Ampliando miradas en la evaluación de servicios sanitarios

8 set.
Vicky Serra-Sutton
Vicky Serra-Sutton, sociòloga PhD

¿Qué hay más allá de un volumen relevante de reingresos hospitalarios? ¿Qué hace que un servicio presente una buena praxis asistencial? ¿Qué barreras tienen lugar en un cambio de modelo asistencial como la cirugía mayor ambulatoria, que fomenta que los pacientes se vayan a casa el mismo día de la cirugía? ¿Piensan lo mismo gestores y personal de enfermería sobre el significado de la eficiencia de quirófanos? ¿Qué beneficios perciben los profesionales sobre una atención centrada en las personas?

¿Todo el mundo ve un dragón?

Drac

La realidad es compleja y por este motivo son necesarios enfoques que faciliten la interpretación y la comprensión de esta realidad. Con investigación cualitativa se puede llegar a lugares donde no llegamos con otras aproximaciones metodológicas. Cuando contestamos preguntas como las que nos hacíamos antes es necesario un enfoque verdaderamente cualitativo, acercarnos desde una técnica y abordaje adecuados y creíbles, validar el proceso con los implicados y asegurar el rigor de los resultados como se hace en investigación cuantitativa, y no olvidar que debemos ser críticos e independientes en el análisis que hagamos.

Hoy daremos una pincelada a la evolución de los abordajes cualitativos en el contexto de la evaluación de servicios sanitarios. La reflexión sobre la utilidad de las técnicas cualitativas en evaluación de servicios sanitarios o tecnologías médicas no es nueva, podéis encontrar una serie dedicada a este tema en el British Medical Journal de 1995 y en el informe de Health Technology Assessment de 1998.

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Las agencias de evaluación sanitarias han dado mucho peso a preguntas sobre la evidencia científica disponible centrándose en aspectos de eficacia y seguridad de tratamientos e intervenciones biomédicas con carácter clínico. Los ensayos clínicos aleatorizados y las revisiones sistemáticas son considerados los patrones de referencia para la atribución causal del beneficio de una intervención sobre la mejora en el estado de salud de los pacientes.

Pero la sociedad ha evolucionado y las necesidades del sistema se van adaptando. Nos hacemos nuevas preguntas relacionadas con las preferencias y expectativas de los usuarios ante un tratamiento y el modo como diferentes profesionales contribuyen a dar un mejor resultado en la atención. Es necesario tener presente que en el momento de evaluar los beneficios y los resultados de la atención hay muchos factores implicados.

En este contexto, el paradigma de la medicina basada en la evidencia y la supuesta superioridad de enfoques cuantitativos y de algunos diseños de estudio ante otros ha generado barreras en la aplicación de la investigación cualitativa. En este sentido, la carta a los editores de la revista British Medical Journal, firmada por más de 70 investigadores referentes para apoyar la investigación cualitativa, es una evidencia sobre esta barrera.

bmj-2016-cast

Está claro que una pregunta sobre la eficacia de un fármaco no puede ser contestada con un enfoque cualitativo pero sí que que podemos ampliar las preguntas que nos hacemos.

Por ejemplo, podemos plantearnos preguntas sobre las preferencias de los pacientes, la percepción de los beneficios del fármaco, las expectativas o la opinión de los profesionales que lo prescriben, los posibles motivos de la baja adherencia del fármaco, entre otras cuestiones.

Otro escenario podría ser el de un paciente con artrosis a quien le implantan una artroplastia de rodilla y que es atendido por varios profesionales como el médico de primaria, el cirujano traumatólogo, el anestesiólogo, el enfermero, el fisioterapeuta y otros profesionales si presenta otras comorbididades. Este paciente tiene unas preferencias y expectativas que hay que ir entendiendo y acercando la atención a estas necesidades que pueden ir más allá del proceso quirúrgico.

En investigación cualitativa trabajamos con discursos, textos, opiniones y percepciones de personas, colectivos, con imágenes, perspectivas, ideologías, complejidades. El rigor debe estar garantizado y la fotografía y la interpretación de la realidad que hagamos debe ser válida y coherente para el grupo de investigación y la población o grupo que evaluamos.

La aplicación de las técnicas cualitativas ha ido aumentando utilizando entrevistas, cuestionarios semi-estructurados, diarios de campo, grupos focales o de discusión para recoger la opinión de múltiples grupos profesionales y usuarios.

Desde mi punto de vista hay tres ejemplos que recomiendo por el hecho que pueden ser muy útiles para conocer el enfoque y el proceso para realizar una evaluación de servicios sanitarios con enfoque cualitativo:

  1. Opiniones, vivencias y percepciones de los ciudadanos sobre las listas de espera
  2. Satisfacción profesional o productividad, un estudio que explora la opinión de diferentes perfiles profesionales sobre la eficiencia de quirófanos
  3. ¿Qué opinión tienen los profesionales sobre los beneficios de la atención integrada en el Reino Unido?

Rehuir la métrica clásica significa poder medir de forma alternativa o complementaria combinando diferentes abordajes ya sean cualitativos como cuantitativos. Encuentro fantástica la introducción a la investigación cualitativa que nos llega con el discurso de René Brown sobre el poder de la vulnerabilidad. Esta investigadora cualitativa mide aquello inmensurable y profundiza en un fenómeno complejo como la vulnerabilidad.

Con la aproximación cualitativa ampliamos miradas para entender la realidad desde dentro, hacemos que se tengan en cuenta las múltiples visiones existentes para mejorar aquello disfuncional o identificar mejores praxis para difundirlas. Podemos medir lo que nos propongamos medir. Además, será necesario adaptar el enfoque al contexto y a las audiencias, y seguir avanzando para mostrar con rigor y practicidad la utilidad de los enfoques cualitativos.

Seguimos aprendiendo. En esta ocasión ha sido en el marco del Congreso Iberoamericano de Investigación Cualitativa en Salud (en Twitter #IICS2016) celebrado en Barcelona el 5-7 de septiembre. La Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (AQuAS) y la Agència de Salut Pública de Catalunya (ASPCAT) han compartido una mesa redonda para explicar sus experiencias.

2016 Congreso Iberoamericano de Investigación Cualitativa en Salud
Santi Gómez Santos (AQuAS/ASPCAT), Dolors Rodríguez Arjona (ASPCAT), Mireia Espallargues (AQuAS), Vicky Serra-Sutton (AQuAS)

Entrada elaborada por Vicky Serra-Sutton (@vserrasutton), socióloga PhD en AQuAS.

Alrededor de la cronicidad

2 set.

Si pensamos en los retos de la medicina actual es fácil que pensemos en la forma como los sistemas de salud y la sociedad en general deben adaptarse a un nuevo tipo de enfermo de edad avanzada, con varias enfermedades, alguna enfermedad mental o algun trastorno degenerativo, más o menos apoyo familiar y muchos medicamentos prescritos. Si este tema nos interesa, recomendamos mucho este recorrido vital y conceptual escrito por el economista Lluís Bohígas para entender dónde estamos y hacia dónde vamos y, sobretodo, el lugar que ocupa y que ocupará la atención a la cronicidad dentro del sistema de salud.

Un reto importante en esta línea (y que entre muchos otros elementos tambien puede integrar aspectos de cronicidad) es la atención integrada, espacio donde se trata de facilitar la relación de un individuo con los diferentes sistemas de atención considerando no sólo el punto de vista de la salud sinó tambien el punto de vista social. Aprovechando los temas desarrollados en la conferencia internacional sobre atención integrada en su XVI edición que tuvo lugar en Barcelona el pasado mes de mayo, se pone encima de la mesa la idea que la atención integrada puede representar el camino para afrontar los retos del envejecimiento de nuestras poblaciones.

Normalmente identificamos cronicidad y envejecimiento pero las patologías crónicas tambien pueden afectar a la infancia. El Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona puso en funcionamiento en el 2012 un programa innovador de cronicidad infantil conocido como el proyecto PRINCEP (Plataforma de Respuesta Integral a los Niños con Enfermedades Crónicas y Elevada Dependencia, por sus siglas en catalán Plataforma de Resposta Integral als Nens amb Malalties Cròniques i Elevada Dependència). Este programa ha estado premiado recientemente por el Observatorio de Innovación en Gestión de la Sanidad en Catalunya.

Los ámbitos de atención a la cronicidad y de atención integrada conviene evaluarlos para comprovar que están bien dirigidos, es decir, que sus programas son efectivos, eficaces y adecuados. El uso de indicadores es una herramienta de evaluación. Un indicador es un instrumento de medida que se utiliza para evaluar o medir aspectos concretos de calidad. En el ámbito de la evaluación de la calidad asistencial es habitual hablar de indicadores de salud y éste es el tema del post metodológico sobre la construcción y el desarrollo de indicadores para la evaluación de la calidad de los servicios sanitarios.

Metodología Construcción Indicadores

Un valor añadido en la definición de indicadores es contar con una fuerte participación de expertos. La identificación de indicadores favoreciendo la participación a través de una metodología de consenso online es lo que facilita la aplicación tecnológica Health Consensus, usada justamente en el contexto de cronicidad.

El uso de indicadores de salud con el acento puesto en la atención a enfermedades crónicas y en la atención integrada es una de las líneas de trabajo de la Agència de Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (AQuAS) que próximamente trataremos con más profundidad desde el blog AQUAS.

Post de verano sobre innovación

5 ag.

“Lo que no se define no se puede medir; lo que no se mide, no se puede mejorar; lo que no se mejora, se degrada siempre”, esta frase de Lord Kelvin nos parece útil para contextualizar la función del Observatorio de Innovación por lo que refiere a ayudar a definir y medir mejoras potenciales y proporcionar ideas para que se se puedan implementar.

Hoy queremos recordar algunos de los principales temas de innovación tratados en el blog AQUAS últimamente.

Un proyecto innovador es clave que surja de una necesidad, se enmarque en un proceso de mejora continua e incorpore un análisis de sus resultados y posibles beneficios; esta es una de las ideas de este post de Gemma Bruna en el que proyectos innovadores como el Observatorio de Innovación en Gestión de la Sanidad en Cataluña coordinado por Montse Moharra, el programa preoperatori online del Hospital de Viladecans liderado por Domingo Blanco y el portal digital Doctoralia fundado por Frederic Llordachs fueron el punto de partida para la reflexión sobre los puntos fuertes y los obstáculos de la innovación en el ámbito de la salud.

Tambien puede resultar innovador todo lo que tenga que ver con herramientas digitales aplicadas a salud, salud digital, nuevas tecnologías, telefonía mòbil, mHealth y apps de salud.

Aline Noizet nos explicó en esta entrevista la redefinición que viven actualmente los sistemas de salud europeos a través de las herramientas digitales tanto desde el punto de vista del paciente, que puede involucrarse más en la toma de decisiones, como desde el punto de vista del profesional de la salud. Según Noizet, la salud digital incluye el conjunto de nuevas tecnologías centradas en el paciente, que se pueden interconnectar y que aporten datos que facilitan la toma de decisiones. Son herramientas desarrolladas por start-ups que engloban desde aplicaciones para móviles (apps) y dispositivos wearables hasta plataformas virtuales.

Frederic Llordachs defendió en esta otra entrevista que los profesionales de la salud aprovechen el boom actual de las nuevas tecnologías e hizo una clara apuesta de futuro por la atención a distància donde los médicos, evidentmente, seguirán haciendo de médicos.

A partir del Mobile World Congress, Elena Torrente destacó en este post que los principales temas de salud relacionados con el desarrollo de la telefonía móvil van ligados básicamente con el grafeno, la realidad virtual y Internet de las cosas. Para Torrente, el gran reto de la mHealth será ofrecer servicios disruptivos, de calidad y que cumplan con las necesidades de los pacientes.

Para acabar, Carme Carrion reflexionó en este post sobre la evaluación de las apps de salud, tanto de las que se ocupan del manejo de enfermedades específicas como la diabetes y la depresión, como de las que se ocupan de temas de bienestar y promoción de hábitos de vida saludable. Actualmente hay muchas preguntas en el aire. Con todo, resulta bien sorprenente como ha evolucionado la relación de los pacientes con la información sobre su salud. Está claro que los tiempos siempre están cambiando.

Estratificación y bases de datos de morbilidad (2a parte)

31 març
Foto Emili Vela
Emili Vela

(Este post es la continuación de este otro post)

Un elemento fundamental para poder llevar a cabo la estratificación de la población por grupos de riesgo son los sistemas de información. Es necesario, pues, disponer de una base de datos que integre la información recogida en los diferentes registros sanitarios y para dar respuesta a esta demanda, se creó la base de datos de morbididad poblacional.

La cuestión es que cada vez se hace más hincapié en la necesidad de proporcionar a los pacientes una atención social y sanitaria integral e integrada, pero el análisis y la evaluación de esta atención no se puede llevar a cabo correctamente con unos sistemas de información fragmentados, sino que se debe hacer a partir de la integración de los datos que contienen.

Estructura de la base de datos de morbilidad poblacional

La base de datos de morbididad poblacional se fundamenta sobre un sistema de tablas relacionadas que pivotan alrededor de la tabla de usuarios, que recoge los principales datos del asegurado (demográficas o estado de salud, por poner dos ejemplos).

Actualmente hay tres tablas más, la tabla de diagnósticos, la de contactos con servicios sanitarios y la de farmacia, pero este tipo de estructura permite, con relativa facilidad, incorporar tanto información de nuevos registros (consultas externas, diálisis, terapia respiratoria, etc.), como nuevas tablas con otra información relevante, como por ejemplo de resultados de determinaciones clínicas:

Figura 1: Estructura y contenido de la base de datos de morbididad poblacional. La tabla de determinaciones clínicas, en gris, aún no está implementada.

Taula d'assegurats

La base de datos de morbididad poblacional integra la información de los siguientes registros:

  • Registro Central de Asegurados (RCA): gestionado desde la Gerencia de atención ciudadana del CatSalut. Este registro proporciona fundamentalmente toda la información de residencia, sociodemográfica y del estado vital de los asegurados.
  • Registros del conjunto mínimo básico de datos (CMBD): gestionados por la División de análisis de la demanda y la actividad del CatSalut. Estos registros alimentan tanto la tabla de diagnósticos como la de contactos. Existen diferentes registros para recoger la información de las líneas asistenciales:
  • Hospitalización (CMBD-HA): información proporcionada por los hospitales generales de agudos (ingresos, cirugía mayor ambulatoria, hospitalizaciones domiciliarias, hospital de día) del período 2005-2014
  • Sociosanitario (CMBD-SS): información de la atención proporcionada por los centros sociosanitarios de internamiento (larga y media estancia y UFISS) y equipos de atención ambulatoria (PADES) del periodo 2005-2014.
  • Hospitalización psiquiátrica (CMBD-SMH): información de la atención proporcionada por los hospitales monográficos psiquiátricos del período 2005-2014.
  • Salud mental ambulatoria (CMBD-SMP): información de la atención proporcionada por los centros de salud mental ambulatoria del período 2005-2014.
  • Atención primaria (CMBD-AP): información de la atención proporcionada por los equipos de atención primaria del periodo 2010-2014.
  • Urgencias (CMBD-UR): información de la atención a urgencias (hospital y CUAP) del periodo 2013-2014.
  • Registro de actividad de farmacia (RAF): gestionado por la Gerencia de farmacia y del medicamento del CatSalut. Este registro proporciona toda la información de dispensación farmacéutica ambulatoria del periodo 2011-2014.
  • Registro de facturación de servicios sanitarios (RF): gestionado por la división de provisión de servicios asistenciales. Este registro proporciona información de toda aquella actividad financiada por el CatSalut, pero que no cuenta con un registro específico: consultas externas hospitalarias, diálisis, oxigenoterapia domiciliaria, rehabilitación o transporte sanitario no urgente. Este registro proporciona fundamentalmente información en la tabla de contactos para el periodo 2011-2014.

Las utilidades de la base de datos de morbididad poblacional son múltiples, la estratificación poblacional, el análisis específico de determinados problemas de salud (fractura de fémur, IC, EPOC, …), la elaboración de indicadores poblacionales de eficiencia en la utilización de recursos, etc.

Podemos concluir que, por el volumen de datos que integra, esta base de datos tiene las características de un “big data” estructurado, con una considerable capacidad de crecimiento y de adaptación a nuevos requerimientos y fuentes de datos y ofrece unas enormes posibilidades de análisis.

Entrada elaborada por Emili Vela, responsable de los Módulos para el Seguimiento de Indicadores de Calidad (MSIQ). Área de Atención Sanitaria. CatSalut.

Las apps de salud: un mundo nuevo. ¿Separamos el grano de la paja

10 març
Carme Carrion
Carme Carrion

No hace muchos años, nuestros abuelos, e incluso nuestros padres, cuando iban al médico recibían sobres cerrados, que contenían los resultados de pruebas médicas o informes que un profesional de la salud derivaba a otro. Los pacientes eran simples mensajeros de las informaciones relativas a su propia salud. Seguramente, más de una y de dos personas “no respetaban las normas” y abrían los sobres para leer eso, que en definitiva, no les tocaba.

Hoy en día, las cosas son muy diferentes. La democratización de la sociedad, la más y mejor formación en todos los ámbitos de los ciudadanos, la creciente preocupación por todos los aspectos de nuestra salud, ya sea desde la vertiente física, como la mental, emocional o social, o el hecho que la información fluya rápidamente son aspectos que paralelamente a la gran revolución tecnológica actual han hecho cambiar radicalmente muchos aspectos de nuestro día a día. Y en todo este cambio de paradigma, surgen las apps.

Hay apps dirigidas a cualquier ámbito de nuestro día a día y el objetivo es facilitarnos la vida, o complicárnosla. La salud, no es una excepción. Hay quien dice que a fecha de hoy hay más de 100.000 apps de salud, de las cuales menos del 20% se dirigen al manejo de enfermedades específicas como la diabetes o la depresión. El resto de las apps se enmarcan dentro de lo que se denominan apps de bienestar y promocionan hábitos de vida saludable.

Avaluació mHealth Carme Carrion

Dentro de este mundo nuevo quizás hay que empezar a hacernos algunas preguntas: ¿las apps cambiarán la manera cómo interaccionaremos con nuestra salud y el sistema sanitario? ¿Cuál es la mejor app para tratar una determinada patología? ¿Son todas las apps válidas para todo tipo de persona? ¿Añaden valor a la práctica habitual? ¿Son eficaces? ¿Habrá un día en que los profesionales sanitarios además de prescribir un determinado fármaco o una determinada dieta, nos prescribirán el uso de una app?

Todas estas preguntas a fecha de hoy no tienen respuesta clara. Parece bastante aceptado que los aspectos tecnológicos como la seguridad de los datos, o la interoperabilidad, tienen que ser validados; pero ¿ y la validación de los contenidos? ¿Hay algún tipo de evidencia detrás de las recomendaciones que nos hacen las apps? ¿Cómo tenemos que hacerlo para validar su eficacia y coste-efectividad?

En el último congreso del móvil en Barcelona, en una jornada sobre el papel de las apps en los cambios de hábitos, un grupo de expertos, en la mayoría tecnólogos, concluyeron que hacía falta un organismo reconocido que validase o evaluase la gran burbuja actual de las apps de salud, eso sí, según se dijo, hacía falta hacerlo sin que se parase la innovación. Así pues, parece que la preocupación por separar el grano de la paja empieza a ponerse de manifiesto incluso entre los desarrolladores.

Digital Health & Wellness Summit

Digital Health & Wellness Summit - MWC - Picture of @EdwinMermans

Entrada elaborada por Carme Carrion (@Carme Carrion).

Si quereis conocer los principales temas de salud digital tratados en el Mobile World Congress de Barcelona, podeis leer un resumen aquí.

Indicadores para la evaluación de los servicios sanitarios

4 febr.

¿Qué son y como se definen los indicadores?

En el ámbito de la evaluación clínica y, concretamente de la calidad asistencial, un indicador es un instrumento de medida que se utiliza para evaluar o medir aspectos concretos de la calidad de la atención y, a partir de diversas estrategias de análisis, lo que se busca en última instancia es la mejora de la calidad: evaluar para mejorar.

La metodología que se utiliza para la construcción o el desarrollo de indicadores de salud destaca por la combinación de diferentes metodologías. Para empezar, en el momento de elaborar los indicadores, es habitual y recomendable partir de un marco conceptual de referencia, de modo que puedan quedar reflejados aspectos sobre el enfoque de la evaluación, las dimensiones, atributos, áreas y aspectos clave de la atención propios del ámbito de estudio, así como la población diana. Por otra parte, en el proceso de definición de los indicadores se pueden tener en cuenta dos fuentes: la evidencia científica y la opinión de los expertos.

La revisión de la bibliografía permite tener en cuenta la evidencia científica disponible y la experiencia previa en el uso del indicador. La revisión de la evidencia científica asegura la validez, tanto de constructo (el indicador mide lo que tiene por objetivo medir) como de criterio (el indicador se correlaciona fuertemente con un resultado final o con otra medida que se considera el método de referencia –gold standard). Además, la experiencia previa en el uso de ese indicador en concreto aporta conocimiento sobre su aceptabilidad o utilidad. En general, a los usuarios les parece útil el indicador si las variaciones en sus valores son debidas a cambios en la calidad asistencial y viceversa.

Respecto a la opinión del expertos, cabe destacar las ventajas que aporta el uso de técnicas de consenso durante el proceso de identificación y selección de los indicadores, una metodología de trabajo altamente participativa. Habitualmente se parte de un consenso más focalizado (por ejemplo, un grupo de profesionales expertos que se puede acompañar también de la opinión de un grupo pacientes y usuarios) para extenderse posteriormente a un grupo más amplio de colectivos relacionados. Así, la implicación de un número importante de participantes en el consenso de los indicadores refuerza la incrustación (embededness) de la estrategia evaluativa y la corresponsabilización, facilitando la adopción y la utilización final de los indicadores.

Figura 1. Combinación de metodologías para la construcción de indicadores

Metodología Construcción Indicadores

¿Cómo se implementan?

Una vez definidos los indicadores contamos con diferentes abordajes para su implementación. Entre ellos encontramos el análisis del desempeño (performance en inglés) y la comparación entre unidades de análisis (benchmarking en inglés), ya se trate de organizaciones, centros, servicios, equipos o profesionales. En el primer caso se busca analizar la relación entre las ganancias en salud (en cantidad y calidad, los outcomes) y los recursos empleados, es decir, el valor de la atención sanitaria. La idea es conocer la distancia (o el gap) que hay entre lo que se puede conseguir con la tecnología y los recursos actuales (eficacia, el máximo potencial) y lo que realmente se está consiguiendo (efectividad), ajustado por los recursos disponibles y otras variables que influyen sobre el resultado.

Figura 2. Ejemplo de representación gráfica de indicadores utilizados para hacer análisis de desempeño (performance). En este caso se trataría de un mapeado por áreas básicas de salud (ABS) de las razones de casos observados/esperados del indicador objeto de estudio.

Mapeado

Fuente: Metodologia dels atles de variacions en la pràctica mèdica del SISCAT. Atles de variacions del SISCAT, número 0. Barcelona: Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya. Departament de Salut. Generalitat de Catalunya; 2014.

Finalmente, si damos un paso más allá encontraríamos el benchmarking, que nos sirve para hacer evaluaciones comparativas. Básicamente, consiste en utilizar como “comparadores” o benchmarks aquellos productos, servicios o procesos de trabajo que pertenecen a organizaciones y que evidencien las mejores prácticas sobre el área de interés, con el propósito de transferir el conocimiento de las mejores prácticas y su aplicación.

Figura 3. Ejemplo de representación gráfica de un indicador utilizado para hacer comparaciones entre unidades de análisis (benchmarking).

Comparacions entre unitats d'anàlisi

Fuente: Metodologia dels atles de variacions en la pràctica mèdica del SISCAT. Atles de variacions del SISCAT, número 0. Barcelona: Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya. Departament de Salut. Generalitat de Catalunya; 2014.

Entrada elaborada por Mireia Espallargues, Noemí Robles y Laia Domingo.

 

 

Las políticas públicas en tiempos de crisis

28 gen.

SalutPoblacióPor lo que ha sucedido en períodos de crisis económica ocurridos en otros tiempos y otros contextos se sabe que puede haber un aumento en la mortalidad de la población (tanto general como por algunas causas específicas como el suicidio), un aumento de los problemas de salud mental y un empeoramiento de los estilos de vida. También se sabe que las desigualdades en salud pueden aumentar, sobre todo debido a que la crisis afecta más a los grupos inicialmente en posiciones más vulnerables.

El segundo informe del Observatorio sobre los efectos de la crisis en la salud de la población, que se presentó en público justo antes del descanso navideño, hace un seguimiento estrecho de los principales indicadores socioeconómicos y de salud a nivel territorial (por comarcas) y analiza su evolución. También analiza la relación entre indicadores socioeconómicos y los indicadores de salud, y proporciona información para definir o redefinir estrategias dirigidas al abordaje de los efectos de la crisis a partir de las necesidades detectadas a través del informe.

En este periodo de crisis en Cataluña, el paro –sobre todo el de larga duración– ha aumentado, y la producción (el valor añadido bruto de la economía) ha disminuido. La renta disponible de los hogares ha disminuido, la proporción de la población que estaba por debajo del umbral de pobreza ha aumentado, especialmente el grupo de personas menores de 16 años, y el porcentaje de familias que ha recibido transferencias del sistema de protección social ha aumentado.

La reducción de los ingresos públicos se tradujo en una disminución de los presupuestos, incluyendo el presupuesto del Departamento de Salud, notoria sobre todo a partir de 2011 hasta 2013. El sector salud tuvo que ajustarse y hacer la misma actividad con menos recursos, mejorando la eficiencia e intentando no perjudicar la cantidad y calidad de los servicios sanitarios. Sin embargo, en el periodo 2007-2013 la esperanza de vida se ha incrementado 1,8 años (1,5 en mujeres y 2,6 en hombres), como también lo ha hecho la esperanza de vida en buena salud.

Sin embargo, el impacto de la situación económica en la salud de las personas se hace patente: las personas en paro presentan una peor salud autopercibida, especialmente aquellas personas paradas desde hace más de un año, y una mayor prevalencia de riesgo de mala salud mental. De forma similar el consumo de tabaco, que se reduce en el global de la población, aumenta en las personas paradas, sobre todo entre los hombres. El consumo de riesgo de alcohol también es mayor en las personas desempleadas.

Focalizando el análisis en los grupos de población más vulnerables, el informe compara el grupo de población de 15 a 64 años que está exento de copago de farmacia (básicamente, personas paradas que han perdido el derecho al subsidio, con rentas de integración social o con pensiones no contributivas) con la población que realiza copago. En Cataluña el año 2014 había 187.775 personas de 15 a 64 años exentas de copago (2,3% de la población). Las personas exentas tenían el doble de probabilidad de consumir psicofármacos que la población con copago, y una probabilidad 1,5 veces mayor de ser ingresadas en el hospital. Este grupo realizó un número de visitas a la atención primaria 1,4 veces más alto, y fue atendido en centros de salud mental 3,5 veces más.

Es un hecho que las políticas públicas –sociales y económicas– tienen una influencia en el nivel de salud de la población y que modulan la influencia que tienen los factores socioeconómicos, el género y la inmigración en las desigualdades en salud. Las políticas de protección social parecen ser eficaces para amortiguar la influencia de las fluctuaciones macroeconómicas en las tasas de mortalidad. Las políticas orientadas a la equidad contribuyen a mejorar las desigualdades en salud. Poco tienen que ver las consecuencias que tuvo la crisis de Rusia de principios de los años noventa con las de Finlandia de la misma época, y las políticas desarrolladas por ambos gobiernos son la principal causa.

Dada la complejidad y el impacto múltiple que producen las crisis económicas, el abordaje desde las políticas públicas para paliar sus efectos debe ser intersectorial. Herramientas como el Plan interdepartamental de Salud Pública (PINSAP) son claves para garantizar esta aproximación transversal, actuando sobre los determinantes de la salud para reducir o eliminar las desigualdades en salud. También es primordial mantener políticas de protección social (prestaciones de desempleo, prestaciones de jubilación, ayudas familiares, etc.) para mitigar la disminución de los ingresos familiares y sus consecuencias, pero estas deben ir acompañadas de políticas de fomento del empleo y de la reincorporación rápida al mundo laboral. Las políticas educativas son el otro gran pilar, dada la relación existente entre educación, nivel de ingresos y salud, y el hecho de ser un elemento que actúa de “ascensor social” entre generaciones. Las políticas dirigidas a los grupos más vulnerables, como la población de menos ingresos y la población infantil, merecen también una atención especial.

Por último, es imprescindible que el despliegue de todas estas políticas públicas sea evaluado a medio y largo plazo, a fin de ir validando su utilidad e impacto, y posibilitar su adaptación a los cambios que se vayan produciendo en el entorno.

Entrada elaborada per Veva Barba, Dolores Ruiz-Muñoz y Anna García-Altés (@annagaal)

Nuevas perspectivas de evaluación: buenos resultados en salud en comunidades con atención no satisfactoria

29 gen.

Mireia Espallargues Mireia Espallargues. Responsable Calidad Atención Sanitaria AQuAS

Identificar pacientes con buenos resultados en comunidades con atención no satisfactoria puede ser clave para descubrir factores de éxito

Son varias las iniciativas que abogan por una atención de mayor valor (high-value care) para contribuir a una mayor eficiencia y sostenibilidad de los sistemas de salud. Este valor se interpreta como la obtención de mejores ganancias en salud en relación a los costes, algo que se traduce en un mejor uso de los recursos disponibles (1). La aproximación más tradicional para detectar este valor potencial se ha basado en la identificación de pacientes con un mal estado de salud para poder establecer las posteriores medidas correctoras que conduzcan a un buen resultado.

En un artículo publicado en la revista New England Journal of Medicine, Sequist y Taveras (2) proponen analizar el problema desde una óptica diferente:

  1. Identificar a los pacientes que van bien (“positive outliers“)
  2. Analizar qué factores pueden influir en su buen estado de salud
  3. Diseminar los factores de éxito detectados y hacerlos extensivos al resto del sistema

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