Influencia de la situación laboral y otros factores socioeconómicos sobre la salud mental

11 Abr
Jorge Arias de la Torre

Los trastornos mentales y del comportamiento son uno de los principales problemas de salud pública en todo el mundo. La prevalencia de estos trastornos, así como los factores relacionados con la misma, varían a lo largo del tiempo y en función del área geográfica que se estudie, siendo por ello adecuada su evaluación de forma periódica y concreta para cada población.

Respecto a los factores específicos relacionados con dicha prevalencia, se ha apuntado desde la epidemiología social la importancia tanto del género, como la situación laboral y de los factores socioeconómicos. Entre los factores socioeconómicos, destacan desde esta perspectiva los factores domésticos y familiares por el poco conocimiento de su relación con la prevalencia de problemas de salud mental. Además, la prevalencia puede variar en función del trastorno concreto que se considere, siendo uno de los más frecuentes y con mayor carga de enfermedad el trastorno depresivo mayor.

Este es el punto de partida de la tesis doctoral que presenté la semana pasada en la Universidad de Leon, cuyo objetivo principal fue estimar la prevalencia general de problemas de salud mental y de trastorno depresivo mayor en la población española y la influencia de la situación laboral y de otros factores socioeconómicos.

Se realizaron tres estudios basados en la Encuesta Nacional de Salud en España (ENSE) y la Encuesta Europea de Salud en España (EESE):

  1. Los resultados del primero de ellos muestran que la prevalencia de problemas de salud mental se sitúa entre un 15% y un 25%, encontrándose diferencias por género y clase social. La mayor prevalencia en relación a la situación laboral, se observó en los desempleados (hombres: clases más favorecidas 23,3% y menos favorecidas 26,1%; mujeres: clases más favorecidas: 27,7% y menos favorecidas 32,7%). En hombres pertenecientes a clases menos favorecidas, el rol de sustentador principal se relacionó con mayor prevalencia de problemas de salud mental. En mujeres que pertenecían a clases más favorecidas, el estado civil viuda, separada o divorciada y realizar el trabajo doméstico solas se relacionó con prevalencias más elevadas de problemas de salud mental. Se calcula que en la actualidad los problemas de salud mental podrían afectar aproximadamente al 20% de la población general de España. Además, se evidencia que continúan existiendo diferencias de género y clase social en salud mental, y se muestra que tanto el rol familiar, como la situación laboral fuera y dentro del ámbito doméstico podrían constituir una fuente importante de desigualdades en salud mental.
  2. En el segundo estudio se consideró solo la población trabajadora y se encontró que la prevalencia de problemas de salud mental fue mayor en mujeres (19,9%) que en hombres (13,9%) siendo la prevalencia global de 16,8%. En ambos géneros el estrés y la satisfacción laboral se asociaron con la prevalencia de problemas. Además, mientras que el tipo de contrato se asoció con la prevalencia de problemas de salud mental solo en los hombres trabajadores (autoempleo y empleo temporal o sin contrato); en la mujeres trabajadoras, tanto la edad como pertenecer a la clase social más desfavorecida se relacionó con dicha prevalencia. De este modo, se concluye que la prevalencia de problemas de salud mental en población trabajadora es ligeramente menor que en la población general y que, además, mientras entre las mujeres la prevalencia podría estar más relacionada con la edad y la clase social ocupacional, entre los hombres podría estarlo más con variables relacionadas con el empleo remunerado realizado fuera del hogar como el tipo de contrato.
  3. En el tercero de los estudios realizados se mostró que la prevalencia de trastorno depresivo mayor fue de un 8,0% en mujeres y de un 4,1% en hombres. En ambos géneros, la prevalencia de trastorno depresivo mayor fue mayor en desempleados (mujeres y hombres) y en los pertenecientes a clases sociales menos favorecidas, mostrándose un gradiente de aumento de prevalencia de trastorno depresivo mayor  a medida que la clase social fue más desfavorecida. Teniendo en cuenta las cifras de trastorno depresivo mayor, se calcula que en actualmente en España aproximadamente un 5% de hombres, y un 8% de mujeres podría padecer este trastorno, estando en ambos géneros fuertemente relacionado con la desventaja social.

¿Alguna conclusión?

Los resultados obtenidos quizá podrán servir de punto de partida para el establecimiento de medidas preventivas focalizadas en las poblaciones de mayor riesgo, permitiendo aumentar su eficacia y su eficiencia. Según mi opinión, esto podría tener un impacto potencial en la población y es uno de los retos que se nos plantea como sociedad.

Entrada elaborada por Jorge Arias de la Torre.

Menos Google® glass y más gafas de género

8 Mar
Esther Arévalo, Marta Millaret

La semana pasada Barcelona acogió el Mobile World Congress 2019. Desde AQuAS asistimos al Health and Wellness Summit que se celebra en el marco del 4YFN y se trataron temas muy relevantes sobre tecnología y salud digital poniendo el foco en inteligencia artificial, analítica de datos, aspectos de seguridad, experiencia de usuaro y sistemas de salud.

Además de lo que se presentaba pudimos leer diferentes experiencias y noticias sobre la falta de mujeres entre los ponentes.

Y es por esto que hoy, 8 de marzo, Día Internacional de les Mujeres, entrevistamos a Rossana Alessandrello, ingeniera electrónica especializada en bioingeniería trabajando en un mundo tecnológico y de salud, dos ámbitos con características propias. Hace la entrevista Dolores Ruiz Muñoz, técnica de salud pública especializada en temas de género.

¿Cómo son las personas con quien trabajas? ¿Qué responsabilidades y qué roles suelen ocupar las mujeres en tu sector?

Hombres. Trabajo en un mundo de hombres y diría que el rol de las mujeres en el mundo TIC plantea diferencias. Mientras los hombres se muestran más atrevidos y temerarios, las mujeres no tanto. La mujer aporta el elemento de factibilidad, aterra las ideas. Sin mujeres, mi sensación es que ellos no haría nada. Nosotras lo aterramos todo en todos los sentidos. Operativizamos planes de trabajo, desde el punto de vista de la gestión, económico, legal y social.

¿Cómo han sido tu jefes o jefas?

Hombres. Y lo percibo como mi propio límite. No soy suficientemente atrevida. Hago que sea posible pero no consigo ser suficientemente atrevida. Así es mi realidad, mi marco. La parte creativa la aporto yo pero el «salto al vacío» yo no lo tengo. He trabajado con jefes americanos, suecos, catalanes, de empresa privada y de empresa pública. No parecería una casualidad. No estoy diciendo que no existan mujeres emprendedoras tecnológicas, sí que las hay. En mi opinión, han conseguido este liderazgo porque han podido explotar el «salto al vacío» de un hombre para saltar ellas también.

¿Cómo ves el futuro?

Lo veo bien, el futuro. Para mí, la colaboración hombre y mujer es una colaboración muy positiva, es una sinergia necesaria. Solo hay que aceptar y considerar las diferencias. Me considero emprendedora, he construído mi carrera profesional y esto ha incluído desde ofrecer productos concretos hasta dirigir equipos. He elegido y he dirigido mi propia carrera y mis decisiones.

En el contexto de innovación, ¿tienes la percepción que existan sesgos de género? Por ejemplo, ¿en los temas sobre los que se prioriza innovar, en la forma de innovar o en otros aspectos?

No hay sesgos. Ningún sesgo. Todos queremos innovar. Quizás hay un matiz en el hecho que la innovación femenina yo siempre diría que está orientada a la mejora y al impacto. En este aspecto sí que me atreviría a decir que podemos encontrar diferencias. Estoy pensando un ejemplo de esto, sería el caso de Bill Gates cuando plantea la creación de un sistema operativo sin saber demasiado en ese momento las implicaciones que ha tenido a largo plazo. Las mujeres, según mi punto de vista, trabajamos con una creatividad que siempre incluye una motivación, una finalidad, un objectivo. No es un paradigma de innovar por innovar. El otro paradigma sería «el reto por el reto”.

Si preguntamos al público en general si saben decir el nombre de alguna mujer destacada por sus aportaciones en el mundo TIC quizá costaría un poco. Seguramente es por esto que hay premios e iniciativas internacionales exclusivos para mujeres y los equivalentes para hombres no existen. Estoy pensando, por ejemplo, en EU Prize for Women Innovators 2018,  Women IT Awards, International Girls in ICT Day y Women in Health IT Community.

La mayor parte de los proyectos de compra pública de innovación que estamos trabajando desde AQuAS fueron iniciados por hombres. Debería evaluarse si es porque las mujeres no estan en los cargos adecuados o si es por alguna otra razón. Al mismo tiempo, la mayoría de Pymes tecnológicas que licita en estos proyectos están lideradas por hombres.

¿Qué opinas de las políticas de cuotas?

Creo que se deben hacer otras cosas. Hay toda una cuestión de formación, de educación, de preparar del mismo modo en la defensa de las ideas, de incentivar este aspecto desde pequeñas. La Escuela tiene una función en esto y hay que ir más allá. Y los medios de comunicación, también.

He sido muchas veces “la mujer” de la reunión y me han tratado diferente por esta razón. Constantemente me pasan cosas que a un hombre creo que no le pasarían. Hace poco, en una reunión, me dieron un beso en la frente como «agradecimiento» por una idea. Hace más tiempo, en otra reunión cuando estaba embarazada me presentaron con la frase «Está embarazada, cuidadla bien». Estoy segura que son experiencias que surgen de una “naturalidad afectiva” que he normalizado, como mujer, para poder salir adelante profesionalmente. De anécdotas de estas, tengo muchas; diría que en otros sectores, como el mío que combina TIC y salud, de momento las cosas son de esta forma todavía.

¿Querrías comentar algo que no te hayamos preguntado?

Sí. Tengo la experiencia de no haber podido optar a una posición de responsabilidad por estar de baja de maternidad. Era una empresa americana en un momento de cambios y fusiones. En aquel momento, viví en un “mundo masculino” no se aceptaba que pudieras no estar siempre. Espero que las cosas hayan cambiado.

Muchas gracias, Rossana y Lola!

Hace un año publicábamos desde este espacio un texto de Iria Caamiña sobre la necesidad de ponernos gafas de género. ¿Seguimos en el mismo sitio?

Desde AQuAS, apostamos fuerte para incorporar la perspectiva de género en nuestro día a día y en nuestras líneas de trabajo. ¿Perspectiva de género? Sí, por supuesto. Y también nuevas tecnologías, investigación, evaluación, analítica de datos e innovación.

Queremos acabar este texto con este vídeo de EIT Health sobre mujer e innovación en salud.

Atención integrada en Europa: ¿gestión del cambio? Experiencia ACT@Scale

28 Feb
Núria Rodríguez-Valiente

El proyecto ACT@Scale surge de la necesidad de profundizar en los resultados y conclusiones aportadas en el proyeto previo Advancing Care Coordination and Telehealth Deployment (2013-2015) y sigue las líneas estratégicas propuestas por la Asociación  Europea sobre Envejecimiento Activo y Saludable (EIP on AHA).

Este nuevo proyecto, ACT@Scale, nace el mes de marzo de 2016 en el marco del programa Horitzó 2020 siendo financiado por la Unión Europea. El objetivo se centra en transformar los procesos de salud y la prestación de servicios en relación con la atención integrada y la telemonitorización.

¿Cómo lo hemos trabajado?

Diferentes regiones de Europa, la industria e instituciones académicas innovadoras hemos trabajodo conjuntamente durante estos últimos tres años. La Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS) ha sido uno de los socios del consorcio, liderando el paquete de trabajo de Change Management, Stakeholder management  y Staff Engagement.

De forma conjunta con 15 socios de 8 países de la Unión Europea, y asociados con la coordinación de Philips Healthcare, hemos trabajado de forma colaborativa para consolidar y escalar las mejores prácticas identificadas en la atención integrada y la telemonitorización para que puedan ser transferidas a otras regiones europeas.

País Vasco, Dinamarca, Países Bajos, Escocia, Alemania y Cataluña han aportado un total de 15 programas de atención integrada innovadores y referentes en buenas prácticas de salud. Específicamente, Cataluña ha participado aportando cinco programas referentes en buenas prácticas en atención integrada: Programa de atención al paciente crónico, de Badalona Servicios Asistenciales; Atención sociosanitaria, de MUTUAM; Atención al paciente frágil, del Parque Sanitario Pere Virgili; Atención al paciente crónico complejo, del Hospital Clínic de Barcelona y Promoción de la actividad física, también del Hospital Clínic de Barcelona.

ACT@Scale ha desarrollado un marco de evaluación basado en la experiencia, la práctica y la evidencia, fundamentado en el marco teórico Donabedian. La implementación de los programas se ha fundamentado en la metodología colaborativa (Plan-Do-Study-Act), y para evaluar los procesos de implementación y escalabilidad, la investigación se ha fundamentado en cuatro paquetes de trabajo:

  1. Service Selection, liderado por Kronikgune
  2. Bussiness Models, liderado por la Universdad de Groningen
  3. Citizen Empowerment, liderado por NIRE
  4. Change Management and Stakeholder Management, liderado por AQuAS

¿Qué hemos aprendico en relación con el Change Management, Stakeholder y Staff Engagement?

  • En relación con el Stakeholder Management, los líderes de los programas que respondieron los cuestionarios estuvieron de acuerdo que, para mejorar la calidad de la atención integrada y disminuir la resistencia al cambio por parte de los stakeholders, es necesaria la introducción de estrategias participativas y de co-creación, donde todos los stakeholders identificados se sientan parte del proceso.
  • Sobre el Change Management, en relación con el liderazgo, nuevas estrategias de comunicación han de ser incorporadas y deberían estar basadas en metodología colaborativa, que permita detectar y priorizar las necesidades, implementarlas y hacer el seguimiento y la evaluación en los procesos de cambio iniciados.
  • En relación con el Staff Engagement, podemos confirmar que la implementación de los programas de atención integrada es un proceso dinámico donde los riesgos potenciales han de ser identificados y, por tanto, la evaluación y el rediseño ha de ser un proceso continuo.

La atención integrada contribuye a la creación de nuevos escenarios de salud, unos en fase de cambio y otros aún desconocidos. Estos nuevos escenarios nos haría de hacer reflexionar sobre la necesidad de definir nuevos perfiles profesionales, nuevas competencias y nuevos actores y «actrices“.

Consortium ACT@Scale Project

Entrada elaborada por Núria Rodríguez-Valiente.

Implicar a los pacientes en las decisiones sobre su atención

22 Feb

Unos días después de la presentación de Seleccionem, la nueva herramienta de decisiones compartidas en esclerosis múltiple en el Departamento de Salud, es una ocasión perfecta para recuperar las palabras de Angela Coulter, de Informed Medical Decisions Foundation, sobre la implicación de los pacientes y las herramientas de decisiones compartidas.

 
Angela Coulter
Angela Coulter

Hay que felicitar al Departamento de Salud de Cataluña por el lanzamiento del sitio web Decisiones compartidas que ayuda a los pacientes a tomar decisiones sobre el cuidado de su salud. Hoy en día, Internet nos da la posibilidad de encontrar grandes cantidades de información sobre salud y atención sanitaria, pero a veces puede dar lugar a confusiones, malentendidos y consejos poco fiables. Por eso es especialmente importante asegurarse de que las personas tengan acceso a una información fiable que les ayude a tomar decisiones sobre su salud.

Todos queremos que la atención sanitaria sea receptiva a nuestras necesidades y deseos. Queremos que nos escuchen, que nos den explicaciones claras y que consideren seriamente nuestros valores y preferencias. Somos muchos los que quisiéramos poder influir en cualquier decisión que nos afecte, también en las decisiones sobre los tratamientos a los que nos sometemos.

Las cuestiones clave de las que queremos respuestas son las siguientes:

  • ¿Cuáles son mis opciones?
  • ¿Cuáles son las ventajas y los posibles perjuicios?
  • ¿Qué probabilidad hay de que tengan lugar estas ventajas y perjuicios?
  • ¿Cómo pueden ayudarme a tomar la decisión que más me conviene?

Compartir la toma de decisiones es básico para una perspectiva centrada en el paciente. Implica que el personal sanitario y los pacientes trabajen conjuntamente en la selección de pruebas, tratamientos, gestión y selección de paquetes de apoyo sanitario, basándose en las pruebas clínicas y en las preferencias informadas de los pacientes. Requiere que se cuente con información basada en las pruebas sobre las opciones, los resultados y las incertidumbres, así como con asesoramiento que apoye las decisiones y una perspectiva sistemática para hacer constar e implementar las preferencias de los pacientes.

La toma de decisiones compartida se recomienda en muchas situaciones habituales: gente que tiene que tomar decisiones importantes sobre sus tratamientos en los casos en que hay más de una opción plausible, decisiones sobre pruebas y reconocimientos médicos y estrategias preventivas, opciones relativas a la maternidad, decisiones sobre la atención y servicios de apoyo en enfermedades de larga duración, planificación de atención preventiva en casos de problemas de salud mental y para cuidados terminales.

Se ha demostrado que disponer de información fiable y contrastada con las pruebas realizadas mejora el conocimiento de las personas y su capacidad para participar en decisiones sobre su atención, y que mejora la calidad y la pertinencia de la toma de decisiones en materia clínica. Y, en tanto que perspectiva colaborativa para planificar la atención en enfermedades de larga duración, nos puede reportar mejores resultados para la propia salud.

La recogida de información es solo el primer paso. También tendremos que recopilar datos y cifras para ayudar a la gente a considerar sus opciones; los médicos, las enfermeras y demás personal sanitario han de implicar a los pacientes en un proceso de deliberación para determinar cuál es el curso de acción por el que optan. Serán necesarias buenas conversaciones en las que ambas partes se comuniquen bien y compartan información. La comunicación de los riesgos reales, la determinación de las preferencias y el apoyo a las decisiones son habilidades esenciales del personal clínico.

Y luego, naturalmente, tiene que haber un compromiso tanto por parte del personal clínico como del paciente para llevar a cabo las decisiones tomadas de común acuerdo. Implementar la toma de decisiones compartida es todo un reto. Difiere mucho de la perspectiva tradicional según la cual el personal clínico se ve a sí mismo como experto y es el único sobre el que recae la decisión y, a la vez, no se reconoce o se desprecia el conocimiento, la experiencia y las preferencias de los pacientes.

Habitualmente, se esperaba que los pacientes tuvieran un papel pasivo y siguieran las órdenes de los médicos, pero esta perspectiva caduca está empezando a desaparecer y a dar lugar a demandas desde una perspectiva más colaborativa. ¡Es una muy buena noticia! Los pacientes se han hecho adultos y los sistemas sanitarios deben adaptarse y satisfacer sus expectativas, y los deben ayudar a convertirse en unos coproductores de salud expertos, hábiles y confiados.

Mejora de la calidad asistencial en las unidades de cuidados intensivos. El programa PADRIS en la Tarragona Datathon 2018 (segunda parte)

14 Feb

Hoy continuamos con la entrevista a María  Bodí (@mariabodi23), médico del servicio de Medicina Intensiva y Josep Gómez (@JosepGomezAlvarez), doctor en Biotecnología, del Hospital Universitari de Tarragona Joan XXIII, expertos en gestión clínica y aspectos de calidad y seguridad de la atención sanitaria.

Josep Gómez, María Bodí

En vuestra opinión, ¿qué balance de beneficios y de riesgos en términos de seguridad de los pacientes plantean los estudios hechos con datos reales, los llamados Real World Data?

¿Beneficios? Todos. Es necesaria la información derivada del entorno asistencial real para tomar decisiones. Los ensayos clínicos aleatorizados, como Gold Standard de la mejor evidencia científica, han sido hasta ahora los que han definido la eficacia y la seguridad de las intervenciones terapéuticas. Pero suponen un coste muy elevado y, además, van dirigidos a grupos muy seleccionados de pacientes. Los estudios y los análisis derivados del mundo real, los conocidos como Real World Data, permiten conocer la efectividad y la seguridad de las intervenciones en grupos de pacientes que normalmente se excluyen de los ensayos (embarazadas, gente mayor, pacientes con muchas comorbilidades que son la mayoría…).

Hay una serie de limitaciones y obstáculos que impiden que los Real World Data sustituyan los ensayos clínicos. Por un lado, aspectos legales y éticos de garantía de calidad de los datos. Por otro lado, no se puede asumir el sesgo que supone no aleatorizar en el caso de los Real World Data. Antes de tomar decisiones, nos tenemos que asegurar que no hay factores de confusión.

Los Real World Data complementan la información de los ensayos clínicos en la práctica clínica habitual.

Hace unas semanas contamos con la visita de Lucian Leape, autor del famosísimo libro “To Err is Human” en Barcelona. Tuvimos la suerte de poder escucharlo en una charla en AQuAS, ¿tuvisteis la oportunidad de escucharle?

No, desgraciadamente no pudimos asistir. Lástima porque nos consta que fue una buena revisión de lo que hemos aprendido en las últimas dos décadas en el ámbito de la seguridad clínica y se apuntaron buenas recomendaciones de futuro.

¿Qué os parece que aportó el informe To Err is Human, publicado ahora ya hace 20 años?

Fue la revolución en el ámbito de la seguridad. Un cambio de paradigma que se mantiene hoy en día.

El informe To Err is Human denunciaba los miles de muertes en los Estados Unidos debidas a eventos adversos que se podían prevenir. Personas que morían en los hospitales por motivos ajenos a la enfermedad que había motivado su ingreso. Lo más importante es que estos eventos, estas muertes, se podían prevenir. Una mejor formación, una mejor organización del trabajo, conocer y analizar los riesgos, el trabajo en equipo, entre otros factores, está demostrado que son elementos que contribuyen a disminuir la tasa de eventos y su severidad.

¿De qué forma el programa PADRIS ha tenido impacto en vuestro día a día?

En el año 2016 se publicó MIMIC-III, una gran base de datos desidentificada de pacientes de UCI del Hospital Universitario de Harvard generada y mantenida por investigadores del Massachusetts Institute of Technology. Publicaron esta base de datos con el objetivo de democratizar la investigación. La idea es que después de realizar un curso de formación sobre el tratamiento de datos para investigación, se acredite que eres un investigador en activo y firmes un documento de uso; en definitiva hacer que un investigador pueda acceder a una gran base de datos para hacer investigación. Además, animan a los investigadores a compartir el código (la metodología informática) que han aplicado a los datos para llegar a los resultados que publican. Todo esto en conjunto hace que los estudios sean más transparentes y reproducibles, hecho que incrementa la excelencia de la producción científica.

Gracias a nuestra experiencia en extraer datos del sistema de información clínica para desarrollar nuestra herramienta de gestión de la unidad, nos planteamos el reto de generar nuestra propia base de datos para hacer investigación. Una vez generada, contactamos con el programa PADRIS para que nos asesorara en temas de protocolos de anonimización de los datos y metodologías para acceder a realizar una búsqueda. En todo momento mostraron un gran interés por el proyecto y nos ayudaron a llevarlo a cabo, de forma que el papel del programa PADRIS fue determinante para hacer posible el Datathon Tarragona 2018. Y actualmente seguimos en contacto para definir estrategias de futuro sobre cómo dar acceso a estos datos de proyectos de investigación sin violar ninguna ley de protección de datos y cómo conseguir ampliar la base con datos de otras UCIs del territorio catalán.

Si tuviérais la oportunidad de hacer una recomendación a otros investigadores que quisieran hacer investigación, ¿qué recomendación les haríais?

Les recomendaríamos que colaboraran con expertos en otros ámbitos, especialmente relacionados con la tecnología de datos y la estadística. Estamos llegando a un punto de sofisticación y volumen de datos que hace necesario trabajar con equipos multidisciplinares para poder sacar el máximo provecho y el mejor conocimiento posible de los datos. Los datathones son un gran ejemplo de esto, el papel del clínico es determinante para definir el objetivo e ir validando los resultados que van apareciendo cuando se aplican los algoritmos de vanguardia por parte de los científicos de datos. Al mismo tiempo, el papel de los científicos de datos es también determinante en el momento de sugerir y aplicar metodologías complejas y alejadas de la estadística tradicional aplicada en el entorno clínico.

¿Qué reto profesional os gustaría alcanzar en 2019?

El reto profesional último para el 2019 es el mismo que el de cada año: mejorar la asistencia a los pacientes que ingresen en la UCI. Para lograrlo, tenemos unos retos muy concretos en nuestra unidad. Por un lado, seguir desarrollando nuestra herramienta de explotación de datos que permite hacer un análisis de los procesos y resultados que vamos obteniendo en el día a día, y de este modo ser conscientes de dónde hemos de focalizar la atención para mejorar. Por otro lado, aprovechar el uso secundario de los datos para hacer investigación y generar algoritmos de aprendizaje automático que sean capaces de ayudar al médico a tomar las decisiones más acertadas, más adecuadas, según el perfil de cada enfermo.

(La primera parte de esta entrevista está disponible aquí)

Mejora de la calidad asistencial en las unidades de cuidados intensivos. El programa PADRIS en la Tarragona Datathon 2018 (primera parte)

7 Feb

El pasado mes de noviembre, AQuAS tuvo un rol relevante con el programa PADRIS en la Critical Care Data Analysis Summit and Tarragona Datathon 2018. Teníamos pendiente comentarlo desde entonces.

El programa PADRIS contribuye a la mejora de la salud de las personas facilitando a los investigadores de los centros de investigación de Cataluña la reutilización de la información anonimizada de salud de acuerdo con el marco legal y los principios establecidos.

¿Lo vemos en la práctica, a partir de la experiencia de un profesional?

Hoy entrevistamos a Maria  Bodí (@mariabodi23), médico del servicio de Medicina Intensiva y Josep Gómez (@JosepGomezAlvarez), doctor en Biotecnología, del Hospital Universitari de Tarragona Joan XXIII, expertos en gestión clínica y aspectos de calidad y seguridad de la atención sanitaria. Como muchos profesionales de la salud, combinan la actividad asistencial con la investigación.

María Bodí

¿Cómo es tu día a día?

Como jefe de Servicio de Medicina Intensiva del hospital, en mi día a día, la principal tarea es la dirección del servicio y la organización de la asistencia al paciente crítico, coordinando el trabajo de los profesionales implicados. En el servicio trabajan más de 150 personas incluyendo profesionales de medicina (especialistas en medicina intensiva, médicos internos residentes), enfermería, auxiliares de enfermería, celadores, fisioterapeutas y secretaría. Se trata, además, de un servicio que participa y colabora en la docencia de los grados de medicina, enfermería y fisioterapia.

Trato de facilitar que los profesionales participen en la estrategia del servicio y todo esto requiere articular y coordinar todos los esfuerzos, con un objetivo claro, y dar una asistencia de calidad a nuestros pacientes. Es necesario facilitar y coordinar que los profesionales participen en la asistencia, la gestión, la docencia y la investigación en mayor o menor grado. Esto garantizará el compromiso del trabajador en la estrategia del servicio y de la organización.

Si nos centramos en el colectivo médico, cada miembro del equipo se responsabiliza de una área  en concreto de nuestra especialidad, de forma que facilitamos la formación continuada de todo el equipo, la evaluación de los resultados y el compromiso en llevar adelante las acciones que deriven del análisis de nuestros resultados.

La experiencia del formato Datathon que se hizo, ¿qué te pareció?

La Datathon fue el resultado de todo un recorrido hecho en los últimos años en el campo del uso secundario de los datos de la historia clínica de los pacientes para la gestión y la investigación de primer nivel. La experiencia fue muy buena. Ciencia pura. Médicos, tecnólogos y tecnología al servicio del análisis de los datos de la vida real, para buscar la mejor evidencia científica.

En los últimos tres años, nuestro grupo ha profundizado en el estudio de los datos y también en la evaluación de la calidad y la seguridad de los datos  para su uso secundario. Nuestros avances han permitido colaborar con otros equipos punteros, como el equipo del Dr. Leo Celi del Massachusetts Institute of Technology con quien organizamos este evento.

¿De qué forma piensas que se puede mejorar la calidad asistencial en los cuidados intensivos?

Tenemos que ir hacia la excelencia. Abordar todas las dimensiones de la calidad asistencial. Mejorar la efectividad, la seguridad y la eficiencia. Pero si hablamos de buenos resultados y eficientes, no hablamos en términos de número de acciones a un coste determinado. Hablamos de aportar valor al paciente, al equipo de trabajo, a la organización, al sistema sanitario y a la sociedad. ¿Cómo hacerlo?

Nuestro grupo ha trabajado en el desarrolo de una metodología para poder disponer de indicadores de calidad automáticos. Esto ha sido posible porque todos los dispositivos de cabecera del paciente (ventilación mecánica, monitorización, máquinas de diálisis, etc.) están conectados al sistema de información clínica, donde se integra también la información de la historia clínica del hospital, del laboratorio, de las pruebas de imagen, y donde los profesionales incluyen toda la información de forma ordenada.

De esta forma, a través de estos indicadores diseñados con tecnología innovadora, es posible evaluar procesos asistenciales y resultados. Si el profesional participa en el diseño del proceso asistencial, en la planificación, y conoce cómo se están haciendo las cosas y qué resultados tenemos, se implica y se compromete con los objetivos del servicio y de la organización.

Asimismo, es necesaro pasar de la medicina reactiva a la medicina predictiva, preventiva y personalizada. Tenemos datos para empezar  a trabajar en esta línea. Sin embargo, la dimensionalidad y la complejidad de estos datos impide que los métodos de inteligencia artificial sean fáciles de traducir en modelos clínicamente relevantes. La aplicación de métodos predictivos de vanguarda  y la manipulación de datos requiere habilidades de colaboración entre profesionales expertos del dominio médico y del tecnológico y nuevos modelos de tratamiento y análisis de datos.

Hemos leído que se puede evaluar, en tiempo real, el riesgo en una unidad de cuidados intensivos. Parece difícil de imaginar, ¿qué nos puedes decir al respecto?

Es así. Partimos de la base de que disponemos de los datos almazenados de todos los pacientes que han ingresado en una UCI, o en más de una UCI. Si la combinación de un grupo de variables (demográficas, clínicas, resultados de laboratorio) ha supuesto la aparición de una complicación o de un evento adverso, un modelo informático entrenado con estos datos puede predecir, si detecta de nuevo la combinación de este grupo de variables, el riesgo que aparezca la misma complicación o evento. Esta es la base de la medicina predictiva.

De acuerdo, pero ¿para qué sirve, a la práctica, la evaluación de este cálculo del riesgo?

Puede ir desde analizar el riesgo o predecir la aparición de una complicación en el curso de una enfermedad, un problema relacionado con la seguridad, un evento adverso, la necesidad o el incremento de la dosis de un fármaco determinado o una terapia específica. Puede predecir la probabilidad de mejoría o de empeoramiento, e incluso, el riesgo de morir de un paciente por una enfermedad.

La medicina ya dispone de calculadoras de riesgo de morir por una enfermedad basándose en bases de datos completadas con registros manuales por parte del profesional. Pero ahora, la automatización del registro de los datos -y los sistemas de información clínica en nuestras UCIs son un ejemplo de esto-, la metodología actual basada en big data y la inteligencia artificial permite un detalle muy superior en el momento de evaluar riesgos.

Cuando se habla de pasar a un model sanitario basado en valor, ¿a qué se refiere exactamente?

Se trata de una organización del trabajo alrededor de las condiciones específicas del paciente y que optimiza su cuidado. Se trata de pagar a las organizaciones y a los hospitales por el valor que aportan. Los resultados y su coste son los componentes clave del valor que el sistema sanitario y los profesionales aportamos a los pacientes. Pero si hablamos de resultados no consideramos únicamente si el paciente sale vivo de la UCI, o no. Los resultados se miden en términos de calidad, de capacidad de volver a incorporarse a su vida, a su trabajo, etc..

Por ello, para impulsar el esfuerzo de mejora, nos tenemos que basar en el trabajo multidisciplinar y el modelo sanitario basado en valor supone cambiar el modelo de negocio de la organización y hacer una inversión en sistemas de medida, de análisis de resultados clínicos y de costes.

¿Qué importancia le das al hecho que los datos se obtengan automáticamente y no manualmente?

Permite analizarlos desde una única fuente de datos, minimiza los errores y no requiere tiempo del profesional en la introducción de estos datos.

¿Cómo se incluyen automáticamente los datos?

En la UCI, los sistemas de información clínica han permitido integrar toda la información, además de los datos que los profesionales incluyen de forma ordenada durante todo el proceso de atención al paciente crítico, se integran resultados de laboratorio, de pruebas de imagen, información de la historia clínica, y los datos de todos los dispositivos de cabecera del paciente (ventilación mecánica, monitorización, máquinas de diálisis, etc.).

¿Qué entendemos por «uso secundario de los datos»?

El uso primario es el que se hace día a día, en la cabecera del paciente, para tomar decisiones sobre el diagnóstico, tratamiento y planificación del proceso de atención. Por ejemplo, de acuerdo a unos resultados de laboratorio se determina si aumento la dosis de un fármaco.

Hablamos de uso secundario cuando hablamos de utilizar los datos para la gestión o para la investigación. El objetivo final sigue siendo mejorar la atención al paciente, evidentemente.

(Continuará…)

Sobre el recambio generacional

31 Ene

Joan Escarrabill

El día antes de cumplir 65 años, el mes de noviembre pasado, subí los 238 peldaños de la pirámide del sol en Teotihuacan (cerca de México DF). Subí con sólo un breve descanso a medio camino. En la cima tenía disnea pero podía mantener una conversación sin problemas. Bajé de espalda y sujetándome a la cuerda porque la rodilla izquierda no me permitió un descenso convencional, de frente, pero bajé. Los seres humanos tenemos tendencia a fijar hitos temporales de forma arbitraria. Fijar la mayoría de edad a los 18 años no tiene nada que ver con la madurez de las personas. Y tampoco te haces mayor a los 65 años. Para entender esto de «hacerse mayor» quizá sería más objetivo recordar, por ejemplo, «el primer día que”…

  • ..un médico residente o un estudiante te tratan de usted.
  • …un desconocido, por la calle, te identifica como un «señor».
  • …una persona joven te deja sentar en el metro o en el autobús.
  • …encuentras un libro en una librería de viejo y te das cuenta que tienes uno igual, comprado hace muchos años (y recuerdas perfectamente cuándo y dónde lo compraste).
  • …eres consciente que ya no puedes correr.
  • …dejas pasar el autobús o no bajas corriendo las escaleras del metro.
  • …buscas la barandilla para bajar una escalera.
  • …recibes una carta del Ayuntamiento diciéndote que ya eres candidato a la «tarjeta rosa».
  • …en una reunión profesional te preguntan directamente cuánto tiempo te falta para jubilarte.
  • …valoran tu presentación porque conoces bien la historia del problema.
  • …o te dicen que la barba te hace mayor.

Todo esto no te pasa a los 65 años. Todo esto te va pasando paulatinamente, de forma irreversible. Es la biología. Y peor los que no llegan.

Por todo ello la jubilación a los 65 años es una convención sin ninguna lógica que la justifique. Hay gente que espera la jubilación con ansia para poder hacer «las cosas que le gustan”. No entiendo demasiado esto de la jubilación. Quizá no entiendo la jubilación con una fecha fija (como la fecha de caducidad). En cualquier caso no veo la necesidad de jubilarme para hacer otras cosas porque me gusta mucho lo que hago.

Una cosa muy diferente es rechazar la jubilación para mantener el monopolio del espacio, del tiempo y de las ideas. El recambio generacional es imprescindible. Con los años todos tendemos a la estabilidad y Darwin nos enseñó que los sistemas cuanto más estables menos posibilidades de supervivencia tienen. Un sistema estable tiene poca variabilidad y, por tanto, poca capacidad de respuesta a las situaciones nuevas. La poca capacidad de respuesta impide la adaptación y, por tanto, te lleva al futuro de los dinosaurios.

Es mucho más importante hablar del recambio generacional que de la jubilación. Algunas ideas clave, según mi parecer:

  1. Ninguna generación tiene derecho a prescribir la forma de vivir a sus sucesores. Cada generación tiene el derecho (y la obligación) de vivir como le parezca.
  2. Ninguna generación tiene derecho a dejar el espacio que ha ocupado de forma que impida que las generaciones sucesivas lo diseñen como mejor les parezca.
  3. Ninguna generación tiene derecho a exigir que las generaciones sucesivas corran a su ritmo. Cada uno puede correr a la velocidad que le parezca, pero llega un momento que las generaciones que tenemos más pasado que futuro no podemos monopolizar el tercer carril de la autopista.
  4. No es necesario plantear la jubilación «a fecha fija» pero hay que tener bien claro que la evolución natural te lleva hacia la invisibilidad progresiva.
  5. La experiencia NO genera conocimiento. La experiencia es muy útil para identificar patrones más de prisa, para incrementar la “cartera de soluciones”, o para hacer con precisión tareas repetitivas (aunque las máquinas pronto nos ganarán en todo esto). Aquello que genera conocimiento es la curiosidad, el pensamiento crítico y picar piedra (picar mucha piedra), es decir, la perseverancia.
  6. Cada generación tiene la obligación de explicar qué ha hecho y por qué lo ha hecho. Y exponerlo a la consideración general. Esto se tiene que hacer no por esperar el reconomiento sinó para poder ser interpelado, para ayudar a aprender de los errores y para evitar que otros hagan reiteraciones innecesarias.
  7. Naturalmente, ninguna generación tiene el derecho de definir la agenda del recambio generacional que han de seguir sus sucesores. Opinar con espíritu crítico, siempre. Pero prescribir el itinerario, a partir de la experiencia, es un flaco favor al recambio generacional.

Todo esto no es una justificación para la parálisis. En este proceso siempre hay retos. Siempre es posible encontrar “océanos azules” para navegar en ellos. Joaquim Ma Puyal ha vuelto a la radio. No lo he escuchado ningún día, pero he leído unas declaraciones en las que afirmaba «a mi edad un reto es un lujo». En cualquier momento podemos (hemos de) buscar retos, pero teniendo en cuenta las reglas del juego.

Un amigo mío, Josep Ma Monguet, me explicaba que fue a visitar un amigo suyo, muy enfermo. Dice que el hombre, ahora enfermo, siempre había sido muy activo. Cuando lo vio, mi amigo le dijo, usando un estereotipo: «Y ahora, ¿qué haces?». «Pienso conceptos», le contestó. Al fin y al cabo, es una suerte poder seguir «pensando conceptos».

Post elaborado por Joan Escarrabill (@jescarrabill)

¿Damos un paso más? IMIM e IDIBELL ponen el paciente en el centro de la investigación

24 Ene

Maite Solans Domènech

Los estudios de evaluación del impacto de la investigación demuestran que para conseguir más impacto en la sociedad, un factor importante es la participación de las ‘personas que pueden aportar valor’. Lo que nos demuestran estos estudios es que hacer participar actores clave a lo largo del proceso de investigación puede mejorar la eficacia de su aplicación y el impacto en la sociedad. En la Jornada que AQuAS organizó sobre Participació en Recerca el passat 4 d’abril, Derek Stewart, molt implicat amb el Patient and Public Involvement and Engagement  del NIHR Nottingham Biomedical Research Centre, ens va explicar que la participació aporta diferents perspectives a la recerca. A més a més, deia en Derek Stewart, “mentre que el pacient té l’oportunitat de configurar el futur i donar sentit a allò que li passa en el seu dia a dia, l’investigador té l’oportunitat de legitimar el que fa, i donar visibilitat als seus resultats”.

I què hem aprés de tot això? En primer lloc, que hi ha una diversitat quant a participació en recerca, amb una gran varietat de formes d’interacció inserides en diferents nivells del procés de recerca. En segon lloc, que tot i les idiosincràsies de cadascun, cal una aproximació global i compartida per evitar contradiccions i aprofitar un aprenentatge mutu. I en tercer lloc, que cal un compromís per part dels diferents instituts i de la comunitat investigadora que afavoreixin la participació en recerca i l’impacte en la societat. Per aquest motiu, s’ha creat el Grup de Treball sobre Participació en Recerca (#SomRecerca), on sota la coordinació inicial d’AQuAS, diferents instituts d’investigació sanitària s’han agrupat per tal de promoure accions, agents o estratègies que facilitin la participació i que promoguin més sensibilització a la comunitat investigadora. Els principis que acompanyen aquest grup estan basats en el suport mutu i l’acceptació de la diversitat i diferents realitats de cada context.

El primer pas d’aquest grup ha estat la realització de  jornades en dos dels instituts (IMIM i IDIBELL) els passats 21 i 22 de gener. Sota el títol de Fem un pas més? Posant el pacient al centre de la recerca. Aquestes jornades han estat una bona oportunitat per presentar experiències que ja s’estaven fent, dins de la mateixa institució i que posen el pacient al centre de la recerca.

Les jornades han fet valdre l’esforç de diferents experiències que parteixen de motivacions individuals, bé dels investigadors o bé dels mateixos usuaris, i que han resultat inspiradores com a exemples de per on es pot començar. En aquestes experiències s’ha posat el pacient al centre de la recerca: per captar recursos, per generar idees, per prioritzar recerca, per ser part de l’equip de recerca, entre d’altres.

I més específicament, s’han proposat acciones que ajudin a desenvolupar una participació del pacient en recerca que aporti valor:

  • Donar a conèixer als pacients la recerca que es fa en les institucions; és a dir, apropar la recerca a la ciutadania
  • Habilitats comunicatives de l’investigador vers el públic no científic
  • Canals de comunicació efectius entre pacients i investigadors ja sigui a través del teixit associatiu, o amb altres activitats o mitjans de comunicació, jornades amb pacients…
  • Un suport per a tots aquells que s’involucren en la participació: de capacitació, de temps, de recursos, entre investigadors, amb una guia.
  • Grups de treball estables que incloguin la participació de diferents perfils (investigadors bàsics i clínics, assistencials, gestors i pacients) per tal d’identificar necessitats, treure idees, donar lloc a propostes, per exemple.

En resum, s’han de buscar les sinergies entre els pacients i els investigadors en aquells casos on es pugui aportar valor. Un camí que no sempre és senzill ni fàcil, però que té tot el sentit.

Entrada elaborada per Maite Solans Domènech.

Turismo médico

17 Ene

Joan MV Pons

Los que han visto la película británica «El exótico hotel Marigold” (2012) recordarán que una de las protagonistas, una anciana cascarrabias que después, gracias a sus habilidades contables salva el hotel, se va a la India para poder ser operada más rápidamente de una artroplastia, no recuerdo si de cadera o de rodilla. Constituye un ejemplo más de lo que se conoce como turismo médico, desplazarse a otro país para encontrar un servicio sanitario que se necesita y de una forma más rápida o barata.

Barcelona es un foco de atracción en el turismo sanitario y diferentes clínicas y hospitales de la ciudad se publicitan, en una mezcla de intereses de hoteleros y de profesionales de prestigio, a través del Barcelona Medical Center y la Barcelona Medical Agency. La misma Agencia Catalana de Turismo lo incluye como un valor. No hace mucho tiempo, cuando habían dudas sobre si los tratamientos con antivirales de acción directa para tratar los infectados con el virus de la hepatitis C llegarían a todos los afectados, algún país listo como Egipto, donde el turismo ha caído mucho por varias razones que no escapan a nadie, anunciaba que por 5.900-8.000 € uno podía pasar una semana en el país, dar una vuelta por las pirámides y, a la vez, recibir el tratamiento. Cabe decir que en Egipto, por la alta prevalencia de hepatitis C, tienen mucha experiencia y los encantos turísticos, más si añadimos un tour por el Nilo, son indiscutibles.

Con todo esto del turismo sanitario no estamos diciendo nada nuevo, ya en la época de los griegos algunos templos de Asclepio tenían más llamada que otros. Es un fenómeno que hace bastantes años que va en aumento, aunque como sucede en otros tipos de comercio se ve afectado por las recesiones económicas. Se habla de un turismo médico sensible a la calidad y otro más sensible al precio, predominando en el primero la gente acomodada y en el segundo la clase media. No parece que haya ningún país proteccionista en este ámbito, por el contrario, constituye un tipo de importación (personas que vienen buscando el servicio sanitario con una estancia corta pero fácilmente extensiva a largo plazo con los pensionistas que vienen a fundirse los últimos años con sol y playa) y que casi se puede considerar como una forma de inversión extranjera.

Hay países que en esto del turismo sanitario, siguiendo las recomendaciones de Adam Smith, se han especializado. Barcelona es conocida por sus centros oftalmológicos, cirugía digestiva, trasplante y clínicas de reproducción asistida. Por lo que refiere al trasplante, todo el mundo sabe que el comercio con órganos humanos está prohibido, pero nadie duda que en algunos países se lleva a cabo. Sobre la reproducción asistida, la mayor o menor atracción de un país viene muy determinada por el grado de permisividad en su legislación y, como en otro tipo de turismo sanitario, por los precios. Este tema legal se pone especialmente de manifiesto en lo que se conoce como maternidad subrogada o vientres de alquiler. Se dice que esta “industria” en concreto, donde puede diferenciarse la subrogación gestacional (de embriones generados in vitro) y la tradicional (solamente inseminación artificial) llega a mover unos 6 mil millones de dólares anualmente y la India es uno de los grandes focos. Ni que decir que tanto en la reproducción asistida como en el trasplante hay cuestiones éticas importantes.

Uno puede encontrar, además de lo que se ha venido refiriendo, un amplio abanico de servicios fuera: cirugía cardíaca, bariátrica, plástica, de todo tipo, incluída la más tradicional cura de balnearios en lugares seleccionados (¿quién no recuerda «La montaña mágica» de Thomas Mann?). Para aquellos que ven el mundo como una fuente potencial de negocio, el turismo médico puede constituir una gran inversión y si se mantienen las tendencias actuales todavía crecerá más en el futuro. Es también un campo de comercio extremadamente  competitivo, especialmente en precios, como muestra una comparativa internacional de tarifas.

Entrada elaborada por Joan MV Pons.