Mejora de la calidad asistencial en las unidades de cuidados intensivos. El programa PADRIS en la Tarragona Datathon 2018 (primera parte)

7 Feb

El pasado mes de noviembre, AQuAS tuvo un rol relevante con el programa PADRIS en la Critical Care Data Analysis Summit and Tarragona Datathon 2018. Teníamos pendiente comentarlo desde entonces.

El programa PADRIS contribuye a la mejora de la salud de las personas facilitando a los investigadores de los centros de investigación de Cataluña la reutilización de la información anonimizada de salud de acuerdo con el marco legal y los principios establecidos.

¿Lo vemos en la práctica, a partir de la experiencia de un profesional?

Hoy entrevistamos a Maria  Bodí (@mariabodi23), médico del servicio de Medicina Intensiva y Josep Gómez (@JosepGomezAlvarez), doctor en Biotecnología, del Hospital Universitari de Tarragona Joan XXIII, expertos en gestión clínica y aspectos de calidad y seguridad de la atención sanitaria. Como muchos profesionales de la salud, combinan la actividad asistencial con la investigación.

María Bodí

¿Cómo es tu día a día?

Como jefe de Servicio de Medicina Intensiva del hospital, en mi día a día, la principal tarea es la dirección del servicio y la organización de la asistencia al paciente crítico, coordinando el trabajo de los profesionales implicados. En el servicio trabajan más de 150 personas incluyendo profesionales de medicina (especialistas en medicina intensiva, médicos internos residentes), enfermería, auxiliares de enfermería, celadores, fisioterapeutas y secretaría. Se trata, además, de un servicio que participa y colabora en la docencia de los grados de medicina, enfermería y fisioterapia.

Trato de facilitar que los profesionales participen en la estrategia del servicio y todo esto requiere articular y coordinar todos los esfuerzos, con un objetivo claro, y dar una asistencia de calidad a nuestros pacientes. Es necesario facilitar y coordinar que los profesionales participen en la asistencia, la gestión, la docencia y la investigación en mayor o menor grado. Esto garantizará el compromiso del trabajador en la estrategia del servicio y de la organización.

Si nos centramos en el colectivo médico, cada miembro del equipo se responsabiliza de una área  en concreto de nuestra especialidad, de forma que facilitamos la formación continuada de todo el equipo, la evaluación de los resultados y el compromiso en llevar adelante las acciones que deriven del análisis de nuestros resultados.

La experiencia del formato Datathon que se hizo, ¿qué te pareció?

La Datathon fue el resultado de todo un recorrido hecho en los últimos años en el campo del uso secundario de los datos de la historia clínica de los pacientes para la gestión y la investigación de primer nivel. La experiencia fue muy buena. Ciencia pura. Médicos, tecnólogos y tecnología al servicio del análisis de los datos de la vida real, para buscar la mejor evidencia científica.

En los últimos tres años, nuestro grupo ha profundizado en el estudio de los datos y también en la evaluación de la calidad y la seguridad de los datos  para su uso secundario. Nuestros avances han permitido colaborar con otros equipos punteros, como el equipo del Dr. Leo Celi del Massachusetts Institute of Technology con quien organizamos este evento.

¿De qué forma piensas que se puede mejorar la calidad asistencial en los cuidados intensivos?

Tenemos que ir hacia la excelencia. Abordar todas las dimensiones de la calidad asistencial. Mejorar la efectividad, la seguridad y la eficiencia. Pero si hablamos de buenos resultados y eficientes, no hablamos en términos de número de acciones a un coste determinado. Hablamos de aportar valor al paciente, al equipo de trabajo, a la organización, al sistema sanitario y a la sociedad. ¿Cómo hacerlo?

Nuestro grupo ha trabajado en el desarrolo de una metodología para poder disponer de indicadores de calidad automáticos. Esto ha sido posible porque todos los dispositivos de cabecera del paciente (ventilación mecánica, monitorización, máquinas de diálisis, etc.) están conectados al sistema de información clínica, donde se integra también la información de la historia clínica del hospital, del laboratorio, de las pruebas de imagen, y donde los profesionales incluyen toda la información de forma ordenada.

De esta forma, a través de estos indicadores diseñados con tecnología innovadora, es posible evaluar procesos asistenciales y resultados. Si el profesional participa en el diseño del proceso asistencial, en la planificación, y conoce cómo se están haciendo las cosas y qué resultados tenemos, se implica y se compromete con los objetivos del servicio y de la organización.

Asimismo, es necesaro pasar de la medicina reactiva a la medicina predictiva, preventiva y personalizada. Tenemos datos para empezar  a trabajar en esta línea. Sin embargo, la dimensionalidad y la complejidad de estos datos impide que los métodos de inteligencia artificial sean fáciles de traducir en modelos clínicamente relevantes. La aplicación de métodos predictivos de vanguarda  y la manipulación de datos requiere habilidades de colaboración entre profesionales expertos del dominio médico y del tecnológico y nuevos modelos de tratamiento y análisis de datos.

Hemos leído que se puede evaluar, en tiempo real, el riesgo en una unidad de cuidados intensivos. Parece difícil de imaginar, ¿qué nos puedes decir al respecto?

Es así. Partimos de la base de que disponemos de los datos almazenados de todos los pacientes que han ingresado en una UCI, o en más de una UCI. Si la combinación de un grupo de variables (demográficas, clínicas, resultados de laboratorio) ha supuesto la aparición de una complicación o de un evento adverso, un modelo informático entrenado con estos datos puede predecir, si detecta de nuevo la combinación de este grupo de variables, el riesgo que aparezca la misma complicación o evento. Esta es la base de la medicina predictiva.

De acuerdo, pero ¿para qué sirve, a la práctica, la evaluación de este cálculo del riesgo?

Puede ir desde analizar el riesgo o predecir la aparición de una complicación en el curso de una enfermedad, un problema relacionado con la seguridad, un evento adverso, la necesidad o el incremento de la dosis de un fármaco determinado o una terapia específica. Puede predecir la probabilidad de mejoría o de empeoramiento, e incluso, el riesgo de morir de un paciente por una enfermedad.

La medicina ya dispone de calculadoras de riesgo de morir por una enfermedad basándose en bases de datos completadas con registros manuales por parte del profesional. Pero ahora, la automatización del registro de los datos -y los sistemas de información clínica en nuestras UCIs son un ejemplo de esto-, la metodología actual basada en big data y la inteligencia artificial permite un detalle muy superior en el momento de evaluar riesgos.

Cuando se habla de pasar a un model sanitario basado en valor, ¿a qué se refiere exactamente?

Se trata de una organización del trabajo alrededor de las condiciones específicas del paciente y que optimiza su cuidado. Se trata de pagar a las organizaciones y a los hospitales por el valor que aportan. Los resultados y su coste son los componentes clave del valor que el sistema sanitario y los profesionales aportamos a los pacientes. Pero si hablamos de resultados no consideramos únicamente si el paciente sale vivo de la UCI, o no. Los resultados se miden en términos de calidad, de capacidad de volver a incorporarse a su vida, a su trabajo, etc..

Por ello, para impulsar el esfuerzo de mejora, nos tenemos que basar en el trabajo multidisciplinar y el modelo sanitario basado en valor supone cambiar el modelo de negocio de la organización y hacer una inversión en sistemas de medida, de análisis de resultados clínicos y de costes.

¿Qué importancia le das al hecho que los datos se obtengan automáticamente y no manualmente?

Permite analizarlos desde una única fuente de datos, minimiza los errores y no requiere tiempo del profesional en la introducción de estos datos.

¿Cómo se incluyen automáticamente los datos?

En la UCI, los sistemas de información clínica han permitido integrar toda la información, además de los datos que los profesionales incluyen de forma ordenada durante todo el proceso de atención al paciente crítico, se integran resultados de laboratorio, de pruebas de imagen, información de la historia clínica, y los datos de todos los dispositivos de cabecera del paciente (ventilación mecánica, monitorización, máquinas de diálisis, etc.).

¿Qué entendemos por “uso secundario de los datos”?

El uso primario es el que se hace día a día, en la cabecera del paciente, para tomar decisiones sobre el diagnóstico, tratamiento y planificación del proceso de atención. Por ejemplo, de acuerdo a unos resultados de laboratorio se determina si aumento la dosis de un fármaco.

Hablamos de uso secundario cuando hablamos de utilizar los datos para la gestión o para la investigación. El objetivo final sigue siendo mejorar la atención al paciente, evidentemente.

(Continuará…)

Sobre el recambio generacional

31 Ene
Joan Escarrabill

El día antes de cumplir 65 años, el mes de noviembre pasado, subí los 238 peldaños de la pirámide del sol en Teotihuacan (cerca de México DF). Subí con sólo un breve descanso a medio camino. En la cima tenía disnea pero podía mantener una conversación sin problemas. Bajé de espalda y sujetándome a la cuerda porque la rodilla izquierda no me permitió un descenso convencional, de frente, pero bajé. Los seres humanos tenemos tendencia a fijar hitos temporales de forma arbitraria. Fijar la mayoría de edad a los 18 años no tiene nada que ver con la madurez de las personas. Y tampoco te haces mayor a los 65 años. Para entender esto de “hacerse mayor” quizá sería más objetivo recordar, por ejemplo, “el primer día que”…

  • ..un médico residente o un estudiante te tratan de usted.
  • …un desconocido, por la calle, te identifica como un “señor”.
  • …una persona joven te deja sentar en el metro o en el autobús.
  • …encuentras un libro en una librería de viejo y te das cuenta que tienes uno igual, comprado hace muchos años (y recuerdas perfectamente cuándo y dónde lo compraste).
  • …eres consciente que ya no puedes correr.
  • …dejas pasar el autobús o no bajas corriendo las escaleras del metro.
  • …buscas la barandilla para bajar una escalera.
  • …recibes una carta del Ayuntamiento diciéndote que ya eres candidato a la “tarjeta rosa”.
  • …en una reunión profesional te preguntan directamente cuánto tiempo te falta para jubilarte.
  • …valoran tu presentación porque conoces bien la historia del problema.
  • …o te dicen que la barba te hace mayor.

Todo esto no te pasa a los 65 años. Todo esto te va pasando paulatinamente, de forma irreversible. Es la biología. Y peor los que no llegan.

Por todo ello la jubilación a los 65 años es una convención sin ninguna lógica que la justifique. Hay gente que espera la jubilación con ansia para poder hacer “las cosas que le gustan”. No entiendo demasiado esto de la jubilación. Quizá no entiendo la jubilación con una fecha fija (como la fecha de caducidad). En cualquier caso no veo la necesidad de jubilarme para hacer otras cosas porque me gusta mucho lo que hago.

Una cosa muy diferente es rechazar la jubilación para mantener el monopolio del espacio, del tiempo y de las ideas. El recambio generacional es imprescindible. Con los años todos tendemos a la estabilidad y Darwin nos enseñó que los sistemas cuanto más estables menos posibilidades de supervivencia tienen. Un sistema estable tiene poca variabilidad y, por tanto, poca capacidad de respuesta a las situaciones nuevas. La poca capacidad de respuesta impide la adaptación y, por tanto, te lleva al futuro de los dinosaurios.

Es mucho más importante hablar del recambio generacional que de la jubilación. Algunas ideas clave, según mi parecer:

  1. Ninguna generación tiene derecho a prescribir la forma de vivir a sus sucesores. Cada generación tiene el derecho (y la obligación) de vivir como le parezca.
  2. Ninguna generación tiene derecho a dejar el espacio que ha ocupado de forma que impida que las generaciones sucesivas lo diseñen como mejor les parezca.
  3. Ninguna generación tiene derecho a exigir que las generaciones sucesivas corran a su ritmo. Cada uno puede correr a la velocidad que le parezca, pero llega un momento que las generaciones que tenemos más pasado que futuro no podemos monopolizar el tercer carril de la autopista.
  4. No es necesario plantear la jubilación “a fecha fija” pero hay que tener bien claro que la evolución natural te lleva hacia la invisibilidad progresiva.
  5. La experiencia NO genera conocimiento. La experiencia es muy útil para identificar patrones más de prisa, para incrementar la “cartera de soluciones”, o para hacer con precisión tareas repetitivas (aunque las máquinas pronto nos ganarán en todo esto). Aquello que genera conocimiento es la curiosidad, el pensamiento crítico y picar piedra (picar mucha piedra), es decir, la perseverancia.
  6. Cada generación tiene la obligación de explicar qué ha hecho y por qué lo ha hecho. Y exponerlo a la consideración general. Esto se tiene que hacer no por esperar el reconomiento sinó para poder ser interpelado, para ayudar a aprender de los errores y para evitar que otros hagan reiteraciones innecesarias.
  7. Naturalmente, ninguna generación tiene el derecho de definir la agenda del recambio generacional que han de seguir sus sucesores. Opinar con espíritu crítico, siempre. Pero prescribir el itinerario, a partir de la experiencia, es un flaco favor al recambio generacional.

Todo esto no es una justificación para la parálisis. En este proceso siempre hay retos. Siempre es posible encontrar “océanos azules” para navegar en ellos. Joaquim Ma Puyal ha vuelto a la radio. No lo he escuchado ningún día, pero he leído unas declaraciones en las que afirmaba “a mi edad un reto es un lujo”. En cualquier momento podemos (hemos de) buscar retos, pero teniendo en cuenta las reglas del juego.

Un amigo mío, Josep Ma Monguet, me explicaba que fue a visitar un amigo suyo, muy enfermo. Dice que el hombre, ahora enfermo, siempre había sido muy activo. Cuando lo vio, mi amigo le dijo, usando un estereotipo: “Y ahora, ¿qué haces?”. “Pienso conceptos”, le contestó. Al fin y al cabo, es una suerte poder seguir “pensando conceptos”.

Post elaborado por Joan Escarrabill (@jescarrabill)

¿Damos un paso más? IMIM e IDIBELL ponen el paciente en el centro de la investigación

24 Ene
Maite Solans Domènech

Los estudios de evaluación del impacto de la investigación demuestran que para conseguir más impacto en la sociedad, un factor importante es la participación de las ‘personas que pueden aportar valor’. Lo que nos demuestran estos estudios es que hacer participar actores clave a lo largo del proceso de investigación puede mejorar la eficacia de su aplicación y el impacto en la sociedad. En la Jornada que AQuAS organizó sobre Participació en Recerca el passat 4 d’abril, Derek Stewart, molt implicat amb el Patient and Public Involvement and Engagement  del NIHR Nottingham Biomedical Research Centre, ens va explicar que la participació aporta diferents perspectives a la recerca. A més a més, deia en Derek Stewart, “mentre que el pacient té l’oportunitat de configurar el futur i donar sentit a allò que li passa en el seu dia a dia, l’investigador té l’oportunitat de legitimar el que fa, i donar visibilitat als seus resultats”.

I què hem aprés de tot això? En primer lloc, que hi ha una diversitat quant a participació en recerca, amb una gran varietat de formes d’interacció inserides en diferents nivells del procés de recerca. En segon lloc, que tot i les idiosincràsies de cadascun, cal una aproximació global i compartida per evitar contradiccions i aprofitar un aprenentatge mutu. I en tercer lloc, que cal un compromís per part dels diferents instituts i de la comunitat investigadora que afavoreixin la participació en recerca i l’impacte en la societat. Per aquest motiu, s’ha creat el Grup de Treball sobre Participació en Recerca (#SomRecerca), on sota la coordinació inicial d’AQuAS, diferents instituts d’investigació sanitària s’han agrupat per tal de promoure accions, agents o estratègies que facilitin la participació i que promoguin més sensibilització a la comunitat investigadora. Els principis que acompanyen aquest grup estan basats en el suport mutu i l’acceptació de la diversitat i diferents realitats de cada context.

El primer pas d’aquest grup ha estat la realització de  jornades en dos dels instituts (IMIM i IDIBELL) els passats 21 i 22 de gener. Sota el títol de Fem un pas més? Posant el pacient al centre de la recerca. Aquestes jornades han estat una bona oportunitat per presentar experiències que ja s’estaven fent, dins de la mateixa institució i que posen el pacient al centre de la recerca.

Les jornades han fet valdre l’esforç de diferents experiències que parteixen de motivacions individuals, bé dels investigadors o bé dels mateixos usuaris, i que han resultat inspiradores com a exemples de per on es pot començar. En aquestes experiències s’ha posat el pacient al centre de la recerca: per captar recursos, per generar idees, per prioritzar recerca, per ser part de l’equip de recerca, entre d’altres.

I més específicament, s’han proposat acciones que ajudin a desenvolupar una participació del pacient en recerca que aporti valor:

  • Donar a conèixer als pacients la recerca que es fa en les institucions; és a dir, apropar la recerca a la ciutadania
  • Habilitats comunicatives de l’investigador vers el públic no científic
  • Canals de comunicació efectius entre pacients i investigadors ja sigui a través del teixit associatiu, o amb altres activitats o mitjans de comunicació, jornades amb pacients…
  • Un suport per a tots aquells que s’involucren en la participació: de capacitació, de temps, de recursos, entre investigadors, amb una guia.
  • Grups de treball estables que incloguin la participació de diferents perfils (investigadors bàsics i clínics, assistencials, gestors i pacients) per tal d’identificar necessitats, treure idees, donar lloc a propostes, per exemple.

En resum, s’han de buscar les sinergies entre els pacients i els investigadors en aquells casos on es pugui aportar valor. Un camí que no sempre és senzill ni fàcil, però que té tot el sentit.

Entrada elaborada per Maite Solans Domènech.

Turismo médico

17 Ene
Joan MV Pons

Los que han visto la película británica “El exótico hotel Marigold” (2012) recordarán que una de las protagonistas, una anciana cascarrabias que después, gracias a sus habilidades contables salva el hotel, se va a la India para poder ser operada más rápidamente de una artroplastia, no recuerdo si de cadera o de rodilla. Constituye un ejemplo más de lo que se conoce como turismo médico, desplazarse a otro país para encontrar un servicio sanitario que se necesita y de una forma más rápida o barata.

Barcelona es un foco de atracción en el turismo sanitario y diferentes clínicas y hospitales de la ciudad se publicitan, en una mezcla de intereses de hoteleros y de profesionales de prestigio, a través del Barcelona Medical Center y la Barcelona Medical Agency. La misma Agencia Catalana de Turismo lo incluye como un valor. No hace mucho tiempo, cuando habían dudas sobre si los tratamientos con antivirales de acción directa para tratar los infectados con el virus de la hepatitis C llegarían a todos los afectados, algún país listo como Egipto, donde el turismo ha caído mucho por varias razones que no escapan a nadie, anunciaba que por 5.900-8.000 € uno podía pasar una semana en el país, dar una vuelta por las pirámides y, a la vez, recibir el tratamiento. Cabe decir que en Egipto, por la alta prevalencia de hepatitis C, tienen mucha experiencia y los encantos turísticos, más si añadimos un tour por el Nilo, son indiscutibles.

Con todo esto del turismo sanitario no estamos diciendo nada nuevo, ya en la época de los griegos algunos templos de Asclepio tenían más llamada que otros. Es un fenómeno que hace bastantes años que va en aumento, aunque como sucede en otros tipos de comercio se ve afectado por las recesiones económicas. Se habla de un turismo médico sensible a la calidad y otro más sensible al precio, predominando en el primero la gente acomodada y en el segundo la clase media. No parece que haya ningún país proteccionista en este ámbito, por el contrario, constituye un tipo de importación (personas que vienen buscando el servicio sanitario con una estancia corta pero fácilmente extensiva a largo plazo con los pensionistas que vienen a fundirse los últimos años con sol y playa) y que casi se puede considerar como una forma de inversión extranjera.

Hay países que en esto del turismo sanitario, siguiendo las recomendaciones de Adam Smith, se han especializado. Barcelona es conocida por sus centros oftalmológicos, cirugía digestiva, trasplante y clínicas de reproducción asistida. Por lo que refiere al trasplante, todo el mundo sabe que el comercio con órganos humanos está prohibido, pero nadie duda que en algunos países se lleva a cabo. Sobre la reproducción asistida, la mayor o menor atracción de un país viene muy determinada por el grado de permisividad en su legislación y, como en otro tipo de turismo sanitario, por los precios. Este tema legal se pone especialmente de manifiesto en lo que se conoce como maternidad subrogada o vientres de alquiler. Se dice que esta “industria” en concreto, donde puede diferenciarse la subrogación gestacional (de embriones generados in vitro) y la tradicional (solamente inseminación artificial) llega a mover unos 6 mil millones de dólares anualmente y la India es uno de los grandes focos. Ni que decir que tanto en la reproducción asistida como en el trasplante hay cuestiones éticas importantes.

Uno puede encontrar, además de lo que se ha venido refiriendo, un amplio abanico de servicios fuera: cirugía cardíaca, bariátrica, plástica, de todo tipo, incluída la más tradicional cura de balnearios en lugares seleccionados (¿quién no recuerda “La montaña mágica” de Thomas Mann?). Para aquellos que ven el mundo como una fuente potencial de negocio, el turismo médico puede constituir una gran inversión y si se mantienen las tendencias actuales todavía crecerá más en el futuro. Es también un campo de comercio extremadamente  competitivo, especialmente en precios, como muestra una comparativa internacional de tarifas.

Entrada elaborada por Joan MV Pons.

Empezamos el año…

3 Ene

Empezamos el año dando las gracias a todas las personas que han colaborado en el blog AQuAS en el 2018: Ferran Barbé, Olga Martínez, Xavier Mora, Cari Almazán, Gaietà Permanyer, Dolors Benítez, Clàudia Pardo, Francesca Moya, Iria Caamiña, Núria Radó Trilla, Núria Cuxart, Glòria Novel, Jordi Varela, Ernest Abadal, Marta Millaret, Núria Rodríguez-Valiente, Marc Fortes, Mercè Salvat, Anna García-Altés, Marcel Olivé Elias, Jean Patrick Mathieu, Enric Limon, Gonçalo de Carvalho, Alícia Avila, Elisa Poses Ferrer, Ion Arrizabalaga, Joan MV Pons, Joan Escarrabill, Felip Miralles, Montse Moharra, Lina Masana, Mireia Espallargues, Xavier Bonfill, Marta Gorgues, Gemma Cabré, Jorge Arias, Johanna Caro Mendivelso, Kayla Smith, Angelina González Viana, Dolores Ruiz Muñoz y Ramon Maspons.

¡Muchas gracias a todos!

Realidad virtual, realidad evaluada

28 Dic

Durante los últimos años, el número de proyectos de innovación ha crecido de forma exponencial. La presencia de soluciones disruptivas tiene impacto en nuestro día a día. Desde el uso de los móviles, pasando por las apps, los robots y los sistemas de domótica, el ecosistema de la disrupción ha abierto las puertas a un nuevo paradigma: hay soluciones tecnológicas que monitorizan datos de todo tipo y que los gestionan abriendo el horizonte a nuevos escenarios.

A partir de un programa de formación y capacitación transregional en el ámbito de la innovación será posible elaborar un continuum robótico entre el ámbito doméstico y los ámbitos profesionales que favorezca la adopción de la innovación, las preferencias de cada persona y la metodología HTA.

Estamos hablando del ecosistema de la innovación y del proyecto ALEXHTA.

El proyecto ALEXHTA desarrollará un robot capaz de elaborar informes HTA de cualquier tema de interés, priorizando a nivel individual o comunitario.

El siguiente paso (en fase de prototipo en estos momentos) será el algoritmo AHTA (accelerated HTA) que a través de un sistema de machine learning construirá conocimiento actualizado al momento en base a los diferentes informes de evaluación elaborados y sintetizará la pregunta PICO en una respuesta PACO (Potente, Actual, Contudente, Optimizada) utilizando también la información publicada en tiempo real a partir de un motor virtual de búsqueda en Pubmed/MEDLINE.

Será a partir de la identificación, la selección y la síntesis de las publicaciones más novedosas sobre un tema y con más calidad metodológica que se replicará esta estrategia de búsqueda en todas las fuentes de información disponibles, llegando incluso a publicaciones científicas que todavía no han sido desarrolladas pero que ya forman parte del ADN de los investigadores, ya no hablamos de llegar a los pre-prints, sinó a los pre-thinks.

¿Cuál es el objetivo de todo ésto? Evaluar innovando y accelerar innovando (EI-AI). Muy pronto tendremos más información sobre el robot ALEXHTA, desarrollado por las principales agencias de evaluación, que formará parte del día a día de la ciudadanía del futuro, sin lugar a dudas.

¡Feliz día de los Santos Inocentes desde AQuAS!

Felices fiestas desde el blog AQuAS

20 Dic

Desde el blog AQuAS de la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries os queremos dar las gracias por habernos acompañado un año más.

Con el objetivo de compartir conocimiento y generar un espacio de reflexión, este 2018 hemos publicado 48 posts.

La línea editorial del blog contempla temas de evaluación y de sistema de salud, de participación de pacientes y ciudadanía, de prácticas de poco valor (proyecto Essencial), de eHealth y salud conectada, de analítica de datos, de investigación, de cuestiones de género, de desigualdades en salud, de innovación y de actualidad; con contenidos elaborados por autores de AQuAS y autores invitados.

Los cinco posts más leídos de 2018 han sido los siguientes (por orden alfabético del título del post):

El próximo 10 de enero sabremos qué post es el ganador del Blog AQuAS Awards 2018. De momento, ¡muchas gracias por leernos y felices fiestas!

Post elaborado por Marta Millaret (@MartaMillaret), editora del blog AQuAS.

Proyecto PIPPI: comunidad de práctica para la compra basada en valor

13 Dic
Ramon Maspons

La innovación ha estado presente en el blog AQuAS con proyectos como Antisuperbugs y Ritmocore pero hay muchos más en marcha ahora mismo. Hoy pondremos el foco en la compra de innovación y en cómo esta metodología innovadora puede tener impacto en la práctica clínica.

Entrevistamos Ramon Maspons, ingeniero especializado en gestión de la innovación y de la tecnología, coordinador de innovación en AQuAS.

¿Qué instrumentos tiene a su alcance el sistema de salud actual para añadir valor a la atención sanitaria?

La compra pública de innovación es uno de los instrumentos facilitadores en la adopción de las innovaciones y el desarrollo de políticas tecnológicas y de innovación. En el sector salud, por sus características, se convierte en un elemento estratégico. Hay otros sectores donde ésto no sucede porque el comprador público no tiene poder de mercado.

¿De qué forma la innovación aporta valor?

En un primer nivel, podríamos decir que si no hay aplicación, no se genera valor. En un segundo nivel, el valor lo aportan los cambios en el proceso. Y en un tercer nivel, podríamos hablar directamente del usuario.

Hace poco se publicó en la revista Annals de Medicina (publicación de la Academia de Ciencias Médicas y de la Salud de Cataluña y Baleares) un artículo muy breve sobre este tema. En otro contexto, recientemente, el King’s Fund ha publicado un informe sobre modelos de innovación.

¿Quieres destacar algun proyecto innovador dentro del ámbito de innovación?

Sí, el proyecto PIPPI, coordinado por el Hospital Universitario Karolinska y con implicación de AQuAS, junto con seis instituciones más de ámbito hospitalario y universitario de Suecia, Holanda, Italia, Austria, España, Finlandia y Reino Unido. Se trata de una estructura formada por hospitales de la European University Hospital Alliance, que es la red de hospitales europeos más relevantes, y AQuAS. El foco de este grupo de trabajo son los nuevos modelos de compra basada en valor usando las tecnologías digitales como elemento transformador de los servicios de salud.

Grupo de trabajo del proyecto PIPPI

¿Os habéis planteado cambiar el nombre al proyecto?

No. Pero en realidad sí. El nombre tiene acepciones y connotaciones curiosas en los diferentes idiomas. Éste fue uno de los temas que surgió en el Kickoff meeting del proyecto.

Bromas a parte, ¿Qué implicación tiene AQuAS en el proyecto PIPPI?

El conocimiento experto de AQuAs en evaluación, innovación y compra de innovación es clave. Este proyecto plantea un entorno donde los diferentes agentes implicados en el cambio puedan ponerse de acuerdo y trabajar juntos. Tanto en el momento de hacer aflorar las necesidades del sistema de salud, de los hospitales, como en el momento de implicar empresas, centros tecnológicos, universidades, pacientes y cuidadores.

El objetivo es muy ambicioso, ¿qué dirías que tiene de especial este proyecto?

El enfoque estratégico de poner en un mismo proyecto los diferentes stakeholders implicados en la mejora de la atención sanitaria pero contando con el liderazgo de hospitales y de una agencia de evaluación. La identificación de necesidades y de soluciones, con todo este mapa de conocimiento experto diverso, es una de las fortalezad de este proyecto.

¿Cómo funcionará el proyecto PIPPI?

El proyecto tiene que desarrollar una comunidad de práctica donde se podrán plantear retos y soluciones en un marco internacional.

¿Podríamos concretar un poco en qué ámbitos impactarían las tecnologías digitales en los servicios de salud?

Por supuesto. Podemos incluir temas muy diferentes como la cocreación con clínicos, telemedicina, analítica de datos, inteligencia artificial… Algunos aspectos están más cerca en el horizonte y otros más lejos. Existe una reflexión muy potente sobre tecnologías digitales: se dice que todo lo que se digitaliza, se desmaterializa y se desmonetiza (quizá es un tema demasiado complejo para desarrollar ahora) y también hay quien dice que, finalmente, lo que se digitaliza se democratiza, però sería entrar en otros temas.

Antes hablabas de implicar pacientes, ¿de quién y de qué hablamos exactamente?

El paciente es un elemento clave en la compra basada en valor porque el paciente genera valor y ésto puede ser complicado de entender desde otros sectores. Cuando hablamos de transformación digital a menudo la implicación de los pacientes es tan necesaria como delicada y requiere una cierta metodología y reglas de juego específicas. Estamos hablando de sistemas complejos que requieren formas de trabajar complejas y con la implicación de sensibilidades, modelos organizativos, gobernanzas, sistemas de salud, tipos de proveidores… muy diversos. De lo que estamos hablando, en definitiva, es de hacer que los pacientes formen parte de la identificación de necesidades, de la toma de decisiones; hablamos de conceptos de paciente experto, participación ciudadana y health literacy.

¿Y cómo haréis todo ésto?

Los miembros de este consorcio tenemos experiencia, conocimiento, metodologías y liderazgo para sacar adelante un proyecto de estas características. Recomiendo la presentación de Romualdo Ramos y Tanja Stamm de la Universidad de Viena para saber más de este proyecto.

¿El objetivo del proyecto PIPPI en dos palabras?

Imposible con solo dos palabras, ¿puedo usar diez palabras? Diría: Facilitar el diseño conjunto de la mejor atención sanitaria posible.

“Practising wisely”: de Canadá a Cataluña pasando por Copenhague

5 Dic
Johanna Caro Mendivelso

Seguimos con la temática del Preventing Overdiagnosis que vimos en este otro post pero desde una perspectiva más práctica con experiencias de implementación para reducir prácticas de poco valor y, por tanto, el sobrediagnóstico y el sobretratamiento, en la línea del proyecto Essencial de AQuAS.

Y es que nos siguen interesando temas de este congreso. Desde la perspectiva de la implementación, se realizaron talleres y comunicaciones que trataron estos temas. Entre ellos se puede destacar: “The difficult art of un-doing”, que ofreció un marco teórico de implementación enfocado en “dejar de hacer” junto con una dinámica de “role play” entre médicos y pacientes. Este taller, liderado por John Brodersen y Iona Heath, expuso los desafíos a los que los profesionales actualmente se enfrentan al incorporar nuevas herramientas tanto para comunicar estos temas, como para utilizar las decisiones compartidas en su práctica clínica.

A medida que incrementa la evidencia acerca de estos temas, el nuevo reto es saber cómo utilizar este conocimiento. A partir de la experiencia de los médicos de familia se describieron ejemplos de visitas clínicas par demostrar como el conocimento de los conceptos de sobrediagnóstico y sobretratamiento pueden integrarse en el proceso de toma de decisiones compartidas en la consulta.

También durante el congreso hubo una formación orientada a los profesionales que estaban interesados en aprender sobre los conceptos básicos del sobrediagnóstico y que hasta el momento desconocían. La mayor parte eran profesionales asistenciales que tratan pacientes en su práctica clínica habitual. Este espacio les permitió adquirir este tipo de conocimiento para poder integrarlo en sus visitas.

Así mismo, se presentó la iniciativa “Practising Wisely” de médicos de familia del Ontario College (OFCP) que han desarrollado una intervención basada en talleres prácticos dirigidos a médicos de familia para reducir la sobreutilización en atención primaria. Esta iniciativa empezó en 2011 y se está implementando en la mayor parte del Canadá.

El objetivo es que los profesionales puedan desarrollar habilidades para mantener conversaciones complejas con sus pacientes (por ejemplo, relacionadas con el sobrediagnóstico) y poner en práctica el proceso de decisiones compartidas.

El taller se basa en cuatro módulos de una hora y media e introduce una reflexión sobre las pruebas diagnósticas y los tratamientos excesivos, la detección del cáncer y la vigilancia excesiva de la enfermedad. Se abordan prácticas clínicas de poco valor como las pruebas de imagen en dolores lumbares, prescripción de inhibidores de la bomba de protones y estatinas, desprescripción en adultos mayores y analíticas anuales en población sana. Así mismo, se presentó cómo se llevó a cabo la evaluación a  los profesionales centrada en la adquisición  de conocimientos y de satisfacción para poder identificar barreras y posibles aspectos de mejora en los talleres.

Por otra parte, también se presentaron experiencias interesantes desarrolladas en Cataluña. Carolina Requeijo, del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, presentó la iniciativa de DianaSalud y el impacto que ha tenido como una herramienta útil para mejorar la adecuación de la práctica clínica y la identificación de recomendaciones que eviten prácticas de poco valor. Así mismo, Karla Salas, desde el mismo hospital, mostró los resultados de una encuesta para evaluar el conocimiento y la aplicabilidad clínica de las recomendaciones de las prácticas de poco valor entre médicos y gestores en España.

En el ámbito de la atención primaria, Carles Brotons, del Equipo de Atención Primaria Barcelona Sardenya, presentó los resultados de un estudio sobre el impacto de utilizar una guía americana, británica y europea sobre la evaluación del riesgo cardiovascular y Carles Llor, del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili, presentó el estudio de sobrediagnóstico de la etiología bacteriana en las exacerbaciones agudas por enfermedad pulmonar obstructiva crónica y las discrepancias de las guías de práctica clínica actuales a nivel estatal.

Finalmente, este congreso puso de relieve la necesidad de utilizar herramientas de comunicación para integrar los conceptos de sobrediagnóstico y sobretratamiento en la práctica clínica y abordar estos temas con los pacientes. Cada vez son más las experiencias sobre implementación de intervenciones para dejar de hacer y la adecuación de la práctica clínica, experiencias que se presentan en este foro científico y que ponen de manifiesto su relevancia en la provisión de servicios y la calidad de la atención sanitaria, elementos que también están en el horizonte del proyecto Essencial.

Entrada elaborada por Johanna Caro Mendivelso (@jmcaro103).