Innovate or innovate

29 set.

What do the following have in common? An integrated circuit of home based hospitalisation, a telephonic nursing management project, a plan to minimise risks and the safe use of drugs, the use of ICTs in patients treated with oral anticoagulants, an assistance route of collaboration between primary and specialised care, the redesign of a programme of assistance in sexual and reproductive health, a functional unit of chronic and subacute patients, the optimisation of assistance to a patient who has undergone surgery and an oncological-geriatric unit of intermediary care?

They are all innovative projects or experiences which are compiled in the  Observatory of Innovation in Healthcare Management, a reference framework to detect innovative initiatives and tendencies in the Catalan Health System. You can read about it in this post by Dolors Benítez.

“Promoting collaborations between organisations by creating synergies, interest groups and setting up challenges.”

If talking about challenges, we have quite a few and innovation is in fact intended to provide solutions to make improvements.

Innovating, therefore, can be seen as a constant and necessary attitude that we can identify in all professional fields and areas of life.

In the AQuAS blog, we have shared some projects with a strong innovative component.

Is it possible to combine active and healthy ageing with innovation?

Pediatrics in the Pyrinees, an innovative experience in the Alt Urgell (Catalonia)

“Virtual Nurse”, a promotional and educational portal for health at the service of people

Elderly person with stroke: integrated care from the acute phase to the return home

Post written by Marta Millaret (@MartaMillaret)

Innovar o innovar

29 set.

¿Qué tiene en común un circuito integrado de hospitalización domiciliaria, un proyecto de gestión infermera telefónica, un plan de minimización de riesgos y uso seguro de los medicamentos, el uso de las TIC en pacientes tratados con anticoagulantes orales, una ruta asistencial de colaboración entre atención primaria y especializada, el rediseño de un programa de atención a la salud sexual y reproductiva, una unidad funcional de pacientes crónicos y subagudos, la optimización de la atención al paciente quirúrgico y una unidad de atención intermedia onco-geriátrica?

Todos son proyectos o experiencias innovadoras recogidas en el Observatori d’Innovació en Gestió de la Sanitat, marco de referencia para detectar iniciativas innovadoras y tendencias en el sistema sanitario catalán. Podéis leer más sobre el tema en este post de Dolors Benítez.

“Promover colaboraciones entre organizaciones creando sinergias, grupos de interés y lanzando retos”

Si hablamos de retos, tenemos unos cuantos y la innovación pretende justamente aportar soluciones para mejorar.

Innovar, por tanto, se puede considerar que es una actitud constante y necesaria que podemos identificar en todos los ámbitos profesionales y vitales.

Desde el blog AQuAS hemos compartido algunos proyectos con un fuerte componente de innovación.

¿Es posible combinar el envejecimiento activo con la innovación?

Pediatría en los Pirineos, una experiencia innovadora en el Alt Urgell (Cataluña)

«Infermera virtual», un portal de promoción y educación para la salud al servicio de las personas

Persona mayor con ictus: atención integral desde la fase aguda hasta el regreso al domicilio

Entrada elaborada per Marta Millaret (@MartaMillaret)

Innovar o innovar

29 set.

Què té en comú un circuït integrat d’hospitalització domiciliària, un projecte de gestió infermera telefònica, un pla de minimització de riscos i ús segur dels medicaments, l’ús de les TIC en pacients tractats amb anticoagulants orals, una ruta assistencial de col·laboració entre atenció primària i especialitzada, el redisseny d’un programa d’atenció a la salut sexual i reproductiva, una unitat funcional de pacients crònics i subaguts, l’optimització de l’atenció al pacient quirúrgic i una unitat d’atenció intermèdia onco-geriàtrica?

Tots són projectes o experiències innovadores recollides en l’Observatori d’Innovació en Gestió de la Sanitat, marc de referència per detectar iniciatives innovadores i tendències en el sistema sanitari català. En podeu llegir més en aquest post de Dolors Benítez.

“Promoure col·laboracions entre organitzacions creant sinèrgies, grups d’interès i llençant reptes”

Si parlem de reptes, en tenim un quants i la innovació pretén justament aportar solucions per millorar.

Innovar, doncs, es pot considerar una actitud constant i necessària que podem identificar en tots els àmbits professionals i vitals.

Des del blog AQuAS hem compartit alguns projectes amb un fort component d’innovació.

És possible combinar l’envelliment actiu i saludable amb la innovació?

Pediatria dels Pirineus, una experiència innovadora a l’Alt Urgell

Infermera virtual, un portal de promoció i educació per a la salut al servei de les persones

Persona gran amb ictus: atenció integral des de la fase aguda fins al retorn al domicili

Entrada elaborada per Marta Millaret (@MartaMillaret)

Evaluación: Back to the Basics

22 set.

La cultura evaluativa de AQuAS viene de lejos y la compartimos en redes estatales como REDETS e internacionales como INAHTA, HTAi y EUnetHTA. Esta evaluación hace referencia a la evaluación de tecnologías sanitarias (esto incluye la evaluación de productos sanitarios, medicamentos, programas, modelos organizativos en el ámbito de la salud y un largo etcétera que puede a su vez incluir la evaluación de cribados, tests diagnósticos e eHealth, entro otros) y  también la evaluación de la calidad de la atención asistencial.

La metodología que se usa es robusta y genera debate aún actualmente y es positivo que sea así porque este debate implica un cuestionamiento constante sobre qué hacemos y cómo lo hacemos. Cuando aparecen nuevas tecnologías, nuevas necesidades, nuevas realidades, se requieren también nuevas metodologías evaluativas o su adaptación.

“Evaluar para mejorar” es la idea básica de la evaluación pero … ¿de qué hablamos exacatamente cuando hablamos de evaluación?

No existe una respuesta simple para esta cuestión.

En este post de Mireia Espallargues, Noemí Robles y Laia Domingo hay una buena definición sobre indicadores para la evaluación clínica y de la calidad asistencial.

“Un indicador es un instrumento de medida que se utiliza para evaluar o medir aspectos concretos de la calidad de la atención a través de diversas estrategias de análisis”

En este otro post de las mismas autoras hay un ejemplo de evaluación de programas de cronicidad.

“Los resultados obtenidos de la implementación de los indicadores permitirá a los profesionales disponer de unos criterios objetivos sobre la calidad de sus intervenciones, facilitando la identificación de las fortalezas de los programas de atención a la cronicidad, y también de las áreas de mejora”

En esta línea de evaluación de la cronicidad, puede ser muy útil la aplicación de herramientas para medir multimorbilidad, tal como se puede leer en este post de Emili Vela.

“La presencia multimorbilidad está asociada a una mayor utilización de recursos asistenciales (sanitarios y sociales) y a una peor calidad de vida. En este contexto, se hace necesario medir la multimorbilidad para poder de este modo determinar su impacto en el sistema sanitario”

Otra línea de trabajo muy relacionada con evaluación la encontramos en este post de Miquel Pons, Daniel Chaverri y Luis Lobo sobre prótesis de cadera. Se trata de un estudio que muestra de forma muy clara la utilidad de los registros para la evaluación de tecnologías sanitarias.

“En el contexto actual de innovaciones y avances tecnológicos contínuos y ante una gran presión por parte de los fabricantes, el abanico de prótesis a disposición de los cirujanos ortopédicos es cada vez más grande. Esta situación hace necesario que las prótesis que se utilicen presenten evidencia científica basada en estudios clínicos o bien en datos de registros de artroplastias”

Las iniciativas que estudian la variabilidad en la práctica médica tienen un fuerte componente evaluativo también. Para introducirnos en esta cuestión, Enrique Bernal Delgado y Sandra García Armesto publicaron un post sobre cómo se trata  y cómo ha evolucionado esta cuestión a nivel internacional.

“Las experiencias más significativas se han desarrollado en contextos con una profunda cultura evaluativa y en sistemas donde la elección de aseguradoras y competencia entre proveedores constituye una de sus características fundamentales”

Desde AQuAS, Laura Muñoz presentaba en este otro post dos líneas de trabajo muy potentes: el estudio de la variabilidad en el contexto catalán y la presentación dinámica de estos resultados, una novedad absoluta por lo que a visualización de datos se refiere.

Elementos tecnológicos nuevos implican -para la evaluación- un reto intelectual y un reto por el alcance o volumen de las intervenciones a evaluar. Es reciente la publicación de un marco conceptual de evaluación de mHealth publicado en una revista con un alto factor de impacto, situada en el primer cuartil del Journal Citation Reports.

Los conceptos de eficacia, efectividad, seguridad, eficiencia e impacto organizativo, ético y social son las grandes dimensiones del marco teórico de la evaluación de tecnologías sanitarias y aquí se añade la necesidad de incorporar metodologías de otros campos y el esfuerzo constante para adaptarse a una realidad siempre cambiante.

Para acabar, insistimos en la importancia de la metodología, no como algo estático sinó como un elemento al servicio de la investigación de mejor calidad.

Para seguir avanzando en la evaluación, back to the basics también.

Entrada elaborada por Marta Millaret (@MartaMillaret)

Avaluació: Back to the basics

22 set.

La cultura avaluativa d’AQuAS ve de lluny i la compartim en xarxes estatals com REDETS i internacionals com INAHTA, HTAi i EUnetHTA. Aquesta avaluació fa referència a l’avaluació de tecnologies sanitàries (això inclou l’avaluació de productes sanitaris, medicaments, programes, models organitzatius en l’àmbit de la salut i un llarg etcètera que pot incloure l’avaluació de cribratges, tests diagnòstics i eHealth, entre d’altres) i també l’avaluació de la qualitat de l’atenció assistencial.

La metodologia que s’usa és robusta i genera debat encara actualment i és positiu que sigui així perquè aquest debat implica un qüestionament constant sobre què fem i com ho fem. Quan apareixen noves tecnologies, noves necessitats, noves realitats, es requereixen també noves metodologies avaluatives o la seva adaptació.

“Avaluar per millorar” és la idea bàsica de l’avaluació però de què parlem exactament quan parlem d’avaluació?

No existeix cap resposta simple a aquesta qüestió.

En aquest post de Mireia Espallargues, Noemí Robles i Laia Domingo s’hi pot llegir una bona definició sobre indicadors per a l’avaluació clínica i de la qualitat assistencial.

“Un indicador és un instrument de mesura que s’utilitza per avaluar o mesurar aspectes concrets de la qualitat de l’atenció a través de diverses estratègies d’anàlisi”

En aquest altre post de les mateixes autores hi ha un exemple d’avaluació de programes de cronicitat.

“Els resultats obtinguts de la implementació dels indicadors permetrà als professionals comptar amb uns criteris objectius sobre la qualitat de les seves intervencions, facilitant la identificació de les fortaleses dels programes d’atenció a la cronicitat, així com les àrees de millora”

En aquesta línia de l’avaluació de la cronicitat, pot ser molt útil l’aplicació d’eines per mesurar la multimorbiditat, tal com es pot llegir en aquest post d’Emili Vela.

“La presència de multimorbiditat està associada a una major utilització de recursos assistencials (tant sanitaris com socials) i a una pitjor qualitat de vida. En aquest context, es fa necessari mesurar la multimorbiditat per tal de poder determinar el seu impacte en el sistema sanitari”

Una altra línia de treball molt lligada a l’avaluació, la podem trobar en aquest post de Miquel Pons, Daniel Chaverri i Luis Lobo sobre pròtesis de maluc. Es tracta d’un estudi que mostra d’una manera molt clara la utilitat dels registres per a l’avaluació de tecnologies sanitàries.

“En el context actual d’innovacions i avenços tecnològics continus i davant d’una gran pressió per part dels fabricants, el ventall de pròtesis a disposició dels cirurgians ortopèdics és cada vegada més gran. Aquesta situació fa necessari que les pròtesis que s’utilitzin presentin evidència científica basada en estudis clínics o bé en dades de registres d’artroplàsties”

Les iniciatives que estudien la variabilitat en la pràctica mèdica tenen un fort component avaluatiu també. Per introduir-nos en aquesta qüestió, Enrique Bernal Delgado i Sandra García Armesto van publicar un post sobre com es tracta i com ha evolucionat aquesta qüestió a nivell internacional.

“Les experiències més significatives s’han desenvolupat en contextos amb una profunda cultura avaluativa i en sistemes en què l’elecció d’asseguradors i competència entre proveïdors en constitueix una de les característiques fonamentals”

Des d’AQuAS, Laura Muñoz presentava en aquest altre post dues línies de treball molt potents: l’estudi de la variabilitat en el context català i la presentació dinàmica d’aquests resultats, tota una novetat pel que fa a visualització de dades.

Elements tecnològics nous impliquen -per a l’avaluació- un repte intel·lectual i un repte quant a l’abast o volum de les intervencions a avaluar. És recent la publicació d’un marc conceptual d’avaluació d’mHealth publicat en una revista amb alt factor d’impacte, situada en el primer quartil del Journal Citation Reports.

Els conceptes d’eficàcia, efectivitat, seguretat, eficiència i impacte organitzatiu, ètic i social són les grans dimensions del marc teòric de l’avaluació de tecnologies sanitàries i aquí s’hi afegeix la necessitat d’incorporar metodologies d’altres camps i l’esforç constant d’adaptar-se a una realitat sempre canviant.

Per acabar, insistim en la importància de la metodologia, no com a quelcom estàtic sinó com un element al servei de la recerca de millor qualitat.

Per continuar avançant en l’avaluació, back to the basics també.

Entrada elaborada per Marta Millaret (@MartaMillaret)

Time to digitally disconnect?

14 set.

It is very common to see groups of people looking at their mobile devices in any place at any time: on holiday, at work, at home, in the underground, on the bus, in a congress, ….. wherever. It is also common to take advantage of our holidays to say that we will make the most of these days to disconnect from our routines. Does this include disconnecting our mobile phones, tablets, laptops, the TV or email?

At AQuAS, as an agency involved in health assessment, we do not know this. What we do know is that there is more and more talk of connected health, a term which includes mHealth, eHealth and all related concepts, which have been a part of everyday life for some time now.

At a level of the Catalan system of health, we have in this post by Òscar Solans an example of the development of technological tools which involve new ways of interaction between patients and the health system. In this way, La Meva Salut and eConsult are useful tools when placing the patient, the person that is, at the centre of all the interactions there are with the health professionals coming from different fields.

At a European level, Jean Patrick Mathieu and Rossana Alessandrello wrote about how complex the subjects of interoperability and the implementation of mobile technological solutions are, in this other post. This was the framework for the European project DECIPHER whose goal was to facilitate the access to health information from different countries and health systems.

Let’s change the perspective. At an individual level, who does not have an app downloaded on their mobile phone? Which of these apps have to do with something related to health, such as weight control, for example, or as support when doing physical exercise, to keep track of menstrual cycles, fertility calendars or aspects of mental and emotional health? And no need to limit ourselves to talking about mobile devices: who has not heard of calculators for aspects of health such as calculators of life expectancy?

Downloading an app is very easy and can even be free. In this post by Elisa Puigdomènech, she highlighted the fact that in mid-2016 The Economist explained there were some 165,000 apps related to health. This figure must no doubt have increased.

What does the success of an app depend on? What guarantees of quality and safety do they offer?

Regarding the first question, the user experience was the subject on which Elisa Puigdomènech put the emphasis, based on the experience obtained in the PEGASO project. Along the same lines, Santi Gómez spoke about the fact that the development of a health application must, in all phases of its development, include the participation of those who will ultimately be the end users.

And in terms of the second question, any health intervention should be safe, be based on evidence, on the best quality knowledge available and should be assessable. This is the premise with which we at the AQuAS work and this is the role that an assessment agency can play when thinking about connected health. Thus, this post by Toni Dedéu places the emphasis on the fact that technologists, assessors, professionals and citizens have the opportunity to work together and combine their expertise but not forgetting the speed of innovation.

In conclusion, the assessment of connected health is a current topic. This article was recently published, and is a good example of a proposal for a conceptual framework. We end this post with an editorial about innovation and evidence which invites one to reflect on assessment and innovation.

Post written by Marta Millaret (@MartaMillaret)

 

¿Momento de desconexión digital?

14 set.

Es muy habitual ver grupos de personas mirando su dispositivo móvil desde cualquier lugar: de vacaciones, en el trabajo, en casa, en el metro, en el autobús, en un congreso… donde sea. También es muy habitual aprovechar los días de vacaciones para desconectar de la rutina. ¿Incluye esto desconectar del móvil, de las tabletas, de los portátiles, de la televisión y del email?

Desde AQuAS, como agencia implicada en la evaluación sanitaria, ésto no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que cada vez se habla más de salud conectada, un término que incluye mHealth, eHealth y todos los conceptos relacionados que desde hace ya un tiempo forman parte de nuestro día a día.

A nivel de sistema de salud catalán, en este post de Òscar Solans veíamos un ejemplo de desarrollo de herramientas tecnológicas que implican nuevas formas de interacción entre paciente y sistema sanitario. De este modo, La Meva Salut y la eConsulta son herramientas que serían relevantes para situar al paciente -la persona- como eje central de las diferentes interacciones con los profesionales de salud de diferentes ámbitos.

A nivel europeo, Jean Patrick Mathieu y Rossana Alessandrello, en este otro post, escribieron sobre la complejidad de los temas de interoperatibilidad e implementación de soluciones tecnológicas móviles. Este era el marco del proyecto europeo DECIPHER que tenía por objetivo facilitar el acceso a la información de salud desde diferentes países y sistemas de salud.

Cambiemos la perspectiva. A nivel individual, ¿Quién no tiene una app descargada en su teléfono móvil? ¿Cuáles de estas apps tienen relación con algún tema de salud, como por ejemplo, el control de peso, el acompañamiento en el ejercicio físico, el seguimiento de ciclos menstruales, calendarios de fertilidad y aspectos de salud mental y emocional? Y no es necesario que hablemos exclusivamente de dispositivos móviles: ¿Quién no ha oído hablar de calculadoras de aspectos de salud como las calculadoras de esperanza de vida?

Descargarse una app es fácil y puede ser gratuito. Elisa Puigdomènech destacaba en este post que The Economist contaba a mediados de 2016 que habían 165.000 apps relacionadas con la salud. Seguro que esta cifra ha aumentado.

¿De qué depende el éxito de una app? ¿Qué garantías de calidad y de seguridad pueden ofrecer?

Por lo que refiere a la primera pregunta, la experiencia de usuario era el tema que Elisa Puigdomènech destacaba a partir de la experiencia con el proyecto PEGASO. En la misma línea, lo exponía Santi Gómez comentando cómo el desarrollo de una aplicación de salud debe incluir, en todas las fases de su desarrollo, la participación de los que serán sus usuarios finales. De nuevo, situaríamos a la persona como eje central del sistema.

Por lo que refiere a la segunda pregunta, toda intervención de salud debería ser segura, estar basada en la evidencia, en el conocimiento de la mejor calidad disponible y debería poder ser evaluada. Esta es la premisa con la que trabajamos desde AQuAS y éste es el rol que puede tener una agencia de evaluación cuando pensamos en salud conectada. De este modo, este post de Toni Dedéu pone el acento en el hecho que tecnólogos, evaluadores, profesionales y ciudadanos tienen la oportunidad de trabajar juntos y sumar sin olvidar la velocidad de la innovación.

En conclusión, la evaluación de salud conectada es un tema actual. La publicación reciente de este artículo es un buen ejemplo de ello con una propuesta de marco conceptual de evaluación de mHealth. Acabamos este post con una editorial sobre innovación y evidencia que invita a la reflexión sobre evaluación e innovación.

Entrada elaborada por Marta Millaret (@MartaMillaret)

Moment de desconnexió digital?

14 set.

És molt habitual veure grups de persones mirant el seu dispositiu mòbil des de qualsevol lloc: de vacances, a la feina, a casa, al metro, a l’autobús, en un congrés… on sigui. També és molt habitual aprofitar els dies de vacances per dir que aprofitarem per desconnectar de la rutina. Inclou això desconnectar del mòbil, de les tauletes, dels portàtils, de la televisió i de l’email?

Des d’AQuAS, com a agència implicada en l’avaluació sanitària, això no ho sabem. El que sí que sabem és que cada vegada es parla més de salut connectada, un terme que inclou mHealth, eHealth i tots els conceptes relacionats que d’un temps cap aquí formen part del nostre dia a dia.

A nivell de sistema de salut català, en aquest post d’Òscar Solans vèiem un exemple de desenvolupament d’eines tecnològiques que impliquen noves formes d’interacció entre pacient i sistema sanitari. Així, La Meva Salut i l’eConsulta són eines que serien rellevants a l’hora de situar el pacient, la persona, com a eix central de les diferents interaccions amb els professionals de salut de diversos àmbits.

A nivell europeu, Jean Patrick Mathieu i Rossana Alessandrello, en aquest altre post, van escriure sobre com de complexos resulten els temes d’interoperatibilitat i d’implementació de solucions tecnològiques mòbils. Aquest era el marc del projecte europeu DECIPHER que tenia com a objectiu facilitar l’accés a la informació de salut des de diferents països i sistemes de salut.

Canviem la perspectiva. A nivell individual, qui no té una app descarregada en el seu telèfon mòbil? Quines d’aquestes apps tenen a veure amb algun tema de salut, com per exemple el control de pes, l’acompanyament en l’exercici físic, el seguiment de cicles menstruals, calendaris de fertilitat i aspectes de salut mental i emocional? I no cal que parlem exclusivament de dispositius mòbils: qui no ha sentit a parlar de calculadores d’aspectes de salut com ara les calculadores d’esperança de vida?

Descarregar-se una app és molt fàcil i pot ser gratuït. Elisa Puigdomènech destacava en aquest post que The Economist comptava a mitjans de 2016 que hi havia unes 165.000 apps relacionades amb la salut. Segur que aquesta xifra ha augmentat.

De què depén l’èxit d’una app? Quines garanties de qualitat i de seguretat poden oferir?

Pel que fa a la primera pregunta, l’experiència d’usuari era el tema que Elisa Puigdomènech també destacava a partir de l’experiència amb el projecte PEGASO. En la mateixa línia, ho exposava Santi Gómez parlant sobre el fet que el desenvolupament d’una aplicació de salut ha d’incloure, en totes les fases del seu desenvolupament, la participació dels que en seran els seus usuaris finals. De nou, situaríem la persona com a eix central del sistema.

I pel que fa a la segona pregunta, qualsevol intervenció de salut hauria de ser segura, estar basada en l’evidència, en el coneixement de la millor qualitat disponible i hauria de poder ser avaluada. Aquesta és la premissa amb què treballem des d’AQuAS i aquest és el rol que pot tenir una agència d’avaluació quan pensem en salut connectada. Així, aquest post de Toni Dedéu posa l’accent en el fet que tecnòlegs, avaluadors, professionals i ciutadans tenen l’oportunitat de treballar junts i sumar experteses sense oblidar la velocitat de la innovació.

En conclusió, l’avaluació de la salut connectada és un tema actual. Recentment, s’ha publicat aquest article que n’és un bon exemple amb una proposta de marc conceptual. Acabem aquest post amb una editorial sobre innovació i evidència que convida a la reflexió sobre avaluació i innovació.

Entrada elaborada per Marta Millaret (@MartaMillaret)

Crisis, inequalities and policies: proposed intinerary

7 set.

Unfortunately, inequalities in health are still an issue today including in our country. The crisis of recent years has once again put the spotlight on this subject.

 This is why we propose an itinerary taking us through the different texts which we have published on the subject in this blog and, in particular, we invite you to read the original texts which are mentioned here in more depth, a large proportion of which have been elaborated at the AQuAS.

In September of last year, Luis Rajmil reflected on social inequalities in child health and the economic crisis in this post placing the concepts of equality, equity and reality  on the agenda for discussion.

 “At present, there is enough accumulated information that shows that life’s course and the conditions of prenatal life as well as life during the first few years are very influential factors in the health and social participation of an adult to come.”

At a later date, the Observatory of the effects of the crisis on the health of the population published its third report but prior to that, a post was published with a collection of individual thoughts and reflections on this subject by Xavier Trabado, Angelina González and Andreu Segura focussing on, respectively, the effects of the crisis on the mental health of people, the coordination of different mechanisms in primary and specialised care, the urgency for community health actions and the need to engage in intersectoral actions.

 “It is urgent to put community health processes into action; processes in which the community is the protagonist, which constitute the shift from treating an illness to a bio-psycho-social approach which gives an impulse to intersectoral work in a network with local agents, with who there is the shared aim of improving the community’s well-being. Based on the needs detected and prioritised in a participatory way and with the local assets identified, these processes activate interventions based on evidence which are assessed”

In this other post, Cristina Colls presented an interesting case of the application of scientific evidence to political action which occurred with the revision of the socio-economic dimension of the formula for allocating resources to primary care.

 “Social inequality leads to an unbalanced distribution of the population in a territory, concentrating the most serious social problems in certain municipalities or neighbourhoods having higher needs for social and health services than other territories. In this context, more needs to be done where needs are greater if the aim is to guarantee equality in the allocation of resources”

Finally, the most recent post was written by Anna García-Altés and Guillem López-Casanovas. It is a text that provides food for thought based on the latest report published from the Observatory of the Health System of Catalonia on the effects of the crisis on the health of the population.

 “Understanding the mechanisms  by which social inequalities have an impact on the health of the population, so as to know how best to counter or neutralise them, in any place and at any time, is an issue that must still be addressed by our social policies”

We hope that you this very short itinerary through these texts, initiatives and analyses that aim to be useful in tackling inequalities has been of interest.

Post written by Marta Millaret (@MartaMillaret)

Crisis, desigualdades y políticas: propuesta de recorrido

7 set.

Desagraciadamente, las desigualdades en salud siguen siendo un tema de actualidad, también en nuestro país. La crisis de los últimos años ha vuelto a poner el foco en este tema.

Por este motivo hoy os planteamos un recorrido por diferentes textos que hemos publicado sobre este tema en este blog y, sobre todo, os invitamos a profundizar en la lectura de los trabajos originales que se mencionan, buena parte de ellos desarrollado en AQuAS.

En septiembre del año pasado, Luis Rajmil reflexionaba en este post sobre las desigualdades sociales de salud infantil y la crisis económica poniendo encima de la mesa los conceptos de igualdad, equidad y realidad.

“Actualmente hay suficiente infomación acumulada que muestra que la trayectoria vital y las condiciones de vida prenatal y durante los primeros años de vida son factores de gran influencia en la salud y la participación social del futuro adulto”

Más adelante, el Observatorio sobre los efectos de la crisis en la salud de la población publicó su tercer informe pero antes se publicó un post con una recopilación de reflexiones individuales en torno a esta iniciativa por parte de  Xavier Trabado, Angelina González y Andreu Segura centrándose, respectivamente, en los efectos de la crisis en la salud mental de las personas, la coordinación de diferentes dispositivos de la atención primaria y especializada, la urgencia de las actuaciones de salud comunitaria y la necesidad de emprender acciones intersectoriales.

“Es urgente poner en marcha procesos de salud comunitaria; procesos en los que la comunidad es la protagonista, que suponen el paso de una atención a la enfermedad a una aproximación bio-psico-social, que impulsen el trabajo intersectorial y en red con los agentes locales, con quien se comparte el objetivo de mejorar el bienestar de la comunidad, que a partir de necesidades detectadas y priorizadas de forma participativa y de los activos locales identificados, ponen en funcionamiento intervenciones con evidencia y que se evaluan”

En este otro post, Cristina Colls presentó un interesante caso de aplicación de la evidencia científica en la acción política, que tuvo lugar con la revisión de la dimensión socioeconómica de la fórmula de asignación de recursos en la atención primaria.

“La desigualdad social se traduce en una distribución desequilibrada de la población en el territorio, concentrando los problemas sociales más graves en determinados municipios o barrios con unas necesidades de atención sociales y sanitarias más elevadas que el resto de territorios. Es en este contexto que si se quiere garantizar la equidad en la asignación de recursos se debe poner más donde hay más necesidad”

Finalmente, el post más reciente lo firmaron Anna García-Altés y Guillem López-Casasnovas. Se trata de un texto que aporta elementos para la reflexión a partir del último informe publicado desde el Observatorio del Sistema de Salud de Cataluña sobre los efectos de la crisis en la salud de la población.

“Comprender los mecanismos por los que las desigualdades sociales inciden en la salud poblacional, a efectos de cómo se pueden combatir o neutralizar de la forma más efectiva posible, en cada lugar y momento, sigue siendo una asignatura pendiente de nuestra política social”

Esperamos interesante la lectura de este brevísimo recorrido por todos estos trabajos, iniciativas y análisis que pretenden ser útiles en el abordaje de las desigualdades.

Entrada elaborada por Marta Millaret (@MartaMillaret)