmente técnicas y métodos entre países.

Sin embargo, algunas barreras pueden dificultar el acceso a datos internacionales. Los últimos cambios en la regulación europea por lo que refiere a protección de datos del paciente, podrían tener efectos en los registros internacionales.

Según un experto del Dutch Arthroplasty Register (LROI), esta legislación introducida en mayo de 2018 podría perjudicar los registros por el hecho que hasta el momento estaban regulados por legislaciones nacionales más flexibles y que ahora se verán obligados a adaptarse a una normativa más rígida.

Sobre el personal implicado en los registros internacionales, ya sean stakeholders, decisores, profesionales de la salud, o otros, deben saber de las posibles barreras derivadas de abarcar varios países y también de otros aspectos de regulaciones a nivel regional, estatal y europeo para garantizar la correcta implementación y funcionamiento del registro.

Los expertos de dos registros internacionales, el Nordic Arthroplasty Register Association (NARA) y el International Collaboration of Breast Registry Activities (ICOBRA), afirman que varios países y, por tanto, múltiples jurisdicciones, participando en un solo registro es una situación que implica dificultades por el hecho que el registro en conjunto está obligado a funcionar utilizando las normas impuestas por el país más estricto.

A pesar de estas barreras, los registros internacionales siguen siendo una fuente de información útil. Facilitan el avance en los conocimientos, procesos y datos sobre los tipos de implante a usar y/o evitar.

4. ¿Qué puede hacer este conocimiento por AQuAS?

La implementación de un registro, la funcionalidad a largo plazo y las mejores prácticas son de gran importancia para AQuAS, que creó y está al cargo del RACat.

Actualmente, el RACat recopila información sobre los procedimientos de artroplastia de cadera y rodilla de 53 de los 61 centros sanitarios del Sistema Integrado de Salud de la Red de Salud Pública de Cataluña (SISCAT) y está a punto de incluir los procedimientos de artroplastia de hombro.

Dada la amplitud y la profundidad de los conocimientos existentes en la comunidad internacional, AQuAS y los que participan estrechamente con el RACat están interesados en la información disponible en términos de buenas prácticas de implementación y sostenibilidad, y también con los tipos de variables incluidas en los registros.

Con la idea de seguir los pasos de los registros que ya están bien establecidos, AQuAS, el sistema de salud catalán y la comunidad internacional, en conjunto, pueden mejorar la atención de sus poblaciones.

Entrada elaborada por Kayla Smith.

La importància dels registres en quatre preguntes

15 nov.
Kayla Smith

Avui seguim parlant de registres al blog AQuAS. El mes passat Jorge Arias va parlar-ne fixant-se en la col·laboració clínic-investigador i a començaments d’any vam tractar el mateix tema amb dues entrevistes a Olga Martínez i Xavier Mora amb el focus posat en les artroplàsties i en els nous materials utilitzats per a les pròtesis. Fa més temps, l’any 2015, vam celebrar els 10 anys del Registre d’Artroplàsties de Catalunya (RACat), coordinat i gestionat des de l’Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (AQuAS) i en aquella ocasió Olga Martínez i Laia Domingo van parlar de l’experiència del registre en termes de la seva història i funcionament.

Comencem el post d’avui sobre la importància dels registres.

1. Què volem dir amb “registre”’?

Un registre és una recopilació d’informació estandarditzada que pot incloure des del diagnòstic d’un pacient, els resultats, els procediments, les malalties, el rendiment d’un dispositiu, entre d’altres aspectes, i totes aquestes dades són utilitzades per avaluar resultats específics amb objectius predefinits de caràcter clínic, científic o de recerca.

De manera més concisa, un registre recopila informació estandarditzada, que s’utilitza per a un propòsit específic, sobre pacients que comparteixen una condició o determinades característiques. Els registres de pacients han existit durant dècades, amb els primers registres d’artroplàsties, a la regió nòrdica, que van debutar a la dècada de 1970: el Swedish Hip Arthroplasty i el Swedish Knee Arthroplasty Registers, l’any 1975 i 1979, respectivament, seguit del Finnish Arthroplasty Registry l’any 1980.

Aquesta publicació se centrarà específicament en els registres d’implants i la seva importància a nivell local, nacional i internacional, tot i que hi ha més tipus de registres.

2. Per què són importants?

Els registres són de vital importància per diversos motius.

Pel que fa al sector sanitari, atès que es recopilen un conjunt estandarditzat de dades, un registre permet als professionals i als investigadors de l’àmbit de la salut fer comparacions sistemàtiques a través de múltiples conjunts de dades i considerar ubicacions geogràfiques. El personal sanitari pot estar al cas de les variables que es tenen en compte en diferents registres i poden extreure conclusions a partir de les experiències dels altres. Els registres poden facilitar el desenvolupament professional al mateix temps que fan visibles pràctiques clíniques, resultats i possibles àrees de millora.

Amb aquestes dades, podem identificar millors pràctiques, utilitzar els resultats previs com a guia, i obtenir informació important, de manera molt ràpida, si es planteja la necessitat de retirada d’un implant.

Trobaríem un exemple d’aquesta situació amb el cas dels implants mamaris Poly Implant Prothèse (PIP), que es van fer a França amb una silicona més econòmica i industrial que no estava aprovada per a ús mèdic. Els implants es van trencar dues vegades més freqüentment que la mitjana i van causar problemes de salut en milers de dones.

Després d’aquest fet, el NHS britànic va crear i implementar un registre, el  The Breast and Cosmetic Implant Registry (2016), per a pacients d’Anglaterra amb implants de mama i altres implants cosmètics que permet rastrejar els implants de forma ràpida i eficient, en cas que sorgeixin problemes de seguretat similars.

3. Fortaleses i barreres dels registres internacionals?

Els registres no només són importants per fer un seguiment de la informació a nivell local o nacional, sinó que també són molt útils en el context internacional, per comparar fàcilment tècniques i mètodes entre països.

Tanmateix, algunes barreres poden dificultar l’accés a dades internacionals. Els últims canvis en la regulació europea pel que fa a protecció de dades del pacient, podrien tenir efectes en els registres internacionals.

Segons un expert del Dutch Arthroplasty Register (LROI), aquesta legislació introduïda al maig de 2018 podria perjudicar els registres pel fet que fins ara estaven regulats per legislacions nacionals més flexibles i que ara es veuran obligats a adaptar-se a una normativa més rígida.

Pel que fa al personal implicat en els registres internacionals, ja siguin stakeholders,  decisors, professionals de la salut, o d’altres, han d’estar al corrent de les possibles barreres derivades d’abarcar diversos països, així com d’altres aspectes de regulacions a nivell regional, estatal i europeu per garantir la correcta implementació i funcionament del registre.

Els experts de dos registres internacionals, el Nordic Arthroplasty Register Association (NARA) i l’International Collaboration of Breast Registry Activities (ICOBRA), afirmen que diversos països i, per tant, múltiples jurisdiccions, participant en un sol registre implica dificultats pel fet que el registre en conjunt està obligat a funcionar utilitzant les normes imposades pel país més estricte.

Malgrat aquestes barreres, els registres internacionals segueixen sent una font d’informació útil. Faciliten l’avenç en el coneixements, processos i dades sobre els tipus d’implants a utilitzar i/o evitar.

4. Què pot fer aquest coneixement per AQuAS?

La implementació d’un registre, la funcionalitat a llarg termini i les millors pràctiques són de gran importància per a AQuAS, que va crear i està a càrrec del RACat.

Actualment, el RACat recopila informació sobre els procediments d’artroplàstia de maluc i genoll de 53 dels 61 centres sanitaris del Sistema Integrat de Salut de la Xarxa de Salut Pública de Catalunya (SISCAT) i està a punt d’incloure els procediments d’artroplàstia d’espatlla.

Atesa l’amplitud i la profunditat dels coneixements existents a la comunitat internacional, AQuAS i els que participen estretament amb el RACat estan interessats en la informació disponible en termes de bones pràctiques d’implementació i sostenibilitat, i també amb els tipus de variables incloses en altres registres.

Amb la idea de seguir els passos dels registres que ja estan ben establerts, AQuAS, el sistema de salut català i la comunitat internacional, en conjunt, poden millorar l’atenció de les seves poblacions.

Entrada elaborada per Kayla Smith.

Evaluación: Back to the Basics

22 set.

La cultura evaluativa de AQuAS viene de lejos y la compartimos en redes estatales como REDETS e internacionales como INAHTA, HTAi y EUnetHTA. Esta evaluación hace referencia a la evaluación de tecnologías sanitarias (esto incluye la evaluación de productos sanitarios, medicamentos, programas, modelos organizativos en el ámbito de la salud y un largo etcétera que puede a su vez incluir la evaluación de cribados, tests diagnósticos e eHealth, entro otros) y  también la evaluación de la calidad de la atención asistencial.

La metodología que se usa es robusta y genera debate aún actualmente y es positivo que sea así porque este debate implica un cuestionamiento constante sobre qué hacemos y cómo lo hacemos. Cuando aparecen nuevas tecnologías, nuevas necesidades, nuevas realidades, se requieren también nuevas metodologías evaluativas o su adaptación.

“Evaluar para mejorar” es la idea básica de la evaluación pero … ¿de qué hablamos exacatamente cuando hablamos de evaluación?

No existe una respuesta simple para esta cuestión.

En este post de Mireia Espallargues, Noemí Robles y Laia Domingo hay una buena definición sobre indicadores para la evaluación clínica y de la calidad asistencial.

“Un indicador es un instrumento de medida que se utiliza para evaluar o medir aspectos concretos de la calidad de la atención a través de diversas estrategias de análisis”

En este otro post de las mismas autoras hay un ejemplo de evaluación de programas de cronicidad.

“Los resultados obtenidos de la implementación de los indicadores permitirá a los profesionales disponer de unos criterios objetivos sobre la calidad de sus intervenciones, facilitando la identificación de las fortalezas de los programas de atención a la cronicidad, y también de las áreas de mejora”

En esta línea de evaluación de la cronicidad, puede ser muy útil la aplicación de herramientas para medir multimorbilidad, tal como se puede leer en este post de Emili Vela.

“La presencia multimorbilidad está asociada a una mayor utilización de recursos asistenciales (sanitarios y sociales) y a una peor calidad de vida. En este contexto, se hace necesario medir la multimorbilidad para poder de este modo determinar su impacto en el sistema sanitario”

Otra línea de trabajo muy relacionada con evaluación la encontramos en este post de Miquel Pons, Daniel Chaverri y Luis Lobo sobre prótesis de cadera. Se trata de un estudio que muestra de forma muy clara la utilidad de los registros para la evaluación de tecnologías sanitarias.

“En el contexto actual de innovaciones y avances tecnológicos contínuos y ante una gran presión por parte de los fabricantes, el abanico de prótesis a disposición de los cirujanos ortopédicos es cada vez más grande. Esta situación hace necesario que las prótesis que se utilicen presenten evidencia científica basada en estudios clínicos o bien en datos de registros de artroplastias”

Las iniciativas que estudian la variabilidad en la práctica médica tienen un fuerte componente evaluativo también. Para introducirnos en esta cuestión, Enrique Bernal Delgado y Sandra García Armesto publicaron un post sobre cómo se trata  y cómo ha evolucionado esta cuestión a nivel internacional.

“Las experiencias más significativas se han desarrollado en contextos con una profunda cultura evaluativa y en sistemas donde la elección de aseguradoras y competencia entre proveedores constituye una de sus características fundamentales”

Desde AQuAS, Laura Muñoz presentaba en este otro post dos líneas de trabajo muy potentes: el estudio de la variabilidad en el contexto catalán y la presentación dinámica de estos resultados, una novedad absoluta por lo que a visualización de datos se refiere.

Elementos tecnológicos nuevos implican -para la evaluación- un reto intelectual y un reto por el alcance o volumen de las intervenciones a evaluar. Es reciente la publicación de un marco conceptual de evaluación de mHealth publicado en una revista con un alto factor de impacto, situada en el primer cuartil del Journal Citation Reports.

Los conceptos de eficacia, efectividad, seguridad, eficiencia e impacto organizativo, ético y social son las grandes dimensiones del marco teórico de la evaluación de tecnologías sanitarias y aquí se añade la necesidad de incorporar metodologías de otros campos y el esfuerzo constante para adaptarse a una realidad siempre cambiante.

Para acabar, insistimos en la importancia de la metodología, no como algo estático sinó como un elemento al servicio de la investigación de mejor calidad.

Para seguir avanzando en la evaluación, back to the basics también.

Entrada elaborada por Marta Millaret (@MartaMillaret)

Avaluació: Back to the basics

22 set.

La cultura avaluativa d’AQuAS ve de lluny i la compartim en xarxes estatals com REDETS i internacionals com INAHTA, HTAi i EUnetHTA. Aquesta avaluació fa referència a l’avaluació de tecnologies sanitàries (això inclou l’avaluació de productes sanitaris, medicaments, programes, models organitzatius en l’àmbit de la salut i un llarg etcètera que pot incloure l’avaluació de cribratges, tests diagnòstics i eHealth, entre d’altres) i també l’avaluació de la qualitat de l’atenció assistencial.

La metodologia que s’usa és robusta i genera debat encara actualment i és positiu que sigui així perquè aquest debat implica un qüestionament constant sobre què fem i com ho fem. Quan apareixen noves tecnologies, noves necessitats, noves realitats, es requereixen també noves metodologies avaluatives o la seva adaptació.

“Avaluar per millorar” és la idea bàsica de l’avaluació però de què parlem exactament quan parlem d’avaluació?

No existeix cap resposta simple a aquesta qüestió.

En aquest post de Mireia Espallargues, Noemí Robles i Laia Domingo s’hi pot llegir una bona definició sobre indicadors per a l’avaluació clínica i de la qualitat assistencial.

“Un indicador és un instrument de mesura que s’utilitza per avaluar o mesurar aspectes concrets de la qualitat de l’atenció a través de diverses estratègies d’anàlisi”

En aquest altre post de les mateixes autores hi ha un exemple d’avaluació de programes de cronicitat.

“Els resultats obtinguts de la implementació dels indicadors permetrà als professionals comptar amb uns criteris objectius sobre la qualitat de les seves intervencions, facilitant la identificació de les fortaleses dels programes d’atenció a la cronicitat, així com les àrees de millora”

En aquesta línia de l’avaluació de la cronicitat, pot ser molt útil l’aplicació d’eines per mesurar la multimorbiditat, tal com es pot llegir en aquest post d’Emili Vela.

“La presència de multimorbiditat està associada a una major utilització de recursos assistencials (tant sanitaris com socials) i a una pitjor qualitat de vida. En aquest context, es fa necessari mesurar la multimorbiditat per tal de poder determinar el seu impacte en el sistema sanitari”

Una altra línia de treball molt lligada a l’avaluació, la podem trobar en aquest post de Miquel Pons, Daniel Chaverri i Luis Lobo sobre pròtesis de maluc. Es tracta d’un estudi que mostra d’una manera molt clara la utilitat dels registres per a l’avaluació de tecnologies sanitàries.

“En el context actual d’innovacions i avenços tecnològics continus i davant d’una gran pressió per part dels fabricants, el ventall de pròtesis a disposició dels cirurgians ortopèdics és cada vegada més gran. Aquesta situació fa necessari que les pròtesis que s’utilitzin presentin evidència científica basada en estudis clínics o bé en dades de registres d’artroplàsties”

Les iniciatives que estudien la variabilitat en la pràctica mèdica tenen un fort component avaluatiu també. Per introduir-nos en aquesta qüestió, Enrique Bernal Delgado i Sandra García Armesto van publicar un post sobre com es tracta i com ha evolucionat aquesta qüestió a nivell internacional.

“Les experiències més significatives s’han desenvolupat en contextos amb una profunda cultura avaluativa i en sistemes en què l’elecció d’asseguradors i competència entre proveïdors en constitueix una de les característiques fonamentals”

Des d’AQuAS, Laura Muñoz presentava en aquest altre post dues línies de treball molt potents: l’estudi de la variabilitat en el context català i la presentació dinàmica d’aquests resultats, tota una novetat pel que fa a visualització de dades.

Elements tecnològics nous impliquen -per a l’avaluació- un repte intel·lectual i un repte quant a l’abast o volum de les intervencions a avaluar. És recent la publicació d’un marc conceptual d’avaluació d’mHealth publicat en una revista amb alt factor d’impacte, situada en el primer quartil del Journal Citation Reports.

Els conceptes d’eficàcia, efectivitat, seguretat, eficiència i impacte organitzatiu, ètic i social són les grans dimensions del marc teòric de l’avaluació de tecnologies sanitàries i aquí s’hi afegeix la necessitat d’incorporar metodologies d’altres camps i l’esforç constant d’adaptar-se a una realitat sempre canviant.

Per acabar, insistim en la importància de la metodologia, no com a quelcom estàtic sinó com un element al servei de la recerca de millor qualitat.

Per continuar avançant en l’avaluació, back to the basics també.

Entrada elaborada per Marta Millaret (@MartaMillaret)

Scientific evidence and clinical practice: the case of hip prostheses in Catalonia

9 març
Daniel Chaverri, Miquel Pons, Luis Lobo

A total hip replacement is one of the surgical procedures which provide greatest satisfaction among patients due to the significant improvement in the quality of life they experience.

So much so, that it has been defined by some authors as the surgery of the 20th Century. It is a procedure which consists in substituting the hip joint with an artificial joint or prosthesis.

The most common reason for surgical intervention is arthrosis, a disease caused by the wear-and-tear of the cartilage which leads to a malfunction of the joint. It is especially common in older people, older than 65, who live with pain and which can limit their day-to-day activities considerably.

In today’s context of continuous technological innovations and advances and facing the enormous pressure from manufacturers, the range of prosthesis available to orthopaedic surgeons is wider than ever. This situation demands that the prostheses used have supporting scientific evidence based on clinical studies or on data from arthroplasty registries.

The legislation which regulates the commercialisation of medical devices, such as prostheses, is more lax than that which regulates drugs which means that not the same type of studies are required for their approval and in consequence, neither is the scientific evidence. In fact, this precise legislation is undergoing a review at present and a new one on this matter will soon be made available.

Several years ago, the prestigious journal BMJ (British Medical Journal) published an article in which it was highlighted that in the UK, 24% of hip prostheses used had no scientific evidence to demonstrate their clinical effectiveness.

As a consequence of that publication and applying the same methodology, at the Hospital Sant Rafael and in collaboration with the Catalan Arthroplasty Registry (RACat) of the Agency for Health Quality and Assessment of Catalonia (AQuAS), we embarked on the task of analysing what the scientific evidence was on hip prostheses used in public hospitals in Catalonia which had sent their data in to the RACat during the period 2005-2013.

We did this via a search on different platforms putting the spotlight on Orthopaedic Data Evaluation Panel (ODEP), as well as Tripdatabase, PubMed and Google acadèmic.

Following the analysis of the 18,816 acetabular or hip cups and 19,546 femoral stems (the main components of the hip prosthesis) collected in the registry, our first surprise was to observe that 123 different models of cups had been used and 138 different models of stems. In the group of participating hospitals in the RACat during the period of the study, it was seen that with many of these models less than 10 units in number of each had been used.

As these models only represent 1% of implants used, they were excluded from the study and in the end 74 models of hip cups and 75 models of femoral stems were studied.

Artroplàsties PTM

The results of the analysis, either recently published or not yet published, now at a pre-publication stage, show that less than 50% of components used had the highest level of scientific evidence in accordance with the ODEP. This top level is achieved when there are studies having 10 years at least of monitoring with a number of prostheses evaluated exceeding 500 units.

What also caught our attention was not finding any evidence for 18 hip cups or 16 femoral stems which represented, respectively, 13.56% and 9.53% of all implants carried out during this period.

Artroplàsties -taula

All scientific studies show limitations and it is not always possible to offer exhaustive results. Aware of this, and of the fact that the data in our study are the results of a research project which might not be able to reflect what the reality of public hospitals in Catalonia is in absolute terms.

We do want to stress that the task of the orthopaedic surgeon needs to be more and more regulated by evidence based medicine and this is, precisely, one of main purposes of arthroplasty registers: to carry out studies like the one we have been able to do at Hospital Sant Rafael with the aim of improving the health care of people.

Post written by Miquel Pons, Danieol Chaverri and Luis Lobo, Hospital Sant Rafael, Barcelona.

Evidència científica i pràctica clínica: el cas de les pròtesis de maluc a Catalunya

9 març
Artroplasties - Equip
Daniel Chaverri, Miquel Pons, Luis Lobo

L’artroplàstia total de maluc és una de les cirurgies que proporciona major satisfacció per la gran millora en la qualitat de vida que genera entre els pacients.

Tant és així que ha estat definida per alguns autors com la cirurgia del segle XX. Es tracta d’un procediment que consisteix en la substitució de l’articulació del maluc per una articulació artificial o pròtesi.

El motiu d’intervenció més comú és l’artrosi, una malaltia causada pel desgast del cartílag que acaba produint un mal funcionament de l’articulació. Es tracta d’un procés especialment comú en persones grans -majors de 65 anys- que cursa amb dolor i que pot limitar de manera important les activitat quotidianes de la persona.

En el context actual d’innovacions i avenços tecnològics continus i davant d’una gran pressió per part dels fabricants, el ventall de pròtesis a disposició dels cirurgians ortopèdics és cada vegada més gran. Aquesta situació fa necessari que les pròtesis que s’utilitzin presentin evidència científica basada en estudis clínics o bé en dades de registres d’artroplàsties.

La legislació que regula la comercialització de dispositius sanitaris (medical devices en anglès), com ara les pròtesis, és més laxa que la que regula els fàrmacs de manera que no cal el mateix tipus d’estudi i, per tant, d’evidència científica per a la seva aprovació. Justament aquesta normativa està en procés de revisió i aviat estarà disponible una nova legislació al respecte.

Fa un parell d’anys, a la prestigiosa revista BMJ (British Medical Journal) es va publicar un article en el qual es mostrava que al Regne Unit el 24% de les pròtesis de maluc utilitzades no tenien cap evidència científica que recolzés la seva efectivitat clínica.

Arran d’aquesta publicació i aplicant la mateixa metodologia, des de l’Hospital Sant Rafael de Barcelona i amb la col·laboració del Registre Català d’Artroplàsties (RACat) de l’Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (AQuAS), ens vam proposar analitzar quina era l’evidència científica de les pròtesis de maluc utilitzades en els hospitals públics de Catalunya que havien enviat les seves dades al RACat durant el període 2005-2013.

Vam fer-ho mitjançant una cerca en les diferents plataformes destacant l’Orthopaedic Data Evaluation Panel (ODEP), així com Tripdatabase, PubMed i Google acadèmic.

Després de l’anàlisi de les 18.816 còtiles o acetàbuls i de les 19.546 tiges femorals (els components principals de les pròtesis de maluc) recollides en el registre, la primera sorpresa va ser observar que s’havien utilitzat 123 models diferents de còtiles i 138 models diferents de tiges, molts d’aquests models en un nombre inferior a 10 unitats en el conjunt d’hospitals participants en el RACat durant el període d’estudi.

Pel fet de representar menys de l’1% dels implants utilitzats, aquests últims models mencionats van ser exclosos de l’estudi i es van estudiar, finalment, 74 models de còtiles i 75 models de tiges femorals.

Artroplàsties PTM

Els resultats de l’anàlisi -recentment publicats- van mostrar que menys del 50% dels components utilitzats tenien el màxim nivell d’evidència científica segons l’ODEP. Aquest nivell màxim s’obté quan hi ha estudis de més de 10 anys de seguiment amb un nombre de pròtesis avaluades superior a les 500 unitats.

També ens va cridar l’atenció que no es va poder trobar cap evidència de 18 models de còtiles i de 16 models de tiges que representaven el 13.56% i el 9.53%, respectivament, de tots els implants realitzats en aquest període de temps.

Artroplàsties -taula

Tots els estudis científics presenten limitacions i no sempre és possible poder oferir resultats taxatius. Som conscients d’això i del fet que les dades del nostre estudi són els resultats d’un treball de recerca que és possible que no pugui reflectir de manera absoluta com és la realitat dels hospitals públics catalans.

Però sí que volem remarcar que la tasca del cirurgià ortopèdic cada vegada ha de regir-se més en la medicina basada en l’evidència i aquest fet és, justament, una de les principals raons de ser dels registres d’artroplàsties: permetre realitzar estudis com el que hem pogut dur a terme des de l’Hospital Sant Rafael amb la mirada posada en la millora de l’atenció sanitària de les persones.

Entrada elaborada per Miquel Pons, Daniel Chaverri i Luis Lobo, Hospital Sant Rafael de Barcelona.

Indicators for assessing care for chronicity

10 nov.

In a previous post we discussed the advantages of using indicators in the assessment of health services. At AQuAS we have been applying indicators to assess different care processes and areas, with care for patients suffering from chronic conditions being one of the principal areas of interest in terms of new care models and programs assessment. Interventions in the field of care for chronicity are extremely complex given that by their very nature, they tend to involve multiple actors and many different levels of care concurrently, as well as different elements utilising therapeutic instruments and technology with very variable intensity. Moreover, their effectiveness is often linked to contextual factors, making it difficult to attribute an outcome to a particular component of the program. So, given this level of complexity, the question remains, why should we be using indicators in this area? The answer is that these indicators may provide us with several benefits compared to other assessment approaches, such as:

  • Incorporating professional opinion and consensus
  • The possibility of including structural and procedural indicators allows us to obtain an understanding of the environment and the reality in which the initiative is being implemented
  • Providing a type of assessment that is more accessible and understandable for professionals
  • Greater simplicity and speed in evaluation and obtaining results
  • Possibility of defining standards
  • Allowing comparisons to be established and objectifying trends
  • Identifying successful characteristics and factors that can define which models are most effective, for which groups of chronic patients, in what context and at what cost

The first project in which AQuAS began using quality of care indicators for assessing chronicity got underway in 2012 with the commission by the Program for Prevention and Care for Chronicity (PPAC) to define a set of indicators to assess the quality of integrated care programs for chronicity within the health sector, where an ‘integrated program’ is understood as those programs involving the coordinated participation of different levels of care. Following the methodology described in the previous post (review of literature, establishing a theoretical framework and expert opinions) a total of 18 indicators were obtained, mainly from intermediate and final results, which experts considered relevant and feasible for assess these types of programs and which are currently being implemented (see table 1 and web).

Table 1: Indicators assessed as relevant and feasible for evaluating integrated care programs for chronicity

indicadors-2-en-1

From this experience, AQuAS developed a proposal for indicators, published recently to, assess chronic care as part of the strategy for tackling chronicity within the National Health System. As a result of this work, a set of indicators considered to be crucial for evaluation emerged, which included several previously prioritized indicators which are repeated such as polymedication, avoidable readmissions and hospitalisations, but which incorporates new factors which are more closely associated with the patients’ experience, such as the assessment of the patients’ and carers’ quality of life, or patients’ lifestyles (see Table 2).

Table 2: Proposal for prioritized indicators for promoting more uniform measurement of the entire National Health System for evaluating of chronicity care strategies

indicadors-2-en-2

Later, from 2014 onwards, the Catalan Institute of Healthcare and Social Services (ICASS – Dpt. Social Welfare and Family) and the PPAC (Health Dept.), commissioned extensive work to be carried out in evaluating collaborative social and health care models in Catalonia. These models not only consider the different levels of care in the health system but also include social services, a crucial aspect in caring for patients in this category. The objectives of the project were to outline the organization and operations of these collaborative experiences, identify barriers and facilitators, propose a conceptual framework for assessment and define a set of well-founded indicators based on feedback from participants and the expertise acquired from previous assessment studies. The proposed indicators continue to take into account traditional indicators while consolidating assessment that includes the views of those involved, not just the patient, but also the caregivers and professionals, and placing special emphasis on the evaluation of the coordinated actions of healthcare and social services, for example considering the avoidance of duplicate processes or carrying out joint social and healthcare initiatives.

We must also highlight in this line of work the efforts undertaken by the ITES FORUM (Forum of innovation, transformation and excellence in health and social services) to define a joint health and social services evaluation framework with a proposal of indicators (line L6) and in which AQuAS is also involved jointly with professionals from different fields. The Forum is a tool to facilitate the necessary conceptual debate required for transforming existing social services and healthcare in favour of a new model of integrated care.

Finally, and to continue discussing the area of assessing the integration of health and social services, since 2015 AQuAS has been involved in the Horizon2020 SUSTAIN (Sustainable tailored integrated care for older people in Europe) project. This European project aims to compare, assess and implement strategies to improve integrated care experiences aimed at non-institutionalized elderly individuals, in other words, those living in their own homes. The project has an additional goal, which is to seek to ensure that the best integrated care initiatives in this area are applicable and adaptable to other European health systems and regions. The project involves seven European countries working simultaneously on the basis of the definition and implementation of a set of indicators pending definition, tailored to this type of population and integrative approach.

Indicators, therefore, are useful tools for assessing an area as large and as complex as chronicity and they can be applied from a broader or narrower perspective, in other words, taking into account not only the different levels of care in the health system, but also including social services. The results obtained from the implementation of these indicators will provide professionals with objective criteria regarding the quality of their interventions, by facilitating the identification of the strengths of chronic care programs, as well as areas with scope for improvement.

Post written by Noemí Robles, Laia Domingo i Mireia Espallargues. Àrea d’Avaluació, AQuAS.

Indicadores para la evaluación de la atención a la cronicidad

10 nov.

En un post anterior comentábamos las ventajas de utilizar indicadores en la evaluación de los servicios  sanitarios. Desde el AQuAS llevamos tiempo aplicando el uso de indicadores para evaluar diferentes procesos y ámbitos asistenciales, siendo la evaluación de nuevos modelos y programas de atención a los pacientes crónicos una de las principales áreas de interés. Las intervenciones en el campo de la atención a la cronicidad son extremadamente complejas ya que se caracterizan por la concurrencia de múltiples factores y niveles asistenciales y por diversos componentes con una intensidad muy variable en el uso de instrumentos terapéuticos y tecnológicos. Además, su efectividad está a menudo vinculada a aspectos contextuales, lo cual dificulta atribuir el efecto a un componente particular del programa. Por todo ello, y  teniendo en cuenta este nivel de complejidad, habría que preguntarse: ¿qué sentido tiene el uso de indicadores en este caso? La respuesta es que estos indicadores nos pueden aportar una serie de ventajas respecto de otras aproximaciones evaluativas como son:

  • Incorporar la opinión y el consenso de los profesionales
  • Posibilidad de incluir indicadores de estructura y proceso que permiten obtener un conocimiento del entorno y la realidad en la que se está llevando a cabo la iniciativa
  • Facilitar un  modo de evaluación más accesible y comprensible para los profesionales
  • Más simplicidad y rapidez en la evaluación y la obtención de resultados
  • Posibilidad de definir estándares
  • Permiten establecer comparaciones y objetivar tendencias
  • Identificar esas características o factores de éxito que nos puedan definir qué modelos son más efectivos, para qué grupos de pacientes crónicos, en qué contexto y a qué coste

El primer proyecto en que el AQuAS empezó a utilizar indicadores de calidad asistencial para la evaluación de la cronicidad se inició en 2012, con el encargo del Programa de Prevenció i Atenció a la Cronicitat (PPAC) de definir un conjunto de indicadores que permitiera evaluar la calidad de los programas integrados de atención a la cronicidad del ámbito sanitario, concibiendo como integrados aquellos programas en los que participan de forma coordinada distintos niveles asistenciales. Siguiendo la metodología descrita en el post anterior (revisión bibliográfica, establecimiento de un marco teórico  y opinión de los expertos) se obtuvieron un total de 18 indicadores, principalmente de resultados intermedios y finales, que los expertos consideraron relevantes y factibles para evaluar este tipo de programas y que actualmente están en fase de implementación (ver tabla 1 y link a web).

Tabla 1: Indicadores valorados como relevantes y factibles para la evaluación de los programas integrados de atención a la cronicidad

indicadors-2-paint-cast-1

A partir de esta experiencia, el AQuAS ha desarrollado una propuesta de indicadores para evaluar la atención a la cronicidad en el marco de la estrategia para el abordaje de la cronicidad del Sistema Nacional de Salud, publicado recientemente.  De este estudio surgieron un conjunto de indicadores considerados clave para la evaluación, entre los que se repetían algunos anteriormente priorizados como la polimedicación, los reingresos y las hospitalizaciones evitables, aunque también se incorporaron nuevos indicadores más relacionados con la vivencia de los pacientes, como la valoración de la calidad de vida de los pacientes y los cuidadores, o de los estilos de vida de los pacientes (ver Tabla 2).

Tabla 2: Propuesta de indicadores priorizados para la promoción de la medición de forma homogénea al conjunto del Sistema Nacional de Salud para la evaluación de las estrategias de atención a la cronicidad

indicadors-2-paint-sp-2
Posteriormente, a partir de 2014 y por encargo del Institut Català d’Assistència i Serveis Socials (ICASS – Dpt. Benestar Social i Família) y del PPAC (Dept.  Salut), se ha trabajado extensamente en la evaluación de modelos colaborativos de atención social y sanitaria en Cataluña. Estos modelos no solo toman en consideración los distintos niveles salariales del sistema sanitario sino que suman los servicios sociales, pieza clave en la asistencia a este tipo de enfermos. Los objetivos del proyecto eran describir la organización y el funcionamiento de estas experiencias colaborativas, identificar barreras y facilitadores, proponer un marco conceptual de evaluación y definir un conjunto de indicadores válidos en este contexto a partir de los discursos de los participantes y la experiencia en estudios previos de evaluación. Los indicadores propuestos siguen teniendo en cuenta los indicadores clásicos pero se consolida la evaluación que incluye el punto de vista de las personas, no solo del paciente, sino también de los cuidadores y de los profesionales, y pone énfasis en la evaluación de estas acciones coordinadas de los servicios sociales y sanitarios. Por ejemplo, considerando la evitación de procesos duplicados o la realización de intervenciones conjuntas de atención social y sanitaria.

También cabe destacar, en esta línea, el trabajo que está realizando el FORUM ITESS (Forum de la innovació, transformació i excel·lència en els serveis socials i de salut) para definir el marco de evaluación común social y sanitario con propuesta de indicadores (línea L6) y en que también participa el AQuAS junto con otros profesionales de diversos ámbitos. El FORUM es una herramienta que debe facilitar el debate conceptual necesario para la transformación de los modelos de atención social y sanitaria actuales en favor de un nuevo modelo de atención integrada.

Finalmente, dentro de este área de evaluación de la integración de los servicios sanitarios y sociales, el AQuAS participa desde 2015 en el proyecto del programa europeo Horizon2020 SUSTAIN (Sustainable tailored integrated care for older people in Europe). Este proyecto europeo pretende comparar, evaluar e implementar estrategias de mejora en distintas experiencias de atención integrada dirigida a gente mayor no institucionalizada, es decir, que residen en sus domicilios. Asimismo, se persigue el objetivo de asegurar que las mejores iniciativas de atención integrada en este ámbito sean aplicables y adaptables a otros sistemas sanitarios y otras regiones europeas. En este proyecto se trabajará de forma simultánea en 7 países europeos en base a la definición e implementación de un conjunto de indicadores pendientes de definir ajustado a este tipo de población y de enfoque integrador.

Así pues, los indicadores son herramientas útiles para evaluar un ámbito tan extenso y complejo como el de la cronicidad, y pueden aplicarse desde perspectivas más o menos amplias, es decir, teniendo en cuenta solo los distintos niveles asistenciales del sistema sanitario, o incluyendo también los servicios sociales. Los resultados obtenidos de la implementación de los indicadores permitirá que los profesionales cuenten con unos criterios objetivos sobre la calidad de sus intervenciones, facilitando la identificación de las fortalezas de los programas de atención a la cronicidad, así como las áreas de mejora.

Entrada elaborada por Noemí Robles, Laia Domingo y Mireia Espallargues. Àrea d’Avaluació, AQuAS.

Indicadors per a l’avaluació de l’atenció a la cronicitat

10 nov.

En un post anterior parlàvem dels avantatges d’utilitzar indicadors en l’avaluació dels serveis sanitaris. Des de l’AQuAS, ja fa temps que s’està aplicant l’ús d’indicadors per avaluar  diferents processos i àmbits assistencials, sent una de les àrees principals d’interès l’avaluació de nous models i programes d’atenció als pacients crònics. Les intervencions en el camp de l’atenció a la cronicitat són extremadament complexes ja que es caracteritzen per la concurrència de múltiples actors i nivells assistencials i per diversos components amb una intensitat molt variable en l’ús dels instruments terapèutics i tecnològics. A més, la seva efectivitat està sovint vinculada a aspectes contextuals, la qual cosa dificulta atribuir l’efecte a un component particular del programa. Llavors, tenint en compte aquest nivell de complexitat, caldria preguntar-nos: per a què l’ús d’indicadors en aquest cas? La resposta és que aquests indicadors ens poden aportar una sèrie de beneficis respecte a altres aproximacions avaluatives, com són:

  • Incorporar l’opinió i el consens dels professionals
  • La possibilitat d’incloure indicadors d’estructura i procés permetent obtenir un coneixement de l’entorn i la realitat en què s’està duent a terme la iniciativa
  • Facilitar un tipus d’avaluació més accessible i comprensible per als professionals
  • Més simplicitat i rapidesa en l’avaluació i obtenció de resultats
  • Possibilitat de definir estàndards
  • Permetre establir comparacions i objectivar tendències
  • Identificar aquelles característiques o factors d’èxit que ens puguin definir quins models són més efectius, per a quins grups de pacients crònics, en quin context i amb quin cost

El primer projecte en què l’AQuAS va començar a utilitzar els indicadors de qualitat assistencial per a l’avaluació de la cronicitat es va iniciar el 2012 amb l’encàrrec del Programa de Prevenció i Atenció a la Cronicitat (PPAC) de definir un conjunt d’indicadors que permetessin avaluar la qualitat dels programes integrats d’atenció a la cronicitat de l’àmbit sanitari, entenent per integrats aquells programes en què participen de forma coordinada diferents nivells assistencials.  Seguint la metodologia descrita en el post anterior (revisió bibliogràfica, establiment d’un marc teòric i opinió dels experts) es van obtenir un total de 18 indicadors, principalment de resultats intermedis i finals, que els experts van considerar com a rellevants i factibles per avaluar aquest tipus de programes i que actualment estan en fase d’implementació (veure taula 1 i web).

Taula 1: Indicadors valorats com a rellevats i factibles per a  l’avaluació dels programes integrats d’atenció a la cronicitat

indicadors-2-paint

A partir d’aquesta experiència, l’AQuAS ha desenvolupat una proposta d’indicadors per avaluar l’atenció a la cronicitat en el marc de l’estratègia per a l’abordatge de la cronicitat del Sistema Nacional de Salud, publicat recentment. Fruit d’aquest treball van sorgir un conjunt d’indicadors considerats clau per a l’avaluació entre els quals es repetien alguns anteriorment prioritzats com ara la polimedicació, els reingressos i les hospitalitzacions evitables, però se n’incorporen de nous més relacionats amb la vivència dels pacients, com la valoració de la qualitat de vida dels pacients i cuidadors, o dels estils de vida dels pacients (veure Taula 2).

Taula 2: Proposta d’indicadors prioritzats per a la promoció de la medició de forma homogènia al conjunt del Sistema Nacional de Salud per a l’avaluació de les estratègies d’atenció a la cronicitatindicadors-2-paint-2

Posteriorment, a partir de 2014 com a encàrrec de l’Institut Català d’Assistència i Serveis Socials (ICASS – Dpt. Benestar Social i Família) i del PPAC (Dept.  Salut), s’ha treballat extensament en l’avaluació de models col·laboratius d’atenció social i sanitària a Catalunya. Aquests models no només consideren els diferents nivells assistencials del sistema sanitari sinó que afegeixen els serveis socials, peça clau en l’assistència a aquest tipus de malalts. Els objectius del projecte eren descriure l’organització i funcionament d’aquestes experiències col·laboratives, identificar barreres i facilitadors, proposar un marc conceptual d’avaluació i definir un conjunt d’indicadors vàlids en aquest context a partir dels discursos dels participants i l’experiència en estudis previs d’avaluació. Els indicadors proposats continuen tenint en compte els indicadors clàssics però es consolida l’avaluació que inclou el punt de vista de les persones, no només del pacient, sinó també dels cuidadors i dels professionals, i fent èmfasi en l’avaluació d’aquestes accions coordinades dels serveis socials i sanitaris, per exemple considerant l’evitació de processos duplicats o la realització d’intervencions conjuntes d’atenció social i sanitària.

Destacar també en aquesta línia el treball que s’està fent en el FORUM ITESS (Forum de la innovació, transformació, i excel·lència en els serveis socials i de salut) per definir un marc d’avaluació comú social i sanitari amb proposta d’indicadors (línia L6) i en què l’AQuAS també participa conjuntament amb altres professionals de diversos àmbits. El Fòrum és una eina que ha de facilitar el debat conceptual necessari per a la transformació dels models d’atenció social i sanitària actuals en favor d’un nou model d’atenció integrada.

Finalment, seguint amb aquesta àrea d’avaluació de la integració dels serveis sanitaris i socials, l’AQuAS participa des de 2015 en el projecte del programa europeu Horizon2020 SUSTAIN (Sustainable tailored integrated care for older people in Europe). Aquest projecte europeu pretén comparar, avaluar i implementar estratègies de millora en diferents experiències d’atenció integrada adreçades a gent gran no institucionalitzada, és a dir, que resideixen als seus domicilis. Així mateix, es busca l’objectiu d’assegurar que les millors iniciatives d’atenció integrada en aquest àmbit siguin aplicables i adaptables a d’altres sistemes sanitaris i regions europees. En aquest projecte es treballarà de forma simultània en 7 països europeus en base a la definició i implementació d’un conjunt d’indicadors pendents de definir ajustat a aquest tipus de població i d’enfocament integrador.

Així doncs, els indicadors són eines útils per avaluar un àmbit tan extens i complex com el de la cronicitat, i poden ser aplicats des de perspectives més o menys àmplies, és a dir, tenint en compte només els diferents nivells assistencials del sistema sanitari, o incloent també els serveis socials. Els resultats obtinguts de la implementació dels indicadors permetrà als professionals comptar amb uns criteris objectius sobre la qualitat de les seves intervencions, facilitant la identificació de les fortaleses dels programes d’atenció a la cronicitat, així com les àrees de millora.

Entrada elaborada per Noemí Robles, Laia Domingo i Mireia Espallargues. Àrea d’Avaluació, AQuAS.

Alrededor de la cronicidad

2 set.

Si pensamos en los retos de la medicina actual es fácil que pensemos en la forma como los sistemas de salud y la sociedad en general deben adaptarse a un nuevo tipo de enfermo de edad avanzada, con varias enfermedades, alguna enfermedad mental o algun trastorno degenerativo, más o menos apoyo familiar y muchos medicamentos prescritos. Si este tema nos interesa, recomendamos mucho este recorrido vital y conceptual escrito por el economista Lluís Bohígas para entender dónde estamos y hacia dónde vamos y, sobretodo, el lugar que ocupa y que ocupará la atención a la cronicidad dentro del sistema de salud.

Un reto importante en esta línea (y que entre muchos otros elementos tambien puede integrar aspectos de cronicidad) es la atención integrada, espacio donde se trata de facilitar la relación de un individuo con los diferentes sistemas de atención considerando no sólo el punto de vista de la salud sinó tambien el punto de vista social. Aprovechando los temas desarrollados en la conferencia internacional sobre atención integrada en su XVI edición que tuvo lugar en Barcelona el pasado mes de mayo, se pone encima de la mesa la idea que la atención integrada puede representar el camino para afrontar los retos del envejecimiento de nuestras poblaciones.

Normalmente identificamos cronicidad y envejecimiento pero las patologías crónicas tambien pueden afectar a la infancia. El Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona puso en funcionamiento en el 2012 un programa innovador de cronicidad infantil conocido como el proyecto PRINCEP (Plataforma de Respuesta Integral a los Niños con Enfermedades Crónicas y Elevada Dependencia, por sus siglas en catalán Plataforma de Resposta Integral als Nens amb Malalties Cròniques i Elevada Dependència). Este programa ha estado premiado recientemente por el Observatorio de Innovación en Gestión de la Sanidad en Catalunya.

Los ámbitos de atención a la cronicidad y de atención integrada conviene evaluarlos para comprovar que están bien dirigidos, es decir, que sus programas son efectivos, eficaces y adecuados. El uso de indicadores es una herramienta de evaluación. Un indicador es un instrumento de medida que se utiliza para evaluar o medir aspectos concretos de calidad. En el ámbito de la evaluación de la calidad asistencial es habitual hablar de indicadores de salud y éste es el tema del post metodológico sobre la construcción y el desarrollo de indicadores para la evaluación de la calidad de los servicios sanitarios.

Metodología Construcción Indicadores

Un valor añadido en la definición de indicadores es contar con una fuerte participación de expertos. La identificación de indicadores favoreciendo la participación a través de una metodología de consenso online es lo que facilita la aplicación tecnológica Health Consensus, usada justamente en el contexto de cronicidad.

El uso de indicadores de salud con el acento puesto en la atención a enfermedades crónicas y en la atención integrada es una de las líneas de trabajo de la Agència de Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (AQuAS) que próximamente trataremos con más profundidad desde el blog AQUAS.